Regl. 8705, art. 11.00-7.84

Estación 2-50069500

Length: 35,922 wordsOfficial source

Cite as Reglamento Núm. 8705, Art. 11.00-7.84

Fecha Tiempo Temp. Salinidad Oxigeno pH Coliformes Enterococcus Disuelto Fecales 11/3/11 1000 27.43 7.59 3.75 7.7 43 44 1001 27.5 7.65 3.35 7.8 1002 27.48 7.63 1.15 7.8 12/6/12 935 25.87 3.97 7.44 7.97 124 68 936 26.26 4.91 2.2 7.58 5/9/12 1030 30.92 0.69 6.46 7.89 4 1 1031 28.95 0.7 5.45 7.81 1032 28.84 1.0 2.47 7.55 8/6/12 1005 29.31 12.76 3.66 7.98 3 1 1006 29.14 11.31 1.23 7.83 (Fuente: JCA, 2014) Pág. 86 Plan Sectorial para RNCEN TABLA 11. DATOS SOBRE LA CALIDAD DE LAS AGUAS DE LA LAGUNA AGUAS PRIETAS Laguna Aguas Prietas Resultado de Laboratorio 2011-2012-JCA (Fuente: JCA, 2014) Estación 1-50069550 Fecha Tiempo Total Total P NO2 NO3 NH4 Org N Turbidez N mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L NTU 3/11/2011 1020 0.933 0.3514 0.0004 0.0268 0.028 0.8777 37.6 6/12/2011 950 0.801 0.2524 0.0014 0.01548 0.017 0.7670 19.5 8/5/2012 1110 0.563 0.1175 0.0002 0.02816 0.013 0.5215 15.1 6/8/2012 1020 1.021 0.1692 0 0.02947 0.035 0.9565 21.1 Estación 2-50069500 Fecha Tiempo Total Total P NO2 NO3 NH4 Org N Turbidez N mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L NTU 3/11/2011 1000 0.928 0.3283 0.0005 0.03639 0.071 0.8200 37.7 3/11/2011 1005 (dup) 0.971 0.3326 0.0006 0.0336 0.067 0.8697 36.1 Diferencia Porcentual 4.4 1.3 3.3 7.7 5.6 5.7 4.2 6/12/2011 935 0.848 0.2607 0.0009 0.01593 0.015 0.8161 21.3 6/12/2011 940 (dup) 0.833 0.2637 0.0020 0.01566 0.02 0.7953 21.5 Diferencia Porcentual 1.8 1.1 53.4 1.7 25.0 2.6 0.9 8/5/2012 1030 0.647 0.127 0.0003 0.00043 0.013 0.6332 15.9 6/8/2012 1005 0.92 0.1511 0.0012 0.03781 0.066 0.8149 22.4 AGUAS MARINAS La JCA tiene a cargo un programa de monitoría de playas y notificación pública en diversos balnearios públicos y playas en Puerto Rico. Este programa, que incluye muestreos bisemanales, tiene el fin de alertar a la ciudadanía sobre posibles riesgos a la salud humana debido al contacto directo con aguas costeras que puedan exceder los límites establecidos para los parámetros de coliformes fecales y enterococos fecales en determinado momento. La JCA no tiene ningún punto de muestreo en las playas de la RNCEN, por lo que la calidad de sus aguas es desconocida. No existen datos, por lo tanto, del efecto que podrían estar teniendo las descargas de los ríos y quebradas que desembocan al litoral del Corredor, y que al menos durante el pasado reciente sufrían de contaminación fecal. Las dos estaciones más cercanas a la RNCEN muestreadas por la agencia se encuentran en el Balneario de Luquillo (RW-1) y el Balneario de Seven Seas (RW-2). Los datos Pág. 87 Plan Sectorial para RNCEN sobre calidad de agua tomados en estos dos puntos no son representativos de la calidad de las aguas costeras de la RNCEN ya que se encuentran a una distancia considerable de la misma. Sin embargo, estas estaciones indicaron según la notificación del 21 de octubre de 2013 al 8 de diciembre de 2014, que ambos Balnearios se encontraban en cumplimiento con los indicadores de calidad de agua. La única información disponible sobre la calidad de las aguas costeras en la RNCEN se limita a la evaluación disponible como parte del Estudio Integrado 2014 (ciclo 303(d) parcial) realizado por la agencia en los municipios de Luquillo y Fajardo. Este concluyó que las aguas costeras de la RNCEN, correspondientes a los segmentos identificado como "Río Juan Martín" (PRER20A), Quebrada Fajardo (PREP21A) y Río Sabana PRER19A cumplen con todos los estándares para todos los parámetros relacionados a la recreación de contacto primario, contacto secundario, así como para la propagación y preservación de especies deseables (vida acuática). Los principales contaminantes que dañan o alteran la integridad del cuerpo de agua que se reportaron en el 2014 fueron las concentraciones bajas de oxígeno disuelto y coliformes fecales. La siguiente tabla muestra, de forma general, los puntos de muestreo TABLA I- 12. INFORME INTEGRADO 2014, CICLO 303(D) PARCIAL Cuenca Cuerpo de Tamaño Fuente Contaminación Causas de Agua Acr/millas Incumplimiento Río Sabana Río Sabana 33.1 mi. Empresas de animales Coliformes PRER19A en confinamiento (1640) Fecales (1700) Fuente Precisada Oxigeno Industrial Menor (0120) Disuelto Bajo Comunidades sin (1200) alcantarillado sanitario (6500) Canteras (5100) Río Juan Río Juan 7.8 mi Comunidades sin Coliformes Martín Martín alcantarillado sanitario Fecales (1700) PRER20A (6500) Quebrada Quebrada 10 mi Fallas en sistema de Coliformes Fajardo Fajardo colección (0500) Fecales (1700) PREP21A Empresas de animales Oxigeno en confinamiento (1640) Disuelto Bajo Comunidades sin (1200) alcantarillado sanitario (6500) Pág. 88 Plan Sectorial para RNCEN INUNDABILIDAD Todos los ríos y quebradas que discurren y desembocan en el litoral de la RNCEN cuentan con cuencas relativamente cortas y escarpadas. Esto permite que la escorrentía generada en las partes altas de estas cuencas asociadas a la Sierra de Luquillo, y en donde se registra una gran precipitación pluvial, discurra con bastante rapidez hacia la costa. Esta condición, junto al relieve y a la poca elevación de los llanos costeros en el Corredor, permite que un área considerable de sus terrenos sea susceptible a inundaciones. La inundabilidad de los terrenos de la RNCEN ha promovido a su vez el desarrollo de grandes extensiones de humedales. En reconocimiento a su susceptibilidad a inundaciones y a su valor ecológico, en el año 1990, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) designó una extensión considerable de los terrenos de la RNCEN como parte del sistema de barreras costaneras. Esta designación, amparada en la Ley Federal de Barreras Costaneras, tiene el fin de evitar la pérdida de vida y propiedad, prohibiendo el financiamiento con fondos federales de cualquier estructura propuesta en aquellos terrenos designados en zonas inundables costeras. MAPA I- 14. ÁREAS DE BARRERAS COSTANERAS EN LA RNCEN Océano Atlántico Punta Cabeza Chiquita 193 Luquillo 992 Laguna Agens Printes San Miguel Seven Seas Convento Norte Las San Miguel II Paulinas Dos Mares Convento 883 940 Sur 984 Fajardo 983 194 0 05 1 Km Reserva Natural del Corredor Ecológico del Noreste Foto Aérea Año 2010 3 Carreteras principales Fuente de datos. FEMA 2013 Barrera Costera the Pág. 89 Plan Sectorial para RNCEN Para conocer mejor las áreas susceptibles a inundación en el RNCEN se examinan los Mapas de tasa de Seguros contra Inundaciones de 2009 (FIRM por sus siglas en Inglés) de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencia (FEMA). Estos mapas fueron creados bajo el Programa Nacional de Seguros de Inundación (NFIP, por sus siglas en Inglés) y han sido adoptados por la JP para la administración de valles inundables²⁴. De acuerdo al FIRM, un total de 1,118cds de terrenos de la RNCEN, correspondiente a un 37% de su área total (excluyendo los cuerpos de agua), es susceptible a inundaciones. El área inundable de la RNCEN estimada por FEMA representa el cálculo hecho para un evento con una ocurrencia de una vez cada 100 años. Este estimado, sin embargo, es uno estadístico, y no refleja necesariamente la realidad en términos de frecuencia y magnitud. Las clasificaciones de Áreas Especiales de Riesgo a Inundaciones (SFHA, por sus siglas en Ingles) para el área son: Zona A- Área susceptible a inundación con periodo de recurrencia de 100 años. La misma es determinada por métodos aproximados