Regl. 4643, art. 11 dup2
RECONSIDERACION Y REVISION JUDICIAL
Cite as Reglamento Núm. 4643, Art. 11 dup2
Si el querellado no está conforme con la decisión del Consejo sobre la querella,
podrá solicitar reconsideración y revisión judicial siguiendo el procedimiento de la
Sección 5 de este Reglamento.
CONSEJO PARA LA PROTECCION DEL PATRIMONIO ARQUEOLOGICO TERRESTRE
DE PUERTO RICO
5
REGLAMENTO PARA INVESTIGACIONES
DE
RECURSOS ARQUEOLOGICOS TERRESTRES
CONSEJO PARA LA PROTECCION
DEL PATRIMONIO ARQUEOLOGICO TERRESTRE
DE PUERTO RICO
1992
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
Fase IA - Investigación Documental y Reconocimiento Preliminar
Fase IA: Resumen
Esta es la fase inicial de las investigaciones arqueológicas sujetas a la presente
reglamentación. Se deberá llevar a cabo lo más temprano posible en el proceso del
desarrollo de un proyecto de construcción. En la mayoría de las ocasiones se realiza
en conjunto con la Fase IB. Tiene el propósito de identificar los recursos
arqueológicos ya conocidos y establecer las bases para descubrir recursos adicionales
dentro de los límites de un proyecto de construcción y en sus alrededores
inmediatos.
Para los fines de esta reglamentación los recursos arqueológicos pueden
incluir, entre otros, materiales, objetos, áreas de actividades, estructuras
precolombinas e históricas, elementos arquitectónicos y obras de ingeniería que
puedan encontrarse sobre la superficie 0 en el subsuelo del área de un proyecto de
construcción y en sus alrededores inmediatos.
El estudio Fase IA abarca dos aspectos fundamentales: una investigación
documental de todas las fuentes arqueológicas e históricas disponibles, y una
inspección preliminar de los terrenos del área de estudio. De esta manera el
investigador deberá localizar cualquier recurso cultural previamente identificado y
establecer con bases objetivas las posibilidades arqueológicas del terreno. En este
nivel inicial de estudio deberá incluirse una explicación del uso y condiciones del
terreno, impactos previos y aspectos medioambientales relevantes.
Se producirá un informe escrito detallado de carácter técnico donde se
explicarán los objetivos específicos, metodología y resultados de la investigación
documental y de la inspección de campo. Se incluirá en el informe una
documentación fotográfica, mapas de localización, mapas topográficos, fotos aéreas y
cualquier otro recurso visual disponible. El informe deberá incluir recomendaciones
claras sobre estudios arqueológicos adicionales, de ser estos necesarios.
El informe Fase IA será sometido al Consejo de Arqueología Terrestre para su
evaluación correspondiente.
El investigador principal que realice este estudio y firme el informe deberá ser
un profesional debidamente cualificado para realizar esta fase de estudio
arqueológico.
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DE PUERTO RICO
7
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
I.
Objetivos de la Fase IA
La Fase IA de una investigación arqueológica deberá realizarse teniendo en
cuenta los siguientes objetivos:
1.
Identificar la presencia de recursos arqueológicos conocidos dentro de
los límites o en la periferia del área de estudio.
2.
Evaluar la posibilidad de descubrir recursos arqueológicos adicionales
dentro de los límites o en la periferia del área de estudio.
3.
Definir el impacto que causaría el proyecto de desarrollo sobre los
recursos arqueológicos conocidos o potenciales que se encuentren
dentro de los límites o en la periferia del área de estudio.
4.
Ofrecer recomendaciones debidamente respaldadas para llevar cabo
estudios de fases subsiguientes cuando se consideren necesarios.
II.
Investigación Documental
Para alcanzar los propósitos anteriores el investigador principal deberá
consultar todas las fuentes documentales y bibliográficas posibles sobre el tema
arqueológico, histórico y medioambiental de su área de estudio y de la región. Estas
deberán incluir por lo menos:
1.
Archivos, informes, listados y mapas bajo la custodia de agencias como
el Instituto de Cultura Puertorriqueña, el Consejo de Arqueología
Terrestre, la Oficina Estatal de Preservación Histórica y cualquier otra
agencia o institución.
2.
La literatura arqueológica e histórica relevante y actualizada sobre la
región.
3.
Dependiendo del tipo de proyecto, otras fuentes importantes de
consulta e información pueden ser:
a.
el Registro Nacional de Lugares Históricos,
b.
el Archivo General de Puerto Rico,
C.
el Registro de la Propiedad,
d.
la Biblioteca de la Universidad de Puerto Rico,
e.
las bibliotecas municipales,
f.
los líderes y asociaciones culturales de los pueblos,
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DE PUERTO RICO
8
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
g.
cualquier otra persona, institución, agencia o publicación que el
investigador considere necesario para cada caso en particular.
4.
Literatura sobre aspectos del medioambiente que puedan ser relevantes
para establecer el nivel de posibilidades arqueológicas que posee el área
de estudio. Algunos de estos factores son:
a.
topografía,
b.
cercanía a fuentes de agua,
C.
disponibilidad y acceso a recursos alimenticios, y
d.
características de los suelos
El investigador deberá familiarizarse con la historia cultural del área
específica del proyecto y de la región donde está localizado. Por lo tanto su análisis
deberá reflejar el estudio de las publicaciones arqueológicas e históricas existentes
para la región del proyecto. El conocimiento adquirido sobre aspectos relacionados
con patrones de asentamiento, desarrollo poblacional, actividades económicas y uso
de los suelos permitirá formular, junto con otros factores, una hipótesis en cuanto a
las posibilidades arqueológicas del terreno bajo estudio.
La combinación de los factores de la historia cultural y su relación con el
medioambiente deberá ofrecer al investigador principal parámetros objetivos para
establecer zonas y grados de sensitividad arqueológica dentro del área de estudio.
Cuando se trata de un proyecto grande y complejo, desde el punto de vista de su
extensión o longitud se espera que el investigador pueda establecer una gradación de
posibilidades arqueológicas dentro de la propia área general de estudio.
Cada proyecto de construcción o desarrollo tiene unas características
particulares en cuanto al movimiento de terreno, área que se va a impactar,
posibilidades de modificación del diseño, uso de relleno, profundidad y extensión
del movimiento de terrenos, ancho y longitud de las franjas de impacto y otros. Por
tal razón los recursos arqueológicos existentes o por descubrir se van a afectar en
diversa manera y grado. El informe deberá reflejar con claridad las particularidades
del proyecto y el posible impacto máximo que pueda ocasionar sobre los recursos
arqueológicos. Se deben tomar en cuenta desde sus inicios todas las posibles
modificaciones y planes alternos que se espera pueda sufrir el proyecto.
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9
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
III.
