Regl. 8705, art. 11.00-7.84
Estación 2-50069500
Length: 35,922 wordsOfficial source
Cite as Reglamento Núm. 8705, Art. 11.00-7.84
Fecha
Tiempo
Temp.
Salinidad
Oxigeno
pH
Coliformes
Enterococcus
Disuelto
Fecales
11/3/11
1000
27.43
7.59
3.75
7.7
43
44
1001
27.5
7.65
3.35
7.8
1002
27.48
7.63
1.15
7.8
12/6/12
935
25.87
3.97
7.44
7.97
124
68
936
26.26
4.91
2.2
7.58
5/9/12
1030
30.92
0.69
6.46
7.89
4
1
1031
28.95
0.7
5.45
7.81
1032
28.84
1.0
2.47
7.55
8/6/12
1005
29.31
12.76
3.66
7.98
3
1
1006
29.14
11.31
1.23
7.83
(Fuente: JCA, 2014)
Pág. 86
Plan Sectorial para RNCEN
TABLA 11. DATOS SOBRE LA CALIDAD DE LAS AGUAS DE LA LAGUNA AGUAS PRIETAS
Laguna Aguas Prietas Resultado de Laboratorio 2011-2012-JCA (Fuente: JCA, 2014)
Estación 1-50069550
Fecha
Tiempo
Total
Total P
NO2
NO3
NH4
Org N
Turbidez
N
mg/L
mg/L
mg/L
mg/L
mg/L
mg/L
NTU
3/11/2011
1020
0.933
0.3514
0.0004
0.0268
0.028
0.8777
37.6
6/12/2011
950
0.801
0.2524
0.0014
0.01548
0.017
0.7670
19.5
8/5/2012
1110
0.563
0.1175
0.0002
0.02816
0.013
0.5215
15.1
6/8/2012
1020
1.021
0.1692
0
0.02947
0.035
0.9565
21.1
Estación 2-50069500
Fecha
Tiempo
Total
Total P
NO2
NO3
NH4
Org N
Turbidez
N
mg/L
mg/L
mg/L
mg/L
mg/L
mg/L
NTU
3/11/2011
1000
0.928
0.3283
0.0005
0.03639
0.071
0.8200
37.7
3/11/2011
1005
(dup)
0.971
0.3326
0.0006
0.0336
0.067
0.8697
36.1
Diferencia
Porcentual
4.4
1.3
3.3
7.7
5.6
5.7
4.2
6/12/2011
935
0.848
0.2607
0.0009
0.01593
0.015
0.8161
21.3
6/12/2011
940
(dup)
0.833
0.2637
0.0020
0.01566
0.02
0.7953
21.5
Diferencia
Porcentual
1.8
1.1
53.4
1.7
25.0
2.6
0.9
8/5/2012
1030
0.647
0.127
0.0003
0.00043
0.013
0.6332
15.9
6/8/2012
1005
0.92
0.1511
0.0012
0.03781
0.066
0.8149
22.4
AGUAS MARINAS
La JCA tiene a cargo un programa de monitoría de playas y notificación pública en
diversos balnearios públicos y playas en Puerto Rico. Este programa, que incluye
muestreos bisemanales, tiene el fin de alertar a la ciudadanía sobre posibles riesgos a la
salud humana debido al contacto directo con aguas costeras que puedan exceder los
límites establecidos para los parámetros de coliformes fecales y enterococos fecales en
determinado momento.
La JCA no tiene ningún punto de muestreo en las playas de la RNCEN, por lo que la
calidad de sus aguas es desconocida. No existen datos, por lo tanto, del efecto que
podrían estar teniendo las descargas de los ríos y quebradas que desembocan al litoral
del Corredor, y que al menos durante el pasado reciente sufrían de contaminación fecal.
Las dos estaciones más cercanas a la RNCEN muestreadas por la agencia se encuentran
en el Balneario de Luquillo (RW-1) y el Balneario de Seven Seas (RW-2). Los datos
Pág. 87
Plan Sectorial para RNCEN
sobre calidad de agua tomados en estos dos puntos no son representativos de la calidad
de las aguas costeras de la RNCEN ya que se encuentran a una distancia considerable
de la misma. Sin embargo, estas estaciones indicaron según la notificación del 21 de
octubre de 2013 al 8 de diciembre de 2014, que ambos Balnearios se encontraban en
cumplimiento con los indicadores de calidad de agua.
La única información disponible sobre la calidad de las aguas costeras en la RNCEN se
limita a la evaluación disponible como parte del Estudio Integrado 2014 (ciclo 303(d)
parcial) realizado por la agencia en los municipios de Luquillo y Fajardo. Este concluyó
que las aguas costeras de la RNCEN, correspondientes a los segmentos identificado
como "Río Juan Martín" (PRER20A), Quebrada Fajardo (PREP21A) y Río Sabana
PRER19A cumplen con todos los estándares para todos los parámetros relacionados a
la recreación de contacto primario, contacto secundario, así como para la propagación
y preservación de especies deseables (vida acuática).
Los principales contaminantes que dañan o alteran la integridad del cuerpo de agua que
se reportaron en el 2014 fueron las concentraciones bajas de oxígeno disuelto y
coliformes fecales. La siguiente tabla muestra, de forma general, los puntos de muestreo
TABLA I- 12. INFORME INTEGRADO 2014, CICLO 303(D) PARCIAL
Cuenca
Cuerpo de
Tamaño
Fuente Contaminación
Causas de
Agua
Acr/millas
Incumplimiento
Río Sabana
Río Sabana
33.1 mi.
Empresas de animales
Coliformes
PRER19A
en confinamiento (1640)
Fecales (1700)
Fuente Precisada
Oxigeno
Industrial Menor (0120)
Disuelto Bajo
Comunidades sin
(1200)
alcantarillado sanitario
(6500) Canteras (5100)
Río
Juan
Río Juan
7.8 mi
Comunidades sin
Coliformes
Martín
Martín
alcantarillado sanitario
Fecales (1700)
PRER20A
(6500)
Quebrada
Quebrada
10 mi
Fallas en sistema de
Coliformes
Fajardo
Fajardo
colección (0500)
Fecales (1700)
PREP21A
Empresas de animales
Oxigeno
en confinamiento (1640)
Disuelto Bajo
Comunidades sin
(1200)
alcantarillado sanitario
(6500)
Pág. 88
Plan Sectorial para RNCEN
INUNDABILIDAD
Todos los ríos y quebradas que discurren y desembocan en el litoral de la RNCEN
cuentan con cuencas relativamente cortas y escarpadas. Esto permite que la escorrentía
generada en las partes altas de estas cuencas asociadas a la Sierra de Luquillo, y en
donde se registra una gran precipitación pluvial, discurra con bastante rapidez hacia la
costa. Esta condición, junto al relieve y a la poca elevación de los llanos costeros en el
Corredor, permite que un área considerable de sus terrenos sea susceptible a
inundaciones. La inundabilidad de los terrenos de la RNCEN ha promovido a su vez el
desarrollo de grandes extensiones de humedales. En reconocimiento a su
susceptibilidad a inundaciones y a su valor ecológico, en el año 1990, la Agencia Federal
para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) designó una extensión
considerable de los terrenos de la RNCEN como parte del sistema de barreras
costaneras. Esta designación, amparada en la Ley Federal de Barreras Costaneras, tiene
el fin de evitar la pérdida de vida y propiedad, prohibiendo el financiamiento con fondos
federales de cualquier estructura propuesta en aquellos terrenos designados en zonas
inundables costeras.
MAPA I- 14. ÁREAS DE BARRERAS COSTANERAS EN LA RNCEN
Océano Atlántico
Punta
Cabeza
Chiquita
193
Luquillo
992
Laguna
Agens
Printes
San Miguel
Seven Seas
Convento Norte
Las
San Miguel II
Paulinas
Dos Mares
Convento
883
940
Sur
984
Fajardo
983
194
0
05
1 Km
Reserva Natural del
Corredor Ecológico del Noreste
Foto Aérea Año 2010
3
Carreteras principales
Fuente de datos. FEMA 2013
Barrera Costera
the
Pág. 89
Plan Sectorial para RNCEN
Para conocer mejor las áreas susceptibles a inundación en el RNCEN se examinan los
Mapas de tasa de Seguros contra Inundaciones de 2009 (FIRM por sus siglas en Inglés)
de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencia (FEMA). Estos mapas fueron
creados bajo el Programa Nacional de Seguros de Inundación (NFIP, por sus siglas en
Inglés) y han sido adoptados por la JP para la administración de valles inundables²⁴.
De acuerdo al FIRM, un total de 1,118cds de terrenos de la RNCEN, correspondiente a
un 37% de su área total (excluyendo los cuerpos de agua), es susceptible a inundaciones.
El área inundable de la RNCEN estimada por FEMA representa el cálculo hecho para
un evento con una ocurrencia de una vez cada 100 años. Este estimado, sin embargo,
es uno estadístico, y no refleja necesariamente la realidad en términos de frecuencia y
magnitud. Las clasificaciones de Áreas Especiales de Riesgo a Inundaciones (SFHA,
por sus siglas en Ingles) para el área son:
Zona A- Área susceptible a inundación con periodo de recurrencia de 100 años. La
misma es determinada por métodos aproximados y para la cual no se indica elevación
de la inundación base. Está ocupada aproximadamente de 314.9 cuerdas de terrenos de
la RNCEN.
Zona AE- Son las zonas que corresponden al límite entre el cauce mayor y la planicie
inundable. Las mismas tienen un uno por ciento de probabilidad anual de ser inundadas.
Esta zona es determinada por métodos detallados de análisis y en ocasiones, se indica
la elevación de inundación base. Unas 666.6 cuerdas o aproximadamente 10.4% de la
RNCEN ha sido clasificado como Zona AE.
Zona VE- Es la zona en las planicies costeras que corresponde a áreas dentro del uno
por ciento de probabilidad anual de ser inundadas por riesgos adicionales asociados a
las marejadas ciclónicas. La misma es determinada por estudios detallados y se presenta
la elevación de la inundación base. Gran parte de la línea de la costa de la RNCEN está
sujeta a las marejadas ciclónicas. Esta representa aproximadamente 258.2 cuerdas y
ocupa un 8.5% de la RNCEN.
Por último, la zona que representa un 0.2% de probabilidad de ser inundada en un año
abarca el .24% de la RNCEN, lo cual representa un 7.4 cuerdas de la Reserva.
El 17 de abril de 2003, la lluvia producida tras el paso de una vaguada por la Isla provocó
una gran inundación en los terrenos de la RNCEN. Los niveles de agua en el Río Sabana
y el Río Pitahaya sobrepasaron los puentes de la carretera PR #3, los cuales se
encuentran a una elevación de aproximadamente 16.4 pies (5 m) sobre el nivel del mar.
24 La JP es la agencia responsable de crear la reglamentación para disponer los desarrollos en las zonas
inundables y, para estos propósitos, administra el Reglamento de Planificación Núm. 13 de riesgo a
Inundaciones. Este reglamento adoptó los FIRM y los términos técnicos utilizados en los mismos.
Pág. 90
Plan Sectorial para RNCEN
Este evento estableció un récord para la descarga promedio diaria en el Río Sabana, de
aproximadamente 31.7 m³/s, mientras que el flujo máximo o pico fue de
aproximadamente 228 m³/s (Figueroa Álamo, C., Aquino, Z., Guzmán Ríos, S., and A.
V. Sánchez, 2006). La inundación de la RNCEN durante este evento sobrepasó los
niveles y la extensión estimada en los mapas producidos por FEMA. Menos de dos
años después, el 15 de septiembre de 2004, la Tormenta Tropical Jeanne cruzó a través
de Puerto Rico. La descarga promedio para ese día registrada en el Río Sabana fue de
25.1 m³/s, y el flujo pico, aproximadamente 151 m³/s (Figueroa Álamo, C., et al., 2006).
La inundación ocurrida en ese día sobrepasó nuevamente el nivel y la extensión
estimada hasta ese entonces por FEMA para un evento con una recurrencia de una vez
cada 100 años.
La escorrentía provocada por eventos de lluvia considerables y su efecto sobre los ríos
y quebradas que discurren a través de la RNCEN, es responsable de la mayoría de las
inundaciones que se registran en esta área. Sin embargo, es importante reconocer el
efecto que pueden tener las marejadas sobre los niveles de inundación. En particular,
la marejada ciclónica y el oleaje ocasionado por un evento de gran magnitud como un
huracán.
Durante el paso del Huracán Hugo por la RNCEN el 18 de septiembre de 1989, la
marejada ciclónica y el nivel del oleaje alcanzaron una elevación de 9.9 pies (3.0 m)
sobre el nivel promedio del mar, según se documentó en un punto justo al oeste de la
playa La Selva (Torres Sierra, H., 1996).
Las marejadas y el oleaje tienden a aumentar la extensión y elevación de las
inundaciones en los llanos costeros. Esto ocurre cuando se combina la escorrentía y el
aumento en el flujo de los ríos y quebradas como consecuencia de un evento de lluvia
considerable, sumado al volumen de agua de mar que pueda penetrar hacia tierra adentro
a causa de una marejada ordinaria, el oleaje, o en mayor grado, a una marejada ciclónica.
En ocasiones, las marejadas y el oleaje pueden ser lo suficientemente fuertes como para
reducir de forma significativa la descarga de los ríos y quebradas hacia el mar,
ocasionando un remanso al "represar" las aguas tierra adentro. Este fenómeno provoca
que se eleven aún más los niveles ordinarios de la inundación ocasionada solamente por
la escorrentía.
Los mapas de seguros de FEMA no incorporan el efecto combinado del oleaje con la
escorrentía en la determinación de los niveles y extensión de las inundaciones costeras
en Puerto Rico. Tampoco consideran la erosión resultante, la cual puede aumentar aún
más la influencia del mar sobre la inundabilidad de los terrenos. Por tal razón, es
imprescindible actuar con precaución en cualquier esfuerzo de planificación relacionado
a usos del suelo en la costa en donde se utilicen los mapas publicados por FEMA como
referencia, debido a que estos subestiman los niveles de inundación verdaderos.
L6P
Pág. 91
Plan Sectorial para RNCEN
Es necesario reconocer que las inundaciones en la RNCEN aumentaran en intensidad y
frecuencia de cara al futuro, como consecuencia de los efectos previsibles del cambio
climático. El aumento en el nivel del mar, junto con la posibilidad de eventos
meteorológicos más intensos y frecuentes afectando el área (Ej. huracanes), son dos
elementos que requieren seria consideración como parte de cualquier designación de
usos de terrenos y acciones de manejo a llevarse a cabo en la RNCEN
(Intergovernmental Panel on Climate Change [IPCC], 2007).
MAPA I- 15. ÁREAS INUNDABLES EN LA RNCEN
Océano Atlántico
Punta
Cabeza
9 Millas Naúticas
Ent Marina
Chiquits
RN Corredor
Ecológico del Noreste
Luquillo
992
Laguna
Aguas
Prietas
a
937
San Miguel
Seven Seas
Convento Norte
Las
San Miguel II
Paulinas
Dos Mares
Convento
933
Sur
Fajardo
988
194
Reserva Natural
Leyenda:
Corredor Ecológico del Noreste (RNCEN)
Limite Superficie Terrestre:
Inundabilidad
Reserva Natural
Corredor Ecológico del Noreste (RNCEN)
02% Annual Chance Flood Hazard
JUNTA DE PLANIFICACIÓN-2015
Limite Extensión Marina:
Reserva Natural
A
0
300
600
1,200
1,800
2,400
Corredor Ecológico del Noreste (RNCEN)
AE
Metros
Escala: 1:34,542
Carreteras Principales
AO
del
D
Riosy Laguna
VE
Fuente de datos: FEMA, 2013
X
2.3 COMPONENTES BIÓTICOS DEL ÁREA
2.3.1 Flora y Fauna
La RNCEN es un mosaico de ecosistemas costaneros que permiten el establecimiento
de una gran diversidad biológica. Cuenta con 156 familias y 867 especies de las cuales
47 son endémicas (Tabla I-13). Se han documentado 54 especies consideradas como
elementos críticos, de este grupo, 17 fueron designadas a nivel local o federal como
especies en peligro crítico de extinción; peligro de extinción; amenazadas o vulnerables
(Anejo 4).
Pág. 92
Plan Sectorial para RNCEN
TABLA I- 13. LISTA DE GRUPOS REPRESENTADOS EN LA RNCEN
Y EN ECOSISTEMAS MARINOS RELACIONADOS
Grupos
Familias
Especies
Invertebrados
112
192
Porifera
1
1
Cnidarios
6
12
Moluscos
6
9
Anélidos
1
1
Arácnidos
14
30
Crustáceos
8
18
Diplópodos
5
6
Odonatos
3
8
Blatodeos
2
5
Isóptero
1
1
Ortóptero
3
5
Grupos
Familias
Especies
Fásmido
2
2
Hemípteros
4
5
Homópteros
3
6
Coleópteros
5
9
Himenóptera
4
18
Dípteros
8
15
Lepidópteros
11
34
Efemerópteros
1
1
Equinodermos
2
2
Peces
21
36
Anfibios
3
7
Reptiles
8
18
Aves
43
124
Mamíferos
6
6
Plantas
96
488
Total
156
867
Por su abundancia, los invertebrados suelen utilizarse como bioindicadores de salud de
ecosistemas y de la biodiversidad de éstos (Anejo 5). Son un componente
imprescindible en la cadena alimentaria y la trasformación de la materia orgánica. En
la RNCEN este componente de su biodiversidad está representado por 5 filos, 89
familias y 192 especies. Los estudios disponibles han permitido identificar que, dentro
de este grupo, la RNCEN cuenta con 112 especies nativas, de las cuales 14 son
endémicas; existen también 12 especies consideradas exóticas. Sus grupos más diversos
involucran: las mariposas (Lepidoptera), y los arácnidos, particularmente arañas.
La diversidad de peces en la RNCEN, tanto de agua dulce como marinas, posee valor
comercial y recreativo. Cerca de 42 especies han sido detectadas en este grupo, 10
especies dulceacuícolas y 32 marinas. Algunos como el dajao (Agonostomus montícola)
Pág. 93
Plan Sectorial para RNCEN
y el cetí (Sycidium plumieri) son especies anfídromas, los juveniles viajan río arriba para
alimentarse y reproducirse en agua dulce, sus larvas viajan río abajo hasta llegar a
estuarios u océanos donde completan su desarrollo (Anejo 6).
Leptodactylidae es la más diversa de las tres familias de anfibios encontradas en la
RNCEN (Anejo 7). De las siete especies observadas cinco se agrupan como endémicas
y dos introducidas. En el primer grupo se encuentran cuatro especies de coquíes y la
ranita de labio blanco (Leptodactylus albilabris), mientras que en el segundo grupo se
observó el sapo común (Bufo marinus) y la rana toro (Rana catesbeiana). Todas estas
especies se encuentran comúnmente en las tierras bajas de Puerto Rico.
De las ocho familias de reptiles presentes en la RNCEN, Gekkonidae y Polychrotidae
cuentan con el mayor número de especies (Anejo 8). La primera incluye dos
salamanquesas, y tres salamanquitas; la segunda familia se compone de 5 especies de
lagartijos. Del total de especies 11 son endémicas, cinco nativas y dos introducidas.
Además se han reportado una especie de siguana y dos de boa; la boa de Puerto Rico
(Epicrates inornatus) y la boa de Islas
Vírgenes (Chilobothrus garanti). Destacan
dos tortugas de agua dulce y dos especies de
tortugas marinas, el carey (Eretmochelys
imbricata) y el tinglar (Dermochelys
coriacea), esta última se ha convertido en la
especie emblemática de la RNCEN. El
tinglar es la tortuga viviente de mayor
tamaño en el planeta, alcanzando un tamaño
entre 4.4 pies (1.34 m) a 5.5 pies (1.67 m)
en el largo de su cuerpo (Zug et al., 2001). Es una especie pelágica con la distribución
más amplia de todas las tortugas marinas, ya que se puede encontrar en el Océano
Pacífico, Atlántico e Índico desde Labrador (Canadá) y Alaska hasta Cabo de Buena
Esperanza en África del Sur. No obstante se considera una especie en peligro de
extinción a nivel federal y estatal, ya que se ha documentado que su anidaje ha
disminuido debido al desarrollo de las playas y áreas costeras (NMFS & USFWS, 1992).
Además cabe destacar que la especie está protegida por la Convención de Comercio
Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestres (CITES, según sus
siglas en inglés) y clasificada como una especie en peligro crítico de extinción en la
Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por
sus siglas en inglés).²⁵
25 La Lista Roja de la IUCN es un inventario del estado de conservación de especies de plantas y
animales a nivel mundial. Varios criterios se utilizan para determinar el riesgo de extinción de las especies
Pág. 94
Plan Sectorial para RNCEN
Las costas de la RNCEN son una de las áreas más importantes de anidaje del tinglar en
Puerto Rico y en la jurisdicción de los Estados Unidos. Desde 1986, el DRNA ha
realizado recorridos de monitoreo en las costas de la RNCEN. Con base en un
monitoreo sistemático desde 1993 hasta 2007, se han contabilizado 3,188 nidos con un
promedio de anidamiento anual de 213. En este periodo, el año con menor anidaje fue
en 1993 con 79 nidos reportados, y el mayor fue en 2007 con 411 nidos. La playa de
San Miguel fue la más utilizada por los tinglares con 1,181 nidos documentados,
seguido por Las Paulinas con 1,159 y El Convento con 848.
TABLA I- 14. REGISTRO DE ACTIVIDADES DE ANIDAJE DE TINGLAR
DESDE 1993-2007 EN LA RNCEN
Playas
Año
Total por año
El Convento
Las Paulinas
San Miguel
1993
23
48
8
79
1994
38
40
46
124
1995
14
12
25
51
1996
31
31
28
90
1997
41
44
72
157
1998
47
39
39
125
1999
32
51
19
102
2000
21
64
85
170
2001
97
121
128
346
2002
55
98
154
307
2003
116
130
114
360
2004
58
90
67
215
2005
89
149
169
407
2006
69
110
65
244
2007
117
132
162
411
Total
848
1,159
1,181
3,188
(Fuente: DRNA, sin publicar)
Datos provistos por el DRNA, 2014; indican que durante el periodo de los años 2008 al
2014 el anidaje de tortugas marinas para las especies de Tinglar (Dermochely y Carey
de Concha (Eretmochelys imbricata), la suma total de los eventos de anidaje desde el
y subespecies. También, la lista contiene información sobre la taxonomía, distribución y conservación
de las especies en riesgo. A su vez, tiene como objetivo servir de instrumento educador a las naciones
para salvaguardar las especies de la extinción. La Lista Roja es revisada constantemente y está disponible
en internet.
Pág. 95
Plan Sectorial para RNCEN
Río Mameyes en el municipo de Luquillo hasta Seven Seas en el Municipio de Fajardo
se han contabilizado 2,240 nidos con un promedio anual de 320 nidos.
En el grupo de especies exóticas halladas en la RNCEN se destaca la gallina de palo o
iguana verde (Iguana iguana). Este reptil es nativo de Centro y Sur América, e
introducido en Puerto Rico en la década de 1970 por las tiendas de mascotas.
Actualmente son consideradas una plaga (Mckeown, 1996, Engeman Smith y
Constantin, 2005). Suelen habitar y reproducirse en áreas costaneras, ríos y lagunas
donde puedan escapar nadando con gran habilidad
si se sienten acorraladas por depredadores
(Conantand y Collins, 1998). Su época de
reproducción es de noviembre a diciembre donde
los machos crean territorio y rechazan a cualquier
macho que se les acerque. Las hembras pueden
tener, dependiendo de la edad, de 12 a 90 huevos
(González y Ríos, 1997) que depositan en arena o
zonas boscosas abiertas expuestas al sol; crean
nidos complejos de uno a varios metros de
profundidad. Esta especie es herbívora, pero
además consume un pequeño porcentaje de
invertebrados, y se ha identificado que se alimenta
de carroña (Gingell y Harding 2005) y huevos de
aves (Schwartz y Henderson, 1991). Entre los posibles efectos que puede representar
esta especie para el ecosistema, se ha reportado por Mckie et al. (2005) en el estado de
la Florida que perturban y destruyen huevos y crías nativas del estado y se ha
documentado en Venezuela daños considerables a plantaciones (Rivero, 1998). El grupo
de vertebrados terrestres con mayor diversidad documentada son las aves. Este taxón
está representado por 16 órdenes, 43 familias y 124 especies (Anejo 9).
De las 124 especies reportadas hasta el presente; 9 son endémicas, 60 residentes, 39
migratorias, y 16 introducidas. El orden Paseriformes agrupa la mayoría de las familias.
Scolopacidae es la familia con mayor cantidad de especies, incluye 15 especies de
playeros. Un total de 16 elementos críticos se cuentan en este grupo como la chiriría
caribeña (Dendrocygna arborea), pato quijada colorada (Anas bahamensis), chorlito
blanco (Charadius alexandrinus), chorlito melódico (Charadius melodus), palometa
(Sterna dougalli), gallinazo caribeño (Fulica caribea), paloma sabanera (Patagioenas
inornata wetmorei) y paloma cabeciblanca (Patagioenas leucocephala).
Los mamíferos están representados por seis especies contenidas en seis familias (Anejo
10). Tres de estas especies son nativas: dos murciélagos y el manatí antillano
(Trichechus manatus). Este último es un mamífero marino en peligro de extinción que
Pág. 96
Plan Sectorial para RNCEN
utiliza las praderas de yerbas marinas como refugio y para alimentarse. Entre las
especies exóticas cabe mencionar la presencia de la mangosta (Herpestes javanicus)
introducida erróneamente para el control de plagas. Esta especie se ha convertido en
una amenaza para la fauna nativa y endémica de la Isla.
Cuatrocientas ochenta y ocho (488) especies contenidas en 96 familias del Reino Plantae
fueron descritas en la RNCEN en el 2008 (Anejo 11). Nueve de éstas son especies
endémicas, 400 son nativas y 77 introducidas. La Fabacea es la familia más diversa con
65 especies, seguida por la Poaceae con 41. Once especies fueron catalogadas como
elementos críticos por el Programa de Patrimonio Natural del DRNA entre las que
destacan la arana (Shoepfia arenaria), la cóbana negra (Stahlia monosperma), el
matabuey (Goetzea elegans), todas clasificadas como elementos en peligro de extinción
o amenazadas a nivel local y federal, y el guayabacón de Fajardo (Eugenia fajardensis),
especie endémica cuya distribución actual se limita a la RNCEN y Vieques.
Para el año 2010, el DRNA preparó el documento de designación del Area de
Planificación Especial de la Gran Reserva del Noreste (APEGRN). En el mismo se
incluyó un listado de la fauna y flora observadas en terrenos de la Gran Reserva Natural
del Corredor Ecológico del Noreste (GRNCEN). A pesar de que el APEGRN incluia
una porción de territorio que al presente están delimitado como parte de las AARNCEN,
este listado se consideró como referencia para este Plan Sectorial. Por otro lado se
incluye como Anejos-13 y 14, el listado de especies que han sido reportadas en la
RNCEN por miembros de la Coalición, organizaciones conservacionistas o visitantes a
nivel individual sometido en vista pública; para la eventual confirmación de datos por
parte del DRNA.
Pág. 97
Plan Sectorial para RNCEN
TABLA I- 15. AVES CATALOGÁDAS COMO ELEMENTOS CRÍTICOS OBSERVADOS
Familia
Nombre Científico
Nombre Común
Status
Designación
Anatidae
Dendrocygna arborea
Chiriría
Residente
CR
Nomonix dominica
Pato dominico
Residente
EN
Anas bahamensis
Pato Quijada
EC
Colorada
Oxyura jamaicensis
Pato chorizo
Residente
VU
Charadriidae
Charadrius alexandrinus
Playero blanco
Residente
CR
Charadrius melodus
Playero
Migratorio
CR,T
melodioso
Columbidae
Patagioenas inornata
Paloma sabanera
Endémica
EN, E
wetmorei
Patagioenas leucocephala
Paloma
Residente
DD
cabeciblanca
Emberizidae
Ammodramus savannarum
Gorrión
Residente
DD
chicharra
Falconidae
Falco peregrinus tundrius
Falcón peregrino
Migratorio
CR, E
Icteridae
Icterus portoricensis
Calandria
Residente
DD
Agelaius xanthomus
Mariquita de PR
E,E,EC
Laridae
Sternula antillarum
Gaviota pequeña
Residente
DD
Sterna dougalli
Palometa
Residente
VU, T
Pelecanidae
Pelecanus occidentallis
Pelícano pardo
Residente
EN, E
Podicipedidae
Tachybaptus dominicus
Tigua
Residente
DD
Rallidae
Fulica caribaea
Gallinazo
Residente
VU
Vireonidae
Vireo latimeri
Bien-te-veo
Endémico
LR/dc
Fuente: Documento de Designación APEGRN, DRNA, noviembre 2010
Plantas Observadas en los Terrenos de la GRNCEN, que se consideran como Elementos Críticos con Registro en el Banco de Datos
Biológicos y de Conservación del DRNA
LEYENDA:
End = Elemento biótico endémico de Puerto Rico.
EC = Elemento crítico del Programa de Patrimonio Natural del DRNA
CR = En peligro crítico de extinción en Puerto Rico.
EN = En peligro de extinción en Puerto Rico.
VU = Vulnerable en Puerto Rico.
DD = Especie para la cual hay una deficiencia de datos.
LR/dc = Especie de menor riesgo, dependiente
de esfuerzos de conservación.