y para la cual no se indica elevación de la inundación base. Está ocupada aproximadamente de 314.9 cuerdas de terrenos de la RNCEN. Zona AE- Son las zonas que corresponden al límite entre el cauce mayor y la planicie inundable. Las mismas tienen un uno por ciento de probabilidad anual de ser inundadas. Esta zona es determinada por métodos detallados de análisis y en ocasiones, se indica la elevación de inundación base. Unas 666.6 cuerdas o aproximadamente 10.4% de la RNCEN ha sido clasificado como Zona AE. Zona VE- Es la zona en las planicies costeras que corresponde a áreas dentro del uno por ciento de probabilidad anual de ser inundadas por riesgos adicionales asociados a las marejadas ciclónicas. La misma es determinada por estudios detallados y se presenta la elevación de la inundación base. Gran parte de la línea de la costa de la RNCEN está sujeta a las marejadas ciclónicas. Esta representa aproximadamente 258.2 cuerdas y ocupa un 8.5% de la RNCEN. Por último, la zona que representa un 0.2% de probabilidad de ser inundada en un año abarca el .24% de la RNCEN, lo cual representa un 7.4 cuerdas de la Reserva. El 17 de abril de 2003, la lluvia producida tras el paso de una vaguada por la Isla provocó una gran inundación en los terrenos de la RNCEN. Los niveles de agua en el Río Sabana y el Río Pitahaya sobrepasaron los puentes de la carretera PR #3, los cuales se encuentran a una elevación de aproximadamente 16.4 pies (5 m) sobre el nivel del mar. 24 La JP es la agencia responsable de crear la reglamentación para disponer los desarrollos en las zonas inundables y, para estos propósitos, administra el Reglamento de Planificación Núm. 13 de riesgo a Inundaciones. Este reglamento adoptó los FIRM y los términos técnicos utilizados en los mismos. Pág. 90 Plan Sectorial para RNCEN Este evento estableció un récord para la descarga promedio diaria en el Río Sabana, de aproximadamente 31.7 m³/s, mientras que el flujo máximo o pico fue de aproximadamente 228 m³/s (Figueroa Álamo, C., Aquino, Z., Guzmán Ríos, S., and A. V. Sánchez, 2006). La inundación de la RNCEN durante este evento sobrepasó los niveles y la extensión estimada en los mapas producidos por FEMA. Menos de dos años después, el 15 de septiembre de 2004, la Tormenta Tropical Jeanne cruzó a través de Puerto Rico. La descarga promedio para ese día registrada en el Río Sabana fue de 25.1 m³/s, y el flujo pico, aproximadamente 151 m³/s (Figueroa Álamo, C., et al., 2006). La inundación ocurrida en ese día sobrepasó nuevamente el nivel y la extensión estimada hasta ese entonces por FEMA para un evento con una recurrencia de una vez cada 100 años. La escorrentía provocada por eventos de lluvia considerables y su efecto sobre los ríos y quebradas que discurren a través de la RNCEN, es responsable de la mayoría de las inundaciones que se registran en esta área. Sin embargo, es importante reconocer el efecto que pueden tener las marejadas sobre los niveles de inundación. En particular, la marejada ciclónica y el oleaje ocasionado por un evento de gran magnitud como un huracán. Durante el paso del Huracán Hugo por la RNCEN el 18 de septiembre de 1989, la marejada ciclónica y el nivel del oleaje alcanzaron una elevación de 9.9 pies (3.0 m) sobre el nivel promedio del mar, según se documentó en un punto justo al oeste de la playa La Selva (Torres Sierra, H., 1996). Las marejadas y el oleaje tienden a aumentar la extensión y elevación de las inundaciones en los llanos costeros. Esto ocurre cuando se combina la escorrentía y el aumento en el flujo de los ríos y quebradas como consecuencia de un evento de lluvia considerable, sumado al volumen de agua de mar que pueda penetrar hacia tierra adentro a causa de una marejada ordinaria, el oleaje, o en mayor grado, a una marejada ciclónica. En ocasiones, las marejadas y el oleaje pueden ser lo suficientemente fuertes como para reducir de forma significativa la descarga de los ríos y quebradas hacia el mar, ocasionando un remanso al "represar" las aguas tierra adentro. Este fenómeno provoca que se eleven aún más los niveles ordinarios de la inundación ocasionada solamente por la escorrentía. Los mapas de seguros de FEMA no incorporan el efecto combinado del oleaje con la escorrentía en la determinación de los niveles y extensión de las inundaciones costeras en Puerto Rico. Tampoco consideran la erosión resultante, la cual puede aumentar aún más la influencia del mar sobre la inundabilidad de los terrenos. Por tal razón, es imprescindible actuar con precaución en cualquier esfuerzo de planificación relacionado a usos del suelo en la costa en donde se utilicen los mapas publicados por FEMA como referencia, debido a que estos subestiman los niveles de inundación verdaderos. L6P Pág. 91 Plan Sectorial para RNCEN Es necesario reconocer que las inundaciones en la RNCEN aumentaran en intensidad y frecuencia de cara al futuro, como consecuencia de los efectos previsibles del cambio climático. El aumento en el nivel del mar, junto con la posibilidad de eventos meteorológicos más intensos y frecuentes afectando el área (Ej. huracanes), son dos elementos que requieren seria consideración como parte de cualquier designación de usos de terrenos y acciones de manejo a llevarse a cabo en la RNCEN (Intergovernmental Panel on Climate Change [IPCC], 2007). MAPA I- 15. ÁREAS INUNDABLES EN LA RNCEN Océano Atlántico Punta Cabeza 9 Millas Naúticas Ent Marina Chiquits RN Corredor Ecológico del Noreste Luquillo 992 Laguna Aguas Prietas a 937 San Miguel Seven Seas Convento Norte Las San Miguel II Paulinas Dos Mares Convento 933 Sur Fajardo 988 194 Reserva Natural Leyenda: Corredor Ecológico del Noreste (RNCEN) Limite Superficie Terrestre: Inundabilidad Reserva Natural Corredor Ecológico del Noreste (RNCEN) 02% Annual Chance Flood Hazard JUNTA DE PLANIFICACIÓN-2015 Limite Extensión Marina: Reserva Natural A 0 300 600 1,200 1,800 2,400 Corredor Ecológico del Noreste (RNCEN) AE Metros Escala: 1:34,542 Carreteras Principales AO del D Riosy Laguna VE Fuente de datos: FEMA, 2013 X 2.3 COMPONENTES BIÓTICOS DEL ÁREA 2.3.1 Flora y Fauna La RNCEN es un mosaico de ecosistemas costaneros que permiten el establecimiento de una gran diversidad biológica. Cuenta con 156 familias y 867 especies de las cuales 47 son endémicas (Tabla I-13). Se han documentado 54 especies consideradas como elementos críticos, de este grupo, 17 fueron designadas a nivel local o federal como especies en peligro crítico de extinción; peligro de extinción; amenazadas o vulnerables (Anejo 4). Pág. 92 Plan Sectorial para RNCEN TABLA I- 13. LISTA DE GRUPOS REPRESENTADOS EN LA RNCEN Y EN ECOSISTEMAS MARINOS RELACIONADOS Grupos Familias Especies Invertebrados 112 192 Porifera 1 1 Cnidarios 6 12 Moluscos 6 9 Anélidos 1 1 Arácnidos 14 30 Crustáceos 8 18 Diplópodos 5 6 Odonatos 3 8 Blatodeos 2 5 Isóptero 1 1 Ortóptero 3 5 Grupos Familias Especies Fásmido 2 2 Hemípteros 4 5 Homópteros 3 6 Coleópteros 5 9 Himenóptera 4 18 Dípteros 8 15 Lepidópteros 11 34 Efemerópteros 1 1 Equinodermos 2 2 Peces 21 36 Anfibios 3 7 Reptiles 8 18 Aves 43 124 Mamíferos 6 6 Plantas 96 488 Total 156 867 Por su abundancia, los invertebrados suelen utilizarse como bioindicadores de salud de ecosistemas y de la biodiversidad de éstos (Anejo 5). Son un componente imprescindible en la cadena alimentaria y la trasformación de la materia orgánica. En la RNCEN este componente de su biodiversidad está representado por 5 filos, 89 familias y 192 especies. Los