Inspección Preliminar de Campo
Para el más completo logro de los objetivos el investigador deberá realizar
una visita de inspección preliminar al área del proyecto. Durante su visita el
investigador tendrá en cuenta los siguientes puntos:
1.
se familiarizará con el área de estudio y sus características ambientales;
2.
examinará cortes naturales o artificiales del terreno, tales como zanjas,
barrancas, grietas de erosión y otros;
3.
identificará impactos y movimientos previos y huellas de actividades
agrícolas; y
4.
localizará estructuras visibles y cualquier recurso ya identificado en la
investigación bibliográfica que pueda ser impactado por el proyecto.
Luego de esta visita, el investigador combinará los datos recopilados en la
investigación documental sobre recursos naturales y arqueológicos con sus
observaciones directas en el campo. El resultado del análisis permitirá establecer
parámetros claros para desarrollar el tipo e intensidad del trabajo de campo de la
subsiguiente Fase IB, cuando la misma sea necesaria. En caso de que en el estudio
Fase IA se confirme la presencia de un recurso arqueológico previamente
documentado y claramente definido, el investigador podrá recomendar una
estrategia para el estudio Fase II, pero sin obviar necesariamente el estudio Fase IB
para el resto del terreno del proyecto.
IV.
Presentación y Formato del Informe IA
Para cumplir satisfactoriamente con los requerimientos básicos para un
estudio Fase IA, el informe escrito en español que someta el investigador principal
deberá contener los siguientes puntos:
1.
En la primera página del informe se deberá indicar: el nombre del
proyecto, la fase de estudio, barrio y pueblo, número de identificación o
clave del caso si tiene, la agencia 0 proyectista que lo origina, la agencia
que lo solicitó, el nombre del investigador principal, la dirección y la
compañía o entidad que representa, la fecha, y su firma en original
sobre su nombre.
2.
Un índice con todas las páginas numeradas, apéndices cuando sean
necesarios, mapas generales y específicos requeridos y una bibliografía
actualizada de las referencias consultadas y citadas en el texto.
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10
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
3.
Una descripción detallada de la localización y la naturaleza del proyecto
de construcción, incluyendo un plano de localización en mapas USGS.
4.
Un plano de desarrollo que muestre la topografía actual, los límites del
proyecto y los planes de construcción, incluyendo posibles alternativas
y modificaciones.
5.
Un análisis del tipo de proyecto que se está proponiendo y la forma en
que puede impactar los recursos arqueológicos conocidos o por conocer.
En este análisis se tomará en cuenta la zona principal de impacto del
proyecto y todas las zonas de impacto o desarrollo secundario como lo
son las áreas para estacionamiento de maquinaria, accesos, lugares
cercanos de obtención de relleno, colocación de verjas, tuberías, líneas
eléctricas y demás obras de infraestructura, y cualquier terreno que vaya
a ser objeto de utilización indirecta durante la construcción del
proyecto.
6.
Una discusión sobre los objetivos, métodos y logros de la investigación
documental y la inspección preliminar de campo.
7.
Una explicación de las fuentes consultadas y los resultados obtenidos de
la investigación documental.
8.
La literatura y los informes relevantes deben ser comentados.
9.
Una evaluación del nivel de la investigación y el conocimiento
arqueológico previo de la región, incluyendo aspectos teóricos,
metodológicos y enfoques presentes.
10.
El investigador debe presentar una síntesis cronológica y cultural de la
actividad humana, desde tiempos precolombinos hasta el presente, de
la zona donde se encuentra el área de estudio.
11.
El análisis de las características ambientales en relación con las
posibilidades arqueológicas en el área de estudio.
12.
La descripción detallada de las condiciones ambientales actuales, el
historial de uso de terrenos, las características topográficas, los impactos
previos, y cualquier otra información relevante.
13.
Una justificación de los procedimientos escogidos para la inspección
preliminar de campo y una evaluación de los resultados obtenidos.
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11
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
14.
Las fechas del itinerario de trabajo, metodología y rutas de la
inspección.
15.
La localización de cualquier recurso o hallazgo arqueológico debe ser
presentada en el informe y los mapas que lo acompañan.
16.
Se espera que también se incluya en el informe una discusión en
cuanto a la integración de los datos arqueológicos, históricos y
medioambientales obtenidos durante la investigación documental y la
inspección preliminar.
17.
Una proyección con datos objetivos del grado de posibilidades
arqueológicas que caracteriza el área de estudio. Las recomendaciones
para estudios adicionales a otros niveles 0 fases deberán estar
fundamentadas en dicho análisis.
18.
Una documentación fotográfica completa de 35 mm., a color o en
blanco y negro. Se deberán incluir fotografías de la apariencia actual de
los terrenos y sus características ambientales, de cualquier vestigio o
estructura existente, de los impactos y modificaciones visibles, y de la
inspección preliminar de campo. Deberá incluirse la fecha,
procedencia, orientación y escala (cuando aplique).
Cuando se presenten fotografías con materiales arqueológicos, estos deberán
estar agrupados y organizados y deberán incluir fecha, procedencia,
orientación y escala (cuando aplique).
De existir fotos aéreas o fotografías antiguas del área de estudio, éstas deberán
incluirse en el informe.
V.
Disposiciones Generales
A.
El investigador principal estará en la obligación de incluir en el
informe sometido a la agencia evaluadora el tipo y cantidad de fotos,
mapas, apéndices, tablas y demás documentación que considere propio
de acuerdo a la extensión, sensitividad y complejidad de cada proyecto
en específico.
B.
Cualquier material arqueológico obtenido durante esta fase inicial de
estudio deberá ser debidamente lavado, empaquetado, rotulado y
conservado, de acuerdo a las normas generalmente aceptadas para estos
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12
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
procedimientos. El Consejo de Arqueología Terrestre determinará la
disposición final de estos materiales arqueológicos.
C.
El investigador principal será responsable de conservar los originales
de las notas de campo, negativos de fotos, informes de peritos, dibujos y
cualquier otro material asociado con el estudio realizado (incluyendo
"diskettes" de computadora, de haberlos), y deberá garantizar a otros
investigadores su consulta futura. El Consejo de Arqueología Terrestre
determinará la disposición final de esta documentación.
D.
De haber informes de especialistas (historiadores, antropólogos físicos,
arquitectos y otros) los mismos deberán incluirse como apéndice.
VI.
Criterios Profesionales
Las credenciales académicas mínimas requeridas para el investigador
principal en la investigación Fase IA-IB serán:
1)
Bachiller en Antropología, Historia o disciplinas afines con
concentración en arqueología. A la misma vez, debe haber aprobado
los siguientes cursos o sus equivalentes: "Principios de arqueología,
"Arqueología del Caribe", "Métodos de campo en arqueología",
"Clasificación de materiales arqueológicos". Asimismo, deberá contar
con un (1) año de experiencia en diseño de investigación, investigación
de archivos, investigación de campo y redacción de informes. Ese año
de experiencia deberá ser en Arqueología de Puerto Rico. Someterá
evidencia de que estos trabajos fueron realizados bajo la supervisión de
profesionales cualificados para realizar investigaciones a nivel de Fase
II y/o Mitigación.