E = En peligro de extinción en el ámbito federal (del inglés, endangered).
T = Vulnerable en el ámbito federal
(del inglés, threatened).
Pág. 98
Plan Sectorial para RNCEN
TABLA I- 16. FLORA CATALOGÁDAS COMO ELEMENTOS CRÍTICOS
Familia
Nombre Científico
Nombre Común
Designación
Convolvulaceae
Ipomoea setifera
EC
Leguminosae-
Caesalpinioideae
Stahlia monosperma
cóbana negra
EC, VU, E
Papilionoideae
Caesalpinia bonduc
mato de playa
EC
Malvaceae
Thespesia grandiflora
End EC
Myrtaceae
Eugenia fajardensis
guayabacón o
End EC
guayabota de Fajardo
Eugenia sessiliflora
EC
Olacaceae
Schoepfia arenaria
arana
End, EN, T
Polygonaceae
Coccoba rugosa
ortegón
End, EC
Rubiaceae
Erithalys fruticosa
EC
Rubiaceae
Rondeletia pilosa
cordobancillo peludo
EC
Sapotaceae
Manilkara pleeana
zapote de Costa, Ausuba,
End, EC
Mameyuelo
Simaroubaceae
Picrasma excelsa
palo amargo
EC
Solanaceae
Goetzea elegans
matabuey
End, EN, E
Fuente: Documento de Designación APEGRN, DRNA, noviembre 2010
Plantas Observadas en los Terrenos de la GRNCEN, que se consideran como Elementos Críticos con Registro en el Banco de Datos
Biológicos y de Conservación del DRNA
LEYENDA:
End = Elemento biótico endémico de Puerto Rico.
EC = Elemento crítico del Programa de Patrimonio Natural del DRNA
CR = En peligro crítico de extinción en Puerto Rico.
EN = En peligro de extinción en Puerto Rico.
VU = Vulnerable en Puerto Rico.
DD = Especie para la cual hay una deficiencia de datos.
LR/dc = Especie de menor riesgo, dependiente
de esfuerzos de conservación.
E = En peligro de extinción en el ámbito federal (del inglés, endangered).
T = Vulnerable en el ámbito federal
(del inglés, threatened).
2.3.2 Ecosistemas
La estructura compleja de las comunidades vegetales de Puerto Rico y la alta
variabilidad de sus componentes biofísicos, tales como: sucesión, altitud, geología,
precipitación, y tipo de suelo, determinan los tipos de bosques y comunidades vegetales
presentes en la Isla. La combinación de estos y otros factores como el cambio de uso
del suelo, ha servido de base para desarrollar diversos sistemas de clasificación
utilizados para agrupar e identificar las asociaciones vegetales de la Isla.
Para los fines de este estudio, los ecosistemas de la RNCEN se delimitaron en función
de la distribución y cobertura de la vegetación dominante excepto en el caso de ríos,
quebradas, lagunas y ecosistemas marinos. Las áreas que definen los límites de los
ecosistemas equivalen a unidades de manejo.
Debido a su gran extensión y variabilidad biofísica la RNCEN es un área natural
representativa de la diversidad de ecosistemas costeros existentes en la costa norte de
Puerto Rico. Por lo mismo, la clasificación y delimitación de sus ecosistemas es
complejo. La diversidad de ecosistemas terrestres, particularmente la ocurrencia de
Pág. 99
Plan Sectorial para RNCEN
parchos discretos de vegetación, dificultan el manejo y la toma de decisiones a largo
plazo. Por lo tanto para este estudio, estos ecosistemas fueron zonificados integrando
tres sistemas de clasificación de vegetación con el fin de delimitar unidades de mayor
tamaño.
Los sistemas de clasificación de comunidades vegetales son los siguientes:
Mapa de Zonas de Vida de Holdridge como herramienta para el desarrollo de
mapas de ecosistemas (Lugo A. E. et al., 1999). El desarrollo de mapas de
ecosistemas basados en el sistema de Zonas de Vida de Holdridge tiene grandes
fortalezas metodológicas porque está basado en procesos ecosistémicos
impulsados por factores climáticos y porque reconoce respuestas ecofisiológicas
de las plantas; es jerárquico, y permite el uso de criterios diferentes en los niveles
de comunidad y estado sucesional de la vegetación. Este mapa reconoce 38
zonas de vida a lo largo de Estados Unidos. En Puerto Rico existen seis zonas
de vida de acuerdo al sistema Holdridge (Ewel, J.J. & Whitmore, J. L., 1973).
Estas son, en orden de extensión territorial: bosque húmedo subtropical, bosque
muy húmedo subtropical, bosque seco subtropical, bosque muy húmedo
montano bajo subtropical, bosque pluvial montano bajo subtropical y bosque
pluvial subtropical (Lugo, A. E., 2005).
Clasificación por Zonas Geoclimáticas. Sistema que combina los seis tipos de
climas o zonas de vida identificados en el sistema Holdridge, con las seis
agrupaciones geológicas primarias en la Isla, resultando en 28 unidades o zonas
geoclimáticas para Puerto Rico. Lugo consolidó recientemente estas 28 zonas
geoclimáticas en 10 tipos o grupos de bosques para facilitar su comprensión y
aplicación a nivel isla (Lugo, A. E., 2005).
El Proyecto GAP de Puerto Rico (Puerto Rico Gap Analysis Project PRGAP).
Desarrollado e implementado por el Instituto Internacional de Dasonomía Tropical
(IITF, por sus siglas en inglés), el DRNA, el USGS y North Carolina State University,
constituye el esfuerzo más reciente de caracterización de los usos del suelo y los tipos
de vegetación existentes en la Isla. En éste se definieron 70 clases de patrones de
cobertura del terreno para Puerto Rico bajo un sistema jerárquico de clasificación. La
vegetación natural se clasificó en bosque cerrado, bosque abierto, arbustos o pastizales.
Las clasificaciones de bosque cerrado y pastizales son definidas más a fondo en seco,
húmedo, mojado o inundado. Estas unidades han sido diferenciadas entre, si ocurren en
suelos derivados de caliza, aluvial, serpentina 0 substratos no calcáreos. Varios de los
tipos de bosque cerrado fueron clasificados de acuerdo a su edad (i.e. primario,
secundario maduro, o joven secundario). Los humedales fueron clasificados en
arbolado, herbáceo, salino o no salino, y temporalmente inundado o emergente.
Finalmente, información sobre comunidades de flora dominante, y especies
Pág. 100
Plan Sectorial para RNCEN
representativas de la unidad de cobertura de terreno, fue incorporada cuando ésta estuvo
disponible (Gould, W., et al., 2007).
A base de los estudios en el área de la
RNCEN se han identificado varios
tipos de bosques. De acuerdo al
sistema Holdridge, en el Corredor se
pueden observar el bosque húmedo
subtropical y el bosque seco
subtropical. Es importante destacar
que todas las zonas de vida
identificadas en Puerto Rico están
representadas en una región de apenas 13 millas (21 km) de longitud, formada por la
RNCEN, la Reserva Natural de Las Cabezas de San Juan y el Bosque Nacional El
Yunque. Los cambios en precipitación, elevación y temperatura observados en toda
esta zona constituyen uno de los gradientes ambientales más marcados de todo el Caribe
(Lugo, A. E., 2005). Esto ha fomentado a su vez una biodiversidad extraordinaria en
toda esta región.
En la RNCEN se han identificado a su vez tres zonas geoclimáticas. Estas son: el bosque
seco subtropical sobre terreno aluvial y otros sedimentos no consolidados, el bosque
húmedo subtropical sobre terreno aluvial y otros sedimentos no consolidados y el
bosque húmedo subtropical sobre roca volcánica efusiva que sufre alteraciones
hidrotermales. De acuerdo a las descripciones hechas en Lugo, A. E., 2005, en la
RNCEN existen cuatro tipos de bosques: bosques secos costeros sobre substrato
volcánico, bosques secos y húmedos en valles aluviales, bosques húmedos costeros
sobre sustrato arenoso y bosques húmedos en tierras bajas sobre sustrato volcánico.
El Proyecto GAP de Puerto Rico identificó para la RNCEN 29 de las 70 clases de
cobertura de terreno definidas para la Isla, de las cuales 26 corresponden a la clase
principal de vegetación natural (Gould, W., 2008).
Una vez analizada e integrada la data recopilada mediante los diversos métodos y
sistemas de clasificación de comunidades vegetales descritos anteriormente, los
ecosistemas y asociaciones vegetativas de la RNCEN fueron agrupados en las categorías
siguientes: bosques, humedales leñosos, humedales herbáceos, pastos, suelo expuesto,
playas, cuerpos de aguas, arrecifes de coral y praderas de yerbas marinas. El desarrollo
o estructura vegetativa y el régimen hídrico de los suelos fueron los dos factores
principales utilizados para definir estos ecosistemas (Mapa I-16).
Los humedales leñosos son considerados típicamente como bosques. Sin embargo, los
hemos agrupado como un ecosistema principal formado por dos asociaciones
up
Pág. 101
Plan Sectorial para RNCEN
identificadas bajo manglares y otros pantanos.²⁶ El resto de los bosques definidos como
tal en la RNCEN crecen en suelos no hídricos o firmes. La información a continuación
incluye una descripción de cada uno de los ecosistemas antes mencionados, las especies
predominantes o más comunes presentes en éstos, incluyendo especies raras, y
elementos críticos documentados, junto a una breve descripción de aquellos factores o
actividades negativas que representan una amenaza a su integridad ecológica.
Las playas, las praderas de yerbas marinas y los arrecifes de coral se discuten como
parte de los ecosistemas presentes en la RNCEN, estos se les reconoce e incorpora como
parte de los esfuerzos de preservación y conservación propuestos, para garantizar el
manejo integral de la RNCEN.
Es importante destacar que los ecosistemas localizados en las llanuras costeras y colinas
bajas de la RNCEN, representan una de las regiones más impactadas por actividades
antropogénicas en Puerto Rico. En la actualidad, esta zona fisiográfica es una de las
menos protegidas en la Isla (Gould, W., et al., 2007). La designación de la RNCEN
provee una oportunidad extraordinaria para lograr preservar la integridad ecológica de
este patrimonio natural amenazado. Su conservación y restauración, esto último en
aquellas áreas que lo necesiten, merece por lo tanto prioridad.
TABLA 17 ECOSISTEMAS DE LA RNCEN
Ecosistema
Cuerdas Aprox.
Hectáreas
% de cobertura
Bosque Seco Arenoso
94.487
37.137
3.1
Bosque Húmedo Arenoso
168.348
66.167
5.5
Bosque Seco Volcánico
215.094
84.540
7.0
Bosque Húmedo Volcánico
596.495
234.446
19.5
Manglar
219.735
86.365
7.2
Pantano
28.104
11.046
0.9
Humedal Herbáceo
529.293
208.033
17.3
Cuerpo de Agua
126.153
49.583
4.1
Playa Arenosa
92.118
36.206
3.0
Playa Rocosa
4.201
1.688
0.1
Pastos
915.686
359.901
30.0
Suelo Expuesto
67.511
26.534
2.2
26 El término pantano denota humedales en los cuales su vegetación predominante está constituida por
vegetación leñosa, principalmente arbórea. Para propósitos de este documento, hemos distinguido los
humedales leñosos arbóreos llamados manglares aparte de otros tipos de pantanos también presentes
dentro de la RNCEN. La salinidad de los suelos sería un factor determinante empleado para distinguir
entre las asociaciones de Manglar con respecto a los demás tipos de Pantano.
Pág. 102
Plan Sectorial para RNCEN
BOSQUES
Los bosques de la RNCEN tienen una extensión aproximada de 1,074.4 cds (422.2 ha),
o un 35.1% de la extensión total de la Reserva. Incluyen varias asociaciones, de
fisionomía, composición y dominancia particulares y distintivas tales como bosques de
galería, arboledas o bosques siempre verdes del litoral y vegetación de plato rocoso,
entre otras, en diferentes estados de sucesión. Éstos han sido consolidados en cuatro
grupos principales, utilizando como criterio principal el origen geológico de los suelos
junto a la humedad y la precipitación pluvial registrada en la zona.
Los bosques sobre sustrato arenoso se
encuentran en una franja a lo largo del litoral,
o sub-litoral producto de la deposición de este
material por el oleaje y las corrientes del mar
o por el viento costero. Los bosques sobre
sustrato de origen volcánico están
localizados, en las lomas y llanuras no
inundables de la RNCEN, con excepción del
litoral rocoso compuesto por el promontorio
de Punta Cabeza Chiquita.
Los bosques secos en la RNCEN se encuentran localizados en terrenos del litoral costero
alrededor de la Laguna Aguas Prietas, así como en la colina al sur de este cuerpo de
agua. Climatológicamente, este sector de la RNCEN forma parte de la región
nororiental de la Isla, caracterizada por una precipitación pluvial menor en relación al
promedio registrado en Puerto Rico (DRNA, 2004b; Ewel, J.J. & Whitmore, J. L.,
1973).
Esta zona de la RNCEN constituye una punta, cabo o proyección terrestre bordeada al
este, norte y oeste, por el mar y por ende sujeta a la dinámica particular del oleaje de la
zona y los vientos costeros directos acompañados de aerosol del mar. Dicha
característica, junto al bajo relieve del terreno, facilita el efecto secante de la brisa
marina sobre la vegetación, contribuyendo marcadamente a la condición de aridez
observada en el área. El buen drenaje de los suelos arenosos, y la poca profundidad de
aquéllos de origen volcánico, no permiten la retención prolongada de humedad,
resultando finalmente en el desarrollo de vegetación mayormente xerofítica. Este tipo
de vegetación se distingue por contener una alta proporción de árboles y plantas de hojas
simples y pequeñas, esclerófilas o duras, y brillosas debido a la capa de cutícula que
ejerce sobre éstas el beneficio de protegerse del salitre y reducir su acción deshidratante
(DRN, 1992).
Pág. 103
Plan Sectorial para RNCEN
El resto de los terrenos en la RNCEN presentan condiciones de mayor precipitación, lo
que sumado a la existencia de las quebradas y ríos, favorece el crecimiento de un tipo
de vegetación adaptada a condiciones más húmedas.
Aun cuando las condiciones edáficas y de humedad variable benefician o limitan a unas
especies sobre otras, existen varias especies de árboles y plantas que han logrado
establecerse a través de toda la región. Entre éstas se encuentran, el almácigo (Bursera
simaruba), el roble nativo (Tabebuia heterophyla), el úcar (Bucida buceras), el
tamarindillo (Leucaena leucocephala), el tintillo (Randia aculeata) y el icaco
(Chrysobalanus icaco) (Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc.,
2001c; DRN, 1992; Wunderlee, J., sin publicar).
El pitirre (Tyrannus dominicensis), el ruiseñor (Mimus polyglottos), el zorzal pardo
(Margarops fuscatus), la reinita común (Coereba flaveola), la rolita (Columbina
passerina), la tórtola cardosantera (Zenaida aurita), la tórtola aliblanca (Zenaida
asiatica), el gorrión negro (Tiaris bicolor), el zumbador crestado (Orthorhyncus
cristatus) y la paloma turca (Columba squamosa) son algunas de las especies de aves
observadas con regularidad a través de todos los tipos de bosques en la RNCEN. Entre
éstas también están el carpintero de Puerto Rico (Melanerpes portoricensis), la reina
mora de Puerto Rico (Spindalis portoricensis) y la reinita mariposera (Dendroica
adelaidae), clasificadas como elementos críticos por el DRNA (Estudios Científicos y
Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c; DRN, 1992; Wunderlee, J., sin publicar).
La descripción sobre las especies observadas en cada uno de los cuatro tipos de bosque
identificados en la RNCEN y presentada a continuación, fue tomada en su mayoría de
las siguientes referencias: Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc.,
2001c; DRN, 1992; y Wunderlee, J., sin publicar. Esta información fue complementada
con observaciones realizadas en varias visitas de campo realizadas a diversos lugares de
esta zona, la última llevada a cabo el 7 de febrero de 2008.
Bosque Seco Arenoso
Esta asociación ocupa cerca de 94.5 cds (37.1 ha), limitadas a un bolsillo justo al sur de
Playa Escondida o Playa Colorá, y a una franja de terreno en el litoral costero entre la
Laguna Aguas Prietas y la Playa El Convento.
En este tipo de bosque abundan especialmente el almácigo, el úcar, el roble nativo, la
emajagüilla (Thespesia populnea), el mangle de botón y el tamarindillo. El jayajabico
(Erithalis fruticosa) es un arbusto clasificado como elemento crítico y que forma parte
de esta asociación.
Pág. 104
Plan Sectorial para RNCEN
Algunas especies migratorias de reinitas que han sido observadas incluyen a la candelita
(Setophaga ruticilla), la reinita pechidorada (Parula americana) y la reinita galana
(Dendroica discolor) (Raffaele, H., et al., 1998).
Los árboles localizados en los alrededores de la casa de playa del gobernador en la Playa
El Convento son utilizados como dormidero por varias colonias compuestas por el
perico monje (Myiospsitta monachus), el perico aliamarillo (Brotogeris versicolurus) y
el perico frentianaranjado (Aratinga canicularis). El cobito (Coenobita clipeatus) es a
su vez un cangrejo bastante común en esta área.
La franja de bosque seco arenoso entre la desembocadura del canal de la Laguna Aguas
Prietas y el promontorio de Cabeza Chiquita, es utilizada con bastante intensidad por
bañistas y personas que visitan el segmento de playa aledaño durante los fines de
semana. En ocasiones se puede observar gran acumulación de basura y otros
desperdicios dejados por algunos de
los usuarios, resultando en perjuicio de
la calidad natural de este lugar.
El área ocupada en Puerto Rico por
bosques secos, particularmente donde
el sustrato arenoso ha sido depositado
por acción del mar, es muy limitada.
Esencialmente está restringida al
extremo este de la Isla, incluyendo las islas municipios de Vieques y Culebra, algunos
bolsillos en la Isla de Mona y segmentos estrechos en el suroeste de la Isla. La escasa
humedad de los suelos hace de este ecosistema uno muy sensitivo a perturbaciones, por
lo que su conservación debe ser garantizada.
Bosque Húmedo Arenoso
Este tipo de bosque ocupa un área de aproximada de 168.3 cds (66.2 ha) de terreno. Se
extiende en una franja a lo largo de prácticamente todo el litoral costero, desde cerca de
la desembocadura de la Quebrada Fajardo en el este, hasta la desembocadura del Río
Sabana al oeste.
Entre los árboles y otras formas de crecimiento más comunes se encuentran la uva de
playa (Coccoloba uvifera), la emajagüilla, el almendro (Terminalia catappa), el úcar, la
palma de coco (Cocos nucifera), el noni (Morindia citrifolia), la lengua de vaca
(Sansevieria hyancinthoides), la hoja menuda (Eugenia biflora), el maraimaray
(Dallbergia ecastaphyllum), la maría (Calophyllum calaba) y la moca (Andira inermes).
Pág. 105
Plan Sectorial para RNCEN
El jayajabico (Erythalis fruticosa), la cóbana negra (Stahlia monosperma), el haba de
San Antonio (Caesalpinia bonduc), la palma real (Roystonea borinquena) y la palma de
corozo (Acrocomia aculeata) son elementos
críticos vegetales documentados mayormente en
este tipo de bosque de la RNCEN.
Entre las especies de aves que se observan con
bastante regularidad están, entre otras, el chango
(Quiscalus niger) y el falcón común (Falco
sparverius). El falcón peregrino (Falco
peregrinus), clasificado como un elemento
crítico, también se ha documentado sobrevolando esta zona, aunque principalmente en
la época de invierno.
La gallina de palo (Iguana iguana) utiliza este bosque
con bastante frecuencia para anidar, especialmente en
aquellas áreas donde el sotobosque está abierto. La
franja de bosque húmedo arenoso en el sector de La
Selva es uno de los lugares de anidaje más utilizadas
por este reptil en la RNCEN. Aparentemente, las
iguanas aprovechan los claros hechos en la vegetación
por algunas de las personas que frecuentan esta zona
para disfrutar de la playa adyacente. Al oeste de la
desembocadura secundaria del Río Pitahaya, en el
litoral costero de la finca San Miguel, existe un rodal
de pino australiano (Casuarina equisetifolia), árbol
introducido en Puerto Rico. La vegetación del
sotobosque en rodales densos compuestos por esta
especie es usualmente escasa. Esto se debe a que la hojarasca es de descomposición
lenta, lo que ocasiona una capa gruesa sobre el suelo que a menudo puede resultar
alelopática a otras plantas. Esta especie, sin embargo, ha sido empleada en algunos
países para restaurar y promover la cubierta vegetativa en suelos degradados (Parrotta,
J. A., 1993). Es importante determinar, por lo tanto, los efectos que pudiera tener este
rodal en la integridad natural de este segmento de bosque en la RNCEN, principalmente
cuando se ha reportado que las raíces del pino australiano pueden interferir con el
anidaje de tortugas marinas (Parrotta, J. A., 1993).
Son pocas las áreas en Puerto Rico que todavía albergan bosques húmedos sobre
sustrato arenoso. Estos bosques, cercanos a las playas, han sido afectados por
numerosas actividades antropogénicas. Inicialmente, fueron cortados en su mayoría
para la producción de carbón, y sustituidos posteriormente con plantaciones de palma
Pág. 106
Plan Sectorial para RNCEN
de coco. En las últimas décadas han ido perdiendo espacio adicional como consecuencia
del desarrollo urbano. La sucesión en este tipo de bosque es lenta, ya que las
perturbaciones aparentan haber sido crónicas y la vegetación no ha tenido tiempo
suficiente para regenerarse y crecer a etapas maduras (Lugo, A. E., 2005).
Bosque Seco Volcánico
El bosque seco volcánico cubre una extensión aproximada de 215.1 cds (84.5 ha). Gran
parte de este bosque se encuentra localizado a lo largo del litoral costero de la RNCEN
de cara a la ensenada del Balneario de Seven Seas, y en la colina al sur de la Laguna
Aguas Prietas, bajo el ámbito de la Reserva Natural de Seven Seas.
El algarrobo (Hymenaea courbaril), el corcho bobo (Ochroma lagopus), la péndula
(Citharexylum fruticosum), la malagueta (Pimenta racemosa var. racemosa), el carubio
(Zanthoxylum monophyllum), el tamarindo (Tamarindus indica) y el palo de vaca
(Bourreria succulenta var. succulenta) son algunas de las especies de plantas más
comunes reportadas en este tipo de bosque (DRNA, 2006; DRNA, 2002).
La vegetación en el promontorio de Cabeza
Chiquita se distingue del resto de esta
asociación debido a su forma achaparrada.
Además, exhibe condiciones más áridas
debido a la exposición directa al salitre y a
los vientos a nivel del mar. A parte de
incluir algunas de las especies antes
mencionadas, en este sector también crecen
el alhelí blanco (Plumeria alba), el
barbasco (Jacquinia arborea), la uvilla (Coccoloba diversifolia), el corcho (Guapira
fragans), el tintillo (Randia aculeata), el clavelón de playa (Borrichia arborescens) la
santa maría (Lantana involucrata), la margarita de las rocas (Wedelia calycina var.
calycina), el erizo o melón de costa (Melocactus intortus) y el lirio blanco
(Hymenocallis caribaea). En este mismo lugar existen varios arbustos raros,
pertenecientes al género Coccoloba, y que aparentan ser híbridos entre la uva de playa
y la uvilla (Coccoloba uvifera x diversifolia).
El guayabacón (Eugenia fajardensis) y los árboles sin nombre común Eugenia
sessiliflora y Ziziphus rignonii, son otras especies poco comunes y clasificadas como
elementos críticos encontradas en la unidad de bosque seco volcánico.
El pájaro bobo menor (Coccyzus minor), el juí blanco (Elaenia martinica), el juí de
Puerto Rico (Myarchus antillarum), el zumbadorcito de Puerto Rico (Chlorostilbon
maugaeus) y el comeñame (Loxigilla portoricensis) han sido avistados en este
LOP
Pág. 107
Plan Sectorial para RNCEN
ecosistema. Las tres últimas especies de aves están clasificadas como elementos
críticos. La boa de Islas Vírgenes (Epicrates monensis granti) elemento crítico en
peligro de extinción, también ha sido informada para este tipo de bosque en la RNCEN.
El extremo este de esta asociación forestal, colindante con el área donde están ubicado
el estacionamiento para las casas rodantes o "trailers" en el Balneario de Seven Seas,
se encuentra afectado por un pequeño vertedero en donde se depositan escombros. Parte
de este bosque ha sido afectado también un poco más hacia el sur, como parte de un
camino en tierra abierto con maquinaria a mediados de la década de 1990. Los cortes
hechos en el terreno, y las pendientes en algunos segmentos del camino, han causado
una gran erosión del suelo, evitando la regeneración de vegetación.
En el bosque localizado en Punta Cabeza Chiquita se han comenzado a abrir algunos
caminos peatonales entre la vegetación por personas que disfrutan visitar esta área por
su paisaje espectacular. Esta actividad tiene el potencial de afectar negativamente la
vegetación sensitiva y característica de este promontorio, en la medida que un número
mayor de visitantes camine indiscriminadamente sobre el lugar.
Los bosques secos costeros sobre sustrato volcánico han estado sujetos a las mismas
transformaciones que otros bosques en la Isla. La representación de especies endémicas
en este tipo de bosque es de 14 especies o el 10% de las especies endémicas a Puerto
Rico, y del cual dependen al menos siete especies de plantas amenazadas o en peligro
de extinción (Lugo, A. E., 2005). Por lo tanto, la conservación de este ecosistema es
indispensable para la recuperación y protección de una parte sustancial del patrimonio
florístico de la Isla, incluyendo las especies de fauna que dependen del mismo.
Bosque Húmedo Volcánico
Este tipo de bosque, con aproximadamente 596.5 cds (234.4 ha), es el más extenso en
la RNCEN. El mismo se ha desarrollado en terrenos firmes con topografía ondulada,
en pendientes pronunciadas y en los topes de las colinas de esta región, en dirección
oeste a partir de la Laguna Aguas Prietas.
El algarrobo (Hymenea courbaril), el espino
rubial (Zanthoxylum monophyllum), el
mameyuelo (Ardisia obovata), la jagua (Genipa
americana), y el palo de vaca (Bourreria
suculenta) son algunos de los árboles
encontrados con bastante regularidad.
El bosque húmedo volcánico contiene el mayor
número de árboles y plantas clasificadas como
elementos críticos. Estas incluyen el ortegón (Coccoloba rugosa), la araña (Schoepfia
Pág. 108
Plan Sectorial para RNCEN
arenosa), la leña amarga (Picrasma excelsa), el cordobancillo peludo (Rondeletia
pilosa), el guayabacón (Eugenia fajardensis), la olaga (Malpighia fucata), el matabüey
(Goetzea elegans), el uvero de monte (Cocoloba sintenisii), la maga (Thespesia
grandiflora), el zapote de costa (Manilkara pleeana) y la ceiba (Ceiba pentandra). Gran
parte de estas especies están concentradas en una loma en la finca Convento Norte, que
divide las cuencas hidrográficas de la Laguna Aguas Prietas y la Quebrada Fajardo.
Fotos aéreas del año 1931, junto a una composición florística de especies nativas casi
en su totalidad, evidencian que esta localidad no ha sido deforestada o alterada
significativamente por actividades antropocéntricas en el pasado. El grado de
conservación de los bosques de la loma de la Finca Convento Norte le atribuye el valor
de ser uno de los pocos remanentes de bosque primario costero en la Isla.
El guaraguao (Buteo jamaicensis), el zumbador dorado (Anthracotorax dominicus) y el
judío (Crotophaga ani) son algunas de las especies de aves más comunes en el bosque
húmedo volcánico. La calandria (Icterus portoricensis), la paloma sabanera (Columba
inornata), el bienteveo (Vireo latimeri), el san pedrito (Todus mexicanus) y la boa de
Puerto Rico, son elementos críticos faunísticos reportados también en este tipo de
asociación vegetativa.
El bosque húmedo volcánico es uno de los ecosistemas que mayor impacto ha sufrido
en la RNCEN. Los pastos remanentes de la actividad ganadera, junto a la construcción
de caminos en tierra, y el uso creciente de vehículos de campo traviesa, ha ocasionado
la fragmentación y degradación de este ecosistema. Estos impactos inciden
indirectamente sobre otros ecosistemas adyacentes en tierras bajas, ya que los terrenos
ocupados por el bosque húmedo volcánico drenan, y por lo tanto, ayudan a mantener la
hidrología de la que dependen los humedales herbáceos y los humedales leñosos.
Los bosques húmedos sobre sustrato volcánico son zonas de transición entre bosques
secos y húmedos de los valles costeros sobre sustrato arenoso y aluvial, similares a los
encontrados en los terrenos bajos en la RNCEN, y los bosques montanos bajos muy
húmedos y los pluviales sobre sustrato volcánico, como los pertenecientes al Bosque
Nacional El Yunque. Estos han sufrido grandes desmontes, por lo que es difícil
encontrar rodales en estado natural en Puerto Rico. Especies endémicas como el múcaro
de Puerto Rico (Megascops nudipes) habitan regularmente esta asociación vegetativa
(Lugo, A. E., 2005). Esta ave no ha sido documentada en la RNCEN, por lo que la
restauración de este ecosistema brindaría la oportunidad para reintroducir ésta y otras
especies en la zona, fomentando así la conectividad entre los ecosistemas costeros y
montañosos en la región este de la Isla.