estudios disponibles han permitido identificar que, dentro de este grupo, la RNCEN cuenta con 112 especies nativas, de las cuales 14 son endémicas; existen también 12 especies consideradas exóticas. Sus grupos más diversos involucran: las mariposas (Lepidoptera), y los arácnidos, particularmente arañas. La diversidad de peces en la RNCEN, tanto de agua dulce como marinas, posee valor comercial y recreativo. Cerca de 42 especies han sido detectadas en este grupo, 10 especies dulceacuícolas y 32 marinas. Algunos como el dajao (Agonostomus montícola) Pág. 93 Plan Sectorial para RNCEN y el cetí (Sycidium plumieri) son especies anfídromas, los juveniles viajan río arriba para alimentarse y reproducirse en agua dulce, sus larvas viajan río abajo hasta llegar a estuarios u océanos donde completan su desarrollo (Anejo 6). Leptodactylidae es la más diversa de las tres familias de anfibios encontradas en la RNCEN (Anejo 7). De las siete especies observadas cinco se agrupan como endémicas y dos introducidas. En el primer grupo se encuentran cuatro especies de coquíes y la ranita de labio blanco (Leptodactylus albilabris), mientras que en el segundo grupo se observó el sapo común (Bufo marinus) y la rana toro (Rana catesbeiana). Todas estas especies se encuentran comúnmente en las tierras bajas de Puerto Rico. De las ocho familias de reptiles presentes en la RNCEN, Gekkonidae y Polychrotidae cuentan con el mayor número de especies (Anejo 8). La primera incluye dos salamanquesas, y tres salamanquitas; la segunda familia se compone de 5 especies de lagartijos. Del total de especies 11 son endémicas, cinco nativas y dos introducidas. Además se han reportado una especie de siguana y dos de boa; la boa de Puerto Rico (Epicrates inornatus) y la boa de Islas Vírgenes (Chilobothrus garanti). Destacan dos tortugas de agua dulce y dos especies de tortugas marinas, el carey (Eretmochelys imbricata) y el tinglar (Dermochelys coriacea), esta última se ha convertido en la especie emblemática de la RNCEN. El tinglar es la tortuga viviente de mayor tamaño en el planeta, alcanzando un tamaño entre 4.4 pies (1.34 m) a 5.5 pies (1.67 m) en el largo de su cuerpo (Zug et al., 2001). Es una especie pelágica con la distribución más amplia de todas las tortugas marinas, ya que se puede encontrar en el Océano Pacífico, Atlántico e Índico desde Labrador (Canadá) y Alaska hasta Cabo de Buena Esperanza en África del Sur. No obstante se considera una especie en peligro de extinción a nivel federal y estatal, ya que se ha documentado que su anidaje ha disminuido debido al desarrollo de las playas y áreas costeras (NMFS & USFWS, 1992). Además cabe destacar que la especie está protegida por la Convención de Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestres (CITES, según sus siglas en inglés) y clasificada como una especie en peligro crítico de extinción en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés).²⁵ 25 La Lista Roja de la IUCN es un inventario del estado de conservación de especies de plantas y animales a nivel mundial. Varios criterios se utilizan para determinar el riesgo de extinción de las especies Pág. 94 Plan Sectorial para RNCEN Las costas de la RNCEN son una de las áreas más importantes de anidaje del tinglar en Puerto Rico y en la jurisdicción de los Estados Unidos. Desde 1986, el DRNA ha realizado recorridos de monitoreo en las costas de la RNCEN. Con base en un monitoreo sistemático desde 1993 hasta 2007, se han contabilizado 3,188 nidos con un promedio de anidamiento anual de 213. En este periodo, el año con menor anidaje fue en 1993 con 79 nidos reportados, y el mayor fue en 2007 con 411 nidos. La playa de San Miguel fue la más utilizada por los tinglares con 1,181 nidos documentados, seguido por Las Paulinas con 1,159 y El Convento con 848. TABLA I- 14. REGISTRO DE ACTIVIDADES DE ANIDAJE DE TINGLAR DESDE 1993-2007 EN LA RNCEN Playas Año Total por año El Convento Las Paulinas San Miguel 1993 23 48 8 79 1994 38 40 46 124 1995 14 12 25 51 1996 31 31 28 90 1997 41 44 72 157 1998 47 39 39 125 1999 32 51 19 102 2000 21 64 85 170 2001 97 121 128 346 2002 55 98 154 307 2003 116 130 114 360 2004 58 90 67 215 2005 89 149 169 407 2006 69 110 65 244 2007 117 132 162 411 Total 848 1,159 1,181 3,188 (Fuente: DRNA, sin publicar) Datos provistos por el DRNA, 2014; indican que durante el periodo de los años 2008 al 2014 el anidaje de tortugas marinas para las especies de Tinglar (Dermochely y Carey de Concha (Eretmochelys imbricata), la suma total de los eventos de anidaje desde el y subespecies. También, la lista contiene información sobre la taxonomía, distribución y conservación de las especies en riesgo. A su vez, tiene como objetivo servir de instrumento educador a las naciones para salvaguardar las especies de la extinción. La Lista Roja es revisada constantemente y está disponible en internet. Pág. 95 Plan Sectorial para RNCEN Río Mameyes en el municipo de Luquillo hasta Seven Seas en el Municipio de Fajardo se han contabilizado 2,240 nidos con un promedio anual de 320 nidos. En el grupo de especies exóticas halladas en la RNCEN se destaca la gallina de palo o iguana verde (Iguana iguana). Este reptil es nativo de Centro y Sur América, e introducido en Puerto Rico en la década de 1970 por las tiendas de mascotas. Actualmente son consideradas una plaga (Mckeown, 1996, Engeman Smith y Constantin, 2005). Suelen habitar y reproducirse en áreas costaneras, ríos y lagunas donde puedan escapar nadando con gran habilidad si se sienten acorraladas por depredadores (Conantand y Collins, 1998). Su época de reproducción es de noviembre a diciembre donde los machos crean territorio y rechazan a cualquier macho que se les acerque. Las hembras pueden tener, dependiendo de la edad, de 12 a 90 huevos (González y Ríos, 1997) que depositan en arena o zonas boscosas abiertas expuestas al sol; crean nidos complejos de uno a varios metros de profundidad. Esta especie es herbívora, pero además consume un pequeño porcentaje de invertebrados, y se ha identificado que se alimenta de carroña (Gingell y Harding 2005) y huevos de aves (Schwartz y Henderson, 1991). Entre los posibles efectos que puede representar esta especie para el ecosistema, se ha reportado por Mckie et al. (2005) en el estado de la Florida que perturban y destruyen huevos y crías nativas del estado y se ha documentado en Venezuela daños considerables a plantaciones (Rivero, 1998). El grupo de vertebrados terrestres con mayor diversidad documentada son las aves. Este taxón está representado por 16 órdenes, 43 familias y 124 especies (Anejo 9). De las 124 especies reportadas hasta el presente; 9 son endémicas, 60 residentes, 39 migratorias, y 16 introducidas. El orden Paseriformes agrupa la mayoría de las familias. Scolopacidae es la familia con mayor cantidad de especies, incluye 15 especies de playeros. Un total de 16 elementos críticos se cuentan en este grupo como la chiriría caribeña (Dendrocygna arborea), pato quijada colorada (Anas bahamensis), chorlito blanco (Charadius alexandrinus), chorlito melódico (Charadius melodus), palometa (Sterna dougalli), gallinazo caribeño (Fulica caribea), paloma sabanera (Patagioenas inornata wetmorei) y paloma cabeciblanca (Patagioenas leucocephala). Los mamíferos están representados por seis especies contenidas en seis familias (Anejo 10). Tres de estas especies son nativas: dos murciélagos y el manatí antillano (Trichechus manatus). Este último es un mamífero marino en peligro