Regl. 7069, art. 11 dup2
RECONSIDERACION Y REVISION JUDICIAL
Length: 8,253 wordsOfficial source
Cite as Reglamento Núm. 7069, Art. 11 dup2
Si el querellado no está conforme con la decisión del Consejo sobre la querella, podrá solicitar
reconsideración y revisión judicial siguiendo el procedimiento de la Sección 5 de este
reglamento.
9
Estado Libre Asociado de Puerto Rico
@NSE]
para
to Protección
del
Patrimonio
ARQUEOLOGICO
TERRESTRE
Puerto Rico
Segunda Parte
10
REGLAMENTO PARA
INVESTIGACIONES DE RECURSOS
ARQUEOLOGICOS TERRESTRES
11
FASE IA Investigación Documental y Reconocimiento Preliminar
Fase IA: Resumen
Esta es la fase inicial de las investigaciones arqueológicas sujetas a la presente
reglamentación. Se deberá llevar a cabo lo más temprano posible en el proceso del desarrollo de
un proyecto de construcción. Se realiza en conjunto con la Fase IB. Tiene el propósito de
identificar los recursos arqueológicos ya conocidos y establecer las bases para descubrir recursos
adicionales dentro de los límites de un proyecto de construcción y en sus alrededores inmediatos.
Para los fines de esta reglamentación los recursos arqueológicos pueden incluir, entre
otros, materiales, objetos, áreas de actividades, estructuras precolombinas e históricas, elementos
arquitectónicos y obras de ingeniería que puedan encontrarse sobre la superficie o en el subsuelo
del área de un proyecto de construcción y en sus alrededores inmediatos.
El estudio Fase IA abarca dos aspectos fundamentales: una investigación documental de
todas las fuentes arqueológicas e históricas disponibles, y una inspección preliminar de los
terrenos del área de estudio. De esta manera el investigador deberá localizar cualquier recurso
12
cultural previamente identificado y establecer con bases objetivas las posibilidades arqueológicas
del terreno. En este nivel inicial de estudio deberá incluirse una explicación del uso y
condiciones del terreno, impactos previos y aspectos medioambientales relevantes.
Se producirá un informe escrito detallado de carácter técnico donde se explicarán los
objetivos específicos, metodología y resultados de la investigación documental y de la
inspección de campo. Se incluirá en el informe una documentación fotográfica, mapas de
localización, mapas topográficos, fotos aéreas y cualquier otro recurso visual disponible. El
informe deberá incluir recomendaciones claras sobre estudios arqueológicos adicionales, de ser
estos necesarios.
El informe IA será sometido al Consejo de Arqueología Terrestre para su evaluación
correspondiente.
El investigador principal que realice este estudio y firme el informe deberá ser un
profesional debidamente cualificado para realizar esta fase de estudio arqueológico.
13
I.
Objetivos de la Fase IA
La Fase IA de una investigación arqueológica deberá realizarse teniendo en cuenta los
siguientes objetivos:
1.
Identificar la presencia de recursos arqueológicos conocidos dentro de los límites
o en la periferia del área de estudio.
2.
Evaluar la posibilidad de descubrir recursos arqueológicos adicionales dentro de
los límites o en la periferia del área de estudio.
3.
Definir el impacto que causaría el proyecto de desarrollo sobre los recursos
arqueológicos conocidos o potenciales que se encuentren dentro de los límites o
en la periferia del área de estudio.
4.
Ofrecer recomendaciones debidamente respaldadas para llevar cabo estudios de
fases subsiguientes cuando se consideren necesarios.
14
II.
Investigación Documental
Para alcanzar los propósitos anteriores el investigador principal deberá consultar todas las
fuentes documentales y bibliográficas posibles sobre el tema arqueológico, histórico y
medioambiental de su área de estudio y de la región. Estas deberán incluir por lo menos:
1.
Archivos, informes, listados y mapas bajo la custodia de agencias como el
Instituto de Cultura Puertorriqueña, el Consejo de Arqueología Terrestre, la
Oficina Estatal de Preservación Histórica y cualquier otra agencia o institución.
2.
La literatura arqueológica e histórica relevante y actualizada sobre la región.
3.
Dependiendo del tipo de proyecto, otras fuentes importantes de consulta e
información pueden ser:
a.
el Registro Nacional de Lugares Históricos,
b.
el Archivo General de Puerto Rico,
C.
el Registro de la Propiedad,
d.
la Biblioteca de la Universidad de Puerto Rico,
15
e.
las bibliotecas municipales,
f.
los líderes y asociaciones culturales de los pueblos,
g.
cualquier otra persona, institución, agencia o publicación que el
investigador considere necesario para cada caso en particular.
4.
Literatura sobre aspectos del medioambiente que puedan ser relevantes para
establecer el nivel de posibilidades arqueológicas que posee el área de estudio.
Algunos de estos factores son:
a.
topografia,
b.
cercanía a fuentes de agua,
c.
disponibilidad y acceso a recursos alimenticios, y
d.
características de los suelos
El investigador deberá familiarizarse con la historia cultural del área específica del
proyecto y de la región donde está localizado. Por lo tanto su análisis deberá reflejar el estudio
de las publicaciones arqueológicas e históricas existentes para la región del proyecto. El
conocimiento adquirido sobre aspectos relacionados con patrones de asentamiento, desarrollo
16
poblacional, actividades económicas y uso de los suelos permitirá formular, junto con otros
factores, una hipótesis en cuanto a las posibilidades arqueológicas del terreno bajo estudio.
La combinación de los factores de la historia cultural y su relación con el medioambiente
deberá ofrecer al investigador principal parámetros objetivos para establecer zonas y grados de
sensitividad arqueológica dentro del área de estudio. Cuando se trata de un proyecto grande y
complejo, desde el punto de vista de su extensión o longitud se espera que el investigador pueda
establecer una gradación de posibilidades arqueológicas dentro de la propia área general de
estudio.
Cada proyecto de construcción o desarrollo tiene unas características particulares en
cuanto al movimiento de terreno, área que se va a impactar, posibilidades de modificación del
diseño, uso de relleno, profundidad y extensión del movimiento de terrenos, ancho y longitud de
las franjas de impacto y otros. Por tal razón los recursos arqueológicos existentes o por descubrir
se van a afectar en diversa manera y grado. El informe deberá reflejar con claridad las
particularidades del proyecto y el posible impacto máximo que pueda ocasionar sobre los
recursos arqueológicos. Se deben tomar en cuenta desde sus inicios todas las posibles
modificaciones y planes alternos que se espera pueda sufrir el proyecto.
17
III.