Pág. 109
MAPA I- 16. ECOSISTEMAS EN LA RNCEN
Oceano Muanuco
0
0.5
1 Km
Foto Aérea Año 2010
Punta
Cabeza
Chiquita
Bsa
Bsv
Pa
Aym
Bsa
Bsa
Ma
Ca
Ma
Pr
Pt
Ca
Pa
Aym
Bha
Aym
Pa
Bhv
Ma
Ps
Aym
Bsa
Aym
Ps
Bha
Bha
Ca
Aym
98
Ps
Hh
Ma
Pa
Ma
Pt
Bhv
Bhv
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Hh
Hh
Ps
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Bhv
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Hh
Ps
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Ps
Pt
Ps
Hh
Bhv
Bhv
Ps
Ps
R
983
940
Ps
Hh
Se
Se
Ps
987
0
3
984
988
194
3
Reserva Natural del
Corredor Ecológico
Ecosistemas
del Noreste
Bosque Húmedo Arenoso (Bha)
Humedal Herbaceo (Hh)
Playa Arenosa (Pa)
Cuerpo de Agua (Ca)
Carreteras principales
Bosque Húmedo Volcánico (Bhv)
Manglar (Ma)
Playa Rocosa (Pr)
Bosque Seco Arenoso (Bsa)
Pantano (Pt)
Suelo Expuesto (Se)
Bosque Seco Volcánico (Bsv)
Pastos (Ps)
Arrecife y Yerbas Marinas (Aym)
Plan Sectorial para RNCEN
HUMEDALES
Los humedales son ecosistemas de alta
productividad,
considerados
transicionales entre los sistemas
acuáticos y terrestres. Entre sus
características fundamentales se destaca
el volumen de agua que existe en ellos.
Generalmente, los humedales se
clasifican a base de su hidrología,
vegetación y tipos de suelo o sustrato.
Estos últimos se caracterizan por estar
inundados o saturados de agua, en forma esporádica o permanente y componerse
comúnmente de un alto contenido de materia orgánica y sedimentos anaeróbicos, o
deficientes en oxígeno. Esta característica permite que solamente plantas con
adaptaciones particulares, mediante estrategias morfológicas, fisiológicas o
reproductivas puedan habitar exitosamente estos ecosistemas. En muchas de estas
plantas, llamadas plantas hidrófitas, los tallos y hojas se encuentran expuestos a la
atmósfera al igual que la mayoría del resto de las plantas terrestres. Sin embargo, el
sistema de raíces se desarrolla y crece adecuadamente, en un medio saturado de agua,
debido a las modificaciones evolutivas de sus células que le permiten el intercambio de
oxígeno, aún dentro del agua o en suelos o sustratos saturados. Es importante notar, en
cambio, que los humedales también pueden estar ausentes de vegetación (Adams, D. B.
y J. M. Hefner, 1996; Rodríguez, J. C. y F. Grana, 1996; Quevedo Bonilla, V., 1995).
El sistema de clasificación de humedales propuesto por Cowardin et al. (1979) es
posiblemente el más conocido y empleado en los Estados Unidos y en Puerto Rico por
las agencias gubernamentales, incluido el Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre
(USFWS, por sus siglas en inglés), para preparar mapas e inventarios sobre humedales.
El sistema de clasificación de Cowardin agrupa cinco categorías generales de
humedales: palustre, lacustre, ribereño, estuarino y marino. La primera incluye
solamente áreas con vegetación, mientras que las restantes también comprenden hábitat
de aguas profundas. Cowardin describe estas categorías de la siguiente forma (DRNA,
1995; Cowardin, L. M., et al., 1979):
1. Sistema palustre: Humedales que en Puerto Rico se distinguen por una
hidrología fundamentalmente fluvial, muy raramente afectados por las mareas
pero si por las aguas subterráneas, las lluvias, o el desbordamiento recurrente de
cauces de ríos sobre llanuras inundables y en donde suele predominar vegetación
emergente, ya sean árboles (pantanos de agua dulce o muy levemente salobres
Pág. 111
P Sectorial para RNCEN
y bosques muy húmedos de alta montaña); arbustos (pantanos de matorral);
plantas herbáceas perennes o anuales, emergentes y arraizadas (ciénagas u
orillas de embalses, lagunas sin conexión al mar y ríos; o plantas sumergidas y/o
flotantes (charcas). También, cuerpos de agua abiertos que cubren menos de
20.6 cds (8.1 ha) acres y cuya profundidad sea menor de 6.6 pies (2.0 m). De
estar sujetos a alguna salinidad del mar, esta es menor a 0.5 ppm.
2. Sistema lacustre: Humedales de agua dulce, constituido por lagos o embalses
mayores de 20.6 cds (8.1 ha) y/o de una profundidad mayor de 6.6 pies (2.0 m)
que esté inundado permanentemente o intermitentemente. De haber vegetación,
ésta consiste primordialmente de plantas emergentes perennes, anuales o
bianuales, o plantas sumergidas y/o flotantes (lechos acuáticos), o ambas. De
estar sujetos a alguna salinidad del mar, esta es menor a 0.5 ppm.
3. Sistema ribereño: Humedales de agua dulce, dentro de un canal o cauce de río.
Su vegetación, de estar presente, es igual a la del sistema lacustre. De estar
sujetos a alguna salinidad del mar, esta es menor a 0.5 ppm.
4. Sistema estuarino: Humedales influenciados por las mareas, en ambientes con
olas de baja energía, que están usualmente semibordeados por tierra pero con
acceso permanente o esporádico con el mar. En ellos la salinidad de las aguas,
suelos o sustratos es mayor de 0.5 ppm; la salinidad resultante es variable debido
a la evaporación y a la mezcla de agua de mar con agua dulce. En los casos de
una alta incidencia de evaporación la salinidad puede ser mayor a la del mar.
5. Sistema marino: Humedales sobre la plataforma insular y la costa de alta o baja
energía asociada a la misma. Por ende están expuestos a las olas y corrientes
del mar abierto, y a aguas con salinidad mayor de 30 ppm. Tienen muy poca
dilución o ninguna. Su límite tierra adentro suele ser la costa, playa o humedales
estuarinos adyacentes.
El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (USACE, por sus siglas en
inglés) ha identificado siete tipos o ejemplos de humedales para Puerto Rico, que
tipifican las cinco categorías previamente mencionadas y que señalamos a continuación
(DRNA, 1995; Environmental Laboratory, 1978):
1. Acuático marino (saltwater aquatic): este humedal marino se encuentra
dominado por praderas submarinas (yerbas marinas como Thalassia y
Syringodium). Son áreas generalmente muy productivas debido a la gran
variedad de vegetación y organismos que albergan.
2. Planicies costeras de agua salada (saltwater coastal flat): salitrales asociados
al manglar; se consideran humedales estuarinos.
3. Ciénaga de agua salada 0 salobre (saltwater or brackish marsh): áreas
estuarinas dominadas por plantas herbáceas (25%) y plantas leñosas (40%),
Pág. 112
Plan Sectorial para RNCEN
inundadas ocasionalmente o regularmente por agua salada, tales como, la
palmita de río (Acrostichum aureum), el helecho de pantano (Acrostichum
danaeifolium) y el mangle blanco (Laguncularia racemosa).
4. Pantanos de agua salada (saltwater swamp): humedales estuarinos que se
encuentran representados por los mangles rojo (Rhizophora mangle) y negro
(Avicennia germinans).
5. Acuático de agua dulce (freshwater aquatic): ríos, lagos y charcas con
vegetación flotante o arraigada e inundada, que pueden pertenecer, dependiendo
de las particularidades de cada caso, a los tipos ribereño o lacustre o palustre.
6. Ciénaga de agua dulce (freshwater marsh): humedales palustres dominados
por plantas herbáceas (25%) y plantas leñosas (40%), inundadas ocasionalmente
o regularmente por agua dulce (Ej. enea (Typha sp.).
7. Pantano de agua dulce (freshwater swamp): éstos humedales palustres se
caracterizan por poseer más de un 40% de su área cubierta por vegetación leñosa
y por encontrarse inundados en ocasiones por aportes de agua dulce. Ejemplos
de éstos son el pantano de palo de pollo (Pterocarpus officinalis) y corazón
cimarrón (Anona glabra).
En la RNCEN, se han identificado de mayor a menor cobertura, humedales palustres,
estuarinos y ribereños. Estos ocupan un área total aproximada de 777.1 cds (305.4 ha),
0 un 25.4% de la cobertura total de la RNCEN. En las aguas costeras de la RNCEN
también existen humedales marinos. Cuatro tipos generales de ecosistemas, definidos
mediante el sistema de clasificación de Cowardin como humedales, han sido
clasificados con el fin de simplificar y describir en mayor detalle los ecosistemas
hallados en la RNCEN. Estos son: (1) humedales leñosos; (2) humedales herbáceos;
(3) cuerpos de agua; y (4) comunidades de coral y yerbas marinas. Los últimos dos se
describen individualmente para facilitar su comprensión como parte de los ecosistemas
generales identificados en la RNCEN. Sin embargo, es necesario reconocer que existe
una estrecha relación entre estos cuatro ecosistemas tanto por su vínculo acuático, como
por su utilización por varias especies acuáticas (ej. peces, camarones) durante diferentes
etapas de su desarrollo. Esto incluye a su vez a numerosas especies terrestres,
particularmente especies de aves con hábitos costeros, tales como el pelícano pardo
(Pelecanus occidentalis) y la tijerilla (Fregata magnificens), las cuales se alimentan de
especies de peces encontradas en las lagunas del área y en las aguas costeras asociadas
a las comunidades de coral y yerbas marinas. Estas dos aves utilizan a su vez las zonas
de humedales leñosos como refugio y área de anidaje (Estudios Científicos y Técnicos,
Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c; DRN, 1992; Wunderlee, J., sin publicar).
Pág. 113
Plan. Sectorial para RNCEN
Humedales Leñosos
Los humedales leñosos comprenden un área aproximada de 247.8 cds (97.4 ha) en la
RNCEN. Estos agrupan humedales estuarinos y palustres donde la vegetación
predominante es arbórea o arbustiva. Este ecosistema incorpora dos asociaciones: el
Manglar y los demás Pantanos. La salinidad de los suelos es el factor determinante
entre ambas asociaciones. En áreas de transición donde la salinidad de los suelos es
baja, pueden encontrarse entremezcladas especies características tanto del Manglar
como del Pantano, incluyendo algunas dominantes y pertenecientes al ecosistema de
humedales herbáceos.
Manglares
Los manglares cubren una superficie aproximada de 219.7 cds (86.4 ha) en la RNCEN.
Estos se encuentran asociados principalmente a la desembocadura de los ríos y
quebradas que discurren por el área hasta donde llega la influencia del agua salada del
mar. También incluyen los márgenes de las lagunas. Las especies dominantes
corresponden a los árboles de mangle rojo (Rhizophora mangle), mangle blanco
(Laguncularia racemosa), mangle negro (Avicennia germinans) y el mangle de botón
(Conocarpus erectus).
En Puerto Rico han sido identificados cinco tipos de manglares. Estos son los islotes
de mangle, los manglares enanos, los manglares ribereños, los manglares de borde y los
manglares de cuenca (DRN, 1978). Estos tres últimos se hallan en la RNCEN. Los
manglares ribereños se encuentran en la parte salina de las planicies inundables de los
ríos y otros cuerpos de agua fresca sujetos a la influencia de las mareas. Los helechos
(Achrosticum spp.) y otras plantas terrestres pueden encontrarse junto a los árboles de
mangle en áreas donde predominen salinidades bien bajas. Los manglares ribereños son
los más productivos y espectaculares de todos los tipos de manglares (DRN, 1978).
Gran parte de la asociación del manglar en la RNCEN es del tipo ribereño, pues se
encuentran en los estuarios de los ríos y quebradas que discurren a través de esta región.
El desarrollo de esta asociación es considerable, al punto que el manglar ribereño en la
desembocadura del Río Juan Martín fue catalogado como uno de los de mayor valor
estructural debido a su altura y diámetro en la Isla, como parte de un inventario
estructural de manglares realizado por el DRNA en el 1979. Este manglar recibió el
impacto directo del Huracán Hugo en 1989, y a pesar de los cambios sufridos, tiene el
potencial de recuperarse siempre y cuando las condiciones que propiciaron su desarrollo
no se alteren (DRN, 1992). No obstante, luego de casi 20 años tras el paso del Huracán
Hugo, este manglar no ha podido recuperarse del todo debido a los cambios hidrológicos
Pág. 114
Plan Sectorial para RNCEN
que ha sufrido el Río Juan Martín como consecuencia del desvío parcial de su flujo a
través del camino en tierra que conduce hasta la Playa Las Paulinas.
Los manglares de borde se encuentran esencialmente en
los márgenes de la Laguna Aguas Prietas y otras lagunas
halladas en la RNCEN, así como en los bordes de los
canales de estos cuerpos de agua en su trayecto hacia el
mar. Este tipo de manglar está expuesto usualmente a la
dinámica de las mareas, salinidades relativamente
constantes, concentraciones bajas de nutrientes y al salitre
(DRN, 1978). En las zonas cercanas al agua, el árbol de
mangle rojo es la especie dominante, seguido del mangle
blanco en dirección tierra adentro.
Los manglares de cuenca se hallan en la periferia de la
Laguna Aguas Prietas, particularmente en su extremo
noreste, y al sur de la laguna localizada cerca del sector
La Selva en la finca San Miguel I. Este tipo de manglar se distingue por encontrarse
detrás de los manglares de borde, tierra adentro, donde el movimiento de las aguas es
casi imperceptible. En los manglares de cuenca entra más agua del mar que la que sale,
y son inundados generalmente por mareas más altas que las ordinarias. Todas estas
condiciones conducen a la salinización del terreno (DRN, 1978). En estos lugares de la
RNCEN se han desarrollado pequeños salitrales donde la salinidad del suelo es
suficientemente alta como para inhibir el crecimiento de los árboles de mangle.
Alrededor de los salitrales domina el mangle negro, y en donde el dosel del bosque es
abierto se puede observar también especies rastreras y suculentas como la barilla (Batis
maritima) y la verdolaga rosada (Sesuvium portulacastrum).
Los manglares albergan una variedad impresionante de especies de animales,
particularmente aves. Entre las más comunes halladas en los manglares de la RNCEN
se encuentran la pizpita de mangle (Seiurus noveboracensis), el canario de mangle
(Dendroica petechia), el martinete (Butorides virescens) y el playero coleador (Actitis
macularia). Las garzas son también un grupo bastante común observado en este
ecosistema. Algunas, como la garza ganadera (Bubulcus ibis), la garza azul (Egretta
caerulea), la garza blanca (Egretta thula) y la garza pechiblanca (Egretta tricolor) se
han visto anidando en los árboles de mangle de la Laguna Aguas Prietas (DRN, 1981).
En los manglares de la RNCEN se ha documentado además la presencia de varias
especies de reinitas migratorias tales como la reinita rayada (Dendroica striata), la
reinita tigre (Dendroica tigrina), y la reinita anaranjada (Protonotaria citrea) (Raffaele,
H., et al., 1998). El pollo de mangle (Rallus longirostris) es una especie residente, de
costumbres secretivas, especializada en este ecosistema. La paloma cabeciblanca
Pág. 115
Plan. Sectorial para RNCEN
(Patagioenas leucocephala) y el carpintero de Puerto Rico (Melanerpes portoricensis)
son dos elementos críticos que frecuentan los manglares en la RNCEN (Estudios
Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c; DRN, 1992; Wunderlee,
J., sin publicar).
Los manglares en el noreste de la Laguna Aguas Prietas son sumamente importantes
para la paloma cabeciblanca, ya que se ha documentado la presencia permanente de una
colonia de estas aves en dicho lugar desde al menos el 1979 (DRN, 1981; DRN, 1979).
También se ha observado una colonia de pelícanos pardos, en ocasiones formada por
más de 100 individuos, reposando usualmente en los árboles de mangle, justo al inicio
del canal que conduce las aguas de la laguna hasta el mar.
El juey común (Cardisoma guanhumi), el juey pelú (Ucides cordatus), el juey de
mangle (Aratus pisonii) y los jueyes violinistas (Uca sp.) son algunas de las especies de
crustáceos que habitan en los manglares. El juey común es capturado para consumo
humano en la RNCEN mediante el uso de trampas y la excavación del suelo para
atraparlos en las cuevas hechas por éstos como refugio. Esta última técnica resulta
perjudicial al manglar en la medida que se perturba y modifican la topografía del
terreno, y con ello los patrones naturales de escorrentía.
Más de un 70% de las 115.8 millas cuadradas (300 km²) de manglares estimadas
originalmente en Puerto Rico han sido destruidas con fines agrícolas, portuarios y
urbanos (Adams, D. B. y J. M. Hefner, 1996). De acuerdo a los cálculos más recientes
realizados por el Instituto Internacional de Dasonomía Tropical, existen solamente al
presente cerca de 30.6 millas cuadradas (79.2 km²) de estos bosques en la Isla,
incluyendo las islas de Culebra, Vieques y Mona (Brandeis, T.J., Helmer, E. H. and S.
N. Oswalt, 2007). La conservación y preservación de este ecosistema es imprescindible
con el propósito de proteger su valor para la vida silvestre, las pesquerías, así como su
función para mitigar las inundaciones y la estabilización del litoral costero.
Pantanos
Los pantanos en la RNCEN ocupan un área aproximada de 28.1 cds (11.0 ha). Esta
asociación se distingue por la presencia de varias especies de árboles adaptados a vivir
en terrenos inundados o saturados por agua dulce o levemente salobre. Este tipo de
humedal leñoso tiene un valor especial en Puerto Rico, principalmente aquellos bosques
formados por el árbol de palo de pollo (Pterocarpus officinalis), ya que existen muy
pocos en la Isla tras haber sido eliminados en su mayoría como parte de la actividad
azucarera durante los siglos XIX y XX (Adams, D. B. y J. M. Hefner, 1996). Los
pantanos de palo de pollo se encuentran adyacentes generalmente a las áreas de manglar,
en el lado tierra adentro, donde las concentraciones de sales disueltas provenientes del
agua del mar son bajas o nulas (Weaver, P. L., 1997). El desarrollo de estos bosques
Pág. 116
Plan Sectorial para RNCEN
resulta afectado significativamente y por ende
limitado, cuando la salinidad de las aguas en donde
crecen sobrepasa las 5 ppm (Rivera Ocasio, E., Aide,
T. M. and N. Ríos López, 2007). En la RNCEN existe
un rodal de pantano de palo de pollo como parte del
manglar localizado en la desembocadura del Río Juan
Martín. Existen, además, algunos árboles aislados
aguas arriba de este mismo río. En áreas donde el
dosel del bosque permite el paso de la luz solar hasta
el suelo, se puede observar creciendo también al
helecho conocido como palmita de río (Acrostichum
aureum), el helecho de pantano (Acrostichum
danaeifolium) y la enea (Typha domingensis). Otras
especies de árboles que también forman parte de los
pantanos establecidos en el Corredor incluyen el
corazón cimarrón o cayur (Annona glabra), la moca (Andira inermis) y el arbusto
espinoso conocido como escambrón (Machaerium lunatum). Existen rodales de estas
especies bordeando la quebrada tributaria a la Laguna Aguas Prietas, también como
parte del manglar a lo largo del caño que conecta la desembocadura de la Quebrada
Fajardo con la Laguna Aguas Prietas. Otras áreas de pantano se pueden observar en la
ribera oeste y al sur del manglar localizado en el estuario de la Quebrada Fajardo, en
áreas adyacentes al rodal de palo de pollo en el Río Juan Martín, a lo largo de una
corriente que desemboca en la laguna localizada en el sector La Selva de la finca San
Miguel I, y otro al sur de la intersección entre el Río Sabana y el Río Pitahaya (Estudios
Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c; DRNA, 1992). Este tipo
de humedal leñoso se conoce también de muy pocos lugares en el noreste de la Isla
(DRNA, 1992).
A parte de compartir gran parte de las especies de aves que habitan en los manglares,
los pantanos proveen refugio y área de anidaje para la chiriría caribeña (Dendrocygna
arborea), ave acuática clasificada como un elemento crítico por el DRNA y que ha sido
documentada en la RNCEN (Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group,
Inc., 2001c; DRN, 1992; Wunderlee, J., sin publicar).
Los pantanos existentes en la RNCEN son probablemente, los remanentes de bosques
originales más extensos que fueron eliminados como parte de las actividades ganaderas
y de siembra de caña de azúcar en la zona. El desarrollo posterior de humedales
herbáceos y pastos en estas áreas inundables ha inhibido en gran medida su
transformación nuevamente como zonas pantanosas (Aide, T. M., Zimmerman, J. K.,
Herrera, L., Rosario, M. and M. Serrano, 1995).
(or
Pág. 117
P₁... Sectorial para RNCEN
El rodal de palo de pollo localizado en la desembocadura del Río Juan Martín se
encuentra afectado por el desvío del flujo del río a través del camino en tierra que cruza
su cauce y que conduce de forma perpendicular a la Playa Las Paulinas. Esto ha
reducido el insumo de agua dulce que alimentaba el pantano de palo de pollo,
permitiendo así una mayor intrusión del agua de mar al punto que ha ocurrido una
mortandad considerable de estos árboles en los últimos años.
El aumento previsible en el nivel del océano como resultado del calentamiento global,
comprometerá la existencia futura de los pantanos en la RNCEN ya que el agua de mar
podrá penetrar más y afectar así las áreas donde actualmente se desarrollan (Rivera
Ocasio, E., et al., 2007).
Humedales Herbáceos
Los humedales herbáceos o ciénagas
comprenden un área de aproximadamente
529.3 cds (208.0 ha) en la RNCEN. Este
ecosistema está estrechamente relacionado
a los ríos y quebradas de esta región. Se
desarrollan principalmente en los llanos
inundables de cada una de estas corrientes
de agua dulce hasta donde llega la
influencia del agua de mar. La vegetación
predominante está compuesta por juncos,
yerbas y helechos, entre otras especies no leñosas. Se han agrupado como parte de este
ecosistema y para fines de simplificación, algunos rodales pequeños y aislados de
pantanos, así como árboles individuales creciendo en la ribera de los ríos y quebradas
de la zona.
En la RNCEN se han identificado varias asociaciones de humedales herbáceos. Entre
estas se encuentran ciénagas dominadas por especies como la trompetilla (Hymenachne
amplexicaulis), el junco de agua (Cyperus ligularis), la palmita de río (Acrostichum
aureum), el helecho de pantano (Acrostichum danaeifolium), la enea (Typha
domingensis) y la malanga (Colocasia esculenta). También existen ciénagas formadas
por combinaciones de estas especies, incluyendo entre otras, el malojillo (Brachiara
purpurascens), la cortadora (Paspalum millegrana), el junco de ciénaga (Cyperus
giganteus), la caña de indio (Phragmites australis) y la salvia (Pluchea odorata)
(Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c; DRN, 1992). La
ciénaga compuesta por el junco de ciénaga es una de las pocas asociaciones de este tipo
conocidas en Puerto Rico (CSA Group, Inc., 2001d).
U6P
Pág. 118
Plan Sectorial para RNCEN
Los humedales herbáceos ofrecen una importante función hidrológica y ecológica en la
RNCEN. Estos ayudan a mantener la calidad de las aguas costeras al recibir y filtrar
gran parte de la escorrentía proveniente de las zonas urbanas y rurales ubicadas al sur
de la RNCEN, previo a su descarga al mar. Además, proveen hábitat para la
reproducción y refugio de numerosas especies acuáticas, tanto residentes como
migratorias. Entre las más comunes se encuentran varias especies de garzas como la
garza real (Ardea alba), la garza blanca (Egretta thula), la garza azul (Egretta caerulea),
la garza pechiblanca (Egretta tricolor) y la garza ganadera (Bubulcus ibis). La gallareta
inglesa (Porphyrula martinica), el martinetito (Ixobrychus exilis), el múcaro real (Asio
flammeus), la pizpita de río (Seiurus motacilla), el gorrión chicharra (Ammodramus
savannaum) y la reinita picatierra (Geothlypis trichas) son algunas de las especies de
aves raras que también se han documentado en las ciénagas de esta región. En las
charcas o cuerpos de agua abiertos formados entre la vegetación herbácea se han
avistado además varios elementos críticos, tales como la chiriría caribeña (Dendrocygna
arborea), el pato dominico (Nomonyx dominica), el pato chorizo (Oxyura jamaicensis)
y la tigua (Tachybaptus dominicus). La jicotea (Trachemys stejnegeri) es una tortuga
de agua dulce considerada también como un elemento crítico, característica de este
ecosistema (Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c; DRN,
1992; Wunderlee, J., sin publicar).
Algunas áreas ocupadas por humedales herbáceos en la RNCEN están siendo
degradadas de forma significativa por el uso de 4-tracks y otros vehículos campo
traviesa. En particular, la ciénaga localizada en el valle inundable del Río Juan Martín,
en la finca Las Paulinas. La utilización de relleno para establecer la antigua vía del tren,
por donde corren actualmente los caminos en tierra principales que dan acceso a la playa
a través de la finca El Convento, Las Paulinas y San Miguel I, han afectado la hidrología
de éstas áreas, y con ello, el funcionamiento y extensión de sus ciénagas.
Existen varias zonas de considerable extensión formadas principalmente por la zarza
(Mimosa casta), la yerba de guinea (Urochloa maxima) y varias especies de cortadoras
(Paspalum sp.) que son el remanente de la actividad agrícola y ganadera llevada a cabo
en la RNCEN en el pasado (Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group,
Inc., 2001d; DRN, 1992). Estas áreas de pastos, aunque funcionan parcialmente como
ciénagas, al presente, no sustentan la composición biológica característica de este
ecosistema ni tampoco la estructura y complejidad de los humedales leñosos.
PASTOS
Las áreas ocupadas por pastos son el remanente histórico de la actividad agrícola y
agropecuaria en la RNCEN. Previamente, se estima que gran parte de esta unidad
estuvo ocupada por bosques húmedos volcánicos.
up
Pág. 119
Pic... Sectorial para RNCEN
Las zonas de pastos están dominadas al
presente por vegetación herbácea, e
incluye arbustos y otras especies leñosas
que forman matorrales espinosos y otras
asociaciones ecológicas en diferentes
estados de sucesión. El sustrato es
principalmente de origen volcánico, de
tierra firme fuera de las áreas ocupadas
por humedales. También incluye árboles
individuales y pequeños rodales aislados
o fragmentados por pastos. Este ecosistema se encuentra concentrado mayormente en
la finca Convento Sur, en la mitad oeste de la finca La Paulina, las colinas y partes altas
de la finca San Miguel II y San Miguel I, y parte del litoral costero de esta última finca,
específicamente en el lado interior del sistema de dunas de arena. El matorral es la
asociación dominante en esta última zona. En total, el ecosistema de pastos ocupa un
área aproximada de 915.7 cds (359.9 ha), o un 30% de la extensión total de la RNCEN.
Entre las especies dominantes se encuentran la zarza (Mimosa casta), las cortadoras
(Paspalum spp.), la yerba de guinea (Urochloa maxima), la yerba de estrella (Drymaria
cordata) y la pangola (Digitaria decumbens). La casia (Acacia tortuosa), el tintillo
(Randia aculeata) y el algodón de seda (Calotropis procera) son tren arbustos que
componen una parte sustancial de los matorrales agrupados como parte de este
ecosistema. El haba de San Antonio (Caesalpinia bonduc) es una planta clasificada
como elemento crítico en las zonas de pastos de la RNCEN, localizada principalmente
en los matorrales costeros de la finca San Miguel I. Un individuo del árbol zapote de
costa (Manilkara pleeana), también un elemento crítico, ha sido documentado en áreas
de pastos en la finca San Miguel II (Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA
Group, Inc., 2001c).
Entre las aves más comunes en las áreas de pastos se encuentran la tórtola cardosantera
(Zenaida aurita), la tórtola aliblanca (Zenaida asiatica), el gorrión negro (Tiaris
bicolor), y el gorrión barba amarilla (Tiaris olivacea). Además se pueden observar con
bastante regularidad varias especies exóticas como el veterano (Estrilda melpoda), el
gorrión canela (Lonchura punctulata), el diablito (Lonchura cucullata), y la viuda
colicinta (Vidua macroura). También se escucha con bastante frecuencia el chorlito
sabanero (Charadrius vociferus).
El lagartijo común (Anolis cristatellus) y el lagartijo manchado (Anolis stratulus) son
dos especies de reptiles endémicos que también utilizan esta zona (Estudios Científicos
y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c).
16"
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Plan Sectorial para RNCEN
Algunas zonas de pastos, especialmente en las laderas al oeste del Río Juan Martín
dentro de la finca Las Paulinas, son afectadas por fuegos en la primavera durante
prácticamente todos los años. El uso de vehículos de campo traviesa ha generado
numerosos caminos y brechas en la vegetación, creando un problema de erosión
considerable, lo que ha dificultando el proceso natural de sucesión hacia un ecosistema
de bosque más diverso.
El segmento interior de la duna entre la desembocadura secundaria del Río Pitahaya y
la desembocadura del canal que desagua la laguna existente en el sector de La Selva fue
impactado de forma considerable por actividades de extracción de arena en el pasado.
Las zonas excavadas fueron rellenadas posteriormente con tosca y otro material rocoso.
Ello ha dificultado el crecimiento de árboles, por lo que al presente solamente se ha
podido desarrollar un matorral espinoso.