de extinción que Pág. 96 Plan Sectorial para RNCEN utiliza las praderas de yerbas marinas como refugio y para alimentarse. Entre las especies exóticas cabe mencionar la presencia de la mangosta (Herpestes javanicus) introducida erróneamente para el control de plagas. Esta especie se ha convertido en una amenaza para la fauna nativa y endémica de la Isla. Cuatrocientas ochenta y ocho (488) especies contenidas en 96 familias del Reino Plantae fueron descritas en la RNCEN en el 2008 (Anejo 11). Nueve de éstas son especies endémicas, 400 son nativas y 77 introducidas. La Fabacea es la familia más diversa con 65 especies, seguida por la Poaceae con 41. Once especies fueron catalogadas como elementos críticos por el Programa de Patrimonio Natural del DRNA entre las que destacan la arana (Shoepfia arenaria), la cóbana negra (Stahlia monosperma), el matabuey (Goetzea elegans), todas clasificadas como elementos en peligro de extinción o amenazadas a nivel local y federal, y el guayabacón de Fajardo (Eugenia fajardensis), especie endémica cuya distribución actual se limita a la RNCEN y Vieques. Para el año 2010, el DRNA preparó el documento de designación del Area de Planificación Especial de la Gran Reserva del Noreste (APEGRN). En el mismo se incluyó un listado de la fauna y flora observadas en terrenos de la Gran Reserva Natural del Corredor Ecológico del Noreste (GRNCEN). A pesar de que el APEGRN incluia una porción de territorio que al presente están delimitado como parte de las AARNCEN, este listado se consideró como referencia para este Plan Sectorial. Por otro lado se incluye como Anejos-13 y 14, el listado de especies que han sido reportadas en la RNCEN por miembros de la Coalición, organizaciones conservacionistas o visitantes a nivel individual sometido en vista pública; para la eventual confirmación de datos por parte del DRNA. Pág. 97 Plan Sectorial para RNCEN TABLA I- 15. AVES CATALOGÁDAS COMO ELEMENTOS CRÍTICOS OBSERVADOS Familia Nombre Científico Nombre Común Status Designación Anatidae Dendrocygna arborea Chiriría Residente CR Nomonix dominica Pato dominico Residente EN Anas bahamensis Pato Quijada EC Colorada Oxyura jamaicensis Pato chorizo Residente VU Charadriidae Charadrius alexandrinus Playero blanco Residente CR Charadrius melodus Playero Migratorio CR,T melodioso Columbidae Patagioenas inornata Paloma sabanera Endémica EN, E wetmorei Patagioenas leucocephala Paloma Residente DD cabeciblanca Emberizidae Ammodramus savannarum Gorrión Residente DD chicharra Falconidae Falco peregrinus tundrius Falcón peregrino Migratorio CR, E Icteridae Icterus portoricensis Calandria Residente DD Agelaius xanthomus Mariquita de PR E,E,EC Laridae Sternula antillarum Gaviota pequeña Residente DD Sterna dougalli Palometa Residente VU, T Pelecanidae Pelecanus occidentallis Pelícano pardo Residente EN, E Podicipedidae Tachybaptus dominicus Tigua Residente DD Rallidae Fulica caribaea Gallinazo Residente VU Vireonidae Vireo latimeri Bien-te-veo Endémico LR/dc Fuente: Documento de Designación APEGRN, DRNA, noviembre 2010 Plantas Observadas en los Terrenos de la GRNCEN, que se consideran como Elementos Críticos con Registro en el Banco de Datos Biológicos y de Conservación del DRNA LEYENDA: End = Elemento biótico endémico de Puerto Rico. EC = Elemento crítico del Programa de Patrimonio Natural del DRNA CR = En peligro crítico de extinción en Puerto Rico. EN = En peligro de extinción en Puerto Rico. VU = Vulnerable en Puerto Rico. DD = Especie para la cual hay una deficiencia de datos. LR/dc = Especie de menor riesgo, dependiente de esfuerzos de conservación. E = En peligro de extinción en el ámbito federal (del inglés, endangered). T = Vulnerable en el ámbito federal (del inglés, threatened). Pág. 98 Plan Sectorial para RNCEN TABLA I- 16. FLORA CATALOGÁDAS COMO ELEMENTOS CRÍTICOS Familia Nombre Científico Nombre Común Designación Convolvulaceae Ipomoea setifera EC Leguminosae- Caesalpinioideae Stahlia monosperma cóbana negra EC, VU, E Papilionoideae Caesalpinia bonduc mato de playa EC Malvaceae Thespesia grandiflora End EC Myrtaceae Eugenia fajardensis guayabacón o End EC guayabota de Fajardo Eugenia sessiliflora EC Olacaceae Schoepfia arenaria arana End, EN, T Polygonaceae Coccoba rugosa ortegón End, EC Rubiaceae Erithalys fruticosa EC Rubiaceae Rondeletia pilosa cordobancillo peludo EC Sapotaceae Manilkara pleeana zapote de Costa, Ausuba, End, EC Mameyuelo Simaroubaceae Picrasma excelsa palo amargo EC Solanaceae Goetzea elegans matabuey End, EN, E Fuente: Documento de Designación APEGRN, DRNA, noviembre 2010 Plantas Observadas en los Terrenos de la GRNCEN, que se consideran como Elementos Críticos con Registro en el Banco de Datos Biológicos y de Conservación del DRNA LEYENDA: End = Elemento biótico endémico de Puerto Rico. EC = Elemento crítico del Programa de Patrimonio Natural del DRNA CR = En peligro crítico de extinción en Puerto Rico. EN = En peligro de extinción en Puerto Rico. VU = Vulnerable en Puerto Rico. DD = Especie para la cual hay una deficiencia de datos. LR/dc = Especie de menor riesgo, dependiente de esfuerzos de conservación. E = En peligro de extinción en el ámbito federal (del inglés, endangered). T = Vulnerable en el ámbito federal (del inglés, threatened). 2.3.2 Ecosistemas La estructura compleja de las comunidades vegetales de Puerto Rico y la alta variabilidad de sus componentes biofísicos, tales como: sucesión, altitud, geología, precipitación, y tipo de suelo, determinan los tipos de bosques y comunidades vegetales presentes en la Isla. La combinación de estos y otros factores como el cambio de uso del suelo, ha servido de base para desarrollar diversos sistemas de clasificación utilizados para agrupar e identificar las asociaciones vegetales de la Isla. Para los fines de este estudio, los ecosistemas de la RNCEN se delimitaron en función de la distribución y cobertura de la vegetación dominante excepto en el caso de ríos, quebradas, lagunas y ecosistemas marinos. Las áreas que definen los límites de los ecosistemas equivalen a unidades de manejo. Debido a su gran extensión y variabilidad biofísica la RNCEN es un área natural representativa de la diversidad de ecosistemas costeros existentes en la costa norte de Puerto Rico. Por lo mismo, la clasificación y delimitación de sus ecosistemas es complejo. La diversidad de ecosistemas terrestres, particularmente la ocurrencia de Pág. 99 Plan Sectorial para RNCEN parchos discretos de vegetación, dificultan el manejo y la toma de decisiones a largo plazo. Por lo tanto para este estudio, estos ecosistemas fueron zonificados integrando tres sistemas de clasificación de vegetación con el fin de delimitar unidades de mayor tamaño. Los sistemas de clasificación de comunidades vegetales son los siguientes: Mapa de Zonas de Vida de Holdridge como herramienta para el desarrollo de mapas de ecosistemas (Lugo A. E. et al., 1999). El desarrollo de mapas de ecosistemas basados en el sistema de Zonas de Vida de Holdridge tiene grandes fortalezas metodológicas porque está basado en procesos ecosistémicos impulsados por factores climáticos y porque reconoce respuestas ecofisiológicas de las plantas; es jerárquico, y permite el uso de criterios diferentes en los niveles de comunidad y estado sucesional de la vegetación. Este mapa reconoce 38 zonas de vida a lo largo de Estados Unidos. En Puerto Rico existen seis zonas de vida de acuerdo al sistema Holdridge (Ewel, J.J. & Whitmore, J. L., 1973). Estas