Inspección Preliminar de Campo
Para el más completo logro de los objetivos el investigador deberá realizar una visita de
inspección preliminar al área del proyecto. Durante su visita el investigador tendrá en cuenta los
siguientes puntos:
1.
se familiarizará con el área de estudio y sus características ambientales;
2.
examinará cortes naturales 0 artificiales del terreno, tales como zanjas, barrancas,
grietas de erosión y otros;
3.
identificará impactos y movimientos previos y huellas de actividades agrícolas; y
4.
localizará estructuras visibles y cualquier recurso ya identificado en la
investigación bibliográfica que pueda ser impactado por el proyecto.
Luego de esta visita, el investigador combinará los datos recopilados en la investigación
documental sobre recursos naturales y arqueológicos con sus observaciones directas en el campo.
El resultado del análisis permitirá establecer parámetros claros para desarrollar el tipo e
intensidad del trabajo de campo de la subsiguiente Fase IB, cuando la misma sea necesaria. En
caso de que en el estudio Fase IA se confirme la presencia de un recurso arqueológico
18
previamente documentado y claramente definido, el investigador podrá recomendar una
estrategia para el estudio Fase II, pero sin obviar necesariamente el estudio Fase IB para el resto
del terreno del proyecto.
IV.
Presentación y Formato del Informe IA
Para cumplir satisfactoriamente con los requerimientos básicos para un estudio Fase IA,
el informe escrito en español que someta el investigador principal deberá contener los siguientes
puntos:
1.
En la primera página del informe se deberá indicar: el nombre del proyecto, la
fase de estudio, barrio y pueblo, número de identificación o clave del caso si
tiene, la agencia O proyectista que lo origina, la agencia que lo solicitó, el nombre
del investigador principal, la dirección y la compañía 0 entidad que representa, la
fecha, y su firma en original sobre su nombre.
19
2.
Un índice con todas las páginas numeradas, apéndices cuando sean necesarios,
mapas generales y específicos requeridos y una bibliografía actualizada de las
referencias consultadas y citadas en el texto.
3.
Una descripción detallada de la localización y la naturaleza del proyecto de
construcción, incluyendo un plano de localización en mapas USGS.
4.
Un plano de desarrollo que muestre la topografía actual, los límites del proyecto y
los planes de construcción, incluyendo posibles alternativas y modificaciones.
5.
Un análisis del tipo de proyecto que se está proponiendo y la forma en que puede
impactar los recursos arqueológicos conocidos o por conocer. En este análisis se
tomará en cuenta la zona principal de impacto del proyecto y todas las zonas de
impacto o desarrollo secundario como lo son las áreas para estacionamiento de
maquinaria, accesos, lugares cercanos de obtención de relleno, colocación de
verjas, tuberías, líneas eléctricas y demás obras de infraestructura, y cualquier
terreno que vaya a ser objeto de utilización indirecta durante la construcción del
proyecto.
20
6.
Una discusión sobre los objetivos, métodos y logros de la investigación
documental y la inspección preliminar de campo.
7.
Una explicación de las fuentes consultadas y los resultados obtenidos de la
investigación documental.
8.
La literatura y los informes relevantes deben ser comentados.
9.
Una evaluación del nivel de la investigación y el conocimiento arqueológico
previo de la región, incluyendo aspectos teóricos, metodológicos y enfoques
presentes.
10.
El investigador debe presentar una síntesis cronológica y cultural de la actividad
humana, desde tiempos precolombinos hasta el presente, de la zona donde se
encuentra el área de estudio.
11.
El análisis de las características ambientales en relación con las posibilidades
arqueológicas en el área de estudio.
21
12.
La descripción detallada de las condiciones ambientales actuales, el historial de
uso de terrenos, las características topográficas, los impactos previos, y cualquier
otra información relevante.
13.
Una justificación de los procedimientos escogidos para la inspección preliminar
de campo y una evaluación de los resultados obtenidos.
14.
Las fechas del itinerario de trabajo, metodología y rutas de la inspección.
15.
La localización de cualquier recurso o hallazgo arqueológico debe ser presentada
en el informe y los mapas que lo acompañan. Deberá incluirse en el formulario
de investigación del Consejo el cual se incluirá como parte del informe.
16.
Se espera que también se incluya en el informe una discusión en cuanto a la
integración de los datos arqueológicos, históricos y medioambientales obtenidos
durante la investigación documental y la inspección preliminar.
17.
Una proyección con datos objetivos del grado de posibilidades arqueológicas que
caracteriza el área de estudio. Las recomendaciones para estudios adicionales a
otros niveles 0 fases deberán estar fundamentadas en dicho análisis.
22
18.
Una documentación fotográfica completa de 35 mm., a color o en blanco y negro.
Se deberán incluir fotografías de la apariencia actual de los terrenos y sus
características ambientales, de cualquier vestigio 0 estructura existente, de los
impactos y m odificaciones V isibles, y d e 1 a i nspección preliminar de campo.
Deberá incluirse la fecha, procedencia, orientación y escala (cuando aplique).
Cuando se presenten fotografias con materiales arqueológicos, estos deberán estar
agrupados y organizados y deberán incluir fecha, procedencia, orientación y escala
(cuando aplique).
De existir fotos aéreas o fotografías antiguas del área de estudio, éstas deberán incluirse
en el informe.
V.
Disposiciones Generales
A.
El investigador principal estará en la obligación de incluir en el informe sometido
a la agencia evaluadora el tipo y cantidad de fotos, mapas, apéndices, tablas y
demás documentación que considere propio de acuerdo a la extensión,
sensitividad y complejidad de cada proyecto en específico.
23
B.
Cualquier material arqueológico o btenido d urante e sta f ase i nicial d e e studio
deberá ser debidamente lavado, empaquetado, rotulado y conservado, de acuerdo
a las normas generalmente aceptadas para estos procedimientos. El Consejo de
Arqueología Terrestre determinará la disposición final de estos materiales
arqueológicos.
C.
El investigador principal será responsable de conservar los originales de las notas
de campo, negativos de fotos, informes de peritos, dibujos y cualquier otro
material asociado con el estudio realizado (incluyendo "diskettes" de
computadora, de haberlos), y deberá garantizar a otros investigadores su consulta
futura. El Consejo de Arqueología Terrestre determinará la disposición final de
esta documentación.
D.
De haber informes de especialistas (historiadores, antropólogos físicos,
arquitectos y otros) los mismos deberán incluirse como apéndice.
V.
Criterios Profesionales
24
Las credenciales académicas mínimas requeridas para el investigador principal en la
investigación Fase IA-IB serán:
1)
Bachiller en Antropología, Historia o disciplinas afines con concentración en
arqueología. A la misma vez, debe haber aprobado los siguientes cursos o sus
equivalentes: "Principios de arqueología, "Arqueología del Caribe", "Métodos de
campo en arqueología, "Clasificación de materiales arqueológicos". Asimismo,
deberá contar con un (1) año de experiencia en diseño de investigación,
investigación de archivos, investigación de campo y redacción de informes. Ese
año de experiencia deberá ser en Arqueología de Puerto Rico. Someterá
evidencia de que estos trabajos fueron realizados bajo la supervisión de
profesionales cualificados para realizar investigaciones a nivel de Fase II y/o
Mitigación.