Una parte considerable de las áreas de pastos en la RNCEN, principalmente en los
terrenos llanos u ondulantes pertenecientes y adyacentes a la finca Convento Sur,
corresponden a lo que Lugo, A. E., 2005, ha clasificado como bosques húmedos y secos
en valles aluviales. Este tipo de bosque casi desapareció de Puerto Rico debido a la
deforestación y el uso agrícola de los suelos. La RNCEN ofrece excelentes
oportunidades para la restauración con especies típicas que componían este ecosistema,
tales como el tabonuco (Dacroydes excelsa), y particularmente el ausubo (Manilkara
bidentata), ya que aún quedan algunos individuos de esta última especie en la zona
(Gould, W., 2008).
SUELO EXPUESTO
Esta unidad de manejo comprende
aproximadamente 67.5 cds (26.5 ha),
equivalente a 2.2% del área total de la
RNCEN. Son áreas que han sido
impactadas recientemente por
actividades de movimiento de terreno o
remoción de la cubierta vegetal,
dejando al descubierto gran parte del
suelo. Esto facilita su erosión, así como
la sedimentación de los cuerpos de
agua superficiales cercanos.
En las unidades identificadas como suelo expuesto pueden encontrarse creciendo
algunas especies típicas de las zonas de pastos, incluyendo también, entre otras, al
tamarindillo (Leucaena leucocephala).
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P.. Sectorial para RNCEN
Una de las áreas más afectadas se encuentra en la ladera de cara a la Ave. El
Conquistador, perteneciente al monte al sur de la Laguna Aguas Prietas, donde se
realizaron trabajos de movimiento y nivelación de tierra a mediados de la década de
1990. La vegetación apenas ha podido recuperarse ya que parte de los terrenos están
siendo utilizados como estacionamiento. La Quebrada Aguas Prietas atraviesa parte de
estos terrenos, por lo que podría estar siendo afectada por la condición de esta área.
Otras zonas con suelos expuestos se encuentran al suroeste de la cuenca de la Quebrada
Fajardo, próxima al Centro Comercial Eastern Plaza, y al sur de la cuenca del Río Juan
Martín, aledaño a la carretera PR #3, reflejando la presión de desarrollo urbano en la
periferia de la RNCEN.
La estabilización y restauración de las zonas con suelos expuestos es apremiante no solo
para mejorar su integridad natural, sino también para evitar mayores impactos en los
ecosistemas colindantes y aguas abajo.
PLAYAS
Las playas son el ecosistema terrestre más
influenciado por el mar en la RNCEN. Las
mareas, el oleaje, las corrientes del litoral y
el salitre son los factores principales que
definen las playas. La acción del mar sobre
las playas controla o inhibe el desarrollo de
vegetación. En la RNCEN se distinguen
dos tipos de playas, aquellas caracterizadas
por la deposición de material no
consolidado, como es el caso de las playas arenosas, y aquellas donde ha quedado
expuesta la roca madre, como son las playas rocosas. Las playas en la Reserva tienen
una extensión aproximada de 7 millas (11.3 km) de largo.
Diferentes segmentos del litoral costero de la RNCEN han experimentado procesos de
acreción y de erosión en el periodo entre el 1901 al 1987. Se ha observado una tendencia
hacia la acreción del litoral en el área de la desembocadura del Río Sabana y el Río
Pitahaya, en el segmento de la playa de La Selva resguardada por arrecifes, y en gran
parte de la playa El Convento. Por el contrario, un patrón de erosión ha sido registrado
en gran parte de la playa de la finca San Miguel, así como en el segmento de playa entre
la punta del sector La Selva y la desembocadura del Río Juan Martín. La razón de
acreción y erosión correspondiente se estima que ha variado, en términos generales,
entre uno a dos metros por año (1-2 m/año) (Cross, V.A., Schwab, W. C., B. A. Raker.,
1998).
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Plan Sectorial para RNCEN
Playa Arenosa
En la RNCEN, este ecosistema comprende un área aproximada de 92.1 cds (36.2 ha) a
lo largo de una extensión aproximada de 5.8 millas (25.4 km). En términos
geomorfológicos, las playas arenosas se extienden hacia tierra adentro hasta donde crece
vegetación arbustiva y arbórea asociada al litoral. En dirección hacia el mar, este
ecosistema llega hasta la zona del sublitoral, permanentemente inundada por las aguas
del océano, en donde rompen las olas. Sin embargo, y para propósitos de este plan, el
límite interior terrestre de este ecosistema llega hasta cerca del tope de la duna donde
comienza a crecer vegetación arbustiva o leñosa. En dirección al mar, se extiende hasta
aproximadamente el estrán o la zona de barrido de las olas.
Las playas arenosas en la RNCEN están
compuestas por arenas sueltas de origen
marino con un alto contenido de granos de
carbonato de calcio (CaCO₃) provenientes de
fragmentos de conchas de caracoles y
esqueletos de coral. Las dos formas de
cristales de carbonato que hay en estas playas
son los de calcita y los de dragonita. Las
arenas tienen un grosor variable y han sido
depositadas por las corrientes y el oleaje en
el litoral costero. Aunque en un grado
significativamente menor, la constitución
mineralógica de estas arenas también incluye
granos de silicatos, principalmente
feldespato y cuarzo, así como fragmentos de
roca ígnea (García Ríos, C. I., 2005; Cross,
V. A., et al., 1998; Morelock J., 1978). En
algunos segmentos de este ecosistema puede
observarse la presencia de roca eoleanítica o
arena cementada, particularmente en secciones de la playa La Selva y en el extremo
noreste de la playa El Convento.
El perfil de las playas arenosas de la RNCEN varía dependiendo de la época del año.
Entre los meses de octubre a marzo se observa generalmente un patrón de recesión
ocasionado por el incremento y frecuencia del oleaje, como parte de las marejadas
provocadas por los frentes de fríos que tienen influencia en la Isla durante esta época.
En cambio, entre los meses de abril a septiembre, ocurre un patrón de acrecimiento en
el ancho de las playas a medida que las corrientes y el oleaje menos intenso permiten la
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Sectorial para RNCEN
deposición de arena (Bush, D. M., Webb, R. M. T., González-Liboy, J., Hyman, L., &
Neal, W.J., 1995).
La inmensa mayoría del sustrato del ecosistema de playa arenosa se encuentra al
descubierto, sin cubierta vegetal, con excepción de la parte alta de la duna en donde
puede observarse con regularidad vegetación pionera consistente mayormente de
plantas rastreras, tales como el abrojo de dunas (Cenchrus incertus), la haba de playa
(Canavalia rosea), el bejuco de playa (Ipomea pes-caprae) y el matojo de burro
(Sporobolus virginicus) (CSA Group, Inc., 2001(c); Nellis, D. W., 1994).
El tinglar (Dermochelys coriacea) es posiblemente el organismo más emblemático que
utiliza este ecosistema en la RNCEN. Las hembras de esta especie de tortuga marina
en peligro de extinción llegan a las playas arenosas del Corredor para anidar
principalmente entre los meses de marzo a junio de cada año. Desde mediados de la
década de 1980, fecha en que el DRNA comenzó un programa de monitoreo, la cifra de
nidos en la RNCEN ha ido aumentando paulatinamente hasta alcanzar sobre 400 nidos
en una sola temporada (DRNA, sin publicar). El carey (Eretmochelys imbricata) es otra
tortuga marina que anida en las playas arenosas de la RNCEN, pero más hacia tierra
adentro, debajo de la vegetación arbustiva en la parte alta de la duna o en la sección
justo detrás de su tope.
En cuanto a las aves, los chorlitos y los playeros son el grupo más común en las playas
arenosas de la RNCEN. Estos se observan generalmente caminando sobre la berma,
cerca de la línea de orilla, en busca de alimento o descansando. Un total de 21 especies
de chorlitos y playeros, la mayoría migratorios, han sido documentados en el área.
Algunos, como el chorlito blanco (Charadrius alexandrinus) y el chorlito melódico
(Charadrius melodus) han sido clasificados por el DRNA como elementos críticos.
En el grupo de los crustáceos, el cangrejo fantasma (Ocypode albicans) es otro
organismo que puede observarse en este ecosistema de la RNCEN con bastante
frecuencia, particularmente durante las primeras horas del día.
El segmento de playa arenosa entre la punta del sector La Selva y la desembocadura del
Río Juan Martín presenta un grave problema de erosión costera. Esto se debe
aparentemente a cambios relativamente recientes en el flujo de este río, lo que ha
provocado una disminución en el volumen de sedimentos y arenas que anteriormente
llegaban a esta zona. La presencia de un pequeño espolón rocoso perpendicular a la
playa también puede haber estado contribuyendo a este problema al obstruir el paso de
la corriente del litoral, y con ello la deposición de arena justo hacia el lado oeste en
dirección a la punta de La Selva.
Un poco más hacia el este en la playa Las Paulinas se ha abierto una brecha de
aproximadamente 98 pies (30 m) de ancho en la duna de arena. En este lugar se ha
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Plan Sectorial para RNCEN
formado en vez una pequeña laguna como consecuencia del desvío de las aguas del Río
Juan Martín a través del camino en tierra que conduce a la playa. La duna continúa
erosionándose al día de hoy.
La duna en el litoral de la finca San Miguel ha sido afectada por la brecha producida por
la desembocadura secundaria del Río Pitahaya. Esta aparenta haber sido formada de
igual manera que la del Río Juan Martín, ya que parte del flujo del río comenzó a
discurrir a través de un antiguo camino en tierra perpendicular a la playa a partir de la
década de 1970. Sin embargo, la desembocadura ha sido colonizada por varias especies
de plantas de humedal, por lo que la duna aparenta estar en una condición estable.
Playa Rocosa
El ecosistema de playa rocosa cubre aproximadamente 4.2 cds (1.7 ha) de extensión a
lo largo de 1.14 millas (1.8 km) del litoral costero en la RNCEN. Las playas rocosas se
encuentran limitadas esencialmente al extremo noreste de la RNCEN, en el área de
Cabeza Chiquita, y en gran parte a lo largo del litoral al oeste de la Ensenada Yegua o
el Balnerario de Seven Seas.
En la RNCEN, el ecosistema de la playa rocosa comienza aproximadamente en la zona
del sublitoral, a partir de la línea de marea baja y termina a una elevación mayor, donde
empieza a crecer la vegetación terrestre perteneciente al ecosistema de bosque seco
sobre sustrato volcánico. La playa rocosa se distingue por su sustrato rocoso desprovisto
casi por completo de vegetación debido al poco suelo existente, pero principalmente, al
efecto directo del salitre y del oleaje. Algas de los géneros Padina, Phormidium,
Schizothrix y Digenia, sin embargo, pueden encontrarse en áreas resguardadas pero
expuestas con frecuencia al aerosol o al agua de mar pero donde el impacto de las olas
no es directo (Scullion Littler, D., Littler M. M., Bucher, K. E. and J. N. Norris, 1989).
En el extremo con condiciones más terrestres, puede hallarse también la verdolaga
rosada (Sesuvium portulacastrum), entre otras plantas rastreras suculentas (Nellis, D.
W., 1994).
En algunas depresiones en la roca logran
formarse pequeñas pozas en donde
habitan peces pequeños, erizos (Ej.
Echinometra lucunter), así como
caracoles del género nerita, littorina y
tectarius, estos últimos dentro como
fuera del agua. Los quitones son otros
organismos que también son muy
comunes sobre las rocas, aunque se
encuentran generalmente en lugares
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Plant Sectorial para RNCEN
húmedos no expuestos directamente al sol para evitar así su desecación, 0 sumergidos
en las pozas llanas que se encuentran en el área. Algunas de las especies de quitones
que han sido documentadas en zonas cercanas a la RNCEN incluyen al quitón de
Anderson (Aconthochitona andersoni), el acantoquitón alargado (Acanthochitona
balesae) y el quitón multicolor (Ischnochiton erythronotus) (García Ríos, C. I., 2003).
El cangrejo negro (Grapsus grapsus) es uno de los crustáceos más comunes y llamativos
por su capacidad de escalar las paredes rocosas expuestas al oleaje y al aerosol del mar.
El ostrero (Haematopus palliatus) observado con mayor frecuencia durante los meses
de invierno, es un ave especializada en este ecosistema (Raffaele, H., et al., 1998).
CUERPOS DE AGUA
Los cuerpos de agua abiertos en la RNCEN cubren un área aproximada de 126.2 cds
(49.6 ha) de extensión. Estos incluyen la columna de agua de los ríos y quebradas,
principalmente el segmento correspondiente a los estuarios, y las lagunas. La inmensa
mayoría del área contemplada en este ecosistema corresponde a la Laguna Aguas
Prietas. La biodiversidad reportada en estos sistemas acuáticos está íntimamente
relacionada a los humedales leñosos y herbáceos, incluyendo también a las
comunidades de coral y praderas de yerbas marinas en las aguas cercanas del litoral
marino. La salinidad es el factor principal que distingue los cuerpos de agua en la
RNCEN.
La vida acuática de los ríos y
quebradas incluye peces,
camarones,
cangrejos,
caracoles, insectos acuáticos
y larvas de insectos, entre
otros organismos. En Puerto
Rico se ha reportado la
existencia de siete especies de
peces nativos (familias
Anguillidae,
Mugilidae,
Eleotridae y Gobiidae), trece especies de camarones (Palaemonidae y Atydae), una de
cangrejo, conocida como buruquena (Epilobocera sinuatifrons) y varias especies de
caracoles, principalmente de la familia Neritidae. También hay peces y caracoles
exóticos que han sido introducidos intencional o accidentalmente. Los peces exóticos
se han dispersado desde los embalses donde han sido introducidos, mientras que los
caracoles (Tarebia granifera y Marisa cornuarietis) fueron introducidos como controles
biológicos para erradicar la bilharzia. Las poblaciones de estas especies exóticas de
peces y caracoles ya están establecidas en la Isla. Entre las especies introducidas
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Plan Sectorial para RNCEN
accidentalmente se encuentran organismos de las familias Characidae, Cyprinidae,
Ictaluridae, Aplocheilidae, Poecillidae, Centrarchidae y Cichlidae (DRNA, 2007;
USFWS, _c).
Con la excepción de la guavina (Gobiomorus dormitor), el resto de los peces y
camarones en la Isla tienen ciclos de vida complejos que requieren pasar una etapa en
el estuario o el océano, y otra a diferentes elevaciones agua arriba de los ríos y
quebradas. Este ciclo de vida migratorio puede ser de dos tipos: catádromo o anfídromo.
Las especies catádromas, como la anguila (Anguilla rostrata), habitan en los ríos en
estado juvenil y adulto, pero los adultos regresan al mar para reproducirse y liberar los
huevos y pasar la etapa de vida larval. Después de permanecer a la deriva de las
corrientes durante varios meses, las larvas regresan a los estuarios para migrar río arriba
y convertirse en adultos (DRNA, 2008; US Fish & Wildlife Service [USFWS], _a;
USFWS, b).
Las especies anfídromas como el dajao (Agonostomus monticola), el olivo (Sycidium
plumieri), la saga (Awous tajasica), la guavina, los camarones bocú (Macrobrachium
spp.), gata (Atya spp.) y el chiripi (Xiphocaris elongata), entre otros, habitan los ríos y
quebradas, tanto en sus etapas juveniles como adultas. Sin embargo, los individuos
migran aguas arriba lentamente a lo largo de su vida y cuando alcanzan la madurez
sexual se reproducen en los ríos. Sus larvas son arrastradas por la corriente en dirección
hacia el mar donde continúan su desarrollo. Luego de varios meses, las postlarvas
regresan a los estuarios para dirigirse eventualmente a las cabeceras de los ríos. Tanto
los peces como los camarones ocupan zonas particulares a lo largo de diferentes
elevaciones de las corrientes de agua dulce, de acuerdo a su capacidad de natación y
ciclo de vida (DRNA, 2008).
La información sobre las especies acuáticas en los ríos y quebradas que discurren por la
RNCEN es muy limitada. Solamente se conoce de un estudio limnológico llevado a
cabo en los ríos Pitahaya y Juan Martín entre los años 2000 y 2001. Este estudio
muestreo solamente segmentos de ambos ríos no influenciados por el agua de mar, por
lo que no se consideró ninguna especie en sus estuarios (CSA Group, Inc., 2001a). Es
muy probable que las especies registradas en el Río Pitahaya también habiten en el Río
Sabana, ya que ambos cuerpos comparten la misma desembocadura, así como
condiciones climáticas y usos del suelo muy similares.
La anguila y la guabina fueron las dos especies de peces de agua dulce registradas en
los ríos de la zona. Entre los invertebrados se identificó la presencia de la buruquena,
los camarones conocidos como el tuberculoso (Macrobrachium acanthurus), el zurdo
(Macrobrachium faustinum), el camarón bucú (Macrobrachium carcinus), el salpiche
(Xiphocaris elongata), dos especies de guavaras (Atya lanipes y Atya innocus), el
Potimirim mexicana y los caracoles exóticos Tarebia granifera y Marisa cornuarietis
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Plan Sectorial para RNCEN
(CSA Group, Inc., 2001a). Esta última especie ha sido observada también en la
Quebrada Fajardo. Otros invertebrados documentados en el estudio incluyen la araña
Wendilarga clara, la mosca de mayo de la familia Ecdyuriidae y otros insectos de la
familia Libellulidae.
Es importante notar que el estudio limnológico documentó densidades mayores de
camarones de los géneros Atya y Macrobrachium en la estación representativa de la
cuenca alta del Río Pitahaya, en comparación a las registradas por otros estudios
realizados en segmentos con condiciones similares de los ríos Fajardo, Mameyes y
Espíritu Santo. El estudio concluyó, por lo tanto, que la parte alta del Río Pitahaya es
un hábitat importante para la reproducción de camarones. Esto sugiere a su vez la
necesidad de proteger la integridad de éste y los restantes segmentos de los demás ríos
que discurren por la RNCEN para poder ayudar a garantizar la supervivencia de las
especies que dependen de la continuidad entre sus ecosistemas costeros y los
montañosos del Bosque Nacional El Yunque.
La
información
correspondiente a las
especies en las
lagunas
salobres
halladas
en
la
RNCEN es también
escasa, limitándose a
muestreos realizados
en la Laguna Aguas
Prietas en las décadas
de 1970 y principios
de 1980. Algunos de
los peces más
comunes en esta
laguna incluyen a la muniama (Gerres cinereus), el pez aguja (Tylosurus crocodilus),
la anchoa (Cetengraulis edentulus), la sardina (Harengula clupeola), la blanquilla
(Eucinostomus gula), y el góbido esmeralda (Gobionellus oceanicus) (Negrón
González, L., 1986; DRN, 1981). La cocolía (Calinectes sp.) es relativamente común,
mientras que el ostión de mangle (Crassotrea rhizophorae) también ha sido reportado
sumergido y pegado a las raíces de los árboles de mangle rojo a las orillas de la laguna.
Es razonable pensar que muchas de estas especies también habitan los estuarios y otros
cuerpos de agua salobre en la RNCEN.
La inmensa mayoría de las aves acuáticas en los ecosistemas de humedales leñosos y
herbáceos, forman también parte de las especies observadas comúnmente en los cuerpos
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Plan Sectorial para RNCEN
de agua. Las garzas, por ejemplo, vadean generalmente en áreas poco profundas en
busca de peces pequeños, larvas de insectos y crustáceos como alimento. Hay otras,
que nadan o se zambullen, por lo que tienen hábitos aún mas ligados a los cuerpos de
agua abiertos. A este grupo pertenecen varias aves reportadas en la RNCEN, tales como
el zaramago (Podilymbus podiceps), la gallareta común (Gallinula chloropus), la
gallareta inglesa (Porphyrula martinico) y el pato zarcel (Anas discors). También
incluyen otras clasificadas como elementos críticos, tales como el pato quijada colorada
(Anas bahamensis), el pato chorizo (Oxyura jamaicensis), el pato dominico (Nomonyx
dominica), la tigua (Tachybaptus dominicus), el gallinazo caribeño (Fulica caribaea),
la chiriría caribeña (Dendrocygna arborea) y el flamenco (Phoenicopterus ruber).
La presencia de todas estas especies entre las charcas y lagunas varía en parte
dependiendo de si su fuente de alimento, consistente en invertebrados o plantas
acuáticas, proviene de agua dulce o salobre. Por ejemplo, es común observar aves como
el pelícano pardo (Pelecanus occidentalis) y la tijerilla (Fregata magnificens) y varias
especies de gaviotas alimentándose de peces que logran capturar en la superficie de las
lagunas y los estuarios de la RNCEN, mas no así en los cuerpos de agua dulce. La
jicotea se observa, por el contrario, con mucha más regularidad en cuerpos de agua dulce
(Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c; DRN, 1992;
Wunderlee, J., sin publicar).
La calidad del agua de los ríos y quebradas en la RNCEN se encuentra amenazada por
diversas actividades antropogénicas, especialmente por descargas sanitarias
provenientes de los efluentes de los pozos sépticos que sirven a las comunidades del
área, impactando como consecuencia la biodiversidad de estos cuerpos de agua. Una
cantidad considerable de desperdicios sólidos y escombros es depositada
inadecuadamente en la parte media y alta de estas corrientes. Estos desperdicios llegan
eventualmente a la RNCEN, afectando el hábitat de numerosas especies acuáticas y
marinas. La sedimentación también es un problema considerable, particularmente en la
Quebrada Aguas Prietas. La misma esta siendo afectada por actividades de movimiento
de terreno relacionadas a la construcción de un proyecto residencial-turístico justo al
sureste de los límites de la RNCEN. Este proyecto también ha obstruido el libre flujo
de esta corriente al levantar un dique en tierra en forma transversal a su cauce para
convertir el mismo en una charca de retención. Estas intervenciones han afectado a su
vez la calidad del agua de la Laguna Aguas Prietas, debido a que la Quebrada Aguas
Prietas es su tributario principal.
La construcción de caminos a través de la RNCEN ha tenido también impactos
significativos en las corrientes de agua dulce que discurren por el área. Tal y como se
ha señalado anteriormente, los caminos han provocado el desvío del flujo en el Río
Pitahaya y el Río Juan Martín, provocando daños tanto sobre los ecosistemas de
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Plan Sectorial para RNCEN
humedales leñosos como en las dunas de arena. El tránsito de vehículos de motor,
especialmente de tipo todo terreno (Ej. "four tracks") ha ocasionado además la erosión
y desestabilización de los bancos de estas corrientes en aquellos lugares utilizados para
atravesar sus cauces.
HUMEDALES MARINOS Y HÁBITAT MARINOS DE AGUAS PROFUNDAS
Los Humedales Marinos incluyen las playas, arrecifes de coral y praderas de yerbas
marinas. El ámbito marino de la RNCEN se compone de humedales sobre la plataforma
insular, la costa de alta o baja energía asociada a sus distintas playas, y el espacio marino
de aguas más profundas comprendido, en este caso por el Océano Atlántico que discurre
de Este a Oeste paralelo a las costa contigua a las porciones terrestres, fluviales y
estuarinas, hasta conectar con las extensiones marinas de la Reserva Natural Espíritu
Santo al Oeste y Reserva Natural Cabezas de San Juan al Este, y la porción de las aguas
marinas territoriales y los ecosistemas marinos bajo éstas, localizados entre la Reserva
Natural Arrecifes de La Cordillera al Este de Fajardo, y la Reserva Natural Canal Luis
Peña de la Isla Municipio de Culebra. Reconocidas como parte de la Reserva Natural
marina de la RNCEN.
Al igual que en tierra, la biodiversidad marina depende de la conectividad y continuidad
entre sus ecosistemas de humedales marinos y hábitats marinos de aguas profundas.
Hay múltiples poblaciones de peces, moluscos y crustáceos presentes en las aguas y
fondos marinos de Puerto Rico que dependen de la continuidad entre estos hábitat de
arrecifes de coral y de vegetación acuática sumergida tales como las praderas de yerbas
marinas existentes los corredores marinos entre las Islas Vírgenes, Culebra, Vieques y
Puerto Rico.
Los arrecifes de coral y las praderas de yerbas marinas en las inmediaciones al norte de
la RNCEN ocupan un área aproximada de 318cds (125 ha). Estos dos ecosistemas están
íntimamente relacionados a los humedales y cuerpos de agua, y en menor medida, a
otros ecosistemas de la RNCEN. Mapa I-17.
Arrecifes de Coral
Puerto Rico presenta grandes extensiones de arrecifes de coral. La riqueza biológica
asociada a estos ecosistemas es representativa de la región del Caribe. Un total de 137
especies de corales (7 hidrocorales, 4 antipatarios, 2 telestáceos, 60 octocorales y 64
escleractinios) han sido documentadas. Los arrecifes de coral tienen una gran
importancia ecológica, como fuente de pesca y de productos naturales con valor
farmacológico y biomédico, como amortiguadores del oleaje y del efecto de
invernadero, y como áreas de gran belleza escénica para el esparcimiento y recreación
(Hernández, E. A., 2005).
Pág. 130
Plan Sectorial para RNCEN
En Puerto Rico existen diferentes tipos de
arrecifes de coral tales como: arrecifes de borde,
parcho y de banco (Goenaga y Cintrón, 1979).
Los arrecifes de borde son arrecifes emergentes
separados de la costa por una "laguna marina",
ancha y profunda, con muy poco oleaje. Los
arrecifes de parcho son agrupaciones pequeñas de
corales, rodeados de arena, los cuales ocurren
cerca de la costa. Los arrecifes de banco son
aquellos que se desarrollan sobre sustratos de calcarenita y alejados de la costa
(Hernández, E. A., 2005).
Los sistemas de arrecifes de coral en Puerto Rico pueden subdividirse en regiones, según
los cuatro puntos cardinales principales: oeste, este, sur y norte. Para efectos de esta
distribución geográfica, las comunidades de coral en la RNCEN se encuentran
localizadas en la sección norte (Goenaga, C., and G. Cintrón, 1979).
Los arrecifes de borde y de parcho son el tipo dominante en la región norte de la Isla.
Varios sistemas de arrecifes bordeantes de alto relieve estructural, algunos de los cuales
se extienden entre 1 y 4 km, aproximadamente, y paralelos a la costa, se encuentran en
las costas de Luquillo y Fajardo (Hernández, E. A., 2005).
Los arrecifes en el litoral costero de la RNCEN, específicamente aquellos en las playas
de La Selva y El Convento, se han identificado como arrecifes de parcho. En el área de
El Convento también hay formaciones que se asemejan a arrecifes de barrera pequeños,
aunque éstos no cumplen con la definición estricta de un arrecife de este tipo
(Hernández, E. A., 2005).
Al presente no existe suficiente información para caracterizar adecuadamente la
composición de especies y el estado de salud de los arrecifes en las aguas costeras al
norte de la RNCEN. Entre las especies reportadas para el área se encuentran el coral de
fuego (Millepora alcicornis), el coral de fuego aplastado (Millepora complanata), el
coral estrellita grande (Siderastrea siderea), el coral de dedos (Porites porites), el
abanico de Venus (Gorgonia flabellum), el coral de fuego macizo (Montastrea
annularis), el coral cavernoso macizo (Montastrea cavernosa), el coral cerebro parejo
(Diploria strigosa), el coral cuerno de ciervo (Acropora cervicornis) y el coral cuerno
de alce (Acropora palmata). Estas dos últimas especies están clasificadas por el
Servicio Federal de Pesquerías Marinas (NMFS, por sus siglas en inglés) como especies
amenazadas de extinción. También se ha documentado la presencia de la esponja de
fuego (Tedania ignis), y de las algas marrones Dictyopteris justii, Dictyota spp. y
Sargassum spp. (Vicente & Associates, 1998; DRN, 1992; Goenaga, C., and G. Cintrón,
1979).
Pág. 131
Prant Sectorial para RNCEN
Entre los organismos que habitan los arrecifes de coral próximos a la RNCEN en busca
de alimento y refugio, cabe destacar el carey de concha (Eretmochelys imbricata),
elemento crítico clasificado en peligro de extinción. También se puede observar el dólar
de mar (Leodia sexiesperforata), aunque mayormente en áreas predominantemente
arenosas cercanas al arrecife (Vicente & Associates, 1998; DRN, 1992).
De acuerdo a estudios realizados en el 1973, se reportó que los arrecifes en la zona de
la RNCEN tenían una cobertura de coral aproximada de un 30%. Sin embargo, ya para
ese entonces estos arrecifes estaban siendo impactados por la sedimentación. El arrecife
de La Selva estaba siendo afectado por el bombeo de agua y sedimentos a la costa como
consecuencia de las excavaciones hechas para extraer arena de la finca San Miguel I.
Los arrecifes en la playa El Convento estaban siendo afectados además por la extracción
de corales para la venta como piezas de decoración (Torres, F. 1973).
La cobertura de tejido vivo en el arrecife de La Selva se estima al presente en un 5%,
mientras que para El Convento es de aproximadamente un 12% (Hernández, E. A.,
2005). Ambas áreas arrecífales son un ejemplo de las condiciones de degradación a las
que han estado sometidos los arrecifes de coral en la región norte de la Isla durante las
pasadas décadas, en donde en muy pocos casos la cobertura de corales excede el 5%,
fluctuando entre 2 y 20% en el extremo noreste (Hernández, E. A., 2005).
Existen varios factores que son responsables por la degradación ambiental de los
arrecifes de coral en Puerto Rico. Daño mecánico ocasionado por los huracanes, la
depredación por otros organismos, la bioerosión, brotes de enfermedades,
blanqueamiento y la mortandad masiva del erizo gigante de mar (Diadema antillarum)
son algunos de los fenómenos naturales principales que han afectado el desarrollo de
los arrecifes (Hernández, E. A., 2005; García Sais, J., Richard Appeldoorn, R.,
Bruckner, A., Caldow, C., Christensen, J. D., Lilyestrom, C., Monaco, M. E., Sabater,
E., Williams, E., Díaz, E., 2005).