son, en orden de extensión territorial: bosque húmedo subtropical, bosque muy húmedo subtropical, bosque seco subtropical, bosque muy húmedo montano bajo subtropical, bosque pluvial montano bajo subtropical y bosque pluvial subtropical (Lugo, A. E., 2005). Clasificación por Zonas Geoclimáticas. Sistema que combina los seis tipos de climas o zonas de vida identificados en el sistema Holdridge, con las seis agrupaciones geológicas primarias en la Isla, resultando en 28 unidades o zonas geoclimáticas para Puerto Rico. Lugo consolidó recientemente estas 28 zonas geoclimáticas en 10 tipos o grupos de bosques para facilitar su comprensión y aplicación a nivel isla (Lugo, A. E., 2005). El Proyecto GAP de Puerto Rico (Puerto Rico Gap Analysis Project PRGAP). Desarrollado e implementado por el Instituto Internacional de Dasonomía Tropical (IITF, por sus siglas en inglés), el DRNA, el USGS y North Carolina State University, constituye el esfuerzo más reciente de caracterización de los usos del suelo y los tipos de vegetación existentes en la Isla. En éste se definieron 70 clases de patrones de cobertura del terreno para Puerto Rico bajo un sistema jerárquico de clasificación. La vegetación natural se clasificó en bosque cerrado, bosque abierto, arbustos o pastizales. Las clasificaciones de bosque cerrado y pastizales son definidas más a fondo en seco, húmedo, mojado o inundado. Estas unidades han sido diferenciadas entre, si ocurren en suelos derivados de caliza, aluvial, serpentina 0 substratos no calcáreos. Varios de los tipos de bosque cerrado fueron clasificados de acuerdo a su edad (i.e. primario, secundario maduro, o joven secundario). Los humedales fueron clasificados en arbolado, herbáceo, salino o no salino, y temporalmente inundado o emergente. Finalmente, información sobre comunidades de flora dominante, y especies Pág. 100 Plan Sectorial para RNCEN representativas de la unidad de cobertura de terreno, fue incorporada cuando ésta estuvo disponible (Gould, W., et al., 2007). A base de los estudios en el área de la RNCEN se han identificado varios tipos de bosques. De acuerdo al sistema Holdridge, en el Corredor se pueden observar el bosque húmedo subtropical y el bosque seco subtropical. Es importante destacar que todas las zonas de vida identificadas en Puerto Rico están representadas en una región de apenas 13 millas (21 km) de longitud, formada por la RNCEN, la Reserva Natural de Las Cabezas de San Juan y el Bosque Nacional El Yunque. Los cambios en precipitación, elevación y temperatura observados en toda esta zona constituyen uno de los gradientes ambientales más marcados de todo el Caribe (Lugo, A. E., 2005). Esto ha fomentado a su vez una biodiversidad extraordinaria en toda esta región. En la RNCEN se han identificado a su vez tres zonas geoclimáticas. Estas son: el bosque seco subtropical sobre terreno aluvial y otros sedimentos no consolidados, el bosque húmedo subtropical sobre terreno aluvial y otros sedimentos no consolidados y el bosque húmedo subtropical sobre roca volcánica efusiva que sufre alteraciones hidrotermales. De acuerdo a las descripciones hechas en Lugo, A. E., 2005, en la RNCEN existen cuatro tipos de bosques: bosques secos costeros sobre substrato volcánico, bosques secos y húmedos en valles aluviales, bosques húmedos costeros sobre sustrato arenoso y bosques húmedos en tierras bajas sobre sustrato volcánico. El Proyecto GAP de Puerto Rico identificó para la RNCEN 29 de las 70 clases de cobertura de terreno definidas para la Isla, de las cuales 26 corresponden a la clase principal de vegetación natural (Gould, W., 2008). Una vez analizada e integrada la data recopilada mediante los diversos métodos y sistemas de clasificación de comunidades vegetales descritos anteriormente, los ecosistemas y asociaciones vegetativas de la RNCEN fueron agrupados en las categorías siguientes: bosques, humedales leñosos, humedales herbáceos, pastos, suelo expuesto, playas, cuerpos de aguas, arrecifes de coral y praderas de yerbas marinas. El desarrollo o estructura vegetativa y el régimen hídrico de los suelos fueron los dos factores principales utilizados para definir estos ecosistemas (Mapa I-16). Los humedales leñosos son considerados típicamente como bosques. Sin embargo, los hemos agrupado como un ecosistema principal formado por dos asociaciones up Pág. 101 Plan Sectorial para RNCEN identificadas bajo manglares y otros pantanos.²⁶ El resto de los bosques definidos como tal en la RNCEN crecen en suelos no hídricos o firmes. La información a continuación incluye una descripción de cada uno de los ecosistemas antes mencionados, las especies predominantes o más comunes presentes en éstos, incluyendo especies raras, y elementos críticos documentados, junto a una breve descripción de aquellos factores o actividades negativas que representan una amenaza a su integridad ecológica. Las playas, las praderas de yerbas marinas y los arrecifes de coral se discuten como parte de los ecosistemas presentes en la RNCEN, estos se les reconoce e incorpora como parte de los esfuerzos de preservación y conservación propuestos, para garantizar el manejo integral de la RNCEN. Es importante destacar que los ecosistemas localizados en las llanuras costeras y colinas bajas de la RNCEN, representan una de las regiones más impactadas por actividades antropogénicas en Puerto Rico. En la actualidad, esta zona fisiográfica es una de las menos protegidas en la Isla (Gould, W., et al., 2007). La designación de la RNCEN provee una oportunidad extraordinaria para lograr preservar la integridad ecológica de este patrimonio natural amenazado. Su conservación y restauración, esto último en aquellas áreas que lo necesiten, merece por lo tanto prioridad. TABLA 17 ECOSISTEMAS DE LA RNCEN Ecosistema Cuerdas Aprox. Hectáreas % de cobertura Bosque Seco Arenoso 94.487 37.137 3.1 Bosque Húmedo Arenoso 168.348 66.167 5.5 Bosque Seco Volcánico 215.094 84.540 7.0 Bosque Húmedo Volcánico 596.495 234.446 19.5 Manglar 219.735 86.365 7.2 Pantano 28.104 11.046 0.9 Humedal Herbáceo 529.293 208.033 17.3 Cuerpo de Agua 126.153 49.583 4.1 Playa Arenosa 92.118 36.206 3.0 Playa Rocosa 4.201 1.688 0.1 Pastos 915.686 359.901 30.0 Suelo Expuesto 67.511 26.534 2.2 26 El término pantano denota humedales en los cuales su vegetación predominante está constituida por vegetación leñosa, principalmente arbórea. Para propósitos de este documento, hemos distinguido los humedales leñosos arbóreos llamados manglares aparte de otros tipos de pantanos también presentes dentro de la RNCEN. La salinidad de los suelos sería un factor determinante empleado para distinguir entre las asociaciones de Manglar con respecto a los demás tipos de Pantano. Pág. 102 Plan Sectorial para RNCEN BOSQUES Los bosques de la RNCEN tienen una extensión aproximada de 1,074.4 cds (422.2 ha), o un 35.1% de la extensión total de la Reserva. Incluyen varias asociaciones, de fisionomía, composición y dominancia particulares y distintivas tales como bosques de galería, arboledas o bosques siempre verdes del litoral y vegetación de plato rocoso, entre otras, en diferentes estados de sucesión. Éstos han sido consolidados en cuatro grupos principales, utilizando como criterio principal el origen geológico de los suelos junto a la humedad y la precipitación pluvial registrada en la zona. Los bosques sobre sustrato arenoso se encuentran en una franja a lo largo del litoral, o sub-litoral producto de la deposición de este material por