Estarán exentos de estos requisitos solamente aquellos profesionales que estén
aprobados para esta fase de investigación arqueológica con anterioridad a la vigencia de
este reglamento, y estén incluidos en el listado que mantienen el Consejo y el Programa de
Arqueologia del Instituto de Cultura Puertorriqueña.
25
Fase IB - Reconocimiento Arqueológico Sistemático
Fase IB: Resumen
El propósito principal de la Fase IB es localizar todos los recursos arqueológicos que
puedan e xistir S obre o bajo la superficie del área del proyecto mediante una investigación
sistemática de campo que debe incluir tanto la exploración de superficie así como pruebas del
subsuelo.
La Fase IB también se deberá realizar durante las etapas iniciales de un proyecto y previo
a cualquier movimiento de tierra. Mientras más temprana sea la identificación de recursos
arqueológicos en un proyecto, mayores serán las opciones para un rediseño y una adecuada
protección de los propios recursos arqueológicos.
En la mayoría de los casos la investigación Fase IB se solicita y se lleva a cabo en
conjunto con la investigación de Fase IA. Cuando así se solicite ambos informes deberán estar
integrados en uno solo pero con dos secciones separadas.
26
Se producirá un informe escrito detallado de carácter técnico donde se explicarán los
objetivos específicos, metodología y resultados de la investigación sistemática de campo. Se
incluirá en el informe una documentación fotográfica, mapas de localización, mapas
topográficos, fotos aéreas y cualquier otro recurso visual disponible. El informe deberá incluir
recomendaciones claras sobre estudios arqueológicos adicionales, de ser estos necesarios.
El informe Fase IB será sometido al Consejo de Arqueología Terrestre para su evaluación
correspondiente.
El investigador principal que realice este estudio y firme el informe deberá ser un
profesional debidamente cualificado para realizar esta fase de estudio arqueológico.
I.
Objetivos de la Fase IB
La Fase IB de una investigación arqueológica deberá realizarse teniendo en cuenta los
siguientes objetivos:
1.
Localizar los recursos arqueológicos previamente identificados en la Fase IA.
27
2.
Descubrir cualesquiera otros recursos arqueológicos que se encuentren, ya sea
sobre la superficie o bajo la superficie actual del terreno estudiado.
II.
Investigación de Campo
El trabajo de campo requerido en esta fase estará fundamentado en los resultados de la
Fase IA anterior. El investigador establecerá su plan de trabajo de acuerdo al tipo de proyecto
propuesto, su extensión y longitud, y los factores arqueológicos y medioambientales ya
estudiados. La estrategia específica de campo deberá estar basada en criterios de carácter
arqueológico, ambiental y estadístico, y también en las características propias del terreno
estudiado.
La investigación de campo que se requiere en esta fase deberá combinar los dos
siguientes aspectos:
1.
Un reconocimiento cuidadoso a pie de toda la superficie del terreno, en el cual se
utilizarán como guía para el recorrido un sistema de transectos o brechas
28
sistemáticas, 0 cualquier otro sistema que el investigador principal estime
necesario.
2.
En combinación con el recorrido a pie se deberá realizar una serie de pruebas
sistemáticas de pala del subsuelo.
La localización, longitud y separación de las brechas 0 transectos dependerá de la
sensitividad arqueológica, las condiciones medioambientales y otros factores previamente
analizados en el estudio Fase IA. De acuerdo a esos mismos criterios el investigador determinará
la cantidad, localización, distribución, tamaño y profundidad de las pruebas requeridas, así como
el equipo, la maquinaria y los procedimientos necesarios para realizarlas.
Se recomienda realizar las pruebas manualmente con una pala doble (coa) y procesar el
terreno excavado en un cernidor de malla de por lo menos 1/4 de pulgada. Toda la información
relativa a cada prueba, tal como características del terreno, estratigrafía y contenido cultural (si
alguno), deberá ser registrada por el investigador.
En el informe del estudio Fase IB se explicará y justificará la estrategia de campo
seleccionada y se describirán en detalle los procedimientos utilizados para el recorrido y para las
pruebas.
29
Cuando se descubran recursos arqueológicos, ya sea sobre o bajo la superficie del
terreno, la investigación Fase IB requerirá un nivel inicial de estudio y análisis de los hallazgos.
La intervención que se realice deberá evitar impactos innecesarios al recurso arqueológico. Sin
embargo, el trabajo de campo d eberá S er 1 o S uficiente c omo p ara o frecer u na i nformación
preliminar que respalde las recomendaciones para estudios adicionales, de considerarse
necesarias.
III.
Presentación y Formato del Informe IB
Para cumplir satisfactoriamente con los requerimientos básicos para un estudio Fase IB,
el informe escrito en español que someta el investigador principal deberá contener los siguientes
puntos:
1.
En la primera página del informe se deberá indicar: el nombre del proyecto, la
fase de estudio, barrio y pueblo, número de identificación o clave del caso si
tiene, la agencia o proyectista que lo origina, la agencia que lo solicitó, el nombre
del investigador principal, la dirección y la compañía 0 entidad que representa, la
fecha, y su firma en original sobre su nombre.
30
2.
Un índice con todas las páginas numeradas, apéndices cuando sean necesarios,
mapas generales y específicos requeridos y una bibliografía actualizada de las
referencias consultadas y citadas en el texto.
3.
Una descripción en detalle de la estrategia de campo relativa al recorrido de
superficie y las pruebas del subsuelo y que incluya la siguiente información:
a.
fundamentos para la estrategia seleccionada;
b.
metodología general y variantes;
C.
descripción de procedimientos de campo para el recorrido y para las
pruebas;
d.
condiciones ambientales y visibilidad de la superficie;
e.
cortes, áreas expuestas y movimientos previos;
f.
localización de brechas y pruebas del subsuelo en mapas del proyecto;
g.
distancia entre brechas y entre pruebas del subsuelo;
h.
recursos humanos;
i.
tipo de palas, tamaño de malla de cernidor y otro equipo utilizado;
j.
justificación para distribución y separación de las brechas y de las
pruebas;
31
k.
justificación para ancho y profundidad de las pruebas;
1.
descripción y registro de estratigrafía natural de las pruebas;
m.
tipo y descripción de los suelos, según la carta Munsel
n.
fechas del trabajo de campo;
O.
un catálogo o apéndice al final del informe donde se incluya la
información específica de cada prueba; y
p.
cualquier otra información relevante.