Estarán exentos de estos requisitos solamente aquellos profesionales que estén
aprobados para esta fase de investigación arqueológica con anterioridad a la vigencia
de este reglamento, y estén incluidos en el listado que mantienen el Consejo y el
Centro de Investigaciones del Instituto de Cultura Puertorriqueña.
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13
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
Fase IB Reconocimiento Arqueológico Sistemático
Fase IB: Resumen
El propósito principal de la Fase IB es localizar todos los recursos
arqueológicos que puedan existir sobre o bajo la superficie del área del proyecto
mediante una investigación sistemática de campo que debe incluir tanto la
exploración de superficie así como pruebas del subsuelo.
La Fase IB también se deberá realizar durante las etapas iniciales de un
proyecto y previo a cualquier movimiento de tierra. Mientras más temprana sea la
identificación de recursos arqueológicos en un proyecto, mayores serán las opciones
para un rediseño y una adecuada protección de los propios recursos arqueológicos.
En la mayoría de los casos la investigación Fase IB se solicita y se lleva a cabo
en conjunto con la investigación de Fase IA. Cuando así se solicite ambos informes
deberán estar integrados en uno solo pero con dos secciones separadas.
Se producirá un informe escrito detallado de carácter técnico donde se
explicarán los objetivos específicos, metodología y resultados de la investigación
sistemática de campo. Se incluirá en el informe una documentación fotográfica,
mapas de localización, mapas topográficos, fotos aéreas y cualquier otro recurso
visual disponible. El informe deberá incluir recomendaciones claras sobre estudios
arqueológicos adicionales, de ser estos necesarios.
El informe Fase IB será sometido al Consejo de Arqueología Terrestre para su
evaluación correspondiente.
El investigador principal que realice este estudio y firme el informe deberá ser
un profesional debidamente cualificado para realizar esta fase de estudio
arqueológico.
I.
Objetivos de la Fase IB
La Fase IB de una investigación arqueológica deberá realizarse teniendo en
cuenta los siguientes objetivos:
1.
Localizar los recursos arqueológicos previamente identificados en la
Fase IA.
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14
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
2.
Descubrir cualesquiera otros recursos arqueológicos que se encuentren,
ya sea sobre la superficie o bajo la superficie actual del terreno
estudiado.
II.
Investigación de Campo
El trabajo de campo requerido en esta fase estará fundamentado en los
resultados de la Fase IA anterior. El investigador establecerá su plan de trabajo de
acuerdo al tipo de proyecto propuesto, su extensión y longitud, y los factores
arqueológicos y medioambientales ya estudiados. La estrategia específica de campo
deberá estar basada en criterios de carácter arqueológico, ambiental y estadístico, y
también en las características propias del terreno estudiado.
La investigación de campo que se requiere en esta fase deberá combinar los
dos siguientes aspectos:
1.
Un reconocimiento cuidadoso a pie de toda la superficie del terreno, en
el cual se utilizarán como guía para el recorrido un sistema de
transectos o brechas sistemáticas, o cualquier otro sistema que el
investigador principal estime necesario.
2.
En combinación con el recorrido a pie se deberá realizar una serie de
pruebas sistemáticas de pala del subsuelo.
La localización, longitud y separación de las brechas o transectos dependerá de
la sensitividad arqueológica, las condiciones medioambientales y otros factores
previamente analizados en el estudio Fase IA. De acuerdo a esos mismos criterios el
investigador determinará la cantidad, localización, distribución, tamaño y
profundidad de las pruebas requeridas, así como el equipo, la maquinaria y los
procedimientos necesarios para realizarlas.
Se recomienda realizar las pruebas manualmente con una pala doble (coa) y
procesar el terreno excavado en un cernidor de malla de por lo menos 1/4 de
pulgada. Toda la información relativa a cada prueba, tal como características del
terreno, estratigrafía y contenido cultural (si alguno), deberá ser registrada por el
investigador.
En el informe del estudio Fase IB se explicará y justificará la estrategia de
campo seleccionada y se describirán en detalle los procedimientos utilizados para el
recorrido y para las pruebas.
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15
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
Cuando se descubran recursos arqueológicos, ya sea sobre o bajo la superficie
del terreno, la investigación Fase IB requerirá un nivel inicial de estudio y análisis
de los hallazgos. La intervención que se realice deberá evitar impactos innecesarios
al recurso arqueológico. Sin embargo, el trabajo de campo deberá ser lo suficiente
como para ofrecer una información preliminar que respalde las recomendaciones
para estudios adicionales, de considerarse necesarias.
III.
Presentación y Formato del Informe IB
Para cumplir satisfactoriamente con los requerimientos básicos para un
estudio Fase IB, el informe escrito en español que someta el investigador principal
deberá contener los siguientes puntos:
1.
En la primera página del informe se deberá indicar: el nombre del
proyecto, la fase de estudio, barrio y pueblo, número de identificación o
clave del caso si tiene, la agencia o proyectista que lo origina, la agencia
que lo solicitó, el nombre del investigador principal, la dirección y la
compañía o entidad que representa, la fecha, y su firma en original
sobre su nombre.
2.
Un índice con todas las páginas numeradas, apéndices cuando sean
necesarios, mapas generales y específicos requeridos y una bibliografía
actualizada de las referencias consultadas y citadas en el texto.
3.
Una descripción en detalle de la estrategia de campo relativa al
recorrido de superficie y las pruebas del subsuelo y que incluya la
siguiente información:
a.
fundamentos para la estrategia seleccionada;
b.
metodología general y variantes;
C.
descripción de procedimientos de campo para el recorrido y para
las pruebas;
d.
condiciones ambientales y visibilidad de la superficie;
e.
cortes, áreas expuestas y movimientos previos;
f.
localización de brechas y pruebas del subsuelo en mapas del
proyecto;
g.
distancia entre brechas y entre pruebas del subsuelo;
h.
recursos humanos;
i.
tipo de palas, tamaño de malla de cernidor y otro equipo
utilizado;
j.
justificación para distribución y separación de las brechas y de las
pruebas;
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16
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
k.
justificación para ancho y profundidad de las pruebas;
1.
descripción y registro de estratigrafía natural de las pruebas;
m.
tipo y descripción de los suelos, según la carta Munsel
n.
fechas del trabajo de campo;
o.
un catálogo o apéndice al final del informe donde se incluya la
información específica de cada prueba; y
p.
cualquier otra información relevante.
4.