el oleaje y las corrientes del mar o por el viento costero. Los bosques sobre sustrato de origen volcánico están localizados, en las lomas y llanuras no inundables de la RNCEN, con excepción del litoral rocoso compuesto por el promontorio de Punta Cabeza Chiquita. Los bosques secos en la RNCEN se encuentran localizados en terrenos del litoral costero alrededor de la Laguna Aguas Prietas, así como en la colina al sur de este cuerpo de agua. Climatológicamente, este sector de la RNCEN forma parte de la región nororiental de la Isla, caracterizada por una precipitación pluvial menor en relación al promedio registrado en Puerto Rico (DRNA, 2004b; Ewel, J.J. & Whitmore, J. L., 1973). Esta zona de la RNCEN constituye una punta, cabo o proyección terrestre bordeada al este, norte y oeste, por el mar y por ende sujeta a la dinámica particular del oleaje de la zona y los vientos costeros directos acompañados de aerosol del mar. Dicha característica, junto al bajo relieve del terreno, facilita el efecto secante de la brisa marina sobre la vegetación, contribuyendo marcadamente a la condición de aridez observada en el área. El buen drenaje de los suelos arenosos, y la poca profundidad de aquéllos de origen volcánico, no permiten la retención prolongada de humedad, resultando finalmente en el desarrollo de vegetación mayormente xerofítica. Este tipo de vegetación se distingue por contener una alta proporción de árboles y plantas de hojas simples y pequeñas, esclerófilas o duras, y brillosas debido a la capa de cutícula que ejerce sobre éstas el beneficio de protegerse del salitre y reducir su acción deshidratante (DRN, 1992). Pág. 103 Plan Sectorial para RNCEN El resto de los terrenos en la RNCEN presentan condiciones de mayor precipitación, lo que sumado a la existencia de las quebradas y ríos, favorece el crecimiento de un tipo de vegetación adaptada a condiciones más húmedas. Aun cuando las condiciones edáficas y de humedad variable benefician o limitan a unas especies sobre otras, existen varias especies de árboles y plantas que han logrado establecerse a través de toda la región. Entre éstas se encuentran, el almácigo (Bursera simaruba), el roble nativo (Tabebuia heterophyla), el úcar (Bucida buceras), el tamarindillo (Leucaena leucocephala), el tintillo (Randia aculeata) y el icaco (Chrysobalanus icaco) (Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c; DRN, 1992; Wunderlee, J., sin publicar). El pitirre (Tyrannus dominicensis), el ruiseñor (Mimus polyglottos), el zorzal pardo (Margarops fuscatus), la reinita común (Coereba flaveola), la rolita (Columbina passerina), la tórtola cardosantera (Zenaida aurita), la tórtola aliblanca (Zenaida asiatica), el gorrión negro (Tiaris bicolor), el zumbador crestado (Orthorhyncus cristatus) y la paloma turca (Columba squamosa) son algunas de las especies de aves observadas con regularidad a través de todos los tipos de bosques en la RNCEN. Entre éstas también están el carpintero de Puerto Rico (Melanerpes portoricensis), la reina mora de Puerto Rico (Spindalis portoricensis) y la reinita mariposera (Dendroica adelaidae), clasificadas como elementos críticos por el DRNA (Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c; DRN, 1992; Wunderlee, J., sin publicar). La descripción sobre las especies observadas en cada uno de los cuatro tipos de bosque identificados en la RNCEN y presentada a continuación, fue tomada en su mayoría de las siguientes referencias: Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c; DRN, 1992; y Wunderlee, J., sin publicar. Esta información fue complementada con observaciones realizadas en varias visitas de campo realizadas a diversos lugares de esta zona, la última llevada a cabo el 7 de febrero de 2008. Bosque Seco Arenoso Esta asociación ocupa cerca de 94.5 cds (37.1 ha), limitadas a un bolsillo justo al sur de Playa Escondida o Playa Colorá, y a una franja de terreno en el litoral costero entre la Laguna Aguas Prietas y la Playa El Convento. En este tipo de bosque abundan especialmente el almácigo, el úcar, el roble nativo, la emajagüilla (Thespesia populnea), el mangle de botón y el tamarindillo. El jayajabico (Erithalis fruticosa) es un arbusto clasificado como elemento crítico y que forma parte de esta asociación. Pág. 104 Plan Sectorial para RNCEN Algunas especies migratorias de reinitas que han sido observadas incluyen a la candelita (Setophaga ruticilla), la reinita pechidorada (Parula americana) y la reinita galana (Dendroica discolor) (Raffaele, H., et al., 1998). Los árboles localizados en los alrededores de la casa de playa del gobernador en la Playa El Convento son utilizados como dormidero por varias colonias compuestas por el perico monje (Myiospsitta monachus), el perico aliamarillo (Brotogeris versicolurus) y el perico frentianaranjado (Aratinga canicularis). El cobito (Coenobita clipeatus) es a su vez un cangrejo bastante común en esta área. La franja de bosque seco arenoso entre la desembocadura del canal de la Laguna Aguas Prietas y el promontorio de Cabeza Chiquita, es utilizada con bastante intensidad por bañistas y personas que visitan el segmento de playa aledaño durante los fines de semana. En ocasiones se puede observar gran acumulación de basura y otros desperdicios dejados por algunos de los usuarios, resultando en perjuicio de la calidad natural de este lugar. El área ocupada en Puerto Rico por bosques secos, particularmente donde el sustrato arenoso ha sido depositado por acción del mar, es muy limitada. Esencialmente está restringida al extremo este de la Isla, incluyendo las islas municipios de Vieques y Culebra, algunos bolsillos en la Isla de Mona y segmentos estrechos en el suroeste de la Isla. La escasa humedad de los suelos hace de este ecosistema uno muy sensitivo a perturbaciones, por lo que su conservación debe ser garantizada. Bosque Húmedo Arenoso Este tipo de bosque ocupa un área de aproximada de 168.3 cds (66.2 ha) de terreno. Se extiende en una franja a lo largo de prácticamente todo el litoral costero, desde cerca de la desembocadura de la Quebrada Fajardo en el este, hasta la desembocadura del Río Sabana al oeste. Entre los árboles y otras formas de crecimiento más comunes se encuentran la uva de playa (Coccoloba uvifera), la emajagüilla, el almendro (Terminalia catappa), el úcar, la palma de coco (Cocos nucifera), el noni (Morindia citrifolia), la lengua de vaca (Sansevieria hyancinthoides), la hoja menuda (Eugenia biflora), el maraimaray (Dallbergia ecastaphyllum), la maría (Calophyllum calaba) y la moca (Andira inermes). Pág. 105 Plan Sectorial para RNCEN El jayajabico (Erythalis fruticosa), la cóbana negra (Stahlia monosperma), el haba de San Antonio (Caesalpinia bonduc), la palma real (Roystonea borinquena) y la palma de corozo (Acrocomia aculeata) son elementos críticos vegetales documentados mayormente en este tipo de bosque de la RNCEN. Entre las especies de aves que se observan con bastante regularidad están, entre otras, el chango (Quiscalus niger) y el falcón común (Falco sparverius). El falcón peregrino (Falco peregrinus), clasificado como un elemento crítico, también se ha documentado sobrevolando esta zona, aunque principalmente en la época de invierno. La gallina de palo (Iguana iguana) utiliza este bosque con bastante frecuencia para anidar, especialmente en aquellas áreas donde el sotobosque está abierto. La franja de bosque húmedo arenoso en el sector de La Selva es uno de los lugares de anidaje más utilizadas