4.
De localizarse recursos arqueológicos, ya sean informados con anterioridad 0
descubiertos en la superficie o en el subsuelo, el informe deberá tener una sección
de descripción y análisis preliminar de los hallazgos. El investigador deberá
ofrecer en esa sección los siguientes datos, cuando apliquen:
a.
tipo y descripción de los recursos arqueológicos;
b.
cronología estimada;
C.
contexto cultural;
d.
posible uso 0 función;
e.
tamaño, cantidad y densidad;
f.
condiciones de integridad;
g.
extensión horizontal y vertical estimada;
32
h.
potencial científico;
i.
localización en mapas del proyecto;
j.
dibujos estratigráficos, croquis y otros;
k.
inventario descriptivo y procedencia; y
1.
cualquier otra información relevante.
5.
Documentación fotográfica:
El estudio Fase IB deberá estar acompañado de una documentación fotográfica
apropiada en 35 mm, a color o en blanco y negro, según el tamaño y complejidad
del proyecto y de acuerdo al tipo y cantidad de recursos arqueológicos cuando
estén presentes en el terreno. La documentación fotográfica deberá incluir:
a.
vistas generales del terreno y de los procedimientos del trabajo de campo;
b.
los recursos arqueológicos en su contexto actual;
c.
todas las edificaciones, ruinas O estructuras;
d.
los materiales representativos agrupados según el tipo y con escalas;
e.
la fecha, orientación, procedencia y escala en la fotografia; y
f. cualquier otro aspecto que se considere necesario para la mejor evaluación del
informe.
33
IV.
Disposiciones Generales
A.
El investigador principal estará en la obligación de incluir en el informe sometido
a la agencia evaluadora el tipo y cantidad de fotos, mapas, apéndices, tablas y
demás documentación que considere propio de acuerdo a la extensión,
sensitividad y complejidad de cada proyecto en específico.
B.
Cualquier material arqueológico obtenido durante esta Fase IB deberá ser
debidamente lavado, empaquetado, rotulado y conservado, de acuerdo a las
normas generalmente aceptadas para estos procedimientos. El Consejo de
Arqueología Terrestre determinará la disposición final de estos materiales
excavados.
C.
El investigador principal será responsable de conservar los originales de las notas
de campo, negativos de fotos, informes de peritos, dibujos y cualquier otro
material asociado con el estudio realizado (incluyendo "diskettes" de
34
computadora, de haberlos), y deberá garantizar a otros investigadores su consulta
futura. El Consejo de Arqueología Terrestre determinará la disposición final de
esta documentación.
D. De haber informes de especialistas (historiadores, antropólogos físicos,
arquitectos y otros) los mismos deberán incluirse como apéndice.
V.
Criterios Profesionales
Las credenciales académicas mínimas requeridas para el investigador principal en la
investigación Fase IA-IB serán:
1)
Bachiller en Antropología, Historia 0 disciplinas afines con concentración en
arqueología. A la misma vez, debe haber aprobado los siguientes cursos o sus
equivalentes: "Principios de arqueología", "Arqueología del Caribe", "Métodos de
campo en arqueología", "Clasificación de materiales arqueológicos". Asimismo,
deberá contar con un (1) año de experiencia en diseño de investigación,
investigación de archivos, investigación de campo y redacción de informes. Ese
año de experiencia deberá ser en Arqueología de Puerto Rico. Someterá
35
evidencia de que estos trabajos fueron realizados bajo la supervisión de
profesionales cualificados para realizar investigaciones a nivel de Fase II y/o
Mitigación.
Estarán exentos de estos requisitos solamente aquellos profesionales que estén
aprobados para esta fase de investigación arqueológica con anterioridad a la vigencia de
este reglamento, y estén incluidos en el listado que mantienen el Consejo y el Programa de
Arqueologia del Instituto de Cultura Puertorriqueña.
36
Fase II Evaluación Detallada de Recursos Arqueológicos
Fase II: Resumen
El nivel Fase II de estudio requiere una evaluación detallada de los recursos
arqueológicos que se encuentren total 0 parcialmente dentro del área de un proyecto de
construcción. Estas investigaciones deberán ser realizadas antes de llegar a la etapa de los
documentos finales de construcción. De esta manera se pueden incorporar recomendaciones en
cuanto a cambios en el diseño del proyecto para evitar impactos negativos a los recursos
arqueológicos.
El estudio Fase II requiere tanto un trabajo de campo intensivo así como trabajo de
análisis de laboratorio. El nivel del trabajo de campo y laboratorio, así como la presentación del
informe finaln dependerán necesariamente del tamaño y complejidad de los recursos
arqueológicos bajo estudio. Si la naturaleza del recurso lo requiere se deberá ampliar la
investigación documental realizada en fases anteriores. Un plan de trabajo deberá ser sometido
al Consejo de Arqueología Terrestre por el investigador principal contratado para llevar a cabo
cualquier estudio Fase II antes del inicio de la fase de campo.
37
El investigador principal producirá un informe escrito detallado de carácter técnico donde
se explicarán los objetivos específicos, metodología y resultados de la investigación de campo y
de laboratorio. Se incluirá en el informe una documentación fotográfica, mapas de localización,
mapas topográficos, fotos aéreas, dibujos de perfiles, tablas, gráficas y cualquier otro recurso
visual disponible. El informe deberá incluir recomendaciones claras en cuanto al curso de acción
a seguir y sobre fases adicionales, de ser necesarias.
El informe Fase II será sometido al Consejo de Arqueología Terrestre para su evaluación
correspondiente. El investigador principal que realice este estudio y firme el informe deberá ser
un profesional debidamente cualificado para realizar esta fase de estudio arqueológico.
I.
Objetivos de la Fase II
Los objetivos principales de una investigación de recursos arqueológicos Fase II serán los
siguientes:
38
1.
Evaluar y documentar detalladamente todos los recursos arqueológicos
identificados en las fases de estudio previas y que puedan ser afectados por un
proyecto de construcción o desarrollo.
2.
Definir de manera clara el impacto que causará el proyecto sobre los recursos
arqueológicos identificados.
3.
Ofrecer recomendaciones debidamente respaldadas para llevar a cabo estudios de
fases subsiguientes cuando éstos se consideren necesarios.
II.
Investigación de Campo
La investigación y documentación de campo r equerida e n e sta F ase II d eberá e star
orientada hacia las siguientes metas:
1.
Definir el tipo de recurso arqueológico bajo estudio.
2.
Determinar su extensión y límites, tanto horizontales como verticales.
39
3.
Establecer sus componentes culturales y una cronología estimada.
4.
Ofrecer un modelo de la estructura interna del recurso y la distribución de sus
componentes, incluyendo áreas de densidad, zonas de actividades especializadas y
cualquier otro elemento que se considere importante.