La contaminación y deterioro de la calidad de las aguas costeras a causa de actividades
humanas, es sin embargo, el factor principal responsable por la degradación acelerada
de los arrecifes de coral en la Isla. Esta condición, generalmente de tipo crónico, esta
asociada a aumentos permanentes en la turbidez y en las tasas de sedimentación de las
aguas costeras como resultado de la deforestación, movimientos de terrenos y los
dragados en las cuencas hidrográficas de los ríos que eventualmente desembocan al mar.
Otro factor perjudicial principal ha sido la eutroficación como consecuencia de las
descargas de aguas sanitarias y el uso excesivo de fertilizantes, entre otras actividades.
Todos estos impactos son evidentes en los arrecifes de coral aledaños a la RNCEN.
Los derrames de petróleo, actividades militares, encallamiento de embarcaciones, la
sobre pesca, actividades recreativas y la colección de corales y otros organismos
Pág. 132
Plan Sectorial para RNCEN
asociados a los arrecifes son otros factores antropogénicos detrimentales a los arrecifes
en Puerto Rico.
En años recientes se ha reconocido el impacto ocasionado por el calentamiento global
como una de las mayores amenazas a la salud y supervivencia de este ecosistema. Ello
se ha hecho notar en Puerto Rico, particularmente luego de un evento masivo de
blanqueamiento ocurrido a través del Caribe en el año 2005. Este evento afectó los
arrecifes en la RNCEN (Luis Jorge Rivera Herrera, comunicación personal). Todos
estos impactos causados por el ser humano contribuyen a aumentar o a acelerar el efecto
de los estresores naturales, retardando o evitando a su vez la recuperación de los
arrecifes luego de una perturbación (Hernández, E. A., 2005; García Sais, J., et al.,
2005).
Praderas de Yerbas Marinas
Las yerbas marinas son plantas y no algas,
adaptadas al ambiente marino que tienen un
ancestro terrestre que incursionó al medio
acuático marino (NOAA, 2004)²⁷. Las
yerbas marinas tienen raíces, tallos, hojas,
flores y semillas y llevan a cabo el proceso
de la fotosíntesis (García Ríos, C. I.,
2001)²⁸. Su distribución está limitada por
factores ecológicos como la temperatura,
sustrato, la profundidad, turbidez del agua, salinidad y energía de las olas y se
desarrollan en lugares rocosos y fangosos o arenosos sumergidos en la costa, formando
praderas de diferentes especies de yerbas marinas (NOAA, 2004; García Ríos, C. I.,
2001). Las especies más comunes en Puerto Rico son la yerba de tortuga (Thalassia
testudinum) y la yerba de manatí (Syringodium filiforme), y en menor abundancia la
yerba de bajío (Halodule wrightii), la yerba de mar del Caribe (Halophila decipiens) y
la yerba de zanja (Ruppia maritima) (NOAA, 2004; García Ríos, C. I., 1990).Las
praderas de yerbas marinas en Puerto Rico están distribuidas al sur y este, y en lugares
protegidos del oleaje, en el norte y oeste (García Ríos, C.I., 2001). En la RNCEN las
praderas de yerbas marinas están localizadas en el litoral de las fincas Convento Norte
y San Miguel I, principalmente en donde los arrecifes de coral las protegen del oleaje.
27 Obtenido el 30 de abril de 2008, en http://www.nmfs.noa.gov/habitat/habitatconservation/publications/
SpanishWetlands 051404.pdf
28 Obtenido el 30 de abril de 2008, en http://www.uprh.edu/~cgarcia/ecologiacostanera/Clase/Tha-
001/THALASIA.98.htm
Pág. 133
Fical Sectorial para RNCEN
Este ecosistema, al igual que los manglares y los arrecifes de coral, proveen áreas de
sustrato, reproducción, forrajeó y albergue para invertebrados, algas, esponjas,
crustáceos, moluscos, corales y equinodermos y peces de importancia comercial como
los meros y los pargos, en diferentes etapas de su ciclo de vida (NOAA, 2004). Especies
de peces e invertebrados viajan del arrecife de coral y el manglar a la pradera de yerbas
marinas para alimentarse de pequeños peces e invertebrados que buscan refugio entre
la vegetación submarina (NOAA, 2004).
También, minimizan el fuerte oleaje y la erosión costera y sostienen una comunidad
marina compleja. Las praderas de yerbas marinas ayudan a prevenir el impacto de las
actividades antropogénicas al arrecife de coral, debido a que retienen sedimentos finos
y fangosos en sus raíces, evitando su deposición sobre los arrecifes (NOAA, 2004;
García, 2001).
La pradera de yerbas marinas es además un ecosistema altamente productivo. Produce
varias toneladas de hojas al año que llegan al litoral donde se refugian una gran cantidad
de copépodos, los cuales son fuente de alimento de aves costeras y migratorias como
playeras y garzas.
Entre las especies de yerbas marinas identificadas en las aguas costeras inmediatamente
al norte de la RNCEN se pueden mencionar a la yerba de tortuga, la yerba de manatí y
la yerba de bajío (Vicente & Associates, 1998; DRN, 1992).
Comúnmente se logran observar volando sobre estas áreas, en busca de peces pequeños
para alimentarse, a la gaviota gallega (Larus atricilla), la gaviota real (Sterna maxima),
la gaviota piquiaguda (Sterna sandvicensis) y un poco menos frecuente, a la boba parda
(Sula leucogaster). El pelícano pardo (Pelecanus occidentales), la gaviota chica (Sterna
antillarum) y la palometa (Sterna dougalli) son otras aves, clasificadas como elementos
críticos, que se alimentan de igual manera en esta zona de la RNCEN (Estudios
Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c; DRN, 1992; Wunderlee,
J., sin publicar). El manatí antillano (Trichechus manatus manatus) es otro elemento
crítico, y en peligro de extinción, que utiliza este ecosistema como una fuente primaria
para su alimentación.
Actualmente en la RNCEN se llevan cabo diversas actividades que afectan el ecosistema
de yerbas marinas, tales como la extracción del carrucho (Strombus gigas) fuera de su
temporada de veda y el impacto de las yerbas marinas por personas que caminan sobre
las mismas. La conservación de éste ecosistema en la RNCEN es clave para la
continuidad de los procesos ecológicos entre sus ecosistemas y la diversidad biológica
de los que ella depende.
Pág. 134
MAPA I- 17. HABITAT BENTICO
Océano Atlántico
Extension Marina-
Reserve Natural del Corredo
RN. Arrecifes
Ecologico del Noreste (RNCEN)
/
Condition
3
Las
Cabezas.de San: Nao
RNCEN
Fajardo
Rio
Rfo Juan Murin
AARNCEN
Rio Fujardo
3
Culebra
Ext.
Marina
RNCEN
Culebra National
Wildlife Refuge
,
Reserva Natural
Canal Luis Peña
PLANES SECTORIALES
Leyenda:
DE LA RESERVA NATURAL
Ecosistemas Bénticos (NOAA, 2001)
DEL CORREDOR ECOLÓGICO
Límite Plan Sectorial
DEL NORESTE Y ÁREAS ADYACENTES
Áreas Adyacentes AARNCEN
Habitat
4
Limite Plan Sectorial RNCEN
Coral Reef and Colonized Hardbottom
E
JUNTA DE PLANIFICACION-2015
Limites Extensiones Marinas
Submerged Vegetation
S
Hidrología (USGS)
Unconsolidated Sediments
0
0.5
1
2
Millas
Land or Other Delineations
Lagos y Lagunas
Escala: 1:75,221
Fuente: Ecosistemas Bénticos (NOAA, 2001)
Plan Sectorial para RNCEN
2.4 ATRIBUTOS DE LA RNCEN
Esta sección presenta los atributos naturales, culturales, recreativos educativos,
científicos y pasajísticos de la RNCEN. Para facilitar la discusión sobre estos atributos
y valores se presenta en el Mapa I-18, la cual establece y delimita los nombres
comúnmente utilizados para las playas, fincas principales y otros elementos de la
Reserva.
2.4.1 Valor Natural
La RNCEN es una de las áreas de mayor valor natural en Puerto Rico. Entre los
atributos especiales que distinguen esta región de otras en la Isla y el Caribe, se
encuentra la presencia de sobre 50 especies raras, endémicas, vulnerables o en peligro
de extinción. Entre éstas se destaca la presencia del tinglar (Dermochelys coriacea),
especie de tortuga marina en peligro de extinción. Las playas de la RNCEN constituyen
una de las tres más importantes para el anidaje de esta especie en la jurisdicción de los
Estados Unidos.
La diversidad botánica en la RNCEN también es notable. En esta área se encuentra la
población más numerosa de las tres existentes del guayabacón (Eugenia fajardensis),
especie en peligro de extinción y endémica a Puerto Rico (Trejo Torres, J. C., Caraballo
Ortiz, M. A. y T. A. Carlo Joglar; Por publicarse). También se puede observar parte de
las poblaciones orientales del ortegón (Cocoloba rugosa) y del matabüey (Goetzea
elegans); y la más oriental del árbol Schoepfia arenaria en Puerto Rico. Estos dos
últimos árboles están clasificados como en peligro de extinción; los tres son endémicos
de Puerto Rico. La existencia de estas especies, además de otras de la fauna en la
RNCEN, está íntimamente relacionada con la diversidad e integridad de los ecosistemas
presentes en esta zona.
En la RNCEN también se pueden encontrar la mayoría de los tipos generales de
humedales clasificados en Puerto Rico. Algunos de éstos, como los manglares,
contribuyen a la expresión de fenómenos naturales extraordinarios, como es el caso de
la bioluminiscencia producida en la Laguna Aguas Prietas. Los ríos y quebradas que
discurren por la RNCEN, y que tienen su nacimiento en la Sierra de Luquillo, han hecho
posible el desarrollo de humedales de agua dulce, tales como ciénagas y pantanos de
palo de pollo (Pterocarpus officinalis); estos últimos de distribución limitada a muy
pocos lugares en la Isla. Algunos de estos ríos, en su tránsito por el Corredor, también
han producido rasgos geográficos muy particulares. La desembocadura de la Quebrada
Fajardo es una de las más hondas en Puerto Rico con 23 pies (7 m) de profundidad
(Morris, G., 1997).
Pág. 136
Plan Sectorial para RNCEN
La relación entre la RNCEN y la Sierra de Luquillo, incluyendo el Bosque Nacional El
Yunque, no se limita exclusivamente a su conexión fisiográfica a través de los ríos
Sabana, Pitahaya, Juan Martín y la Quebrada Fajardo, o a la utilización que hacen de
estos cuerpos de agua numerosas especies de peces e invertebrados en su ciclo
reproductivo y migraciones entre la montaña y la costa. La interrelación entre los
ecosistemas costeros de la RNCEN y los montañosos del Yunque es aún más singular,
cuando se incluyen también aquellos de la Reserva Natural de Las Cabezas de San Juan,
relacionados por su proximidad. La región de las reservas Las Cabezas de San Juan, el
Yunque y la conexión provista por el Corredor entre estos dos sistemas, contiene todas
las zonas de vida clasificadas en Puerto Rico, desde un bosque seco subtropical en la
Reseva Natural Las Cabezas de San Juan, hasta un bosque pluvial montano bajo en las
partes más altas del Yunque. Tal diversidad, en conjunto con los numerosos
ecosistemas desarrollados en esta región de apenas trece (13) millas de longitud,
constituye un fenómeno natural de extrema singularidad.
El valor excepcional de la RNCEN ha sido reconocido por el Gobierno del ELAPR, el
Gobierno Federal y diversas organizaciones conservacionistas de gran renombre y se
han llevado a cabo múltiples esfuerzos para la protección de sus recursos naturales
durante las últimas cuatro décadas. Refiérase a Normas de Aplicación General, para un
recuento de los esfuerzos históricos que se han llevado a cabo para proteger la Reserva.
MAPA I-18. NOMBRES DE PLAYAS, FINCAS PRINCIPALES Y OTROS ELEMENTOS
EN LA RNCEN
Parta
Calica
Chiquita
Escondida Colorá
Conventu.
Lúquillo
San Miguel
Seas
lagou
La.Selva
down
miss
Las Pau/inas
Las
San Miguell
Convento
Seven Seas
Convento Norte
Miguel il
Passinas
Dos Mares
Convento Sur
Fajardo
,
0
0.5
km
Corredor Ecológico del Noreste
Playas
Carreteras principales
Pág. 137
Plan Sectorial para RNCEN
2.4.2 Valor Histórico y Arqueológico
La RNCEN alberga varios yacimientos indígenas y estructuras de valor histórico, esto
último relacionado a la actividad a gropecuaria y del cultivo de la caña durante el
pasado. (Mapa I-19)
En cuanto a los yacimientos arqueológicos, estos incluyen tres residuarios de origen
precolombino consistentes de fragmentos de cerámica, restos alimentarios (Ej. conchas
y huesos) y artefactos líticos (Ej. cinceles, navajas y limas) en el litoral costero de la
finca Convento Norte y el camino peatonal que conduce desde el Balneario de Seven
Seas a la Playa Convento. Algunos de estos materiales y su grado de complejidad
sugieren el establecimiento de campamentos estacionales de aborígenes preagroalfareros y agroalfareros, pertenecientes a la Edad Arcaica (ca. 2000 A.C. 100
D.C.) y la Edad de Cerámica (ca. 400 A.C. - 1500 D.C.) respectivamente (Vélez Vélez
J. G., 2000; Departamento de Recursos Naturales [DRN], 1981).
Cerca del límite sur de la finca Las Paulinas existe un conjunto de restos de estructuras
de hormigón y de maquinarias que eran movidas por fuerza animal, conocidas estas
últimas como cabrestante o malcate y popularmente en la actualidad como "güinche",
asociadas a la operación de recolección de caña de azúcar de la antigua Colonia La
Paulina. Estas estructuras y en particular la maquinaria, mantienen cierta importancia
histórica ya que reflejan el tipo de tecnología utilizada como parte de esta actividad
agrícola en la década de 1930 (Questell Rodríguez, E y E. J. Maíz López, 2001).
En la finca San Miguel 2 se han identificado los restos de un conjunto de estructuras
pertenecientes a un posible molino de vapor ligado a las operaciones de lo que una vez
fue la Hacienda San Miguel. La estructura de ladrillo, piedra y argamasa que formaba
parte de la torre del molino donde se procesaba la caña, al igual que unos canales
abovedados, todavía existen aunque en estado de ruina. Este complejo arquitectónico,
aún en su condición presente, tienen valor histórico debido a que constituye un elemento
representativo de una de las actividades económicas principales en la Isla a finales del
siglo XIX y principios del XX (Questell Rodríguez, E y E. J. Maíz López, 2001).
En las fincas Convento Norte y Convento Sur, y en el área de Cabeza Chiquita, se
encuentran las ruinas pertenecientes a tres pozos de mampostería y ladrillo con lo que
aparentan eran piletas o bebederos, relacionadas a la actividad ganadera en esta zona a
finales del siglo XIX (Vélez Vélez J. G., 2000). Las estructuras, aunque en estado
ruinoso, muestran una construcción sumamente elaborada mediante el uso de los
mejores materiales disponibles en su época a un grado jamás documentado en la
arqueología histórica de Puerto Rico (Dávila, O., 2005).
Tanto en el área de Cabeza Chiquita como en la finca Convento Sur, existen al menos
dos pailas de hierro colado, una pieza que era fabricada en Francia por la firma
Pág. 138
Plan Sectorial para RNCEN
siderúrgica Carron, específicamente para trenes de reducción de caldos (guarapo) de
caña de azúcar (Dávila, O., 2005). Estas pailas fueron llevadas posiblemente hasta
donde se encuentran hoy en día para ser utilizadas como bebederos cuando todavía se
desarrollaba la ganadería en estos terrenos.
En las aguas al noroeste de Cabeza Chiquita, se encuentra un naufragio inglés de finales
del siglo XVIII o principios de siglo XIX. Por medio de una investigación del Consejo
de Arqueología Subacuática del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), se han
encontrado evidencias metálicas de lastres de hierro, cañones, anclas, planchas de cobre
y cajas de fuego, entre otros en este naufragio (J. Vera, Comunicación personal, 15 de
marzo de 2008).
Según el Arqueólogo Juan Vera del ICP, la RNCEN es un área altamente sensitva para
material arqueológico acuático y terrestre ya que en un área relativamente pequeña
pueden encontrarse yacimientos pre-históricos con material de culturas indígenas
(Laguna Aguas Prietas y desembocadura de ríos), estructuras coloniales y naufragios
históricos.
Aparte de los yacimientos y estructuras antes mencionados, es importante destacar
también que en el litoral de la RNCEN se pueden observar todavía asociaciones de flora
típicas de la costa de Puerto Rico previo a la colonización española, un valor histórico
raras veces atribuido a un área natural.
MAPA I-19. LOCALIZACIÓN DE ESTRUCTURAS
DE VALOR HISTÓRICO / CULTURAL EN LA RNCEN
Océano Atlántico
Press
Cabese
Chiquite
San Miguel
Seven Seas
Convento Norte
Las
San Migors
Paulinas
Dos Mares
Convento
SEE
Sur
Fajardo
0
05
1Km
Corredor Ecológico del Noreste
Sitios de Valor
Histor co Cultural
Tele - 2010
à
"
Carreteras Principales
Pág. 139
Plan Sectorial para RNCEN
2.4.3 Valor Recreativo
La RNCEN es actualmente espacio para una diversidad de actividades recreativas
compatibles e incompatibles con los objetivos de esta área natural protegida. A través
de los ejercicios de planificación participativa con los diferentes usuarios de la RNCEN,
el DRNA pudo identificar la diversa gama de usos recreativos que actualmente se
practican en estos terrenos, los cuales se desglosan en la Tabla-I 18.
TABLA I- 18. USOS Y ACTIVIDADES RECREATIVAS ACTUALES EN LA RNCEN
USOS COMPATIBLES
USOS INCOMPATIBLES
1. Natación (baños de mar y de sol)
1. Paseos en vehículos de
2. Paseos y excursiones en kayaks (por operadores turísticos
campo traviesa
y el Club de Kayak de Fajardo)
(motoras motocross,
3. Buceo libre (snorkeling)
four tracks, planchas,
4. Buceo
buggies de dunas y
5. Pesca recreativa
fango y otros vehículos
6. Excursiones y/o pasadías familiares, religiosos o de grupos
de todo terreno)
especiales (Coalición Pro CEN, Niños y Niñas Escuchas y
2. Cacería
Club 4-H, entre otros)
3. Paseos en motoras
7. Observación del anidaje de tortugas marinas (tinglar)
acuáticas (Jet skis) a
8. Limpiezas de basura con voluntarios
alta velocidad
9. Acampar
10. Caminatas
11. Recorridos en bicicletas y ciclismo de montaña
(Asociación Puertorriqueña de Ecociclismo de Montaña,
c.(APEMI) y el Club Las Iguanas del Corredor)
12. Surfing
13. Observación de aves
14. Conteo anual de aves (Christmas Bird Count del National
Audubon Society)
15. Estudio de la vida silvestre
16. Excursiones guiadas
17. Uso de estructuras (ranchones) para pasadías
18. Cabalgatas
19. Cosecha de cocos
20. Fotografía de naturaleza y de paisajes
21. Relajación y contemplación
El Mapa I-20, presenta las áreas principales dentro de la RNCEN donde se celebran
estas actividades recreativas. Como puede observarse, los usos recreativos compatibles
se concentran en tres áreas: (1) Playa La Selva y Playa Las Paulinas; (2) Playa El
Convento y Quebrada Fajardo; y (3) Punta Cabeza Chiquita y Playa El Convento. En
la multiplicidad de accesos y caminos de tierra dentro la Reserva Natural, también se
llevan a cabo usos compatibles (paseos en bicicleta, ciclismo de montaña, caminatas y
cabalgatas) como usos incompatibles (paseos en vehículos de campo traviesa).
Pág. 140
MAPA I-20. ÁREAS PRINCIPALES DE USOS Y ACTIVIDADES RECREATIVAS ACTUALES
o
0.5
1 km
Natación
Bucco libre ("snorkeling")
Pesca recreativa
Area de "plenic"
Panta
Cabeza Chiquita
Natación
Observación de aves
Bucco libre ("snorkeling")
Pesca recreativa
Área de acampar/"pienic"
Natación
Observación de aves
Pesca recreativa
Área de acampar / "picnic"
Luquillo
3
Laguna
Aguas
Printos
San Miguel
2
Seven Seas
Convento Norte
San Miguel 11
Cas Paulinas
Dos Mares
Convento Sur
Fajardo
ENTRY
Corredor Ecológico
Vías de acceso y caminos
Áreas y usos recreativos actuales
del Noreste
Accesos principales al CEN
Áreas recreativas (1-3)
Desembarque y tránsito
de motoras acuáticas
Otros accesos al CEN
Observación anidaje
Camino principal
de tinglar/carey
Recorrido principal
de kayaks
Camino secundario
Playas de surfing
Recorrido alterno
Camino controlado (PRIDCO)
Estructuras (ranchones)
de kayaks
Vereda
Caceria
Caminatas
Plan Sectorial para RNCEN
2.4.4 Valor Pesquero
La gran mayoría del litoral costero de la
RNCEN se utiliza para la pesca
recreativa y deportiva; aunque también
hay un pequeño número de pescadores
que utilizan la zona para la pesca
comercial. Actualmente, en la Reserva
se utilizan diversas artes de pesca, que
incluyen la pesca de orilla (con anzuelo,
caña, línea o hilo), nasas, redes,
trasmallo, atarraya (en especial, para la pesca de carnada), carrete e hilo, silga, trampas,
cajones y lazos para langostas, bichero de anzuelo para pulpo y arpón. Antes de
aprobarse el Reglamento de Pesca de Puerto Rico del DRNA (Reglamento Número
6768 del 11 de febrero de 2004, según enmendado), los pescadores de la zona
practicaban el arte del chinchorro de arrastre cubriendo todo el litoral al norte del
Corredor donde no hay arrecifes de coral o cayos por un término de 3 meses al año
(marzo, abril y mayo) y un máximo de quince (15) ocasiones (Asociación de Pescadores
de Luquillo, comunicación personal, 25 de enero de 2008). El Reglamento de Pesca
vigente prohíbe el uso de chinchorros de arrastre; por lo que los pescadores de la zona
han dejado de practicar este arte de pesca.
El Mapa I-21, muestra las áreas principales de pesca en la Reserva Natural y el arte de
pesca que se utiliza en ellas. Como puede observarse, en toda la costa se practica la
pesca de orilla. Justo en las aguas al norte del litoral costero, se practica la silga
("trowling") como pesca de altura. En las áreas de arrecifes de coral y de praderas de
yerbas marinas en Playa La Selva, Playa El Convento y Punta Cabeza Chiquita, se
utiliza la atarraya, el trasmallo, los cajones y lazos para langostas, el bichero de anzuelo
y el arpón. En las áreas pantanosas, de humedales y secas cercanas al manglar,
especialmente en Playa El Convento, Playa Las Paulinas y el área entre la
desembocadura entre los ríos Pitahaya y Sabana, se capturan jueyes y cangrejos. La
reglamentación del DRNA prohíbe la captura de jueyes y cangrejos dentro de terrenos
designados como reserva natural. Con la nueva designación del Corredor como Reserva
Natural, será importante orientar a las personas que capturan jueyes y cangrejos sobre
esta prohibición. El mapa también muestra el área en la desembocadura del Río Sabana
donde los pescadores de Luquillo guardan algunas de sus embarcaciones. Según datos
provistos por la Asociación de Pescadores de Luquillo y el Oficial de Manejo de las
Reservas Naturales del Noreste del DRNA, en la RNCEN se pescan y/o capturan las
siguientes especies más comunes, según el arte de pesca:
Pág. 142
Plan Sectorial para RNCEN
1. Pesca de Orilla róbalo (Centropomus undecimalis), sábalo (Megalops
atlanticus), sama (Lutjanus analis) y roncos (Haemulor flavolineatum).
2. Silga ("Trowling") sierra (Scomberomorus cavalla), bonito (Katsuwonus
pelamis), cojinúa (Caranux bortholomaei), dorado (Corypharna hippurus) y tuna
(Thunnus atlanticus).
3. Trasmallo/Atarraya Peces de arrecife como pargos (Lutjanus sp.), cojinúas
(Caranux bortholomaei) y el balajú (Hemiramphus brasilienses) como carnada,
entre otros.
4. Cajones y Lazos Langostas y Langostinos (Panulirus sp.)
5. Bichero de Anzuelo Pulpos (Octopus vulgaris)
6. Trampas Jueyes (Cardisoma guanhumi)
7. Buceo y Arpón Peces de arrecifes como pargos (Lutjanus sp), colirrubias
(Ocyurus chrysurus) y loros o cotorros (Sparisoma sp) entre otros, en adición a
la colecta de carruchos (Strombus gigas).
Según los trabajos de Negrón et al. (1982), la Laguna Aguas Prietas era una fuente de
pesca deportiva además de una fuente comercial de carruchos y almejas. Entre las
especies más abundantes encontradas en la Laguna se encontraban: la muniama (Gerres
cinereus), la sardina (Harangula clupeola), la blanquilla (Eucinostomus gula) y el
góbido esmeralda (Gobionellus oceanicus). Según el Plan de Manejo de la Reserva
Natural de la Finca Seven Seas, en la Laguna Aguas Prietas también predominaba la
pesca de róbalo (Centropomus undecimalis), pargos (Lutjanus sp.) y meros
(Epinephelus sp.) (DRNA, 2006)
Los recursos pesqueros de Puerto Rico muestran los signos clásicos de sobrepesca:
reducción marcada en los desembarcos, disminución en la captura por unidad de
esfuerzo, cambio significativo a una captura de peces de menor tamaño, cambio en la
composición de especies desembarcadas, desaparición de las especies de mayor
importancia y cambio en las artes de pesca tradicionales (JCA, 2004). Por eso es
transcendental reconocer la importancia de los arrecifes de coral, praderas de yerbas
marinas, manglares y lagunas costeras en la renovación de los recursos pesqueros al
servir de criadero para los individuos juveniles de especies importantes tanto para la
pesca comercial como para la recreativa
16P
Pág. 143
MAPA I- 21. ÁREAS PRINCIPALES DE PESCA EN LA RNCEN
0
0.5
1 km
Punta Cabeza Citiquita
Luquillo
Laguna
Aguas
Prietax
San Miguel I
Seven Seas
San Miguel II
Convento Norte
Las Paulinas
Dos Mares
Convento Sur
Fajardo
Corredor Ecológico
Vías de acceso y caminos
Usos y actividades pesqueras
del Noreste
Accesos principales al CEN
Pesca de orilla
Silga ("Trowling")
Otros accesos al CEN
Chinchorro de arrastre (uso histórico)
Trasmallo o tarraya
Camino principal
Estructuras (ranchones)
Trampas de jueyes
Camino secundario
y cangrejos
Embarcaciones y desembarques
(desembocadura del Rio Sabana)
Vereda
Pesca de especies
de arrecife (1-2)
Rampa y facilidades de embarcaciones
(Balneario de Luquillo)
Plan Sectorial para RNCEN
2.4.5 Valor Educativo
Las áreas naturales protegidas, además de ser importantes recursos para la recreación,
también son espacios de incalculable valor educativo y didáctico. En éstas se aprende
de la riqueza de nuestra biodiversidad, de la importancia y los beneficios de los procesos
ecológicos, de sus posibilidades económicas y de nuestra herencia histórica, natural y
cultural.
"La conservación, el desarrollo y las oportunidades para el ocio van de la mano con la
educación. Al presente existen varias modalidades de programas o estrategias para
educar a los visitantes o usuarios de los distintos entornos naturales. El ecoturismo y
otras variantes del turismo, son estrategias informales de educar. Existen otras
modalidades de educación formal o informal, tales como: servicios de interpretación,
programas y servicios de recreación al aire libre, educación al aire libre, educación
ambiental y educación experiencial" (CPN y CEDES, 2005).
En los ejercicios de planificación participativa para el desarrollo del Plan Sectorial de
la RNCEN, los participantes informaron sobre diversas actividades educativas formales
e informales que actualmente se llevan a cabo en el área natural. Estas actividades
incluyen:
La observación del anidaje de tortugas marinas (tinglar) con grupos
estudiantiles, universitarios, tropas de Niños y Niñas Escuchas y otros grupos de
interés particular El personal del Programa de Monitoreo de Tortugas Marinas
del DRNA atiende a estos grupos en el área de la Playa La Selva. Los grupos
reciben una charla educativa sobre diversos aspectos de los tinglares previo a
patrullar la playa en que es seguro y que la presencia de los visitantes no afectará
el éxito del anidaje, permiten que el grupo se acerque a presenciar dicha
actividad. El DRNA, en conjunto con otras entidades, está en el proceso de
aprobar un "Protocolo para Trabajos de espera de que anide alguna tortuga
marina.
Una vez los biólogos marinos entiendan el Manejo de Tortugas Marinas en
Puerto Rico mediante una orden administrativa; este protocolo podrá servir de
referencia para el manejo de futuras visitas para la observación del anidaje de
tortugas marinas en la Reserva Natural (Héctor Horta, comunicación personal,
15 de marzo de 2008).