De localizarse recursos arqueológicos, ya sean informados con
anterioridad o descubiertos en la superficie o en el subsuelo, el informe
deberá tener una sección de descripción y análisis preliminar de los
hallazgos. El investigador deberá ofrecer en esa sección los siguientes
datos, cuando apliquen:
a.
tipo y descripción de los recursos arqueológicos;
b.
cronología estimada;
C.
contexto cultural;
d.
posible uso o función;
e.
tamaño, cantidad y densidad;
f.
condiciones de integridad;
g.
extensión horizontal y vertical estimada;
h.
potencial científico;
i.
localización en mapas del proyecto;
j.
dibujos estratigráficos, croquis y otros;
k.
inventario descriptivo y procedencia; y
1.
cualquier otra información relevante.
5.
Documentación fotográfica:
El estudio Fase IB deberá estar acompañado de una documentación
fotográfica apropiada en 35 mm, a color o en blanco y negro, según el
tamaño y complejidad del proyecto y de acuerdo al tipo y cantidad de
recursos arqueológicos cuando estén presentes en el terreno. La
documentación fotográfica deberá incluir:
a.
vistas generales del terreno y de los procedimientos del trabajo
de campo;
b.
los recursos arqueológicos en su contexto actual;
C.
todas las edificaciones, ruinas o estructuras;
d.
los materiales representativos agrupados según el tipo y con
escalas;
e.
la fecha, orientación, procedencia y escala en la fotografía; y
f.
cualquier otro aspecto que se considere necesario para la mejor
evaluación del informe.
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17
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
IV.
Disposiciones Generales
A.
El investigador principal estará en la obligación de incluir en el
informe sometido a la agencia evaluadora el tipo y cantidad de fotos,
mapas, apéndices, tablas y demás documentación que considere propio
de acuerdo a la extensión, sensitividad y complejidad de cada proyecto
en específico.
B.
Cualquier material arqueológico obtenido durante esta Fase IB deberá
ser debidamente lavado, empaquetado, rotulado y conservado, de
acuerdo a las normas generalmente aceptadas para estos
procedimientos. El Consejo de Arqueología Terrestre determinará la
disposición final de estos materiales excavados.
C.
El investigador principal será responsable de conservar los originales
de las notas de campo, negativos de fotos, informes de peritos, dibujos y
cualquier otro material asociado con el estudio realizado (incluyendo
"diskettes" de computadora, de haberlos), y deberá garantizar a otros
investigadores su consulta futura. El Consejo de Arqueología Terrestre
determinará la disposición final de esta documentación.
D.
De haber informes de especialistas (historiadores, antropólogos físicos,
arquitectos y otros) los mismos deberán incluirse como apéndice.
V.
Criterios Profesionales
Las credenciales académicas y profesionales mínimas requeridas para el
investigador principal en la investigación Fase IA-IB serán:
1)
Bachiller en Antropología, Historia o disciplinas afines con
concentración en arqueología. A la misma vez, debe haber aprobado
los siguientes cursos o sus equivalentes: "Principios de arqueología,
"Arqueología del Caribe", "Métodos de campo en arqueología,
"Clasificación de materiales arqueológicos". Asimismo, deberá contar
con un (1) año de experiencia en diseño de investigación, investigación
de archivos, investigación de campo y redacción de informes. Ese año
de experiencia deberá ser en Arqueología de Puerto Rico. Someterá
evidencia de que estos trabajos fueron realizados bajo la supervisión de
profesionales cualificados para realizar investigaciones a nivel de Fase
II y/o Mitigación.
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REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
Estarán exentos de estos requisitos solamente aquellos profesionales que estén
aprobados para esta fase de investigación arqueológica con anterioridad a la vigencia
de este reglamento, y estén incluidos en el listado que mantienen el Consejo y el
Centro de Investigaciones del Instituto de Cultura Puertorriqueña.
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REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
Fase II Evaluación Detallada de Recursos Arqueológicos
Fase II: Resumen
El nivel Fase II de estudio requiere una evaluación detallada de los recursos
arqueológicos que se encuentren total o parcialmente dentro del área de un proyecto
de construcción. Estas investigaciones deberán ser realizadas antes de llegar a la
etapa de los documentos finales de construcción. De esta manera se pueden
incorporar recomendaciones en cuanto a cambios en el diseño del proyecto para
evitar impactos negativos a los recursos arqueológicos.
El estudio Fase II requiere tanto un trabajo de campo intensivo así como
trabajo de análisis de laboratorio. El nivel del trabajo de campo y laboratorio, así
como la presentación del informe finaln dependerán necesariamente del tamaño y
complejidad de los recursos arqueológicos bajo estudio. Si la naturaleza del recurso
lo requiere se deberá ampliar la investigación documental realizada en fases
anteriores. Un plan de trabajo deberá ser sometido al Consejo de Arqueología
Terrestre por el investigador principal contratado para llevar a cabo cualquier
estudio Fase II antes del inicio de la fase de campo.
El investigador principal producirá un informe escrito detallado de carácter
técnico donde se explicarán los objetivos específicos, metodología y resultados de la
investigación de campo y de laboratorio. Se incluirá en el informe una
documentación fotográfica, mapas de localización, mapas topográficos, fotos aéreas,
dibujos de perfiles, tablas, gráficas y cualquier otro recurso visual disponible. El
informe deberá incluir recomendaciones claras en cuanto al curso de acción a seguir
y sobre fases adicionales, de ser necesarias.
El informe Fase II será sometido al Consejo de Arqueología Terrestre para su
evaluación correspondiente. El investigador principal que realice este estudio y
firme el informe deberá ser un profesional debidamente cualificado para realizar
esta fase de estudio arqueológico.
I.
Objetivos de la Fase II
Los objetivos principales de una investigación de recursos arqueológicos Fase
II serán los siguientes:
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20
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
1.
Evaluar y documentar detalladamente todos los recursos arqueológicos
identificados en las fases de estudio previas y que puedan ser afectados
por un proyecto de construcción o desarrollo.
2.
Definir de manera clara el impacto que causará el proyecto sobre los
recursos arqueológicos identificados.
3.
Ofrecer recomendaciones debidamente respaldadas para llevar a cabo
estudios de fases subsiguientes cuando éstos se consideren necesarios.
II.
Investigación de Campo
La investigación y documentación de campo requerida en esta Fase II deberá
estar orientada hacia las siguientes metas:
1.
Definir el tipo de recurso arqueológico bajo estudio.
2.
Determinar su extensión y límites, tanto horizontales como verticales.
3.
Establecer sus componentes culturales y una cronología estimada.
4.
Ofrecer un modelo de la estructura interna del recurso y la distribución
de sus componentes, incluyendo áreas de densidad, zonas de
actividades especializadas y cualquier otro elemento que se considere
importante.
5.
Evaluar el grado actual de integridad y potencial científico del recurso.
6.