5.
Evaluar el grado actual de integridad y potencial científico del recurso.
6.
Explicar la importancia del recurso en relación al conocimiento arqueológico que
su estudio puede aportar.
Para poder cumplir con los objetivos y metas de esta fase de estudio el investigador
desarrollará una estrategia de campo y laboratorio. El plan de acción deberá estar especialmente
diseñado para el recurso arqueológico que se va a estudiar. El mismo deberá tomar en cuenta sus
particularidades en cuanto a localización, tipo, tamaño, presencia o ausencia de elementos
estructurales, variedad y densidad de materiales asociados y cualquier otra característica.
En este nivel de estudio se requiere llevar a cabo pruebas de sondeo 0 de pala (en inglés,
"shovel pits") adicionales y necesariamente unidades amplias de excavación (en inglés, "test
units") distribuídas adecuadamente en el área que permitan obtener un muestrario representativo
40
de los materiales arqueológicos. El investigador tomará en cuenta el tipo, tamaño y complejidad
del r ecurso a 1 momento de establecer la cantidad, tamaño y distribución de sus pruebas y
excavaciones formales. Se deberá establecer un sistema de coordenadas en el cual se ubicarán
todas las pruebas y unidades de excavación. Este sistema podrá ser utilizado como base en
futuras excavaciones, de ser éstas necesarias.
III.
Análisis de Laboratorio
El análisis de laboratorio forma parte integral de un estudio Fase II. Deberá incluir un
análisis cuantitativo, cualitativo y comparativo de todos los materiales arqueológicos excavados
por niveles o capas, unidades, zonas y cualquier otro criterio. Además deberán ser objeto de
estudio los elementos estructurales y culturales (en inglés, "features") que se encuentren sobre 0
bajo la superficie y cualquier otro vestigio identificado o recuperado en el sitio. Por su
naturaleza algunos estudios de laboratorio deberán ser llevados a cabo por especialistas.
41
IV.
Presentación y Formato del Informe Fase II
Para cumplir satisfactoriamente con los requerimientos básicos para un estudio Fase II, el
informe escrito en español que someta el investigador principal deberá contener los siguientes
puntos:
1.
En la primera página del informe se deberá indicar: el nombre del proyecto, la
fase de estudio, barrio y pueblo, número de identificación 0 clave del caso si
tiene, la agencia 0 proyectista que lo origina, la agencia que lo solicitó, el nombre
del investigador principal, la dirección y la compañía 0 entidad que representa, la
fecha, y su firma en original sobre su nombre.
2.
Un índice con todas las páginas numeradas, apéndices cuando sean necesarios,
mapas generales y específicos requeridos y una bibliografia actualizada de las
referencias consultadas y citadas en el texto.
3.
Una página-resumen al inicio del informe donde se indiquen las investigaciones
previas, el proyecto de construcción, las empresas y agencias interesadas, el
investigador principal, especialistas y todo personal a nivel de supervisión, breve
42
descripción del trabajo realizado, fechas de trabajo de campo y laboratorio, los
hallazgos y su importancia, y las conclusiones y recomendaciones que se ofrecen.
4.
Una sección donde se describa en detalle de las estrategias y el trabajo de campo
realizado y que a lo mínimo incluya la siguiente información:
a.
las bases para la selección de las estrategias de campo;
b.
los métodos y técnicas empleadas en las excavaciones;
c.
una descripción de los procedimientos de campo, incluyendo tipo de palas,
tamaño de la malla de cernidores y otro equipo utilizado;
d.
una justificación para la localización, distribución, tamaño, y profundidad
de todas las pruebas y unidades de excavación; y
e.
una descripción y registro de estratigrafía natural/cultural de las pruebas y
unidades de excavación, incluyendo tipo y descripción de los suelos,
según la carta Munsell.
5.
Una sección donde se describa en detalle las estrategias y el trabajo de laboratorio
realizado, incluyendo sus resultados. Esta sección deberá incluir por lo menos los
siguientes aspectos:
43
a.
Explicar el sistema de clasificación y análisis de los materiales
arqueológicos excavados, incluyendo: cerámica, lítica, restos alimenticios,
restos humanos, artefactos utilitarios y ceremoniales, materiales de
construcción, metales, vidrios y cualquier otro resto arqueológico
recuperado en el campo.
b.
Un análisis cuantitativo y cualitativo de los materiales excavados y su
significado arqueológico en el contexto del recurso estudiado.
6.
Una sección donde se resuman los hallazgos del trabajo de campo y laboratorio en
relación a cada uno de los objetivos y metas del estudio Fase II arriba señalados.
7.
La documentación fotográfica deberá incluir fotografías en blanco y negro, a
color y si posible diapositivas con la fecha, orientación, procedencia y escala de lo
siguiente:
a.
Vistas generales del sitio estudiado y su entorno natural.
b.
Aspectos del trabajo de campo, incluyendo metodología, y
procedimientos.
c.
Una selección de las unidades de prueba y de excavación.
44
d.
Perfiles representativos, hallazgos "in situ" y elementos culturales
("features") representativos.
e.
Vestigios estructurales de cualquier tipo.
f.
Muestras de todos los materiales representativos, incluyendo cerámica,
lítica, artefactos, restos alimenticios, materiales de construcción y otros,
según sea el caso.
g.
Cualquier otra fotografia que se considere necesaria para la más adecuada
evaluación y presentación del informe.
8.
Los mapas que se sometan con el informe deberán incluir lo siguiente:
a.
Mapa topográfico que ilustre la localización y extensión de los recursos
arqueológicos en relación al proyecto de construcción.
b.
Mapa del sistema de coordenadas y localización detallada de todas las
puebas de pala y unidades de excavación.
C.
Mapa de la estructura interna del recurso, incluyendo la distribución de los
elementos estructurales y culturales.
45
9.
Otra documentación que deberá incluirse en el informe es la siguiente:
a.
Dibujos de perfiles representativos y elementos culturales ("features").
b.
Dibujos a escala de estructuras o vestigios de ellas que forman parte del
recurso arqueológico.
C.
Cualquier otra documentación necesaria para la mejor presentación y
evaluación del informe.
46
V.
Disposiciones Generales
A.
El investigador principal estará en la obligación de incluir en el informe sometido
a la agencia evaluadora el tipo y cantidad de fotos, mapas, apéndices, tablas y
demás documentación que considere propio de acuerdo a la extensión,
sensitividad y complejidad de cada proyecto en específico.
B.
Cualquier material arqueológico obtenido durante esta Fase II de estudio deberá
ser debidamente lavado, empaquetado, rotulado y conservado, de acuerdo a las
normas generalmente aceptadas para estos procedimientos. El Consejo de
Arqueología Terrestre determinará la disposición final de los materiales
excavados.