La celebración del Festival del Tinglar por la Coalición Pro Corredor
Ecológico del Noreste (Coalición Pro CEN) Anualmente, la Coalición Pro
CEN organiza para finales del mes de abril el Festival del Tinglar en la plaza
del casco urbano del Municipio de Luquillo. Meses antes del Festival, la
Coalición se da a la tarea de llevar presentaciones educativas sobre el tinglar a
Pág. 145
Plan Sectorial para RNCEN
escuelas públicas y privadas de la región noreste de Puerto Rico. También
invita a las escuelas a participar en la parada que da inicio al Festival para darle
la bienvenida a los tinglares, que empiezan su época de anidaje en abril. La
parada es además motivo de una competencia en donde estudiantes de grados
primarios se visten de tinglar y se premian los disfraces más originales, más
educativos y más divertidos, entre otros. Se ofrecen además exhibiciones con
información educativa y didáctica sobre el Corredor, los tinglares y otros
recursos naturales en Puerto Rico a todo el público que asiste al Festival.
Las limpiezas de basura - Diversos grupos de interés, incluyendo la Coalición
Pro CEN, la Asociación de Pescadores de Luquillo, Scuba Dogs y grupos de
Niños y Niñas Escuchas, entre otros, han organizado limpiezas de basura en la
RNCEN. En su mayoría, estas limpiezas se han concentrado: (1) en las playas
y caminos en La Selva y Playa Las Paulinas y (2) en la vereda que conecta el
Balneario de Seven Seas con Playa El Convento y Playa Colorá/Escondida. A
su vez, la Asociación de Pescadores de Luquillo ha trabajado en la remoción de
escombros mayores y chatarras de los accesos vehiculares principales de la
Reserva Natural para las fincas San Miguel I y II y la finca Las Paulinas.
Los pasadías y excursiones educativas - La Coalición Pro CEN, la Asociación
Puertorriqueña de Ecociclismo de Montaña, Inc. (APEMI), el Club de Ciclismo
Las Iguanas del Corredor y el Club de Kayak de Fajardo, entre otros, organizan
pasadías y excursiones educativas a través de la Reserva Natural. Una de las
actividades educativas más llamativas es el "Día Recreativo en el Corredor"
organizado por la Coalición Pro CEN. En el Día Recreativo se organizan
diversas actividades por toda la Reserva Natural que incluyen: una caminata por
todo el litoral costero del Corredor con paradas en las playas El Convento y La
Selva para un baño de mar y buceo libre (snorkeling), excursión en kayak desde
el balneario de Seven Seas hasta Playa El Convento, excursión para observación
de aves, clases de surfing, clases de Tai Chi y Yoga y noche de acampar en el
balneario de Seven Seas, entre otras.
Todas estas actividades son evidencia del increíble potencial de la RNCEN como
recurso educativo y salón de clases al aire libre.
2.4.6 Valor para la Investigación Científica
Los ecosistemas de la RNCEN constituyen espacios favorables para el desarrollo de
investigaciones científicas relacionadas con las diferentes características de estos
sistemas naturales, con las especies raras, amenazadas 0 en peligro de extinción que
habitan en ellos y con el potencial de restauración de los mismos, entre otros. A su vez,
existe un potencial para desarrollar investigaciones sobre el valor histórico y
Pág. 146
Plan Sectorial para RNCEN
arqueológico de estos terrenos. A través de estas investigaciones pueden generarse
trabajos conceptuales que provean información y recomendaciones útiles para diseñar,
evaluar y orientar las futuras estrategias de manejo y de usos de terrenos en la Reserva
Natural y sus terrenos adyacentes, así como otras áreas en Puerto Rico y el trópico con
características similares.
La RNCEN ha sido y es objeto de un número considerable de investigaciones científicas
realizadas por diversas entidades. Éstas son tan sólo una muestra del gran valor que
tiene la RNCEN como recurso para la investigación científica. Entre las más
importantes, resaltan:
1. Monitoreo del Anidaje de Tortugas Marinas El Programa de Monitoreo de
Tortugas Marinas del DRNA lleva realizando inventarios y monitoreo del
anidaje de tortugas marinas en las playas de la RNCEN desde el año 1986. Los
resultados de estos estudios de monitoreo identifican a las playas de la RNCEN
como unas de las más importantes para el anidaje del tinglar (Dermochelys
coriacea) en el Caribe nororiental. Estos estudios también han podido
documentar un aumento continuo en la actividad de anidaje del tinglar en estas
playas durante los últimos veinte años. [Investigador Principal: Héctor Horta
DRNA]
2. Movimiento de Tinglares Hembras Durante Época de Anidaje El DRNA
firmó un acuerdo cooperativo de investigación con el Large Pelagics Research
Lab del University of New Hampshire para determinar el alcance y la extensión
del movimiento de tinglares hembras en las áreas marinas de la región noreste
de Puerto Rico durante la época de anidaje entre los años 1998 y 2003. La
investigación consistió en determinar mediante telemetría, el movimiento y
profundidad (pop-up satellite archival tags (PSATs) y time depth recorders
(TDRs)) a la que llegaron 19 tinglares hembras luego de haber anidado en el
Corredor. A estos individuos se les colocó un transmisor que emitía una señal
captada por satélite, logrando así rastrear sus movimientos y profundidad de
inmersión. (Mapa I-22). [Investigadora Principal: Dr. Molly Lutcavage Large
Pelagics Research Lab, University of New Hampshire].
Pág. 147
Plan Sectorial para RNCEN
MAPA I- 22. EXTENSIÓN DE ÁREA MARINA UTILIZADA POR TINGLARES HEMBRAS
DURANTE LA ÉPOCA DE ANIDAJE DE 1998 A 2003
66'W
65'30W
65'W
+
18°30'N
+
+
+
++
18°30'N
+
+
+
+
+
+
+
+
San Juan
+
+
+
+
+
Culebra
St. Thomas
+
+
Vieques
Puerto Rico
+
Observations Utilization Distribution
18°N
-100 m
50%
18°N
-1000 m
90%
95%
66'W
65°30'W
65'W
Nota: Imagen preliminar. El proceso de revisión por Lutcavage et al no ha culminado
(Fuente: Lutcavage et al., Sin publicar.)
3. Conteo Navideño Anual de Aves del National Audubon Society Los
científicos y técnicos del Instituto Internacional de Dasonomía Tropical (IITF,
por sus siglas en inglés) del Servicio Forestal Federal organizan anualmente las
actividades de conteo de aves en el noreste de Puerto Rico, como parte del
National Audubon Society Christmas Bird Count que se celebra durante los
meses de diciembre y enero de cada año. Entre los conteos de aves en el noreste
de la Isla, se incluyen actividades de inventario de aves en diferentes lugares de
la RNCEN. Los lugares inventariados en el Corredor son un componente de
mucho valor para el censo anual de aves de todo Puerto Rico y se recomienda
continuar estos censos en el futuro. [Investigador principal: Dr. Joe Wunderle
IITF]. (Mapa I-23)
Pág. 148
Plan Sectorial para RNCEN
MAPA I-23. EJEMPLO DE LA DISTRIBUCIÓN POTENCIAL
DEL MÚCARO DE PUERTO RICO DENTRO DE LA RNCEN
(Fuente: Gould et al., 2007)
0
09km
4. Parcela de Inventario y Análisis Forestal El Programa de Inventario y
Análisis Forestal del Servicio Forestal Federal realiza actividades de monitoreo
y descripción de los bosques en Puerto Rico. Este Programa tiene una parcela
permanente dentro de la RNCEN desde el año 2002. Los datos recolectados en
esta parcela contribuyen al inventario de cobertura forestal de la Isla (Brandeis,
et al., 2007). La parcela en la RNCEN será inventariada y analizada cada 5 años
como parte de este programa de monitoreo a largo plazo. [Investigadores
principales: Dr. Thomas Brandeis Servicio Forestal Federal/Southern Research
Station y Dra. Eileen Helmer - IITF]
5. Evaluación de Biodiversidad - IITF llevó a cabo una evaluación a nivel isla de
la distribución de especies residentes de vertebrados terrestres y del grado de su
conservación y protección, la cual incluyo los terrenos de la RNCEN. Esta
evaluación se conoció como el Puerto Rico Gap Analysis Project. La
información disponible en esta evaluación de biodiversidad incluye especies
residentes de vertebrados terrestres, su distribución dentro de la Reserva y la
descripción y distribución de hábitats dentro de la Reserva. Los pronósticos de
la distribución de especies están basados en rangos conocidos y la ocurrencia de
hábitats. Se estima que existen sobre 100 especies residentes de vertebrados
terrestres dentro de la RNCEN (Gould et al., 2007). Los datos e información
sobre la distribución de cada especie por tipo de hábitat, al igual que otras
características adicionales sobre estas especies, estarán disponibles por Internet.
[Investigador Principal: Dr. William Gould - IITF]
(6VP
Pág. 149
Plan Sectorial para RNCEN
6. Estudios sobre Fragmentación de Paisajes - El Servicio Forestal Federal está
evaluando el efecto de borde y la fragmentación de los bosques en la distribución
y descomposición de materiales finos y gruesos de los árboles de bosques secos
y húmedos de los llanos costeros de Puerto Rico. Para este estudio, se
escogieron quince (15) parcelas dentro de la RNCEN. En cada una de éstas, se
recolectó información sobre especies de árboles o arbustos y su importancia
relativa basada en frecuencia y área basal. Este análisis provee información
sobre las especies de árboles que se encuentran en bosques maduros y jóvenes,
al igual que en los bordes de los distintos tipos de bosques, dentro de la Reserva
Natural. En el futuro, será importante volver a estudiar estas mismas parcelas
para conocer las dinámicas de la estructura forestal de los diferentes fragmentos
de bosques en la RNCEN. [Investigadores Principales: Dra. Grizelle González
- IITF y Dr. William Gould - IITF]
7. Análisis de Cobertura y Usos de Suelo - El Servicio Forestal Federal ha
llevado a cabo una serie de análisis sobre cobertura y usos de suelo en Puerto
Rico, que incluyen los terrenos de la RNCEN. Estos análisis incluyen
evaluaciones sobre el tipo de cobertura de suelo, la edad de los bosques, las
dinámicas de la cobertura de suelo y los niveles de urbanización, entre otros
(Mapa I-24). Se planifica que las evaluaciones futuras a nivel isla sobre
cobertura y usos de suelo, incluyendo la relación entre usos de suelo y los
servicios ambientales de ecosistemas, también incluyan a la Reserva Natural.
Por consiguiente, esta Reserva será un área valiosa para poder evaluar estos
impactos. [Investigadores Principales: Dr. Ariel Lugo - IITF, Dra. Eileen
Helmer - IITF y Dr. William Gould - IITF]
MAPA I-24. EDAD DE BOSQUES EN RNCEN
Fuente sin publicar
Forest area in hectares (ha) and percent of total area (%) by age class
:- 70 years 39hs. 3%
10 30 years 38 hr. 3%
5510 70 years 66 ba, 6%
10 years 6 ha, 1%
30. 55 years 234hr. 20%
Nonforest vegetation 742 ha. 63%
Water 48 ha, 4%
Pág. 150
rlan Sectorial para RNCEN
8. Programa de Investigación Ecológica a Largo Plazo Entidades como el
Institute for Tropical Ecosystem Studies (ITES) de la Universidad de Puerto
Rico y el IITF han desarrollado numerosas investigaciones bajo el Luquilo
Experimental Forest Long Term Ecological Research Program en los ríos
principales que nacen en el Bosque Nacional El Yunque, específicamente los
ríos Mameyes, Sabana y Blanco. Hasta la fecha, estas investigaciones se han
enfocado en los terrenos dentro y adyacentes al Bosque Nacional, pero existe un
gran potencial para extender el área de alcance de futuras investigaciones hasta
las desembocaduras de estos ríos, en especial las del Río Sabana y el Río
Pitahaya que ahora se encuentran en un área natural protegida dentro de la
RNCEN. [Investigadores Principales: Dr. Jorge Ortíz Zayas y Dr. Alonso
Ramirez ITES, Universidad de Puerto Rico].
9. Investigación Arqueológica Subacuática En los últimos años, el Consejo de
Arqueología Subacuática del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) lleva
efectuando una investigación sobre un naufragio perteneciente a un buque inglés
en las aguas al noroeste de Punta Cabeza Chiquita. Se entiende que este barco
británico es de finales de siglo XVIII o principios de Siglo XIX. En el mismo,
se han encontrado evidencias metálicas de lastres de hierro, cañones, anclas,
planchas de cobre y cajas de fuego, entre otros. Los resultados de esta
investigación todavía no han sido publicados. [Investigador principal:
Arqueólogo Juan Vera ICP
2.4.7 Valor de Paisaje
El término Corredor Ecológico del Noreste
precisamente nace de la conexión ecológica
y de paisaje que existe entre esta Reserva
Natural con la Reserva Natural Las Cabezas
de San Juan al este y el Bosque Nacional El
Yunque al suroeste. En menos de 13 millas,
lo que representa un recorrido vehicular de
aproximadamente treinta (30) minutos, los
residentes o visitantes de la región noreste
de Puerto Rico pueden conocer las seis zonas de vida que existen, desde un bosque seco
subtropical en Las Cabezas de San Juan hasta un bosque montano bajo lluvioso en las
partes más altas de El Yunque. Encontrar tal diversidad de ecosistemas en un espacio
tan reducido es un fenómeno natural de extrema singularidad y constituye un atractivo
único para toda esta región. Por consiguiente, es importante proteger el valor
paisajístico de esta Reserva Natural en lo que podríamos denominar la "cuenca
paisajística" desde El Yunque hasta Las Cabezas de San Juan.
Pág. 151
Plan Sectorial para RNCEN
El valor de paisajes naturales se puede medir en beneficios económicos, sociales y
ambientales, conforme se define en la Ley 14 de 1999. En términos económicos,
aumentan el valor económico de las propiedades residenciales y comerciales cercanas.
En términos sociales, hace de las comunidades lugares más atractivos para vivir y
trabajar. Además, provee espacios para la contemplación y el estímulo intelectual y
espiritual. A su vez, ayuda al relajamiento y al bienestar como beneficio terapéutico.
En términos ambientales, desarrolla la sensibilidad hacia el entorno natural y el respeto
a la vida que promueve la conservación del ambiente (Compañía de Parques Nacionales
(CPN) y Centro de Estudios para el Desarrollo Sustentable (CEDES), 2005).
Además, la proximidad de la Reserva
Natural con el Bosque Nacional El
Yunque le añade valor a ambas áreas
protegidas al aumentar la conectividad
de espacios abiertos en la región noreste
de Puerto Rico, un área de alta presión
de desarrollo" (IITF, 2008).
La RNCEN tiene un número
considerable de vistas paisajísticas
dentro y fuera de los límites del área protegida. De importancia particular, se encuentran
los relativamente extensos paisajes naturales sin ningún tipo de infraestructura. Esto
constituye un valor singular dado su rareza en Puerto Rico y el interés público de
experimentar estas vistas paisajísticas. Algunas de las más importantes dentro de la
RNCEN incluyen:
Los largos trechos de playas sin estructuras entre Luquillo y la Reserva Natural
Las Cabezas de San Juan;
Las vistas hacia todas direcciones desde las colinas altas de la Reserva,
particularmente hacia la costa y el océano al norte y hacia el Bosque Nacional
El Yunque al suroeste;
Las vistas desde las playas de la Reserva Natural hacia el Bosque Nacional El
Yunque;
Las vistas de los ríos, quebradas y lagunas de la Reserva (Río Sabana, Río
Pitahaya, Río Juan Martín, Quebrada Fajardo y Laguna Aguas Prietas);
La vista hacia todas direcciones desde Punta Cabeza Chiquita; y
Las vistas a los sistemas de dunas de arena al oeste de la Reserva.
Pág. 152
rlan Sectorial para RNCEN
CAPÍTULO 3
DIAGNÓSTICO
Como parte del desarrollo de este Plan Sectorial para la RNCEN se llevó a cabo un
diagnóstico con diversos grupos de interés para identificar los problemas, conflictos de
uso, amenazas y limitaciones que pueden afectar el futuro uso del suelo y el manejo de
esta área natural protegida. Este ejercicio de diagnóstico también permitió identificar
las necesidades, oportunidades y propuestas que pueden ayudar a dirigir el uso de los
terrenos y el manejo integral de la Reserva. El Capítulo de Introducción (Capítulo 1)
contiene una descripción del proceso de planificación participativa que se utilizó para
desarrollar este diagnóstico.
3.1 PROBLEMAS, AMENAZAS Y LIMITACIONES
El análisis de los problemas, amenazas y limitaciones señalado en el diagnóstico, nos
ayuda a identificar dos elementos esenciales para el futuro uso del suelo y el manejo de
la RNCEN: (1) las presiones o degradaciones sobre los ecosistemas y (2) las fuentes de
presión 0 causas que las provocan.
Una presión es aquel daño, destrucción o degradación que afecta directamente a los
atributos ecológicos claves característicos de los objetos de conservación de la Reserva
Natural (ya sean especies, comunidades naturales o sistemas ecológicos). Las presiones
amenazan la estructura, el funcionamiento, la viabilidad y los atributos ecológicos
claves para que el objeto de conservación perdure adecuadamente. Las fuentes de
presión, por otra parte, son las actividades humanas no sostenibles que generan las
presiones sobre el objeto de conservación (Granizo, et al., 2006).
Es importante aclarar que las perturbaciones naturales (huracanes, sequías, etc.) son
parte de la dinámica de los ecosistemas y, en principio, no constituyen fuentes de
presión. Sin embargo, si se combinan con actividades humanas o usos no sostenibles,
dichas perturbaciones tienen efectos catastróficos, también podemos considerarlas una
fuente de presión.
La identificación de las presiones y las fuentes de presión de la RNCEN provee una
mejor información para entender no sólo los problemas, las amenazas y limitaciones
que afectan a los objetos de conservación del área protegida, sino la razón de ser de los
mismos. En fin, la importancia de este tipo de diagnóstico radica en que nos permite
identificar dónde son requeridas nuestras acciones de conservación y dónde éstas serán
más efectivas (Granizo, et al., 2006).
Pág. 153
Plan Sectorial para RNCEN
El ejercicio de diagnóstico para identificar las presiones y las fuentes de presión en la
RNCEN conllevó dos preguntas principales: (1) ¿Qué problemas, conflictos y amenazas
se han podido identificar en el CEN? y (2) ¿Quiénes son los actores que generan estos
problemas, conflictos o amenazas?
Entre las presiones que se identificaron para los objetivos de conservación de la RNCEN
encontramos:
La pérdida de biodiversidad
El disturbio a especies raras, amenazadas o en peligro de extinción
La destrucción y degradación del hábitat (desequilibrio, desarticulación o
fragmentación)
Los cambios en composición, cobertura y estructura de ecosistemas
La degradación en la calidad del agua, entre otras
Las fuentes de estas presiones incluyen elementos de influencia dentro y fuera
de la Reserva Natural, al igual que elementos relacionados con los usos y
actividades dentro de ésta y la capacidad institucional del manejo y la
administración. A continuación, se presentan todas las fuentes de presión
identificadas en los ejercicios de planificación participativa:
3.1.1 Fuentes de presión dentro de la Reserva Natural
Disposición incorrecta y quema de desperdicios sólidos y escombros
mayores En diversas partes de la RNCEN existe un problema de disposición
incorrecta de desperdicios sólidos y de creación de vertederos clandestinos. Las
entradas a los caminos principales de la Reserva son utilizadas para el depósito
y quema de basura y de escombros mayores, tales como carros, neveras y
enseres. En las Áreas Recreativas; en
las desembocaduras del Río Sabana, el
Río Pitahaya, el Río Juan Martín y la
Quebrada Fajardo y en el litoral costero
de la Playa San Miguel y Playa Las
Paulinas se acumulan desperdicios
sólidos transportados por la escorrentía
de las cuencas hidrográficas y por el
movimiento de las mareas,
respectivamente. En la desembocadura del Río Sabana también se encuentran
algunas embarcaciones abandonadas por sus propietarios.
160
Pág. 154
Plan Sectorial para RNCEN
Deforestación y movimiento de
terreno En el pasado, algunos de los
dueños de terrenos privados en la
RNCEN han incurrido en actividades
ilegales de deforestación y
movimiento de terrenos. Uno de los
casos más dramáticos que evidencia
esta amenaza fueron las actividades de
movimiento de terreno asociadas a la
propuesta construcción del complejo hotelero Seven Seas Hotel & Resort dentro
de terrenos de la Reserva Natural Finca Seven Seas en el año 2001. Los
proponentes de este proyecto invadieron 40 cds de terrenos de la Reserva Natural
Seven Seas, talaron árboles, removieron terreno y abrieron y ampliaron un
camino con el objetivo de construir un campo de golf y un camino hacia la playa
(DRNA, 2007). En febrero del 2003, la Compañía de Parques Nacionales (CPN)
incurrió en una acción judicial en contra de los proyectistas, en la cual el
Tribunal de Fajardo falló a favor de la CPN y ordenó a los proponentes a
restaurar los terrenos de la Reserva a su estado natural. Todavía está por verse
los resultados de esta restauración por orden judicial.
Por otra parte, los proponentes del proyecto Dos Mares Resort, también
propuesto dentro de la RNCEN, deforestaron un área de aproximadamente 4cds
de la finca pública Convento Norte en el año 1997, por lo cual fueron obligados
a reforestarla por el Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre. En el año 2000,
volvieron a mover terreno y remover árboles en un área de aproximadamente 5
cds en otra área de esta misma finca. De igual manera, los proponentes del
proyecto San Miguel Resort realizaron trabajos de desmonte en un área de
aproximadamente 4 cds en la finca San Miguel II en el año 2004.
Amenazas por la propuesta construcción de proyectos residencialesturísticos Antes de la aprobación de la Orden Ejecutiva ordenando la
designación del CEN como una Reserva Natural (Boletín Administrativo Núm:
OE-2007-37), existían cinco (5) proyectos residenciales-turísticos propuestos
dentro de los terrenos que ahora componen el área natural protegida: (1) San
Miguel Resort, (2) Dos Mares Resort, (3) Seven Seas Hotel and Resort, (4)
Convento Sur Resort y (5) Ville Du Paradis. Dos (2) de estos cincos (5)
proyectos habían pasado por el proceso de revisión administrativa para la
adquisición de permisos de construcción. Sin embargo, ninguno de los
proyectos contaba con permiso alguno aprobado al momento de firmarse la
Orden Ejecutiva. Por ejemplo, la JCA no aprobó la Declaración de Impacto
Ambiental (DIA) Enmendada del San Miguel Resort, el cual proponía la
Pág. 155
Plan Sectorial para RNCEN
construcción de 1,025 residencias, 250 habitaciones de hotel, 175 unidades de
condohotel y "timeshare" y dos campos de golf de 18 hoyos y 9 hoyos cada uno.
Por otra parte, el Tribunal Supremo de Puerto Rico revocó la aprobación de la
DIA-Final del Dos Mares Resort, el cual proponía la construcción de 978
residencias y apartamentos, 450 habitaciones de hotel, y dos campos de golf de
18 hoyos y 9 hoyos cada uno, en terrenos dentro y adyacentes a la Reserva
Natural. Estos proyectos hubiesen causado deforestación, movimientos de
terreno, fragmentación de bosques, impermeabilización del suelo, cambios en
los patrones naturales de escorrentía, canalización de ríos y otras corrientes de
agua, y contaminación química, esto último por el uso de plaguicidas y
herbicidas para el mantenimiento de los campos de golf propuestos. A su vez,
hubiesen limitado el acceso público a las costas y empeorado el suministro de
agua potable que sufren varias comunidades en la región este de la Isla. Aunque
la Orden Ejecutiva prohíbe la construcción de este tipo de desarrollo extenso y
denso dentro de la RNCEN, todavía existe la preocupación entre los grupos de
interés de que estos proyectos vuelvan a activarse y se continúe promoviendo la
construcción de proyectos residenciales y turísticos de alta densidad dentro del
área natural protegida.
Corte indiscriminado de vegetación - Los visitantes y usuarios de las Áreas
Recreativas identificaron el corte indiscriminado de vegetación como un
impacto en los terrenos de la Reserva Natural. Por ejemplo, algunos usuarios de
equipo de kayaks han cortado y podado árboles de mangle en la Laguna Aguas
Prietas para ampliar el canal de paso que conecta la Playa de Seven Seas con la
laguna. Otros visitantes han cortado y removido árboles y arbustos que bordean
las áreas de playa para crear espacios de sombra dentro de la vegetación.
Especies invasoras - En la RNCEN se han
identificado especies exóticas e invasoras
que pueden ser perjudiciales a la
biodiversidad de la zona, tales como la
iguana verde, la mangosta y las plantas
invasivas.
Incendios - La dinámica de fuegos
forestales en la RNCEN no ha sido
estudiada ni monitoreada sistemáticamente. Sin embargo, la ocurrencia de
fuegos en los ecosistemas de pastos es recurrente durante la época seca de la
primavera y el verano. Estos fuegos son causados, en su mayoría, por personas,
ya sea por descuido o de forma intencional. Los fuegos limitan la regeneración
de bosques en las áreas abandonadas por el pastoreo y favorecen la dispersión
de especies invasoras en la Reserva.
Pág. 156
Plan Sectorial para RNCEN
Contaminación lumínica - La iluminación de la noche causada por fuentes de
luz artificial que impactan adversamente la esencia natural de las noches, nuestro
ambiente, los recursos naturales y la salud de los seres humanos" (FCPR, 2007).
La contaminación lumínica que afecta la RNCEN proviene, en su mayoría, de
la luz artificial del casco urbano del pueblo de Luquillo, de las urbanizaciones
al Sur de la Carretera PR-3 y de la casa de playa del gobernador de turno en la
Playa El Convento en Fajardo. Esta luz artificial nocturna tiene el potencial de
impactar negativamente a la flora y la fauna de la Reserva, a la Laguna Aguas
Prietas y a las posibilidades de observación de estrellas en la Reserva.
Estudios científicos han comprobado que la contaminación lumínica perturba
los ciclos de vida, patrones de comportamiento y hábitats de la flora y fauna, en
especial las tortugas marinas²⁹. La iluminación artificial nocturna tiene
numerosos efectos adversos sobre las tortugas marinas, tales como provocar que
se orienten hacia tierra y no hacia el mar durante el proceso de anidaje y eclosión,
causándoles la muerte por deshidratación o depredación; una mayor
probabilidad de que los neonatos se enreden entre la vegetación o la hojarasca;
un mayor riesgo de que los neonatos sean golpeados por vehículos de motor, en
carreteras y estacionamientos cercanos a las áreas de anidamiento; la
desorientación espacial de los neonatos una vez éstos llegan al agua (al punto de
que algunos neonatos tienden a regresar a la playa de donde salieron); y la
evasión por parte de las tortugas adultas de las áreas costeras intensamente
iluminadas en o cerca de los nidos³⁰.
En cuanto a los cuerpos de agua bioluminiscentes, la contaminación lumínica
afecta la visibilidad y el disfrute de la bioluminiscencia. Esto impacta las
estrategias de educación para la conservación de este importante fenómeno
natural, único en el mundo, y a su vez, impacta la industria turística que depende
del mismo. Por último, la iluminación artificial nocturna compite con la luz de
las estrellas y obstaculiza el conteo de objetos celestes que se pueden observar
en la noche desde un área natural protegida.
A estos efectos, es requerido la implantación rigurosa del Reglamento para el
Control y la Prevención de la Contaminación Lumínica del 2014 y el mapa
propuesto de la Junta de Calidad Ambiental y Junta de Planificación.
29
Rich, 2006
30 Witherington et al., 2003
Pág. 157
Plan Sectorial para RNCEN
3.1.2 Fuentes de presión por usos y actividades
Uso excesivo e inadecuado de
vehículos de campo traviesa - El uso
de vehículos de campo traviesa
(motoras motocross, four tracks,
planchas, buggies de dunas y fango y
otros vehículos de todo terreno) se ha
intensificado en el último año (2007-
2008) en la RNCEN. Estos vehículos
destruyen, compactan y abren nuevos caminos, destruyen la vegetación
existente, aumentan la erosión y sedimentación, generan contaminación de
ruido, levantan polvo fugitivo, alteran humedales, e impactan áreas de playas,
zonas de anidaje de tortugas y vida silvestre. A su vez, tienen un impacto
negativo sobre la calidad de vida de los vecinos de la RNCEN.³¹
Prácticas incompatibles e indiscriminadas de pesca Los pescadores
recreativos y comerciales que utilizan la RNCEN identificaron una serie de
prácticas incompatibles de pesca por algunos usuarios. Específicamente,
identificaron la pesca de jueyes con pala, la pesca de pulpo con cloro, los
trasmallos enredados en corales, la pesca de carrucho fuera de temporada, la
colección de langostas pequeñas y la captura de huevos de tortugas marinas. Por
otra parte, el Reglamento de Pesca del DRNA prohíbe la captura de jueyes y
cangrejos dentro de terrenos designados como reserva natural. Con la nueva
designación de la zona como Reserva Natural, será importante orientar a las
personas que capturan jueyes y cangrejos sobre esta prohibición.
Extracción de coral e impactos físicos a ecosistemas En las Áreas
Recreativas existen actividades de extracción en los arrecifes de coral e impactos
físicos asociados a la pesca recreativa o comercial, particularmente por personas
caminando sobre el ecosistema de arrecifes y praderas de yerbas marinas.