Explicar la importancia del recurso en relación al conocimiento
arqueológico que su estudio puede aportar.
Para poder cumplir con los objetivos y metas de esta fase de estudio el
investigador desarrollará una estrategia de campo y laboratorio. El plan de acción
deberá estar especialmente diseñado para el recurso arqueológico que se va a
estudiar. El mismo deberá tomar en cuenta sus particularidades en cuanto a
localización, tipo, tamaño, presencia o ausencia de elementos estructurales, variedad
y densidad de materiales asociados y cualquier otra característica.
En este nivel de estudio se requiere llevar a cabo pruebas de sondeo o de pala
(en inglés, "shovel pits") adicionales y necesariamente unidades amplias de
excavación (en inglés, "test units") distribuídas adecuadamente en el área que
permitan obtener un muestrario representativo de los materiales arqueológicos. El
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21
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
investigador tomará en cuenta el tipo, tamaño y complejidad del recurso al
momento de establecer la cantidad, tamaño y distribución de sus pruebas y
excavaciones formales. Se deberá establecer un sistema de coordenadas en el cual se
ubicarán todas las pruebas y unidades de excavación. Este sistema podrá ser
utilizado como base en futuras excavaciones, de ser éstas necesarias.
III.
Análisis de Laboratorio
El análisis de laboratorio forma parte integral de un estudio Fase II. Deberá
incluir un análisis cuantitativo, cualitativo y comparativo de todos los materiales
arqueológicos excavados por niveles o capas, unidades, zonas y cualquier otro
criterio. Además deberán ser objeto de estudio los elementos estructurales y
culturales (en inglés, "features") que se encuentren sobre o bajo la superficie y
cualquier otro vestigio identificado o recuperado en el sitio. Por su naturaleza
algunos estudios de laboratorio deberán ser llevados a cabo por especialistas.
IV.
Presentación y Formato del Informe Fase II
Para cumplir satisfactoriamente con los requerimientos básicos para un
estudio Fase II, el informe escrito en español que someta el investigador principal
deberá contener los siguientes puntos:
1.
En la primera página del informe se deberá indicar: el nombre del
proyecto, la fase de estudio, barrio y pueblo, número de identificación o
clave del caso si tiene, la agencia o proyectista que lo origina, la agencia
que lo solicitó, el nombre del investigador principal, la dirección y la
compañía o entidad que representa, la fecha, y su firma en original
sobre su nombre.
2.
Un índice con todas las páginas numeradas, apéndices cuando sean
necesarios, mapas generales y específicos requeridos y una bibliografía
actualizada de las referencias consultadas y citadas en el texto.
3.
Una página-resumen al inicio del informe donde se indiquen las
investigaciones previas, el proyecto de construcción, las empresas y
agencias interesadas, el investigador principal, especialistas y todo
personal a nivel de supervisión, breve descripción del trabajo
realizado, fechas de trabajo de campo y laboratorio, los hallazgos y su
importancia, y las conclusiones y recomendaciones que se ofrecen.
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22
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
4.
Una sección donde se describa en detalle de las estrategias y el trabajo de
campo realizado y que a lo mínimo incluya la siguiente información:
a.
las bases para la selección de las estrategias de campo;
b.
los métodos y técnicas empleadas en las excavaciones;
C.
una descripción de los procedimientos de campo, incluyendo
tipo de palas, tamaño de la malla de cernidores y otro equipo
utilizado;
d.
una justificación para la localización, distribución, tamaño, y
profundidad de todas las pruebas y unidades de excavación; y
e.
una descripción y registro de estratigrafía natural/cultural de las
pruebas y unidades de excavación, incluyendo tipo y descripción
de los suelos, según la carta Munsell.
5.
Una sección donde se describa en detalle las estrategias y el trabajo de
laboratorio realizado, incluyendo sus resultados. Esta sección deberá
incluir por lo menos los siguientes aspectos:
a.
Explicar el sistema de clasificación y análisis de los materiales
arqueológicos excavados, incluyendo: cerámica, lítica, restos
alimenticios, restos humanos, artefactos utilitarios y
ceremoniales, materiales de construcción, metales, vidrios y
cualquier otro resto arqueológico recuperado en el campo.
b.
Un análisis cuantitativo y cualitativo de los materiales
excavados y su significado arqueológico en el contexto del
recurso estudiado.
6.
Una sección donde se resuman los hallazgos del trabajo de campo y
laboratorio en relación a cada uno de los objetivos y metas del estudio
Fase II arriba señalados.
7.
La documentación fotográfica deberá incluir fotografías en blanco y
negro, a color y si posible diapositivas con la fecha, orientación,
procedencia y escala de lo siguiente:
a.
Vistas generales del sitio estudiado y su entorno natural.
b.
Aspectos del trabajo de campo, incluyendo metodología, y
procedimientos.
C.
Una selección de las unidades de prueba y de excavación.
d.
Perfiles representativos, hallazgos "in situ" y elementos
culturales ("features") representativos.
e.
Vestigios estructurales de cualquier tipo.
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DE PUERTO RICO
23
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
f.
Muestras de todos los materiales representativos, incluyendo
cerámica, lítica, artefactos, restos alimenticios, materiales de
construcción y otros, según sea el caso.
g.
Cualquier otra fotografía que se considere necesaria para la más
adecuada evaluación y presentación del informe.
8.
Los mapas que se sometan con el informe deberán incluir lo siguiente:
a.
Mapa topográfico que ilustre la localización y extensión de los
recursos arqueológicos en relación al proyecto de construcción.
b.
Mapa del sistema de coordenadas y localización detallada de
todas las puebas de pala y unidades de excavación.
C.
Mapa de la estructura interna del recurso, incluyendo la
distribución de los elementos estructurales y culturales.
9.
Otra documentación que deberá incluirse en el informe es la siguiente:
a.
Dibujos de perfiles representativos y elementos culturales
("features").
b.
Dibujos a escala de estructuras o vestigios de ellas que forman
parte del recurso arqueológico.
C.
Cualquier otra documentación necesaria para la mejor
presentación y evaluación del informe.
V.
Disposiciones Generales
A.
El investigador principal estará en la obligación de incluir en el
informe sometido a la agencia evaluadora el tipo y cantidad de fotos,
mapas, apéndices, tablas y demás documentación que considere propio
de acuerdo a la extensión, sensitividad y complejidad de cada proyecto
en específico.
B.
Cualquier material arqueológico obtenido durante esta Fase II de
estudio deberá ser debidamente lavado, empaquetado, rotulado y
conservado, de acuerdo a las normas generalmente aceptadas para estos
procedimientos. El Consejo de Arqueología Terrestre determinará la
disposición final de los materiales excavados.
C.