C.
El investigador principal será responsable de conservar los originales de las notas
de campo, negativos de fotos, informes de peritos, dibujos y cualquier otro
material asociado con el estudio realizado (incluyendo "diskettes" de
computadora, de haberlos), y deberá garantizar a otros investigadores su consulta
futura. El Consejo de Arqueología Terrestre determinará la disposición final de
esta documentación.
47
D.
De haber informes de especialistas (historiadores, antropólogos físicos,
arquitectos y otros) los mismos deberán incluirse como apéndice.
VI.
Criterios Profesionales
Las credenciales académicas y profesionales mínimas requeridas para el investigador
principal en la investigación Fase II serán:
1)
Maestría en Antropología, Historia o disciplinas afines con c oncentración e n
arqueología, y que incluya tesis en arqueología. Preparación y experiencia
avaladas por curriculum vitae y copias de informes y publicaciones principales
que demuestren competencia para dirigir una excavación. Deberá contar además
con dos (2) años de experiencia en diseño de investigación, investigación de
campo y archivo, análisis de materiales y redacción de informes. Someterá
evidencia de que estos trabajos fueron efectuados bajo la supervisión de un
profesional que esté cualificado para hacer investigaciones a nivel de Fase III
(Mitigación). Por lo menos uno (1) de esos dos (2) años de experiencia deberán
ser en Arqueología de Puerto Rico.
48
6
Estarán exentos de estos requisitos solamente aquellos profesionales que
estén aprobados para esta fase de investigación arqueológica con
anterioridad a la vigencia de este reglamento, y estén incluidos en el listado
que mantiene el Consejo y el Programa d e A rqueologia d el I nstituto d e
Cultura Puertorriqueña.
Fase III - Mitigación 0 Salvamento Arqueológico
Fase III: Resumen
La Fase III (Mitigación o Salvamento Arqueológico) es el último nivel de estudio
comprendido dentro de esta reglamentación. Se realiza cuando no es posible evitar el impacto
total o parcial de un proyecto de construcción o desarrollo sobre un recurso arqueológico que ya
ha sido debidamente evaluado durante la fase previa. Tiene el propósito de recuperar la mayor
cantidad de datos científicos sobre el recurso arqueológico previo a su destrucción total o parcial.
49
El nivel de estudio Fase III debe ser lo más completo y cuidadoso posible ya que en ocasiones es
la última oportunidad que se tiene de estudiar y documentar un recurso arqueológico.
El desarrollo efectivo de un plan de mitigación o salvamento arqueológico exige un
acuerdo claro entre el investigador principal, los proyectistas, las agencias reguladoras, el
Consejo de Arqueología Terrestre y cualquier otro organismo público O privado que requiera su
envolvimiento. El trabajo de campo comprendido en un plan de mitigación o salvamento tendrá
que ser completado antes de iniciar cualquier tipo de movimiento de terrenos y antes de
concederse el permiso final de construcción de un proyecto.
Un proyecto de mitigación o salvamento necesariamente requiere una fase de trabajo de
campo que incluirá, entre otros aspectos, la excavación extensiva y la documentación intensiva
del recurso arqueológico. El nivel del trabajo de campo y laboratorio, así como la presentación
del informe final dependerá necesariamente del tamaño y complejidad de los recursos
arqueológicos bajo estudio. Si la naturaleza del recurso lo requiere se deberá ampliar la
investigación documental realizada en fases anteriores. Un plan de trabajo deberá ser sometido
al Consejo de Arqueología Terrestre por el investigador principal contratado para llevar a cabo
cualquier estudio Fase III antes del inicio de la fase de campo.
50
El investigador principal producirá un informe escrito detallado de carácter técnico donde
se explicarán los objetivos específicos, metodología y resultados de la investigación de campo y
de laboratorio. Se incluirá en el informe una documentación fotográfica, mapas de localización,
mapas topográficos, fotos aéreas, dibujos de perfiles, tablas, gráficas y cualquier otro recurso
visual disponible. El informe deberá incluir recomendaciones claras en cuanto al curso de acción
a seguir y sobre trabajos adicionales, de ser necesarios.
Los informes parciales y finales de los proyectos Fase III serán sometidos al Consejo de
Arqueología Terrestre para su evaluación correspondiente. El investigador principal que dirija
este estudio y firme el informe deberá ser un profesional debidamente cualificado para realizar
esta fase de estudio arqueológico. Por su complejidad algunos proyectos d e m itigación o
salvamento deberán contar con el respaldo de una institución o entidad académica,
gubernamental o privada que garantice el apoyo logístico y administrativo necesario para su
implementación.
I.
Objetivos de la Fase III
1.
Obtener por medio de métodos sistemáticos y científicos los datos y restos
arqueológicos necesarios que aseguren una interpretación y reconstrucción
51
cultural y social lo más completa posible del recurso arqueológico que va a ser
objeto del plan de mitigación 0 salvamento.
2.
Integrar todos los datos obtenidos en los informes de fases previas con los de la
Fase III.
3.
Definir y comparar entre sí y en el contexto de la investigación arqueológica e
histórica más amplia, los componentes culturales presentes en el recurso
estudiado.
II.
Investigación de Campo
La investigación y documentación de campo requerida en la Fase III deberá estar
orientada hacia las siguientes metas:
1.
Definir con mayor exactitud sus componentes culturales y una cronología basada
en fechados C-14 (carbono-14) o cualquier otro método aplicable.
52
2.
Proponer una reconstrucción de la estructura interna del recurso por medio del
análisis de la distribución de los materiales excavados y las diversas áreas de
actividades y elementos culturales que se identifiquen.
3.
Obtener las muestras más adecuadas de materiales arqueológicos para análisis
presentes y futuros. Estas deben incluir cerámica, lítica, restos alimenticios,
restos óseos humanos, artefactos domésticos y ceremoniales, materiales de
construcción, metales, vidrios, muestras de suelos para estudios de flotación y
polen, carbón para fechamientos, y cualquier otra muestra necesaria para realizar
un estudio Fase III adecuado.
Para poder cumplir los objetivos y metas de esta fase de estudio el investigador
desarrollará una estrategia de campo y laboratorio. El plan de acción deberá estar especialmente
diseñado para el recurso arqueológico que se va a mitigar. El mismo deberá tomar en cuenta sus
particularidades en cuanto a localización, tipo, tamaño, presencia O ausencia de elementos
estructurales, variedad y densidad de materiales asociados y cualquier otra característica.