Prácticas incompatibles de cacería Los usuarios y vecinos de la RNCEN han
visto personas con equipo de cacería entrar al área natural y desde lejos, han
escuchado las detonaciones. Durante las inspecciones realizadas a la RNCEN,
también se observaron cartuchos de escopeta desechados, evidenciando la
práctica de la cacería en la zona. Una de las áreas dentro de la RNCEN utilizada
para la cacería es en la Laguna Aguas Prietas. Esto es de especial preocupación
ya que en esta laguna residen o visitan especies de aves amenazadas en peligro
31
Figueroa-Ríos, Jesús. "Entre ruidos excesivos y polvo fugitivo residentes de Playa
Convento". Horizonte. 9 al 15 de enero de 2008.
Pág. 158
Plan Sectorial para RNCEN
de extinción. También se han identificado y escuchado actividades de cacería
en las fincas de Convento Sur y San Miguel I y II. Esta actividad no solo
constituye un acto ilegal, al no estar la RNCEN dentro de las áreas permitidas
en el Reglamento para Regir la Conservación y el Manejo de la Vida Silvestre,
las Especies Exóticas y la Caza en el ELAPR (Reglamento Núm. 6755 del 12 de
marzo de 2004), sino que representa un serio riesgo para la seguridad de las
personas que visitan el área con propósitos recreativos, así como para la
conservación y manejo de la fauna silvestre amenazada 0 en peligro de
extinción.
Exceso de capacidad de carga de visitantes -
Existe una necesidad de conocer si la cantidad
de visitantes y usuarios de la RNCEN está
excediendo su capacidad de carga. Durante la
época de verano y durante días festivos, entra
una cantidad sustancial de vehículos al Área,
los cuales pueden estar excediendo la
capacidad de carga de esta zona. Un aumento significativo en el uso de las
playas, puede significar un aumento en la generación de basura, disposición
inadecuada de desperdicios sólidos y otros impactos al ecosistema. Los
desperdicios sólidos atraen ratas, perros y gatos realengos y otros animales que
pueden ser indeseables en áreas de anidaje de tortugas marinas y de alto valor
ecológico.
Aunque en el presente no se han identificado como una amenaza, si en el futuro
se intensifican los usos del ciclismo de montaña y las cabalgatas en la RNCEN,
estos podrían causar erosión en los caminos y entrar en conflicto con otros usos,
tal como las caminatas. En el pasado, los usuarios de caballos han utilizado las
playas de la Reserva para cabalgatas, lo que potencialmente puede impactar
negativamente los nidos de tortugas marinas. También existe una preocupación
que aumente la cantidad de paseos en kayaks en la Laguna Aguas Prietas sin un
debido control de la cantidad de visitantes
que pueden utilizar el área, tal como ocurrió
en el pasado en la Laguna Grande dentro de
la Reserva Natural Las Cabezas de San Juan.
En la Reserva Natural pueden promoverse
usos compatibles con los objetivos de
manejo, tales como las caminatas, el uso de
la playa, el ciclismo de montaña, la pesca
recreativa, las áreas de acampar, los paseos
161
Pág. 159
Plan Sectorial para RNCEN
en kayaks y las cabalgatas, entre otros; siempre y cuando estén adecuadamente
manejados y alejados de áreas sensitivas.
Tránsito vehicular no controlado-
Actualmente, existen tres entradas principales
para vehículos en la RNCEN. Estos accesos
han estado controlados por portones y tan solo
los dueños de los terrenos y algunos usuarios
(DRNA, Asociación de Pescadores de Luquillo,
etc.) han podido utilizarlos para tránsito
vehicular. En los últimos meses, algunos de estos portones han permanecido
abiertos, lo que ha aumentado el flujo vehicular a través de los caminos de la
RNCEN. En su mayoría, estos accesos vehiculares son utilizados por personas
que van a pescar, tener pasadías, practicar el surfing y acampar, entre otras
actividades, durante los fines de. Durante la época de verano y durante días
festivos, entra una cantidad sustancial de vehículos al Área Recreativa 1, los
cuales pueden estar excediendo la capacidad de carga de esta zona. Por otra
parte, también se han observado personas que utilizan los accesos vehiculares
para cosechar y colectar jueyes y cangrejos, extraer clandestinamente arena y
grava y llevar a cabo actividades delictivas.
Tránsito de embarcaciones a alta velocidad - En la unidad marina de la
RNCEN, se ha reportado el tránsito de embarcaciones a alta velocidad cerca de
las áreas de pesca, los sistemas de arrecifes y las áreas de bañistas (por
embarcaciones del Cuerpo Fuerzas Unidas de Rápida Acción (FURA) y motoras
acuáticas (jet skis)). Esto constituye un riesgo a la seguridad pública y a las
especies marinas que habitan en la Reserva, tales como los manatíes y las
tortugas marinas.
Extracción de material de la corteza terrestre - Se han identificado eventos
clandestinos, esporádicos y poco significativos de extracción de arena y grava
por personas que entran en sus propios vehículos dentro de la Reserva Natural.
Animales realengos y abandonados - Existen en la RNCEN, en especial en la
Playa San Miguel y Playa El Convento, la presencia de animales realengos y
abandonados. En su mayoría son perros que provienen de las áreas urbanas
circundantes. También se han encontrado caballos sueltos o abandonados en las
playas y terrenos del área natural, propiedad de vecinos de la Reserva que en
ocasiones los dejan dentro del área protegida para alimentarlos y/o amarrarlos.
Ganadería incompatible - Hasta hace unos años, parte de los terrenos al centro
y oeste de la RNCEN (Finca San Miguel I y II, Finca Las Paulinas y Convento
Sur) eran subarrendados para el pastoreo de ganado. Esta práctica tuvo impactos
sobre la compactación y la erosión de los suelos, la sedimentación y la
LOP
Pág. 160
Plan Sectorial para RNCEN
contaminación de los cuerpos de agua y la posible destrucción de nidos de
tortugas marinas.
Cambio de curso de ríos - El flujo
natural del curso del Río Juan Martín
ha sido afectado por el uso intenso del
camino que cruza sobre este río a
través de la Finca Las Paulinas. El
cruce de este camino por el río ha
llevado a que en eventos extremos de
lluvia el río se salga de su curso
natural y siga el tramo del camino, lo
cual ha llevado a la destrucción de parte de la duna de arena en Playa Las
Paulinas. El cambio del curso del río también puede estar impactando el bosque
de palo de pollo (Pterocarpus officinalis) que se ubica dentro el ecosistema de
manglar en la desembocadura del Río Juan Martín.
Erosión y avance de la costa - En
ciertas playas de la Reserva Natural,
en especial la Playa La Selva y Playa
Las Paulinas, hay evidencia de
erosión y avance significativo de la
costa. La erosión costera es el
movimiento o avance de la línea de
costa tierra adentro. Actualmente, no
existen estudios que determinen la
tasa de erosión de estas playas.
3.1.3 Fuentes de presión por capacidad institucional
Falta de vigilancia, control y regulación de actividades - Actualmente, no
existe una entidad que ejerza vigilancia, control y regulación de las diversas
actividades y usos compatibles e incompatibles en la RNCEN. Esto lleva a que
cierto número de actividades incompatibles puedan tener una presión sobre los
recursos naturales de la zona.
zur
Pág. 161
Plan Sectorial para RNCEN
Falta de mantenimiento de caminos
- En la RNCEN existe una amplia red
de caminos en tierra. Algunos de estos
tienen graves problemas de erosión,
los cuales causan problemas de
sedimentación a los cuerpos de agua.
Otros caminos cruzan a través de ríos
y quebradas al punto de afectar el flujo
natural de su curso, tal como ha sido el
caso del cruce del camino a través de la Finca Las Paulinas sobre el Río Juan
Martín. El cruce de este camino por el río ha llevado a que en eventos extremos
de lluvia el río se salga de su curso natural y siga el tramo del camino, lo cual ha
resultado en la destrucción de parte de la duna de arena en la Playa Las Paulinas.
Robos, vandalismo y actividades delictivas - Dentro de la Reserva Natural, se
han reportado robos, actividades de vandalismo (tal como la quema de
vehículos) y actividades delictivas (tales como tiroteos y el trasiego de drogas).
Debilidades institucionales - Existe una preocupación por la capacidad
limitada de recursos humanos, financieros y de infraestructura con que cuenta el
DRNA para manejar la RNCEN. A su vez, existe preocupación si el DRNA
cuenta con los recursos fiscales disponibles para poder adquirir los terrenos
privados dentro de la Reserva Natural.
Cambio climático - El cambio climático puede ser considerado una fuente de
presión en la medida en que las estrategias de manejo no consideren estudiar y
afrontar los impactos que ocasionarán los cambios en la cantidad de
precipitación anual, los aumentos en temperatura, los aumentos en la extensión
o desplazamiento de las temporadas del año, los aumentos en la frecuencia e
intensidad de tormentas y huracanes y los aumentos en el nivel del mar sobre los
recursos naturales actuales y futuros, la infraestructura y los servicios de los
ecosistemas de la RNCEN.
3.1.4 Estrategias de manejo
Establecer un Comité Asesor de Manejo compuesto por representantes de
agencias estatales y federales, gobiernos municipales, grupos comunitarios del
área, entidades de conservación, operadores ecoturísticos y el sector privado,
entre otros. Considerar alternativas de manejo compartido con grupos de interés
para actividades específicas, tales como el manejo y reciclaje de desperdicios
sólidos, el mantenimiento de veredas o el monitoreo del anidaje de tortugas
marinas.
up
Pág. 162
Plan Sectorial para RNCEN
Coordinar el manejo de la RNCEN con el manejo del Bosque Nacional El
Yunque por medio de la integración y la protección de los corredores riparios de
las cuencas hidrográficas que conectan a El Yunque y la Sierra de Luquillo con
la Reserva Natural. También integrar el manejo de la Reserva Natural Las
Cabezas de San Juan con el manejo de la RNCEN.
Desarrollar un plan de manejo de cuencas para proteger todos los corredores
riparios, minimizar los impactos de inundaciones y mejorar la calidad de las
aguas dentro y fuera de la RNCEN. Limitar la densidad de desarrollos en las
porciones más altas de las cuencas hidrográficas de los cuerpos de agua
superficiales que discurren hacia la RNCEN para así minimizar los impactos
sobre sus humedales debido a la sedimentación y el deterioro de la calidad del
agua. Crear amplias áreas de amortiguamiento en las quebradas y ríos cuenca
arriba. Utilizar los estándares del Servicio de Conservación de Recursos
Naturales (NRCS, por sus siglas en inglés) y del Servicio Forestal Federal para
crear áreas de amortiguamiento riparias con suficiente extensión para reducir los
impactos en la calidad de las aguas y en los corredores de vida silvestre. Incluir
estas áreas de amortiguamiento entre los cuerpos de agua como parte de un
programa de servidumbres de conservación.
Diseñar un plan de manejo de incendios forestales junto a los municipios
adyacentes y otros colaboradores (Cuerpo de Bomberos, etc.).
Diseñar una estrategia de control, manejo y monitoreo de la luz artificial
nocturna para controlar los impactos de la contaminación lumínica sobre
especies y ecosistemas dentro y adyacentes a la Reserva Natural.
Crear un plan para manejar la cuenca paisajista de la RNCEN, utilizando el
concepto de "escalas del paisaje". Los ejercicios de planificación y el proceso
de toma de decisiones sobre la aprobación de permisos de construcción en la
cuenca visual de la Reserva, debe tomar en consideración los impactos
paisajísticos. Para mitigar impactos, se podrán utilizar materiales y diseños
naturales que se integran con el paisaje natural, estructuras de baja escala,
eliminar o soterrar líneas de energía eléctrica y establecer barreras naturales
como la siembra de árboles a través de la carretera PR-3.
Establecer un programa de control de animales exóticos y realengos (iguanas,
mangostas y animales domésticos tales como perros, gatos y caballos),
especialmente en las playas de la Reserva Natural.
Analizar si se deberá permitir la cacería en algunos lugares específicos de la
RNCEN, tales como los humedales y la desembocadura del Río Pitahaya, bajo
supervisión estricta y limitada a una temporada de cacería. Permitir la cacería
en la Reserva le ofrece al DRNA la posibilidad de solicitar fuentes de fondos
para el manejo y la restauración del área protegida a través de los fondos del
Pág. 163
Plan Sectorial para RNCEN
Federal Aid Sportfish Restoration and Hunting. La cacería puede incluir o estar
restringida a la caza de arquería, la cual tiene menor impacto y es vista con
menos apatía por el público.
Crear un programa de manejo y control de la erosión provocada por caminos.
Este programa debe tomar en consideración cómo rehacer los cruces de los
caminos por los ríos, tal y como construir puentes utilizando las antiguas bases
de la servidumbre del tren.
Diseñar un plan de manejo y reciclaje de desperdicios sólidos.
Limitar cualquier tipo de construcción de estructuras y/o instalaciones dentro de
la RNCEN (por ejemplo, el Centro de Visitantes) a las áreas ya impactadas por
el pastoreo.
Establecer una facilidad u oficina de manejo dentro de la Reserva en un área que
tenga visibilidad y accesibilidad a toda el área natural. Es deseable centralizar
el manejo, la orientación del público y las otras facilidades de visitantes para
asegurar la eficiencia en el manejo y la disponibilidad de información para el
público en general.
Establecer un sistema de vigilancia, seguridad y control de acceso a la Reserva
Natural. Reglamentar los usos y actividades permitidos dentro de la Reserva
Natural y multar por incumplimiento.
Establecer un programa de vigilancia voluntario compuesto por residentes
interesados en el manejo de la Reserva Natural. A su vez, diseñar alternativas
de colaboración y/o participación voluntaria comunitaria.
Asignar personal a tiempo completo para el manejo de la Reserva,
particularmente mientras aumenta la popularidad de la Reserva e incrementa la
población en los municipios de Luquillo y Fajardo.
Consignar un acuerdo colaborativo con la Compañía de Parques Nacionales para
el manejo de la vereda entre el Balneario de Seven Seas, Playa Escondida/Playa
Colorá y Playa El Convento. Posibles áreas de colaboración, dependiendo del
presupuesto disponible, incluyen: el manejo de los desperdicios sólidos, el
mantenimiento, la vigilancia y la seguridad en la vereda, entre otros.
Establecer lugares específicos en la Reserva Natural para facilitar la entrada y la
visita de personas con necesidades especiales.
Prohibir la extracción de material de la corteza terrestre dentro de la Reserva
Natural (arena, grava y otros).
Diseñar métodos para generar fondos e ingresos para el manejo de la Reserva.
Fomentar la aprobación de una ley que proteja a la RNCEN como un área natural
protegida a perpetuidad.
2/6r
Pág. 164
Plan Sectorial para RNCEN
3.1.5 Restauración de ecosistemas
La RNCEN provee un espacio ideal para evaluar científicamente los esfuerzos
de restauración de paisajes de seis ecosistemas en necesidad primaria de manejo
para la preservación y la conservación. En el pasado, estos ecosistemas se
extendían a través de toda la costa noreste de Puerto Rico. Estos incluyen:
1. los hábitats de dunas costeras impactados por la extracción de arena y el
pastoreo de ganado;
2. las colinas costeras con bosques secos y de transición afectados por la
deforestación, el pastoreo de ganado y los incendios;
3. el bosque húmedo de ausubo (Manilkara bidendata) de los llanos costeros
(lowland moist Ausubo forest), y los bosques riparios y humedales de agua
dulce de palo de pollo (Pterocarpus officinalis);
4. bosques de mangle;
5. hábitat de quebradas de agua dulce; y
6. hábitat estuarinos y marinos, incluyendo la laguna bioluminiscente.
Estos ecosistemas no están adecuadamente representados de forma integral 0 en
coexistencia en otras reservas naturales de Puerto Rico. En la RNCEN,
encontramos a todos estos ecosistemas en una misma unidad de manejo. Por
esta razón, esta Reserva podrá servir como un gran representante de los bosques
costeros integrados del noreste de Puerto Rico para futuras generaciones.
Desarrollar planes de reforestación de los terrenos firmes sin vegetación en la
porción central de la Reserva que incluyan especies raras y comunes asociadas
con hábitats secos de la región noreste de Puerto Rico, tales como Coccoloba
rugosa, Goetzea elegans, Schoepfia arenaria, Ziziphus rignonii y Eugenia
sessilflora y especies comunes, tales como Bursera simaruba, Tabebuia
heterophyla, Citharexylum fruticosum y Andira inermis. Estas especies también
fueron recomendadas en el Plan de Manejo de la Finca Seven Seas (DRNA,
2007).
Enriquecer la sucesión natural en los sistemas de ciénagas costaneras con la
restauración de especies que han desaparecido o se han reducido a un número
no significativo, tales como: (1) Pterocarpus officinalis; (2) Annona glabra; y
(3) Manilkara pleeana.
Reforestar el área del Río Pitahaya con árboles y arbustos nativos, incluyendo
especies raras o en peligro de extinción previamente reportadas para esta zona,
tal como la cobana negra (Stahlia monosperma).
Restaurar y reforestar los corredores riparios de los ríos y quebradas que
desembocan en la RNCEN para mejorar la calidad de las aguas y el hábitat de
especies acuáticas y aves, anfibios y reptiles.
Pág. 165
Plan Sectorial para RNCEN
Restaurar el cauce natural del Río Juan Martín y restaurar la duna de arena
destruida en la Playa Las Paulinas.
Coordinar proyectos de reforestación y mitigación de humedales con la
Autoridad de Carreteras, tal y como se está considerando en el plan de
mitigación para la extensión de la PR-66 (Canóvanas-Río Grande).
Ofrecer oportunidades a escuelas, universidades y otras entidades a colaborar y
participar en los ejercicios de reforestación y restauración de especies y
ecosistemas en la Reserva Natural.
Restaurar los pozos de agua históricos ubicados dentro de la RNCEN (Finca
Convento Sur y Punta Cabeza Chiquita).
Restaurar los caminos y los puentes de la antigua servidumbre del tren.
3.1.6 Adquisición de Terrenos
Disponer de recursos económicos para la justa y razonable compensación de los
terrenos privados dentro de la RNCEN durante el proceso de adquisición.
Adquirir terrenos dentro de la RNCEN como medidas de mitigación de
humedales en colaboración con diversas entidades, tal como la Autoridad de
Carreteras.
3.1.7 Uso sustentable
En la discusión con los grupos de interés, no existía un consenso sobre las
actividades de desarrollo económico que deberían permitirse dentro de la
RNCEN, específicamente la propuesta de establecer hospederías en el área. Por
una parte, algunos recomiendan que no se construya ningún tipo de estructura
dentro del área natural (salvo la infraestructura necesaria para su manejo, tal
como un Centro de Información/Visitantes) y que la construcción de hospederías
y otros servicios complementarios (tiendas, establecimientos de comida, etc.)
deben mantenerse en la zona de amortiguamiento y/o en los centros urbanos o
áreas ya urbanizadas adyacentes a la Reserva. Otros, sin embargo, recomiendan
que se establezcan una o dos hospederías enfocadas en el turismo de naturaleza
y el ecoturismo dentro de la Reserva Natural. Llevar a cabo un análisis de
impacto ambiental para auscultar si se debe permitir el desarrollo de ecohospederías o eco-hoteles en la RNCEN. Cualquier futura construcción en la
Reserva debe considerar las implicaciones a la vida silvestre, a especies raras y
en peligro de extinción, la cuenca hidrográfica (calidad de agua, estabilidad de
suelos y vegetación), la cuenca paisajística, la cuenca lumínica (el área afectada
por fuentes de luz artificial) y minimizar el movimiento de terreno. Los
impactos a corto y largo plazo también deben ser considerados, al igual que las
Pág. 166
Plan Sectorial para RNCEN
consecuencias del cambio climático, los cambios en el aumento del nivel del
mar y los cambios de usos de suelo y el desarrollo en los terrenos adyacentes a
la Reserva.
Considerar y evaluar la propuesta de establecer un Centro Vacacional u otra
facilidad de hospedaje dentro del Parque Nacional de Seven Seas de la Compañía
de Parques Nacionales que sirvan de enlace con la RNCEN.
Considerar y evaluar la propuesta de establecer hospederías dentro de los cascos
urbanos de Luquillo y Fajardo que sirvan de enlace con la RNCEN. Se propone
que ambos cascos urbanos sirvan de portal a la Reserva.
Promover y permitir el establecimiento de concesionarios con permisos de uso
para fomentar el desarrollo de actividades económicas dentro de la Reserva
Natural en estricto cumplimiento con las mejores prácticas de manejo (best
management practices) relacionadas con el turismo de naturaleza y el
ecoturismo. Algunas de estas actividades pueden ser: caminatas y excursiones
guiadas, alquiler y excursiones en kayaks, alquiler y excursiones en bicicletas,
excursiones y alquiler de equipo de observación de aves, alquiler de equipo de
acampar, buceo y snorkeling, paseos a caballo, paseos en embarcaciones, venta
de artesanías y áreas de agricultura orgánica, entre otros.
Considerar el aprovechamiento de las zonas agrícolas dentro de la Reserva
Natural para el establecimiento de siembras de agricultura orgánica.
Establecer algún tipo de estructura para la venta de pescados (villa pesquera) en
alguna de las entradas principales a la Reserva Natural.
Prohibir la construcción de viviendas dentro de la RNCEN.
Rescatar y mejorar el malecón de La Pared en el Municipio de Luquillo, el cual
tiene una de las mejores vistas panorámicas de la Reserva Natural.
3.1.9 Recreación y manejo de visitantes
Asegurar el acceso público al disfrute de las playas y recursos naturales de la
Reserva Natural.
Llevar a cabo un análisis del límite de capacidad de carga (o límite de cambio
aceptable) para la demanda de usos y actividades recreativas y pesqueras en la
Reserva Natural.
Determinar las áreas a permitirse actividades y usos recreativos y pesqueros.
Permitir usos y actividades de recreación compatibles con una Reserva Natural,
tales como la observación de vida silvestre (tinglar y aves), caminatas, pesca
recreativa y comercial, ciclismo de montaña, cabalgatas, pasadías, acampar,
paseos en kayaks, surfing, etc.
Pág. 167
Plan Sectorial para RNCEN
Establecer un Centro de Visitantes que incluya facilidades para el manejo, la
educación, la investigación y el mantenimiento de la Reserva Natural.
Diseñar y construir gazebos o casetas para pasadías y áreas de picnic que sean
uniformes a través de la Reserva. Los mismos deben incluir áreas de baños,
mesas para descamar, un fogón o áreas designadas para barbacoas, áreas de
limpieza de pescados y áreas de estacionamiento, entre otros.
Diseñar y establecer veredas interpretativas a través de la Reserva, tanto
terrestres como subacuáticas al igual que exclusivas por uso (caminatas,
ciclismo o cabalgatas). Considerar las servidumbres de la antigua vía del tren
para la ubicación de las veredas terrestres con áreas de descanso y/o meditación.
Las veredas para el ciclismo de montaña y las cabalgatas no deben estar
asfaltadas.
Diseñar y establecer un paseo tablado sobre el área de mangle y terrenos
inundables al oeste de la RNCEN que conecte con el casco urbano de Luquillo.
Ubicar miradores, puestos y/o torres de observación en lugares de vistas
panorámicas o puntos de observación de aves.
Facilitar el movimiento de visitantes a través de la Reserva Natural con la
operación y circulación de un trolley/tram que conecte los diversos atractivos
del área natural. Este trolley también debe tener paradas de conexión con los
cascos urbanos de los municipios de Luquillo y Fajardo, establecidas en
coordinación con las asociaciones de comerciantes de ambos municipios.
Determinar qué áreas de la Reserva Natural pueden utilizarse durante el día y
qué áreas podrían tener usos nocturnos.
Establecer áreas de acampar rústicas. Las mismas deben estar ubicadas detrás
de la primera línea de vegetación en la costa para evitar impactos a las áreas de
anidaje del tinglar y el carey. Debe limitarse la iluminación artificial en las áreas
de acampar. Tradicionalmente, esto ha sido un problema porque el público
típicamente exige iluminación de seguridad en estas áreas. Si se permite el
acampar, puede considerarse que se limite a los periodos del año de baja o
ninguna actividad de anidaje (diciembre a marzo). Otra alternativa sería ubicar
las áreas de acampar en los bosques costeros en playas protegidas por arrecifes,
donde ocurre poco anidaje de tortugas marinas y asegurar que tengan
iluminación artificial mínima. Las áreas de acampar deben tener instalaciones
de baños de composta, manejo de basura y reciclaje y áreas designadas para
barbacoas. Algunas áreas de acampar y pasadías no deben tener acceso
vehicular.
Proveer áreas adecuadas y seguras para el estacionamiento de visitantes y
usuarios de la Reserva Natural.
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Plan Sectorial para RNCEN
Ordenar y establecer puntos de acceso a las playas a través de paseos/caminos
tablados para permitir la regeneración y reforestación efectiva de especies
nativas en las dunas de arena y asegurar el manejo adecuado de los accesos a las
playas.
Identificar playas que no son aptas para bañistas por su fuerte oleaje y corrientes.
Ubicar letreros de seguridad desalentado el uso de estas playas.
Diseñar y construir parques pasivos aledaños a las comunidades establecidas y
a las entradas vecinales (tales como las comunidades de Juan Martín, Borras,
Monte Brisas, Fajardo Gardens y Vistas del Convento).
Controlar, reglamentar y monitorear el acceso vehicular a la RNCEN. El acceso
vehicular debe permitirse para actividades administrativas y usos especiales con
permiso (pesca). El acceso vehicular al público en general debe limitarse a áreas
de estacionamiento, al centro de visitantes y a áreas de acampar y pasadías
delimitadas.
Restaurar la rampa utilizada por los pescadores de Luquillo en el Balneario de
la Monserrate administrado por la Compañía de Parques Nacionales. Esta rampa
tenía facilidades para 60 embarcaciones pero la misma se cerró porque la entrada
al mar fue bloqueada por arena.
Prohibir el uso de vehículos de campo traviesa en la Reserva Natural, excepto
para tareas administrativas, manejo y vigilancia del personal de la Reserva.
Prohibir los paseos en caballo y bicicletas en las playas y dunas de arenas de la
Reserva Natural.
Prohibir ciertos usos y actividades en las áreas de playas que puedan tener un
impacto sobre los nidos de tortugas marinas, tales como: (1) el uso de sombrillas
de playa, casetas y otro equipo que pueda penetrar profundamente a la arena y
perjudicar los nidos; (2) el uso de barbacoas y sillas de playa que puedan inhibir
el movimiento de las tortugas; (3) la presencia de mascotas, si se permite, debe
ser limitada a esas que pueden estar en el completo control de sus dueños.
3.1.10 Educación e interpretación
Establecer un Centro de Visitantes que incluya facilidades para el manejo, la
educación, la investigación y el mantenimiento de la Reserva Natural.
Diseñar y ubicar letreros informativos e interpretativos para la recreación,
educación y seguridad dentro de la Reserva Natural.
Entrenar a entidades de conservación locales a llevar a grupos escolares, clubes
4-H y tropas de Niños y Niñas Escuchas, entre otros, a excursiones educativas a
la RNCEN, incluyendo la observación de aves y el monitoreo del anidaje de
tortugas marinas. En las islas de Vieques y Culebra y en otras partes de Estados
L6P
Pág. 169
Plan Sectorial para RNCEN
Unidos (Florida, Santa Cruz, etc.), se han podido integrar grupos de
conservación y/o escuelas en el programa de monitoreo de tortugas marinas.
Estos podrían servir del modelo para una iniciativa similar en la RNCEN
utilizando como guía el "Protocolo para Trabajos de Manejo de Tortugas
Marinas en Puerto Rico" a aprobarse próximamente por el DRNA mediante una
orden administrativa. Un programa bien administrado de manejo de monitoreo
de anidaje de tortugas resultará en grandes beneficios educativos.
Ofrecer oportunidades a escuelas, universidades y otras entidades a colaborar y
participar en los ejercicios de reforestación y restauración de especies y
ecosistemas en la Reserva Natural.
Crear un programa escolar de "Adopta el Corredor".
Diseñar un currículo ambiental sobre la RNCEN para las escuelas de los
municipios de Luquillo y Fajardo y la región noreste de Puerto Rico.
Coordinar diversas actividades educativas en la Reserva Natural a través del año
(campamentos de verano, salón abierto a estudiantes, clases de pesca, torneo de
pesca recreativa, espectáculo folclórico-artesanal, etc.).
Apoyar la celebración del Festival del Tinglar en Luquillo todos los años durante
el mes de abril.
Diseñar el proceso de educación a usuarios de la Reserva Natural sobre las
nuevas leyes y reglamentos que aplican a esta área natural protegida, tales como
la prohibición de captura de jueyes y cangrejos, las vedas de pesca, etc.
Convertir la experiencia del diseño de estructuras verdes o sostenibles dentro de
la Reserva Natural en una escuela de diseño y operación ambiental.
3.1.11 Investigación científica
Fomentar las investigaciones ecológicas (sin obstáculos y costos para los
científicos), particularmente en las áreas que ayuden al manejo ecológico de la
Reserva. Llevar a cabo trabajos de investigación y actividades de monitoreo
sistemáticas sobre los recursos y el funcionamiento de los ecosistemas de la
RNCEN.
Evaluar los servicios ambientales de los ecosistemas de la Reserva Natural a la
luz del cambio climático global y los cambios en usos de suelo en toda la región
este de la Isla. Coordinar esfuerzos de modelaje o simulación para evaluar los
escenarios futuros de los efectos del cambio climático, el desarrollo regional, los
usos de suelo y las dinámicas de la población sobre los recursos y el
funcionamiento de los ecosistemas de la Reserva Natural. Desarrollar
recomendaciones basadas en estos escenarios e integrar estas recomendaciones
en las estrategias de manejo de la Reserva Natural.