El investigador principal será responsable de conservar los originales
de las notas de campo, negativos de fotos, informes de peritos, dibujos y
cualquier otro material asociado con el estudio realizado (incluyendo
"diskettes" de computadora, de haberlos), y deberá garantizar a otros
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24
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
investigadores su consulta futura. El Consejo de Arqueología Terrestre
determinará la disposición final de esta documentación.
D.
De haber informes de especialistas (historiadores, antropólogos físicos,
arquitectos y otros) los mismos deberán incluirse como apéndice.
VI.
Criterios Profesionales
Las credenciales académicas y profesionales mínimas requeridas para el
investigador principal en la investigación Fase II serán:
1)
Maestría en Antropología, Historia 0 disciplinas afines con
concentración en arqueología, y que incluya tesis en arqueología o un
trabajo de investigación en arqueología equivalente a tesis.
Preparación y experiencia avaladas por curriculum vitae y copias de
informes y publicaciones principales que demuestren competencia para
dirigir una excavación. Deberá contar además con dos (2) años de
experiencia en diseño de investigación, investigación de campo y
archivo, análisis de materiales y redacción de informes. Someterá
evidencia de que estos trabajos fueron efectuados bajo la supervisión de
un profesional que esté cualificado para hacer investigaciones a nivel
de Fase III (Mitigación). Por lo menos uno (1) de esos dos (2) años de
experiencia deberán ser en Arqueología de Puerto Rico.
Estarán exentos de estos requisitos solamente aquellos profesionales que estén
aprobados para esta fase de investigación arqueológica con anterioridad a la vigencia
de este reglamento, y estén incluidos en el listado que mantienen el Consejo y el
Centro de Investigaciones del Instituto de Cultura Puertorriqueña.
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25
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
Fase III Mitigación 0 Salvamento Arqueológico
Fase III: Resumen
La Fase III (Mitigación o Salvamento Arqueológico) es el último nivel de
estudio comprendido dentro de esta reglamentación. Se realiza cuando no es
posible evitar el impacto total o parcial de un proyecto de construcción o desarrollo
sobre un recurso arqueológico que ya ha sido debidamente evaluado durante la fase
previa. Tiene el propósito de recuperar la mayor cantidad de datos científicos sobre
el recurso arqueológico previo a su destrucción total o parcial. El nivel de estudio
Fase III debe ser lo más completo y cuidadoso posible ya que en ocasiones es la
última oportunidad que se tiene de estudiar y documentar un recurso arqueológico.
El desarrollo efectivo de un plan de mitigación o salvamento arqueológico
exige un acuerdo claro entre el investigador principal, los proyectistas, las agencias
reguladoras, el Consejo de Arqueología Terrestre y cualquier otro organismo público
o privado que requiera su envolvimiento. El trabajo de campo comprendido en un
plan de mitigación o salvamento tendrá que ser completado antes de iniciar
cualquier tipo de movimiento de terrenos y antes de concederse el permiso final de
construcción de un proyecto.
Un proyecto de mitigación o salvamento necesariamente requiere una fase de
trabajo de campo que incluirá, entre otros aspectos, la excavación extensiva y la
documentación intensiva del recurso arqueológico. El nivel del trabajo de campo y
laboratorio, así como la presentación del informe final dependerá necesariamente
del tamaño y complejidad de los recursos arqueológicos bajo estudio. Si la
naturaleza del recurso lo requiere se deberá ampliar la investigación documental
realizada en fases anteriores. Un plan de trabajo deberá ser sometido al Consejo de
Arqueología Terrestre por el investigador principal contratado para llevar a cabo
cualquier estudio Fase III antes del inicio de la fase de campo.
El investigador principal producirá un informe escrito detallado de carácter
técnico donde se explicarán los objetivos específicos, metodología y resultados de la
investigación de campo y de laboratorio. Se incluirá en el informe una
documentación fotográfica, mapas de localización, mapas topográficos, fotos aéreas,
dibujos de perfiles, tablas, gráficas y cualquier otro recurso visual disponible. El
informe deberá incluir recomendaciones claras en cuanto al curso de acción a seguir
y sobre trabajos adicionales, de ser necesarios.
Los informes parciales y finales de los proyectos Fase III serán sometidos al
Consejo de Arqueología Terrestre para su evaluación correspondiente. El
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26
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
investigador principal que dirija este estudio y firme el informe deberá ser un
profesional debidamente cualificado para realizar esta fase de estudio arqueológico.
Por su complejidad algunos proyectos de mitigación 0 salvamento deberán contar
con el respaldo de una institución o entidad académica, gubernamental o privada
que garantice el apoyo logístico y administrativo necesario para su implementación.
I.
Objetivos de la Fase III
1.
Obtener por medio de métodos sistemáticos y científicos los datos y
restos arqueológicos necesarios que aseguren una interpretación y
reconstrucción cultural y social lo más completa posible del recurso
arqueológico que va a ser objeto del plan de mitigación 0 salvamento.
2.
Integrar todos los datos obtenidos en los informes de fases previas con
los de la Fase III.
3.
Definir y comparar entre sí y en el contexto de la investigación
arqueológica e histórica más amplia, los componentes culturales
presentes en el recurso estudiado.
II.
Investigación de Campo
La investigación y documentación de campo requerida en la Fase III deberá
estar orientada hacia las siguientes metas:
1.
Definir con mayor exactitud sus componentes culturales y una
cronología basada en fechados C-14 (carbono-14) 0 cualquier otro
método aplicable.
2.
Proponer una reconstrucción de la estructura interna del recurso por
medio del análisis de la distribución de los materiales excavados y las
diversas áreas de actividades y elementos culturales que se
identifiquen.
3.
Obtener las muestras más adecuadas de materiales arqueológicos para
análisis presentes y futuros. Estas deben incluir cerámica, lítica, restos
alimenticios, restos óseos humanos, artefactos domésticos y
ceremoniales, materiales de construcción, metales, vidrios, muestras de
suelos para estudios de flotación y polen, carbón para fechamientos, y
cualquier otra muestra necesaria para realizar un estudio Fase III
adecuado.
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27
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
Para poder cumplir los objetivos y metas de esta fase de estudio el
investigador desarrollará una estrategia de campo y laboratorio. El plan de acción
deberá estar especialmente diseñado para el recurso arqueológico que se va a mitigar.
El mismo deberá tomar en cuenta sus particularidades en cuanto a localización, tipo,
tamaño, presencia o ausencia de elementos estructurales, variedad y densidad de
materiales asociados y cualquier otra característica.
En este nivel de estudio se requiere llevar a cabo unidades amplias de
excavación ("test units") distribuídas adecuadamente en el área que permitan
obtener el mayor muestrario posible de los materiales arqueológicos y elementos
culturales presentes. El investigador tomará en cuenta el tipo, tamaño y
complejidad del recurso al momento de establecer la cantidad, tamaño y distribución
de sus pruebas y excavaciones formales. Se deberá utilizar, si existe, un sistema de
coordenadas en el cual se ubicarán todas las pruebas y unidades de excavación.