En este nivel de estudio se requiere llevar a cabo unidades amplias de excavación ("test
units") distribuídas adecuadamente en el área que permitan obtener el mayor muestrario posible
53
de los materiales arqueológicos y elementos culturales presentes. El investigador tomará en
cuenta el tipo, tamaño y complejidad del recurso al momento de establecer la cantidad, tamaño y
distribución de sus pruebas y excavaciones formales. Se deberá utilizar, si existe, un sistema de
coordenadas en el cual se ubicarán todas las pruebas y unidades de excavación.
III.
Análisis de Laboratorio
El análisis de laboratorio forma parte integral de un estudio Fase III. Deberá incluir un
análisis cuantitativo, cualitativo y comparativo de todos los materiales arqueológicos excavados
por niveles 0 capas, unidades, zonas y cualquier otro criterio. Además, deberán ser objeto de
documentación y estudio todos los elementos estructurales y culturales ("features") que se
encuentren sobre 0 bajo la superficie y cualquier otro vestigio identificado 0 recuperado en el
sitio. Por su naturaleza algunos estudios de laboratorio deberán ser llevados a cabo por
especialistas.
54
IV.
Presentación y Formato del Informe Fase III
Dada la naturaleza de un estudio Fase III, es posible que, dependiendo del tamaño,
complejidad e importancia del recurso estudiado, sea necesario solicitar del investigador
principal una serie de informes preliminares y de terminación del trabajo de campo antes de
recibir el informe final del proyecto. Al igual que en las fases anteriores, para cumplir
satisfactoriamente con los requerimientos básicos para un estudio Fase III, el informe escrito en
español que someta el investigador principal deberá contener los siguientes puntos:
1.
En la primera página del informe se deberá indicar: el nombre del proyecto, la
fase de estudio, barrio y pueblo, número de identificación 0 clave del caso si
tiene, la agencia 0 proyectista que lo origina, la agencia que lo solicitó, el nombre
del investigador principal, la dirección y la compañía o entidad que representa, la
fecha, y su firma en original sobre su nombre.
2.
Un índice con todas las páginas numeradas, apéndices cuando sean necesarios,
mapas generales y específicos requeridos y una bibliografía actualizada de las
referencias consultadas y citadas en el texto.
55
3.
Una página-resumen al inicio del informe donde se indiquen las investigaciones
previas, el proyecto de construcción, las empresas y agencias interesadas, el
investigador principal, especialistas y todo personal a nivel de supervisión, breve
descripción del trabajo realizado, fechas de trabajo de campo y laboratorio, los
hallazgos y su importancia, y las conclusiones y recomendaciones que se ofrecen.
4.
Una sección donde se describa en detalle de las estrategias y el trabajo de campo
realizado y que por lo menos incluya la siguiente información:
a.
las bases para la selección de las estrategias de campo;
b.
los métodos y técnicas empleadas en las excavaciones;
C.
una descripción de los procedimientos de campo, incluyendo tipo de palas,
tamaño de la malla de cernidores y otro equipo utilizado;
d.
justificación para localización, distribución, tamaño, y profundidad de
todas las pruebas y unidades de excavación; y
e.
descripción y registro de estratigrafía natural/cultural de las pruebas y
unidades de excavación, incluyendo tipo y descripción de los suelos,
según la carta Munsell.
56
5.
Una sección donde se describa en detalle las estrategias y el trabajo de laboratorio
realizado, incluyendo sus resultados. Esta sección deberá incluir por lo menos los
siguientes aspectos:
a.
explicar el sistema de clasificación y análisis de los materiales
arqueológicos excavados, incluyendo: cerámica, lítica, restos alimenticios,
restos humanos, artefactos utilitarios y ceremoniales, materiales de
construcción, metales, vidrios y cualquier otro resto arqueológico
recuperado en el campo; y
b.
un análisis cuantitativo y cualitativo de los materiales excavados y su
significado arqueológico en el contexto del recurso estudiado.
6.
Una sección donde se resuman los hallazgos del trabajo de campo y laboratorio en
relación a cada uno de los objetivos y metas del estudio Fase III arriba señalados.
7.
La documentación fotográfica deberá incluir fotos en blanco y negro, a color y si
posible diapositivas con la fecha, orientación, procedencia y escala de lo
siguiente:
a.
vistas generales del sitio estudiado y su entorno natural;
57
b.
aspectos del trabajo de campo, incluyendo metodología, y procedimientos;
C.
una selección de las unidades de prueba y de excavación;
d.
perfiles representativos, hallazgos "in situ" y elementos culturales
("features") representativos;
e.
vestigios estructurales de cualquier tipo;
f.
muestras de todos los materiales representativos, incluyendo cerámica,
lítica, artefactos, restos alimenticios, materiales de construcción y otros ,
según sea el caso; y
g.
cualquier otra foto que se considere necesaria para la más adecuada
evaluación y presentación del informe.
8.
Los mapas que se sometan con el informe deberán incluir lo siguiente:
a.
mapa topográfico que ilustre la localización y extensión de los recursos
arqueológicos en relación al proyecto de construcción.
b.
mapa del sistema de coordenadas y localización detallada de todas las
pruebas de pala y unidades de excavación.
c.
mapa de la estructura interna del recurso, incluyendo la distribución de los
elementos estructurales y culturales.
58
9.
Otra documentación que deberá incluirse en el informe es la siguiente:
a.
dibujos de perfiles representativos y elementos culturales ("features").
b.
dibujos a escala de estructuras 0 vestigios de ellas que forman parte del
recurso arqueológico.
C.
un inventario de los materiales excavados y un catálogo de los materiales
diagnósticos.
d.
cualquier otra documentación necesaria para la mejor presentación y
evaluación del informe.
V.
Disposiciones Generales
A.
El investigador principal estará en la obligación de incluir en el informe sometido
a la agencia evaluadora el tipo y cantidad de fotos, mapas, apéndices, tablas y
demás documentación que considere propio de acuerdo a la extensión,
sensitividad y complejidad de cada proyecto en específico.
59
B.
Cualquier material arqueológico obtenido durante esta Fase III de estudio deberá
ser debidamente lavado, empaquetado, rotulado y conservado, de acuerdo a las
normas generalmente aceptadas para estos procedimientos. El Consejo de
Arqueología Terrestre determinará la disposición final de los materiales
excavados.
C.
El investigador principal será responsable de conservar los originales de las notas
de campo, negativos de fotos, informes de peritos, dibujos y cualquier otro
material asociado con el estudio realizado (incluyendo "diskettes" de
computadora, de haberlos), y deberá garantizar a otros investigadores su consulta
futura. El Consejo de Arqueología Terrestre determinará la disposición final de
esta documentación.
D.
De haber informes de especialistas (historiadores, antropólogos físicos,
arquitectos y otros) los mismos deberán incluirse como apéndice.
60
V.