Pág. 170
rlan Sectorial para RNCEN
Realizar estudios sobre las especies exóticas dentro de la Reserva Natural.
Contabilizar las especies mediante un censo, trazar un mapa con su localización
y establecer la densidad de sus poblaciones. Monitorear estas poblaciones con
frecuencia para documentar su tendencia ante la liberación de tensores y la
interacción con las prácticas de manejo que se establezcan en la zona.
Estudiar la frecuencia y el efecto de los incendios en la Reserva Natural y su
relación con los objetivos de manejo de la Reserva. Determinar los cursos de
acción para minimizar los impactos por incendios a áreas designadas para
reforestación.
Evaluar la calidad del agua de los ríos y quebradas de la Reserva Natural
(elementos tales como contaminantes, carga de sedimentos, volumen del agua y
biodiversidad) para determinar cantidad y variación por época del año,
establecer los objetivos de manejo relacionados a la calidad de agua y desarrollar
planes de monitoreo.
Estudiar e investigar los yacimientos arqueológicos en la RNCEN. Se
recomienda investigar la zona marítimo-terrestre, el área costera y los terrenos
sumergidos para identificar, proteger, registrar e interpretar estos yacimientos.
También se recomienda establecer un museo indígena con las piezas
arqueológicas del Municipio de Luquillo que mantiene el Instituto de Cultura
Puertorriqueña.
Centralizar el banco de datos e inventarios ecológicos sobre la RNCEN.
Estudiar las fuentes de contaminación lumínica dentro y fuera de la Reserva
Natural para poder diseñar una estrategia de control, manejo y monitoreo de la
luz artificial.
Determinar las tasas de erosión costera en las Playas La Selva y Las Paulinas y
establecer medidas de manejo para trabajar con el problema de erosión costera.
Pág. 171
Plan Sectorial para RNCEN
CAPÍTULO 4
USOS DE TERRENOS
4.1 CLASIFICACIÓN Y CALIFICACIÓN DEL SUELO DE LA RNCEN
4.1.1 Clasificación del Suelo
La regulación sobre la clasificación del suelo en la RNCEN adopta el esquema
establecido en la Ley de Municipios Autónomos y en el Plan de Uso de Terrenos para
Puerto Rico 2015.
Dentro de las tres clasificaciones principales de suelo, la RNCEN se clasifica como
suelo rústico. Entre los objetivos que debe cumplir el suelo rústico está: "mantener libre
dicho suelo del proceso urbanizador; evitar la degradación del paisaje y la destrucción
del patrimonio natural; establecer medidas para el uso del suelo de forma по urbana;
delimitar el suelo que debe ser especialmente protegido debido a sus características
especiales, o establecer planes para el manejo de los recursos naturales y agrícolas"
(Art. 13.005 Plan Territorial. (21 L.P.R.A. sec. 4603)). Dentro del suelo rústico, se
establecen dos categorías: suelo rústico común y suelo rústico especialmente
protegido.
Toda la RNCEN se clasifica como Suelo Rústico Especialmente Protegido, ya que
cumple con todos los atributos incluidos en el siguiente criterio: "por su especial
ubicación, topografía, valor estético, arqueológico o ecológico, recursos naturales
únicos и otros atributos, se identifica como un terreno que nunca deberá utilizarse como
suelo urbano" (SU) o urbanizable. Se adopta el criterio Suelo Rústico Especialmente
protegido Ecológico (SREP-E), establecido en la Ley de Municipios Autónomos y en
el Plan de Uso de Terrenos, que crean subcategorías dentro del suelo rústico
especialmente protegido, Mapa I-25.
Su ubicación frente al Océano Atlántico entre las áreas urbanas de Luquillo y Fajardo
la hace la última gran extensión de ecosistemas naturales sin desarrollar en la costa
noreste de Puerto Rico. Su topografía permite a su vez disfrutar de una de las vistas más
espectaculares hacia El Yunque desde la costa. La RNCEN contiene una variedad de
ecosistemas que constituyen un hábitat de elementos críticos de flora y la fauna del
lugar. La clasificación y calificación de los usos de suelo, persiguen aprovechar y
proteger estos atributos, reconociendo a su vez las limitaciones físicas impuestas por la
susceptibilidad de las áreas llanas a las inundaciones, así como el riesgo a la erosión y
posibles deslizamientos en caso de intervenir con aquellas zonas con pendientes
pronunciadas en áreas elevadas.
Pág. 172
MAPA I- 25. CLASIFICACIÓN EN LA RNCEN
Océano Atlántico
Ext.
Manna
Ext.
Marina
Espirito
RNCEN
Ext
Name
Marina
RNCEN
9 Millas Naúticas
R.N.Arecifes
Reserva Natural
Canal Luis Peña
dela
Cordillera
Considera
Extensión Marina
R.N.Las Cabezas
Reserva Natural del Corredor
de San Juan
Ecológico del Noreste (RNCEN)
Punta
Cabeza
CCR
Chiquita
193
CODE
3
Luquillo
991
SREP-E
992
987
983
940
940
Fajardo
984
194
988
990
985
986
Leyenda:
MAPA DE CLASIFICACIÓN DE USO DEL SUELO:
Clasificación PUTPR
Límite Terrestre:
PLAN SECTORIAL DE LA RESERVA NATURAL DEL
CORREDOR ECOLÓGICO DEL NORESTE (RNCEN)
Plan Sectorial Reserva Natural
Corredor Ecológico del Noreste (RNCEN)
SU, SUELO URBANO
Limite Extensión Marina:
N
Reserva Natural
SRC, SUELO RÚSTICO COMÚN
Corredor Ecológico del Noreste (RNCEN)
W
E
JUNTA DE PLANIFICACIÓN-2015
Parcelario (CRIM rev. 2014)
SREP-E, SUELO RÚSTICO ESPECIALMENTE
S
PROTEGIDO ECOLÓGICO
O
0.35
0.7
1.4
2.1
Millas
Escala: 1:59,686
Folo Aérea: Año 2010
Plan Sectorial para RNCEN
4.1.2 Análisis de la Calificación Vigente
El Plan Sectorial de la RNCEN propone derogar la calificación vigente establecida
mediante Resolución PU-002-CEN-24(23) del 16 de mayo de 2011. Las calificaciones,
adoptadas por dicha resolución no han sido revocadas y se mantienen vigentes. De
acuerdo al Plan y Reglamento Especial de la Gran Reserva del Noreste (APEGRN), los
distritos de calificación aplicables a los terrenos de la RNCEN son los siguientes:
1. Preservación de Recursos (PR): El distrito Preservación de Recursos (PR) se
estableció para clasificar y designar áreas específicas que constituyen recursos
naturales cuya condición existente es única, frágil, en peligro de extinción y que
es necesario proteger para la contemplación o el estudio científico. Este distrito
no es contrario a lo que se quiere establecer en la RNCEN. Sin embargo, la
nueva calificación establece unas normas generales y unas normas particulares
que se orientan hacia la protección de los recursos naturales y por otra parte,
hacia la regulación de los diversos usos y tipos de actividades que puedan
realizarse en la Reserva.
2. Conservación de Recursos (CR): Este distrito de conservación se establece
para identificar porciones de fincas cuyas características existentes deben
mantenerse y mejorarse, tales como áreas de dunas, tramos de carreteras donde
los árboles a ambos lados forman un túnel, porciones de fincas donde habitan
especies de singular valor, las márgenes de lagos y otros cuerpos de agua, áreas
costeras de valor escénico y fajas de amortiguamiento adyacentes a un recurso
de valor especial. Este distrito al igual que el PR, no es contrario a lo que se
quiere establecer en la RNCEN. Sin embargo, se ha diseñado parámetros y
estrategias de intervención más restrictivas, de manera que los usos en la
Reserva sean compatibles con el interés de protección y conservación.
3. Turismo Sostenible (TS): El Turismo Sostenible (TS) se estableció para
facilitar la ubicación de proyectos de eco-hospederias (exceptuando resort y
condohotel), sujeto a la disponibilidad de infraestructura en el área y donde es
necesario mantener el carácter paisajista y las condiciones naturales del lugar.
Sin embargo debido a la presencia de ecosistemas sensitivos en las áreas de la
reserva calificada como TS, resultó necesario eliminar este distrito para aplicar
otras disposiciones que resultan compatible con los objetivos de manejo de una
Reserva Natural.
4. Distrito Uso Mixto (UM): Este distrito Uso Mixto (UM) se estableció, para
alentar y promover el uso mixto del terreno combinando usos comerciales y
residenciales. Este distrito resulta contrario a lo dispuesto en la Ley de la
RNCEN de promover la conservación y preservación de todos los terrenos de la
RNCEN.
Pág. 174
MAPA I- 26. DISTRITOS DE ORDENACIÓN ESTABLECIDOS EN EL
ÁREA DE PLANIFICACIÓN ESPECIAL DE LA GRAN RESERVA DEL NORESTE (APEGRN)
-
Rtn Grande
-
-
-
Océano Atlántico
INNO
Gases
-
SHAP
-
ADVAN
call
DE
WILL
POR
B
1
8
a
MP*
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in
БЛЬР
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Limprillo
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Fajardo
-
-
H
-
-
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-
III
-
:
14.
-
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b
111
BR
EXP
in
#
ADOPCIÓN
APROBACIÓN
Institution - Anna - Expertal
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-
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3.
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10
-
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Name
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Contract
Mapa Calificación
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Área de Planificación Especial de la
LABLI
-
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GRAN RESERVA DEL
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NORESTE
-
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A
-
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Incola: 1:15,000
- -
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-
-
Plan Sectorial para RNCEN
4.1.3 Métodos para Establecer Nueva Calificación
Para desarrollar los nuevos distritos de calificación de la RNCEN, se llevó a cabo un
análisis en sistemas de información geográfica (GIS, por sus siglas en inglés) con la
tecnología ArcMap 10 donde se presentaron los ecosistemas principales de la RNCEN
combinados con las zonas susceptibles a amenazas naturales en donde la vida y
propiedad pudieran estar en riesgo de sufrir daños. Se utilizó como base diversos mapas
sobre los rasgos físicos y naturales de la RNCEN, junto con información actualizada
que ayudara a caracterizar los recursos del área. Se procedió a identificar aquellos
lugares o sitios con potencial para el desarrollo ecoturístico y actividades recreativas,
que permitieran el disfrute y aprovechamiento máximo de la RNCEN, sin menoscabar
los atributos y la integridad natural de los recursos en que estarían basados.
Entre las características, condiciones o recursos se identificaron, por ejemplo:
Áreas de humedales, cuerpos de agua, zonas forestadas y cualquier otra unidad
de manejo que necesite ser conservada con el propósito de lograr los fines de
una Reserva Natural.
Lugares en donde habitan elementos críticos, tales como especies designadas
como vulnerables o en peligro de extinción, y sus correspondientes hábitats.
Lugares relacionados con el patrimonio cultural (incluyendo estructuras o
ruinas antiguas, yacimientos arqueológicos, etc.).
Áreas relacionadas particularmente con la educación y la interpretación, la
investigación y el monitoreo.
Sitios de extraordinaria belleza paisajística.
Sitios con potencial para el esparcimiento y la apreciación del espacio natural.
Áreas sensitivas, y que por lo tanto, son susceptibles a sufrir impacto debido al
uso turístico o recreativo. Debido a su condición, deberán resguardarse del uso
intenso estableciendo ya sea zonas de recuperación o de protección absoluta.
Áreas actualmente alteradas como pastos (no naturales) o bosques secundarios
con un alto grado de deterioro, en las cuales podrían ubicarse eventualmente las
instalaciones ecoturísticas o recreativas sin causar impactos significativos, o
donde se podría realizar trabajos de restauración para mejorar las condiciones
de la RNCEN junto a esfuerzos de recuperación de especies vulnerables y en
peligro de extinción.
Áreas de amenazas naturales, tales como terrenos inundables tanto por río,
marejadas u oleaje; suelos con un potencial considerable a la erosión, licuación
y expansión; terrenos escarpados con pendiente de más de un 12 porciento o
propensos a deslizamientos.
Pág. 176
Plan Sectorial para RNCEN
Otras áreas que se consideran relevantes o que ameritan una consideración
especial, como por ejemplo, las que permanecen aisladas o inaccesibles como
consecuencia de algún fenómeno natural (ej. inundaciones), o las que están
sujetas a una mayor presión de desarrollo urbano, tales como los terrenos en la
periferia dentro de los límites de la RNCEN.
Estas zonas fueron agrupadas según su capacidad para tolerar o mantener las prácticas
de preservación, conservación, restauración y de desarrollo recreativo, ecoturístico y de
turismo de naturaleza. En particular, se definieron las siguientes:
Áreas con características ecológicas especiales en donde se debe fomentar su
preservación, conservación y restauración; incluyendo otras susceptibles a
amenazas naturales.
Áreas capaces de sostener los objetivos relacionados con el esparcimiento, la
recreación, la educación y la contemplación de los recursos paisajísticos.
Áreas con potencial para el desarrollo de infraestructura o instalaciones en
apoyo a actividades ecoturísticas especializadas (hospedaje, servicios
especializados, tienda, etc.) así como para la administración y el manejo, la
educación, la interpretación, la investigación científica y el monitoreo.
4.1.4 Nueva Calificación del Suelo de la RNCEN
A tenor con la Ley 126 según enmendada, se deroga toda calificación vigente en los
terrenos comprendidos en la RNCEN y se implementarán las calificaciones contenidas
en el Reglamento del Plan Sectorial de la Reserva Natural del Corredor Ecológico del
Noreste, con las normas generales y particulares de las nuevas calificaciones del área
natural protegida según se muestra en el Mapa I-27. Este Reglamento deberá aplicarse
en conjunto y como complemento al modelo de manejo establecido en el Plan de Manejo
de la RNCEN, elaborado por el DRNA. (Anejo 12)
TABLA I-19. NUEVAS CALIFICACIÓN DEL SUELO EN LA RNCEN
PORCENTAJE DE
DISTRITOS
CABIDA CUERDAS
COBERTURA
Conservación Ecológica (CE-CEN)
2,915
96.6%
Desarrollo Recreativo (DR-CEN)
47.0
1.6%
DR-1-CEN
19.0
0.63%
DR-2-CEN
25.0
0.82%
DR-3-CEN
3.0
0.1%
Desarrollo Especial (DE-CEN)
57.00
1.88%
DE-1-CEN
53.00
1.76%
DE-2-CEN
4.0
0.13%
TOTAL (Distritos)
3,018
100.0%
Pág. 177
Plan Sectorial para RNCEN
GRÁFICA I-1. POR CIENTO DE CALIFICACIÓN DEL SUELO EN LA RNCEN
1.9%
1.6%
96%
Conservación Ecológica (CE-CEN)
Desarrollo Recreativo (DR-CEN)
Desarrollo Especial (DE-CEN)
MAPA I- 27. DISTRITOS DE CALIFICACIÓN DE LA RNCEN
Océano Atlántico
Santo R.N.Espiritu Santo
9 Millas Naúticas
9 Millas Naúticas
R.N.Arecifes
Cordillera
RN Corredor
Ecologico del Noreste
R.N. Las Cabezas
de San Juan
Cabeza
DR-3-CEN
193
DE-2-CEN
DR-1-CEN
DR-2-CEN
Luquillo
DE-1-CEN
991
CE-CEN
992
987
923
940
940
Fajardo
984
191
194
990
988
990
X
985
986
Leyenda:
MAPA DE CALIFICACIÓN:
Limite Superficie Terrestre:
Reserva Natural
Orlana
RESERVA NATURAL DEL CORREDOR ECOLÓGICO DEL NORESTE (RNCEN)
Corredor Ecológico del Noreste (RNCEN)
Limite Extensión Marina:
Reserva Natural
Corredor Ecológico del Noreste (RNCEN)
JUNTA DE PLANIFICACIÓN-2015
Distritos de Calificación RNCEN:
"
CE-CEN, Conservación Ecológica
DE-CEN, Desarrollo Especial
0 437.5 875 1,750 2,625 3,500
Metros
DR-CEN, Desarrollo Recreativo
Escala:1:59,686
Pág. 178
Plan Sectorial para RNCEN
TOMO I
PARTE II
REGLAMENTO DEL PLAN SECTORIAL DE
LA RESERVA NATURAL DEL CORREDOR
ECOLÓGICO DEL NORESTE
Pág. 179
Plan Sectorial para RNCEN
selap
Pág. 180
Reglamento Plan Sectorial RNCEN
REGLAMENTO PLAN SECTORIAL DE LA
RESERVA NATURAL DEL CORREDOR
ECOLÓGICO DEL NORESTE
INTRODUCCIÓN
El valor excepcional de la RNCEN ha sido reconocido por el Gobierno del Estado Libre
Asociado de Puerto Rico (ELAPR), el Gobierno Federal y diversas organizaciones
conservacionistas de gran renombre durante las últimas cuatro décadas. No obstante la
permanencia de este sistema está siendo amenazada por las presiones de desarrollo del
área. Por tanto su designación como Reserva Natural constituye un mecanismo de
naturaleza administrativa mediante el cual se identifica, califica, delimita, recomienda
y adopta la decisión de proteger esta área de alto valor natural, para asegurar que los
usos y las actividades en esta área sean compatibles con su propia naturaleza.
Con este propósito, se ha elaborado este Reglamento, que va dirigido a establecer los
usos adecuados de los suelos dentro de la delimitación terrestre de la RNCEN diseñando
parámetros más restrictivos y estrategias de intervención de manera que estos usos sean
compatibles con el interés de protección, conservación y restauración.
ESTRUCTURA DEL REGLAMENTO
Este Reglamento se ha estructurado para que su aplicación pueda realizarse tomando en
cuenta cada caso de forma particular, pero sin que ello suponga que deba existir una
norma específica para cada posible uso o acción. Para ello se ha considerado
conveniente establecer, en primer lugar, unas normas de carácter general que resulten
aplicables a toda la Reserva Natural Corredor Ecológico del Noreste (RNCEN) siempre
que no se disponga expresamente algo diferente o contrario. Estas normas generales se
orientan hacia la protección de los recursos naturales, siendo este uno de los objetivos
esenciales del Plan Sectorial para la RNCEN; y hacia la regulación de los diversos usos
y tipos de actividades que puedan realizarse en la misma.
Las normas generales se complementan por normas particulares. Las normas
particulares se consideran de aplicación preferente y establecen las reglas que deberán
aplicarse específicamente a los distintos tipos de espacios. Estas normas particulares
desarrollan, concretan o modifican lo establecido por las normas generales. Este
esquema permite abordar situaciones específicas, al tiempo que se evitan los problemas
planteados por una excesiva generalización.
Pág. 181
Reglamento Plan Sectorial RNCEN
NORMAS GENERALES
Las normas unen de manera genérica la protección de los recursos naturales sin una
referencia espacial. Serán, pues, de aplicación allí donde los recursos considerados
existan, y donde las actividades se localicen o vayan a localizarse. Es decir, estas normas
son de aplicación general a toda la reserva natural a protegerse y a todas las actividades
a realizarse dentro de los lindes de la RNCEN.
Este tipo de normas se refiere a los siguientes aspectos:
a)
Protección de los recursos hidrológicos.
La ordenación adoptada tiene como objetivos básicos mejorar y proteger la calidad
de las aguas superficiales y subterráneas, evitando o controlando el vertido de
contaminantes y de usos y actividades que puedan causar un impacto significativo.
Como idea básica se pretende enmarcar, en todo lo posible, la política de uso del
terreno supeditándola al objetivo de conservación del agua en un sentido amplio:
calidad, mantenimiento cuantitativo, regulación, etc.
b)
Protección de la vegetación silvestre.
Las medidas adoptadas se orientan a impedir la reducción de las superficies
forestales y de vegetación natural existentes en la RNCEN, promoviendo a su vez
la restauración de aquellas áreas que así lo necesiten.
c)
Protección de la fauna.
La fauna cumple un rol vital en la salud y equilibrio de los ecosistemas en la
RNCEN, por lo que se requiere la adopción de medidas dirigidas a mantener o
mejorar su diversidad, incluyendo sus respectivas poblaciones; esto mediante una
protección efectiva, especialmente para aquellas especies que por su singularidad,
fragilidad o trascendencia como parte del patrimonio natural de Puerto Rico,
merecen un tratamiento especial. Las normas específicas incluidas en el Plan
tienen el fin de restringir determinados usos que, dado a su impacto, se consideran
incompatibles con el cumplimiento de los objetivos de la RNCEN. Estas incluyen,
entre otras, la actividad de caza, la afluencia masiva de visitantes a determinadas
áreas, la disposición inadecuada de desperdicios sólidos y el uso de vehículos todo
terreno.
d)
Protección de los suelos.
Los objetivos de la ordenación adoptados se dirigen a controlar los movimientos
de tierra y la impermeabilización que, por lo general, representan graves riesgos
de alteración al sistema biofísico, sobre todo en lo que se refiere a los ecosistemas
de humedales y a los patrones de drenaje natural de los que dependen. Estas
medidas complementan las establecidas para la regulación de determinados usos
Pág. 182
Reglamento Plan Sectorial RNCEN
y actividades en la RNCEN (tales como edificaciones, instalaciones
administrativas, infraestructura, etc.).
e) Protección del paisaje.
Los usos y actividades en la periferia de la RNCEN exigen una planificación
sumamente rigurosa dado a que tienen el potencial de fragmentar la conexión
funcional entre los ecosistemas costeros de esta área y los ecosistemas montañosos
de la Sierra de Luquillo, particularmente los del Bosque Nacional El Yunque, así
como el valor de paisaje comprendido por estas dos áreas. Es necesario, por lo
tanto, un examen cuidadoso de aquellas actividades o estructuras que por su
naturaleza o localización puedan resultar en la degradación de los valores de paisaje
de esta región, adoptando entonces las medidas necesarias para minimizar, mitigar
o revertir dicha situación. Se ha dado atención especial a la regulación de la
publicidad exterior como elemento de frecuente impacto visual en el ámbito
cercano a la RNCEN.
También es necesario el establecimiento de reglamentación para controlar y
manejar los efectos de la contaminación lumínica sobre las especies y ecosistemas
de la RNCEN.
f) Protección del litoral costero.
Los objetivos de la ordenación adoptados se centran en evitar los problemas de
privatización del litoral costero y el uso intenso o descontrolado de sus recursos.
En ellas, será necesaria la provisión de accesos, servicios e infraestructuras que
permitan absorber la demanda de uso público y de esta forma, preservar las zonas
de la costa más sensitivas.
g) Regulación de actividades turísticas y recreativas.
La fuerte demanda de carácter recreativo y de ocio que se centra en la RNCEN, se
fundamenta en la proximidad del área a las comunidades residenciales y turísticas
de Fajardo y Luquillo y por la singularidad del paisaje del lugar, lo que supone un
factor de atracción sumamente importante. Los procesos y tendencias que se
concentran en este espacio natural sugieren una ordenación que tienda a superar las
contradicciones existentes en la actualidad (el acceso limitado y la privatización de
la costa, la creación de vertederos clandestinos y la generación de impactos sobre
ecosistemas frágiles, entre otras), permitiendo solamente aquellas actividades e
intensidades compatibles con la preservación, conservación y restauración de los
ecosistemas.
En este sentido, se plantea la necesidad de convertir las propuestas de ocupación
urbano-turística hacia situaciones más acordes con los recursos de la RNCEN y la
singularidad de sus ecosistemas y características ambientales. Por ello, y como base
Pág. 183
Reglamento Plan Sectorial RNCEN
fundamental de este Plan, se favorece el uso público de carácter ecoturísticorecreativo y el desarrollo de los mecanismos administrativos y legales que
consoliden una mayor utilización pública de la RNCEN, así como la rehabilitación
de sus ecosistemas; todo esto acorde con la política pública establecida para esta
zona.
h) Regulación sobre la edificación de obras e infraestructura.
La programación del desarrollo de obras e infraestructura dentro y fuera de la
RNCEN es una de las acciones territoriales, potencialmente, con mayor incidencia
medioambiental (accesos, caminos, instalaciones administrativas, eco-hospederías,
etc.). Todo ello exige una atención especial a las repercusiones medioambientales
de dichas obras.
NORMAS PARTICULARES
En la RNCEN se han identificado una serie de áreas que permiten concretar las metas y
los objetivos del Plan Sectorial de la RNCEN. Estas áreas han sido diferenciadas
espacialmente y calificadas en tres distritos o categorías de ordenación que permiten
una diferenciación normativa:
1. Distrito de Conservación Ecológica (CE-CEN)
2. Distrito de Desarrollo Recreativo (DR-CEN)
3. Distrito de Desarrollo Especial (DE-CEN)
Para cada uno de los distritos de calificación se han elaborado normas particulares de
protección que permiten concretar objetivos de protección adaptados a sus valores
específicos y determinan de manera inequívoca su ámbito de aplicación. De manera
general, las áreas que integran estos distritos de calificación son:
a) Áreas de preservación ecológica.
El objetivo planteado para estas áreas, dado su gran valor ecológico, crítico, frágil
y único, es la total preservación de sus características actuales y procesos de
sucesión natural, así como su utilización preferente con fines científicos de acuerdo
a modalidades que aseguren el mantenimiento de los valores que se pretenden
proteger. También incluyen áreas sujetas a amenazas naturales recurrentes (Ej.
inundaciones) o condiciones edáficas limitantes (Ej. erosión, deslizamientos,
licuación y expansión). Estas áreas se han calificado con el Distrito de
Conservación Ecológica (CE-CEN).
b) Áreas de conservación ecológica.
Áreas con una gran sensibilidad ecológica cuyas características prevalecientes
permiten ciertas actividades cuidadosamente controladas como son los usos
científicos, recreativos, estéticos y que deberán estar disponibles para el uso
Pág. 184
Reglamento Plan Sectorial RNCEN
público siempre que no resulten perjudiciales a los ecosistemas. También incluyen
áreas sujetas a amenazas naturales recurrentes (Ej. inundaciones) o condiciones
edáficas limitantes (Ej. erosión, deslizamientos, licuación y expansión).
El objetivo que persigue la ordenación para estas zonas es limitar la realización de
actividades u obras transformadoras del medio, a excepción de aquellas
estrictamente necesarias para el mantenimiento y apreciación de sus recursos. Estas
áreas se han calificado con el Distrito de Conservación Ecológica (CE-CEN).
c) Áreas de restauración ecológica.
Son aquellos espacios que se encuentran degradados (Ej. pastos y suelos expuestos)
que dado su estado presente, no permiten o limitan el desarrollo y calidad de
aquellas otras áreas con una mayor biodiversidad y desarrollo ecológico. El
objetivo que persigue la ordenación para estas zonas es limitar la realización de
actividades u obras transformadoras del medio, a excepción de las que sirvan de
apoyo a la restauración de sus características y valores protegidos, aquellas
estrictamente necesarias y dirigidas a su apreciación, y las que puedan considerarse
para prácticas de agricultura orgánica con el fin de ayudar a abastecer los servicios
a ofrecerse en los distritos de desarrollo especial y recreativo en la RNCEN. Las
áreas incluidas dentro de esta categoría se han calificado con el Distrito de
Conservación Ecológica (CE-CEN).
d) Áreas de uso recreativo.
Son espacios asociados, básicamente, a franjas del litoral costero y zonas en el
interior de la RNCEN que, dada su especial localización, cumplen un destacado
papel como áreas de ocio y recreo de carácter intensivo o extensivo. Incluyen
también algunos espacios residuales que, sin embargo, presentan una buena
disponibilidad para la ubicación de actividades educativo-ambientales y de
esparcimiento, como medida disuasoria que suavice la elevada presión humana
existente en los espacios colindantes de mayor valor ecológico. Para ello, se
realizará un programa para viabilizar el uso público que debe ir acompañado de las
infraestructuras y servicios básicos para el cumplimiento de tales objetivos,
minimizando los impactos paisajísticos y ambientales.
Estas actividades habrán de apoyarse con la existencia de servicios e
infraestructuras permanentes que, una vez evaluadas, se consideren necesarias.
Estas áreas se han calificado con el Distrito de Desarrollo Recreativo (DR-CEN).
e)
Áreas de desarrollo especial.
Son espacios asociados, principalmente, al área de montaña, que no están sujetos a
amenazas naturales recurrentes (Ej. inundaciones) o condiciones edáficas
limitantes (Ej. erosión, deslizamientos, licuación y expansión), fuera de áreas
ecológicamente sensitivas. La combinación de estos factores junto a su localización
privilegiada por vistas de gran valor de paisaje, permiten entonces la ubicación de
Pág. 185
Reglamento Plan Sectorial RNCEN
instalaciones o estructuras asociadas a instalaciones administrativas y de
mantenimiento, eco-hospederías, centros de visitantes o recepción y centros de
investigación. Para ello, se realizará un programa para viabilizar el uso público que
debe ir acompañado de las infraestructuras y servicios básicos para el cumplimiento
de tales objetivos, minimizando los impactos ambientales y la degradación del
paisaje.
Estas actividades habrán de apoyarse en la existencia de servicios e infraestructuras
permanentes que se consideren necesarias. Las áreas incluidas dentro de esta
categoría se han calificado con el Distrito de Desarrollo Especial (DE-CEN).
Pág. 186
Reglamento Plan Sectorial RNCEN
TÓPICO 1
ALCANCE DEL REGLAMENTO
SECCIÓN 1.00 ALCANCE DEL REGLAMENTO
Artículo 1.01 Título
Este Reglamento se denominará y citará como el Reglamento de Calificación del Plan
Sectorial para la Reserva Natural Corredor Ecológico del Noreste (Reglamento de
Planificación Número ).