III.
Análisis de Laboratorio
El análisis de laboratorio forma parte integral de un estudio Fase III. Deberá
incluir un análisis cuantitativo, cualitativo y comparativo de todos los materiales
arqueológicos excavados por niveles o capas, unidades, zonas y cualquier otro
criterio. Además, deberán ser objeto de documentación y estudio todos los
elementos estructurales y culturales ("features") que se encuentren sobre o bajo la
superficie y cualquier otro vestigio identificado o recuperado en el sitio. Por su
naturaleza algunos estudios de laboratorio deberán ser llevados a cabo por
especialistas.
IV.
Presentación y Formato del Informe Fase III
Dada la naturaleza de un estudio Fase III, es posible que, dependiendo del
tamaño, complejidad e importancia del recurso estudiado, sea necesario solicitar del
investigador principal una serie de informes preliminares y de terminación del
trabajo de campo antes de recibir el informe final del proyecto. Al igual que en las
fases anteriores, para cumplir satisfactoriamente con los requerimientos básicos para
un estudio Fase III, el informe escrito en español que someta el investigador
principal deberá contener los siguientes puntos:
1.
En la primera página del informe se deberá indicar: el nombre del
proyecto, la fase de estudio, barrio y pueblo, número de identificación o
clave del caso si tiene, la agencia o proyectista que lo origina, la agencia
que lo solicitó, el nombre del investigador principal, la dirección y la
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28
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACIÓN ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
compañía o entidad que representa, la fecha, y su firma en original
sobre su nombre.
2.
Un índice con todas las páginas numeradas, apéndices cuando sean
necesarios, mapas generales y específicos requeridos y una bibliografía
actualizada de las referencias consultadas y citadas en el texto.
3.
Una página-resumen al inicio del informe donde se indiquen las
investigaciones previas, el proyecto de construcción, las empresas y
agencias interesadas, el investigador principal, especialistas y todo
personal a nivel de supervisión, breve descripción del trabajo
realizado, fechas de trabajo de campo y laboratorio, los hallazgos y su
importancia, y las conclusiones y recomendaciones que se ofrecen.
4.
Una sección donde se describa en detalle de las estrategias y el trabajo de
campo realizado y que por lo menos incluya la siguiente información:
a.
las bases para la selección de las estrategias de campo;
b.
los métodos y técnicas empleadas en las excavaciones;
C.
una descripción de los procedimientos de campo, incluyendo
tipo de palas, tamaño de la malla de cernidores y otro equipo
utilizado;
d.
justificación para localización, distribución, tamaño, y
profundidad de todas las pruebas y unidades de excavación; y
e.
descripción y registro de estratigrafía natural/cultural de las
pruebas y unidades de excavación, incluyendo tipo y descripción
de los suelos, según la carta Munsell.
5.
Una sección donde se describa en detalle las estrategias y el trabajo de
laboratorio realizado, incluyendo sus resultados. Esta sección deberá
incluir por lo menos los siguientes aspectos:
a.
explicar el sistema de clasificación y análisis de los materiales
arqueológicos excavados, incluyendo: cerámica, lítica, restos
alimenticios, restos humanos, artefactos utilitarios y
ceremoniales, materiales de construcción, metales, vidrios y
cualquier otro resto arqueológico recuperado en el campo; y
b.
un análisis cuantitativo y cualitativo de los materiales excavados
y su significado arqueológico en el contexto del recurso
estudiado.
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DE PUERTO RICO
29
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
6.
Una sección donde se resuman los hallazgos del trabajo de campo y
laboratorio en relación a cada uno de los objetivos y metas del estudio
Fase III arriba señalados.
7.
La documentación fotográfica deberá incluir fotos en blanco y negro, a
color y si posible diapositivas con la fecha, orientación, procedencia y
escala de lo siguiente:
a.
vistas generales del sitio estudiado y su entorno natural;
b.
aspectos del trabajo de campo, incluyendo metodología, y
procedimientos;
C.
una selección de las unidades de prueba y de excavación;
d.
perfiles representativos, hallazgos "in situ" y elementos
culturales ("features") representativos;
e.
vestigios estructurales de cualquier tipo;
f.
muestras de todos los materiales representativos, incluyendo
cerámica, lítica, artefactos, restos alimenticios, materiales de
construcción y otros según sea el caso; y
g.
cualquier otra foto que se considere necesaria para la más
adecuada evaluación y presentación del informe.
8.
Los mapas que se sometan con el informe deberán incluir lo siguiente:
a.
mapa topográfico que ilustre la localización y extensión de los
recursos arqueológicos en relación al proyecto de construcción.
b.
mapa del sistema de coordenadas y localización detallada de
todas las pruebas de pala y unidades de excavación.
C.
mapa de la estructura interna del recurso, incluyendo la
distribución de los elementos estructurales y culturales.
9.
Otra documentación que deberá incluirse en el informe es la siguiente:
a.
dibujos de perfiles representativos y elementos culturales
("features").
b.
dibujos a escala de estructuras o vestigios de ellas que forman
parte del recurso arqueológico.
C.
un inventario de los materiales excavados y un catálogo de los
materiales diagnósticos.
d.
cualquier otra documentación necesaria para la mejor
presentación y evaluación del informe.
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DE PUERTO RICO
30
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
V.
Disposiciones Generales
A.
El investigador principal estará en la obligación de incluir en el
informe sometido a la agencia evaluadora el tipo y cantidad de fotos,
mapas, apéndices, tablas y demás documentación que considere propio
de acuerdo a la extensión, sensitividad y complejidad de cada proyecto
en específico.
B.
Cualquier material arqueológico obtenido durante esta Fase III de
estudio deberá ser debidamente lavado, empaquetado, rotulado y
conservado, de acuerdo a las normas generalmente aceptadas para estos
procedimientos. El Consejo de Arqueología Terrestre determinará la
disposición final de los materiales excavados.
C.
El investigador principal será responsable de conservar los originales
de las notas de campo, negativos de fotos, informes de peritos, dibujos y
cualquier otro material asociado con el estudio realizado (incluyendo
"diskettes" de computadora, de haberlos), y deberá garantizar a otros
investigadores su consulta futura. El Consejo de Arqueología Terrestre
determinará la disposición final de esta documentación.
D.
De haber informes de especialistas (historiadores, antropólogos físicos,
arquitectos y otros) los mismos deberán incluirse como apéndice.
V.
Criterios Profesionales
Las credenciales académicas y profesionales mínimas requeridas para el
investigador principal en la investigación Fase III (Mitigación o Salvamento
Arqueológico) serán:
1)
Maestría y/o Doctorado en Antropología, Historia 0 disciplinas afines
con concentración en arqueología, y que incluya tesis en arqueología o
un trabajo de investigación en arqueología equivalente a tesis.