Criterios Profesionales
Las credenciales académicas y profesionales mínimas requeridas para el investigador
principal en la investigación Fase III (Mitigación O Salvamento Arqueológico) serán:
1)
Maestría y/o Doctorado en Antropología, Historia 0 disciplinas a fines con
concentración en arqueología, y que incluya tesis en arqueología. Preparación y
experiencia avaladas por curriculum vitae y copias de informes y publicaciones
principales que demuestren competencia para dirigir una excavación. Además,
deberá tener un (1) año de experiencia de campo en investigación en Puerto Rico
como Investigador(a) Principal o Co-Investigador(a), y que haya sido la persona
responsable del diseño de la investigación, trabajo de campo, análisis y redacción
de los informes formales.
Los procedimientos para efectuar esta fase requieren el peritaje de uno o más
profesionales y un equipo técnico debidamente cualificado para realizar el trabajo y producir un
informe técnico sobre el particular. Estos trabajos envuelven excavación arqueológica,
documentación de cualquier obra sobre la superficie, análisis científico extenso en el laboratorio
y medidas para la conservación científica de los materiales culturales.
61
Estarán exentos de estos requisitos solamente aquellos profesionales que estén
aprobados para esta fase de investigación arqueológica con anterioridad a la vigencia de
este reglamento, y estén incluidos en el listado que mantienen el Consejo y el Programa de
Arqueologia del Instituto de Cultura Puertorriqueña.
62
APÉNDICE
I
GLOSARIO TÉCNICO
63
GLOSARIO TÉCNICO
artefacto (arqueológico) -- elemento manufacturado, alterado 0 utilizado por el hombre, con
relevancia en la interpretación del sitio, yacimiento o depósito arqueológico con el cual
está relacionado.
efecto -- este término se utiliza a razón de especificar aspectos del impacto que tiene el
desarrollo de un proyecto sobre el recurso en cuestión, y por ende tiene una aplicación
más específica que "impacto" --así, se habla tanto de un "efecto negativo" o "adverso"
como de un "efecto no adverso". (véase "impacto")
elementos culturales ("features") -- rasgos distintivos asociados con un yacimiento o sitio
arqueológico, usualmente relacionado con anomalías, alteraciones y/o elementos
estratigráficos.
Fase IA-- etapa inicial de la Fase I de investigación arqueológica de contrato -- la práctica
común es ejecutar esta fase conjuntamente con la Fase IB. Véase descripción en
Reglamento (p. 7).
Fase IB -- segunda etapa de la Fase I de investigación arqueológica de contrato, la cual
complementa la investigación documental de la Fase IA. Véase descripción en
Reglamento (p. 14).
Fase II segunda fase de investigación arqueológica de contrato. Véase descripción en
Reglamento (p. 20).
Fase III (Mitigación) -- última fase de la investigación arqueológica de contrato. Véase
descripción en p. 26 del Reglamento. (véase "mitigación", "rescate" y "salvamento"
en glosario)
hallazgo (arqueológico) -- elemento o artefacto cultural-arqueológico encontrado, ya sea aislado
0 relacionado a un yacimiento.
impacto -- se define como la influencia o repercusión que tendrá cualquier actividad de
desarrollo o construcción sobre un yacimiento o recurso arqueológico, ya sea conocido o
potencial. Refiérase a "efecto".
impacto primario -- se define como aquella influencia o repercusión inmediata que tendrá cierta
actividad sobre un recurso. Esto comprende el impacto físico del desarrollo de una
construcción u otra actividad, incluyendo los aspectos topográficos y/o eco-ambientales.
impacto secundario se define como aquella influencia o repercusión que sea incidental a la
utilización y/o desarrollo a largo 0 mediano plazo de alguna actividad o proyecto sobre
un recurso arqueológico. Esto comprendería por ejemplo el impacto del uso de algún
parque recreativo 0 desarrollo construído sobre, 0 inmediato a, el recurso en cuestión,
incluyendo los aspectos topográficos y/o eco-ambientales.
integridad término referente al grado de disturbio sufrido por un yacimiento o sitio
arqueológico.
material (arqueológico) -- cualquier elemento, artefacto, u otro objeto que constituya parte del
patrimonio cultural arqueológico.
mitigación t érmino u tilizado p ara d escribir 1 a F ase I II d e i nvestigación arqueológica de
contrato. (intercambiable con "salvamento" y"rescate")
objeto (arqueológico) término intercambiable con "artefacto".
pozo de sondeo unidad de excavación comúnmente utilizada en los trabajos de campo de las
Fases IA-IB y II para examinar el subsuelo, mayormente para determinar la presencia,
ausencia o extensión horizontal y vertical de un recurso arqueológico. Usualmente es un
corte que promedia entre 20 a 40 cms. de circunferencia y cuya profundidad varía entre
50 a 150 cms.
pozo de prueba unidad de excavación extensa comúnmente utilizada en estrategias de campo
de Fases II y I II (eg., S istema c uadriculado p ara e xaminar d etalles e stratigráficos y
elementos culturales del recurso arqueológico en extensión y profundidad. Usualmente
se ejecuta a manera de cuadrado con varias unidades dispersas o contiguas, con medidas
de 1m. X 1m., 2m. X 2m., etc., cuya profundidad y distribución se definen de acuerdo al
recurso arqueológico. (Véase "unidad de excavación")
reconocimiento (de campo) -- este término se utiliza para describir un recorrido de un área
específica, sea en cualquiera de las fases de investigación arqueológica de contrato, o
para examinar una región completa.
recurso (arqueológico) -- objeto, elemento, material, estructura y/o sitio que constituye parte de
la riqueza cultural nacional en el aspecto arqueológico, y el cual contiene información
arqueológica relevante al conocimiento sobre la arqueología de la región en que se ubica.
rescate -- término utilizado para describir la Fase III de investigación arqueológica de contrato
(intercambiable con "mitigación" y "salvamento")
salvamento término utilizado para describir la Fase III de investigación arqueológica de
contrato. (intercambiable con "mitigación" y "rescate").
sitio (arqueológico) -- término utilizado para hacer referencia a la localización de un recurso
arqueológico, sin especificar su naturaleza o componentes.
transecto tramo de recorrido de campo, usualmente recto, que se establece a intervalos
regulares y a lo largo del cual se efectúa el recorrio de campo 0 pozos de sondeo.
unidad (amplia) de excavación -- intercambiable con "pozo de prueba".
yacimiento (arqueológico) -- término para hacer referencia al lugar en donde hay vestigios
arqueológicos depositados. Refiérase a "sitio".
Amparados en la facultad que nos confiere la ley que crea el Consejo para la Protección del
Patrimonio Arqueológico Terrestre, aprobamos este Reglamento, hoy 27 de Sept de
2005
Rojanne Sulle
TERESA TIO FERNANDEZ
ROJEANNE SALLES O'FARILL
PRESIDENTE
SECRETARIA