Preparación y experiencia avaladas por curriculum vitae y copias de
informes y publicaciones principales que demuestren competencia para
dirigir una excavación. Además deberá tener un (1) año de experiencia
de campo en investigación en Puerto Rico como Investigador(a)
Principal o Co-Investigador(a), y que haya sido la persona responsable
del diseño de la investigación, trabajo de campo, análisis y redacción de
los informes formales.
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31
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
Los procedimientos para efectuar esta fase requieren el peritaje de uno o más
profesionales y un equipo técnico debidamente cualificado para realizar el trabajo y
producir un informe técnico sobre el particular. Estos trabajos envuelven
excavación arqueológica, documentación de cualquier obra sobre la superficie,
análisis científico extenso en el laboratorio y medidas para la conservación científica
de los materiales culturales.
Estarán exentos de estos requisitos solamente aquellos profesionales que estén
aprobados para esta fase de investigación arqueológica con anterioridad a la vigencia
de este reglamento, y estén incluidos en el listado que mantienen el Consejo y el
Centro de Investigaciones del Instituto de Cultura Puertorriqueña.
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32
APÉNDICE
I
GLOSARIOTÉCNICO
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GLOSARIO TÉCNICO
artefacto (arqueológico) elemento manufacturado, alterado o utilizado por el
hombre, con relevancia en la interpretación del sitio, yacimiento o depósito
arqueológico con el cual está relacionado.
efecto este término se utiliza a razón de especificar aspectos del impacto que tiene
el desarrollo de un proyecto sobre el recurso en cuestión, y por ende tiene una
aplicación más específica que "impacto" --así, se habla tanto de un "efecto
negativo" o "adverso" como de un "efecto no adverso". (véase "impacto")
elementos culturales ("features") rasgos distintivos asociados con un yacimiento o
sitio arqueológico, usualmente relacionado con anomalías, alteraciones y/o
elementos estratigráficos.
Fase IA-- etapa inicial de la Fase I de investigación arqueológica de contrato la
práctica común es ejecutar esta fase conjuntamente con la Fase IB. Véase
descripción en Reglamento (p. 7).
Fase IB segunda etapa de la Fase I de investigación arqueológica de contrato, la cual
complementa la investigación documental de la Fase IA. Véase descripción
en Reglamento (p. 14).
Fase II segunda fase de investigación arqueológica de contrato. Véase descripción
en Reglamento (p. 20).
Fase III (Mitigación) última fase de la investigación arqueológica de contrato.
Véase descripción en p. 26 del Reglamento. (véase "mitigación", "rescate" y
"salvamento" en glosario)
hallazgo (arqueológico) elemento o artefacto cultural-arqueológico encontrado, ya
sea aislado o relacionado a un yacimiento.
impacto se define como la influencia o repercusión que tendrá cualquier
actividad de desarrollo o construcción sobre un yacimiento o recurso
arqueológico, ya sea conocido o potencial. Refiérase a "efecto".
impacto primario se define como aquella influencia o repercusión inmediata que
tendrá cierta actividad sobre un recurso. Esto comprende el impacto físico del
desarrollo de una construcción u otra actividad, incluyendo los aspectos
topográficos y/o eco-ambientales.
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34
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
impacto secundario se define como aquella influencia o repercusión que sea
incidental a la utilización y/o desarrollo a largo o mediano plazo de alguna
actividad o proyecto sobre un recurso arqueológico. Esto comprendería por
ejemplo el impacto del uso de algún parque recreativo o desarrollo
construído sobre, o inmediato a, el recurso en cuestión, incluyendo los
aspectos topográficos y/o eco-ambientales.
integridad término referente al grado de disturbio sufrido por un yacimiento o
sitio arqueológico.
material (arqueológico) cualquier elemento, artefacto, u otro objeto que constituya
parte del patrimonio cultural arqueológico.
mitigación término utilizado para describir la Fase III de investigación
arqueológica de contrato. (intercambiable con "salvamento" y"rescate")
objeto (arqueológico) término intercambiable con "artefacto".
pozo de sondeo unidad de excavación comúnmente utilizada en los trabajos de
campo de las Fases IA-IB y II para examinar el subsuelo, mayormente para
determinar la presencia, ausencia o extensión horizontal y vertical de un
recurso arqueológico. Usualmente es un corte que promedia entre 20 a 40 cms.
de circunferencia y cuya profundidad varía entre 50 a 150 cms.
pozo de prueba unidad de excavación extensa comúnmente utilizada en
estrategias de campo de Fases II y III (eg., sistema cuadriculado para examinar
detalles estratigráficos y elementos culturales del recurso arqueológico en
extensión y profundidad. Usualmente se ejecuta a manera de cuadrado con
varias unidades dispersas o contiguas, con medidas de 1m. X 1m., 2m. X 2m.,
etc., cuya profundidad y distribución se definen de acuerdo al recurso
arqueológico. (Véase "unidad de excavación")
reconocimiento (de campo) este término se utiliza para describir un recorrido de
un área específica, sea en cualquiera de las fases de investigación arqueológica
de contrato, o para examinar una región completa.
recurso (arqueológico) objeto, elemento, material, estructura y/o sitio que
constituye parte de la riqueza cultural nacional en el aspecto arqueológico, y el
cual contiene información arqueológica relevante al conocimiento sobre la
arqueología de la región en que se ubica.
rescate término utilizado para describir la Fase III de investigación arqueológica de
contrato (intercambiable con "mitigación" y "salvamento")
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35
REGLAMENTO PARA LA RADICACION Y EVALUACION ARQUEOLOGICA DE
PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESAROLLO
salvamento -- término utilizado para describir la Fase III de investigación
arqueológica de contrato. (intercambiable con "mitigación" y "rescate").
sitio (arqueológico) -- término utilizado para hacer referencia a la localización de un
recurso arqueológico, sin especificar su naturaleza 0 componentes.
transecto -- tramo de recorrido de campo, usualmente recto, que se establece a
intervalos regulares y a lo largo del cual se efectúa el recorrio de campo o
pozos de sondeo.
unidad (amplia) de excavación -- -- intercambiable con "pozo de prueba".
yacimiento (arqueológico) -- término para hacer referencia al lugar en donde hay
vestigios arqueológicos depositados. Refiérase a "sitio".
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36
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DE PROYECTOS DE CONSTRUCCION Y DESARROLLO
PRESENTADO Y APROBADO POR EL
CONSEJO PARA LA PROTECCION DEL
PATRIMONIO ARQUEOLOGICO TERRESTRE
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EN REUNION ORDINARIA CELEBRADA EL
22 de noviembre de 1991
PRESIDENTE I hevanie
VICE-PRESIDENTE
John SECRETARIA
ESTE REGLAMENTO ENTRARA EN VIGOR COMENZANDO EL
27 de marzo 1992