por este reptil en la RNCEN. Aparentemente, las iguanas aprovechan los claros hechos en la vegetación por algunas de las personas que frecuentan esta zona para disfrutar de la playa adyacente. Al oeste de la desembocadura secundaria del Río Pitahaya, en el litoral costero de la finca San Miguel, existe un rodal de pino australiano (Casuarina equisetifolia), árbol introducido en Puerto Rico. La vegetación del sotobosque en rodales densos compuestos por esta especie es usualmente escasa. Esto se debe a que la hojarasca es de descomposición lenta, lo que ocasiona una capa gruesa sobre el suelo que a menudo puede resultar alelopática a otras plantas. Esta especie, sin embargo, ha sido empleada en algunos países para restaurar y promover la cubierta vegetativa en suelos degradados (Parrotta, J. A., 1993). Es importante determinar, por lo tanto, los efectos que pudiera tener este rodal en la integridad natural de este segmento de bosque en la RNCEN, principalmente cuando se ha reportado que las raíces del pino australiano pueden interferir con el anidaje de tortugas marinas (Parrotta, J. A., 1993). Son pocas las áreas en Puerto Rico que todavía albergan bosques húmedos sobre sustrato arenoso. Estos bosques, cercanos a las playas, han sido afectados por numerosas actividades antropogénicas. Inicialmente, fueron cortados en su mayoría para la producción de carbón, y sustituidos posteriormente con plantaciones de palma Pág. 106 Plan Sectorial para RNCEN de coco. En las últimas décadas han ido perdiendo espacio adicional como consecuencia del desarrollo urbano. La sucesión en este tipo de bosque es lenta, ya que las perturbaciones aparentan haber sido crónicas y la vegetación no ha tenido tiempo suficiente para regenerarse y crecer a etapas maduras (Lugo, A. E., 2005). Bosque Seco Volcánico El bosque seco volcánico cubre una extensión aproximada de 215.1 cds (84.5 ha). Gran parte de este bosque se encuentra localizado a lo largo del litoral costero de la RNCEN de cara a la ensenada del Balneario de Seven Seas, y en la colina al sur de la Laguna Aguas Prietas, bajo el ámbito de la Reserva Natural de Seven Seas. El algarrobo (Hymenaea courbaril), el corcho bobo (Ochroma lagopus), la péndula (Citharexylum fruticosum), la malagueta (Pimenta racemosa var. racemosa), el carubio (Zanthoxylum monophyllum), el tamarindo (Tamarindus indica) y el palo de vaca (Bourreria succulenta var. succulenta) son algunas de las especies de plantas más comunes reportadas en este tipo de bosque (DRNA, 2006; DRNA, 2002). La vegetación en el promontorio de Cabeza Chiquita se distingue del resto de esta asociación debido a su forma achaparrada. Además, exhibe condiciones más áridas debido a la exposición directa al salitre y a los vientos a nivel del mar. A parte de incluir algunas de las especies antes mencionadas, en este sector también crecen el alhelí blanco (Plumeria alba), el barbasco (Jacquinia arborea), la uvilla (Coccoloba diversifolia), el corcho (Guapira fragans), el tintillo (Randia aculeata), el clavelón de playa (Borrichia arborescens) la santa maría (Lantana involucrata), la margarita de las rocas (Wedelia calycina var. calycina), el erizo o melón de costa (Melocactus intortus) y el lirio blanco (Hymenocallis caribaea). En este mismo lugar existen varios arbustos raros, pertenecientes al género Coccoloba, y que aparentan ser híbridos entre la uva de playa y la uvilla (Coccoloba uvifera x diversifolia). El guayabacón (Eugenia fajardensis) y los árboles sin nombre común Eugenia sessiliflora y Ziziphus rignonii, son otras especies poco comunes y clasificadas como elementos críticos encontradas en la unidad de bosque seco volcánico. El pájaro bobo menor (Coccyzus minor), el juí blanco (Elaenia martinica), el juí de Puerto Rico (Myarchus antillarum), el zumbadorcito de Puerto Rico (Chlorostilbon maugaeus) y el comeñame (Loxigilla portoricensis) han sido avistados en este LOP Pág. 107 Plan Sectorial para RNCEN ecosistema. Las tres últimas especies de aves están clasificadas como elementos críticos. La boa de Islas Vírgenes (Epicrates monensis granti) elemento crítico en peligro de extinción, también ha sido informada para este tipo de bosque en la RNCEN. El extremo este de esta asociación forestal, colindante con el área donde están ubicado el estacionamiento para las casas rodantes o "trailers" en el Balneario de Seven Seas, se encuentra afectado por un pequeño vertedero en donde se depositan escombros. Parte de este bosque ha sido afectado también un poco más hacia el sur, como parte de un camino en tierra abierto con maquinaria a mediados de la década de 1990. Los cortes hechos en el terreno, y las pendientes en algunos segmentos del camino, han causado una gran erosión del suelo, evitando la regeneración de vegetación. En el bosque localizado en Punta Cabeza Chiquita se han comenzado a abrir algunos caminos peatonales entre la vegetación por personas que disfrutan visitar esta área por su paisaje espectacular. Esta actividad tiene el potencial de afectar negativamente la vegetación sensitiva y característica de este promontorio, en la medida que un número mayor de visitantes camine indiscriminadamente sobre el lugar. Los bosques secos costeros sobre sustrato volcánico han estado sujetos a las mismas transformaciones que otros bosques en la Isla. La representación de especies endémicas en este tipo de bosque es de 14 especies o el 10% de las especies endémicas a Puerto Rico, y del cual dependen al menos siete especies de plantas amenazadas o en peligro de extinción (Lugo, A. E., 2005). Por lo tanto, la conservación de este ecosistema es indispensable para la recuperación y protección de una parte sustancial del patrimonio florístico de la Isla, incluyendo las especies de fauna que dependen del mismo. Bosque Húmedo Volcánico Este tipo de bosque, con aproximadamente 596.5 cds (234.4 ha), es el más extenso en la RNCEN. El mismo se ha desarrollado en terrenos firmes con topografía ondulada, en pendientes pronunciadas y en los topes de las colinas de esta región, en dirección oeste a partir de la Laguna Aguas Prietas. El algarrobo (Hymenea courbaril), el espino rubial (Zanthoxylum monophyllum), el mameyuelo (Ardisia obovata), la jagua (Genipa americana), y el palo de vaca (Bourreria suculenta) son algunos de los árboles encontrados con bastante regularidad. El bosque húmedo volcánico contiene el mayor número de árboles y plantas clasificadas como elementos críticos. Estas incluyen el ortegón (Coccoloba rugosa), la araña (Schoepfia Pág. 108 Plan Sectorial para RNCEN arenosa), la leña amarga (Picrasma excelsa), el cordobancillo peludo (Rondeletia pilosa), el guayabacón (Eugenia fajardensis), la olaga (Malpighia fucata), el matabüey (Goetzea elegans), el uvero de monte (Cocoloba sintenisii), la maga (Thespesia grandiflora), el zapote de costa (Manilkara pleeana) y la ceiba (Ceiba pentandra). Gran parte de estas especies están concentradas en una loma en la finca Convento Norte, que divide las cuencas hidrográficas de la Laguna Aguas Prietas y la Quebrada Fajardo. Fotos aéreas del año 1931, junto a una composición florística de especies nativas casi en su totalidad, evidencian que esta localidad no ha sido deforestada o alterada significativamente por actividades antropocéntricas en el pasado. El grado de conservación de los bosques de la loma de la Finca Convento Norte le atribuye el valor de ser uno de los pocos remanentes de bosque primario costero en la Isla. El guaraguao (Buteo jamaicensis), el zumbador dorado (Anthracotorax dominicus) y el judío (Crotophaga ani) son algunas de las especies de aves más comunes en el bosque húmedo volcánico. La calandria (Icterus portoricensis), la paloma sabanera (Columba inornata), el bienteveo (Vireo latimeri), el san pedrito (Todus mexicanus) y la boa de Puerto Rico, son elementos críticos faunísticos reportados también en este tipo de asociación vegetativa. El bosque húmedo volcánico es uno de los ecosistemas que mayor impacto ha sufrido en la RNCEN. Los pastos remanentes de la actividad ganadera, junto a la construcción de caminos en tierra, y el uso creciente de vehículos de campo traviesa, ha ocasionado la fragmentación y degradación de este ecosistema. Estos impactos inciden indirectamente sobre otros ecosistemas adyacentes en tierras bajas, ya que los terrenos ocupados por el bosque húmedo volcánico drenan, y por lo tanto, ayudan a mantener la hidrología de la que dependen los humedales herbáceos y los humedales leñosos. Los bosques húmedos sobre sustrato volcánico son zonas de transición entre bosques secos y húmedos de los valles costeros sobre sustrato arenoso y aluvial, similares a los encontrados en los terrenos bajos en la RNCEN, y los bosques montanos bajos muy húmedos y los pluviales sobre sustrato volcánico, como los pertenecientes al Bosque Nacional El Yunque. Estos han sufrido grandes desmontes, por lo que es difícil encontrar rodales en estado natural en Puerto Rico. Especies endémicas como el múcaro de Puerto Rico (Megascops nudipes) habitan regularmente esta asociación vegetativa (Lugo, A. E., 2005). Esta ave no ha sido documentada en la RNCEN, por lo que la restauración de este ecosistema brindaría la oportunidad para reintroducir ésta y otras especies en la zona, fomentando así la conectividad entre los ecosistemas costeros y montañosos en la región este de la Isla. Pág. 109 MAPA I- 16. ECOSISTEMAS EN LA RNCEN Oceano Muanuco 0 0.5 1 Km Foto Aérea Año 2010 Punta Cabeza Chiquita Bsa Bsv Pa Aym Bsa Bsa Ma Ca Ma Pr Pt Ca Pa Aym Bha Aym Pa Bhv Ma Ps Aym Bsa Aym Ps Bha Bha Ca Aym 98 Ps Hh Ma Pa Ma Pt Bhv Bhv Bsv Hh Hh Hh Ps Bha Bhv Ma Se Bhv Bhv Bhv Bhv Hh Pt Hh Hh Ps Bhv Ps Pt Ps Hh Bhv Bhv Ps Ps R 983 940 Ps Hh Se Se Ps 987 0 3 984 988 194 3 Reserva Natural del Corredor Ecológico Ecosistemas del Noreste Bosque Húmedo Arenoso (Bha) Humedal Herbaceo (Hh) Playa Arenosa (Pa) Cuerpo de Agua (Ca) Carreteras principales Bosque Húmedo Volcánico (Bhv) Manglar (Ma) Playa Rocosa (Pr) Bosque Seco Arenoso (Bsa) Pantano (Pt) Suelo Expuesto (Se) Bosque Seco Volcánico (Bsv) Pastos (Ps) Arrecife y Yerbas Marinas (Aym) Plan Sectorial para RNCEN HUMEDALES Los humedales son ecosistemas de alta productividad, considerados transicionales entre los sistemas acuáticos y terrestres. Entre sus características fundamentales se destaca el volumen de agua que existe en ellos. Generalmente, los humedales se clasifican a base de su hidrología, vegetación y tipos de suelo o sustrato. Estos últimos se caracterizan por estar inundados o saturados de agua, en forma esporádica o permanente y componerse comúnmente de un alto contenido de materia orgánica y sedimentos anaeróbicos, o deficientes en oxígeno. Esta característica permite que solamente plantas con adaptaciones particulares, mediante estrategias morfológicas, fisiológicas o reproductivas puedan habitar exitosamente estos ecosistemas. En muchas de estas plantas, llamadas plantas hidrófitas, los tallos y hojas se encuentran expuestos a la atmósfera al igual que la mayoría del resto de las plantas terrestres. Sin embargo, el sistema de raíces se desarrolla y crece adecuadamente, en un medio saturado de agua, debido a las modificaciones evolutivas de sus células que le permiten el intercambio de oxígeno, aún dentro del agua o en suelos o sustratos saturados. Es importante notar, en cambio, que los humedales también pueden estar ausentes de vegetación (Adams, D. B. y J. M. Hefner, 1996; Rodríguez, J. C. y F. Grana, 1996; Quevedo Bonilla, V., 1995). El sistema de clasificación de humedales propuesto por Cowardin et al. (1979) es posiblemente el más conocido y empleado en los Estados Unidos y en Puerto Rico por las agencias gubernamentales, incluido el Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre (USFWS, por sus siglas en inglés), para preparar mapas e inventarios sobre humedales. El sistema de clasificación de Cowardin agrupa cinco categorías generales de humedales: palustre, lacustre, ribereño, estuarino y marino. La primera incluye solamente áreas con vegetación, mientras que las restantes también comprenden hábitat de aguas profundas. Cowardin describe estas categorías de la siguiente forma (DRNA, 1995; Cowardin, L. M., et al., 1979): 1. Sistema palustre: Humedales que en Puerto Rico se distinguen por una hidrología fundamentalmente fluvial, muy raramente afectados por las mareas pero si por las aguas subterráneas, las lluvias, o el desbordamiento recurrente de cauces de ríos sobre llanuras inundables y en donde suele predominar vegetación emergente, ya sean árboles (pantanos de agua dulce o muy levemente salobres Pág. 111 P Sectorial para RNCEN y bosques muy húmedos de alta montaña); arbustos (pantanos de matorral); plantas herbáceas perennes o anuales, emergentes y arraizadas (ciénagas u orillas de embalses, lagunas sin conexión al mar y ríos; o plantas sumergidas y/o flotantes (charcas). También, cuerpos de agua abiertos que cubren menos de 20.6 cds (8.1 ha) acres y cuya profundidad sea menor de 6.6 pies (2.0 m). De estar sujetos a alguna salinidad del mar, esta es menor a 0.5 ppm. 2. Sistema lacustre: Humedales de agua dulce, constituido por lagos o embalses mayores de 20.6 cds (8.1 ha) y/o de una profundidad mayor de 6.6 pies (2.0 m) que esté inundado permanentemente o intermitentemente. De haber vegetación, ésta consiste primordialmente de plantas emergentes perennes, anuales o bianuales, o plantas sumergidas y/o flotantes (lechos acuáticos), o ambas. De estar sujetos a alguna salinidad del mar, esta es menor a 0.5 ppm. 3. Sistema ribereño: Humedales de agua dulce, dentro de un canal o cauce de río. Su vegetación, de estar presente, es igual a la del sistema lacustre. De estar sujetos a alguna salinidad del mar, esta es menor a 0.5 ppm. 4. Sistema estuarino: Humedales influenciados por las mareas, en ambientes con olas de baja energía, que están usualmente semibordeados por tierra pero con acceso permanente o esporádico con el mar. En ellos la salinidad de las aguas, suelos o sustratos es mayor de 0.5 ppm; la salinidad resultante es variable debido a la evaporación y a la mezcla de agua de mar con agua dulce. En los casos de una alta incidencia de evaporación la salinidad puede ser mayor a la del mar. 5. Sistema marino: Humedales sobre la plataforma insular y la costa de alta o baja energía asociada a la misma. Por ende están expuestos a las olas y corrientes del mar abierto, y a aguas con salinidad mayor de 30 ppm. Tienen muy poca dilución o ninguna. Su límite tierra adentro suele ser la costa, playa o humedales estuarinos adyacentes. El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (USACE, por sus siglas en inglés) ha identificado siete tipos o ejemplos de humedales para Puerto Rico, que tipifican las cinco categorías previamente mencionadas y que señalamos a continuación (DRNA, 1995; Environmental Laboratory, 1978): 1. Acuático marino (saltwater aquatic): este humedal marino se encuentra dominado por praderas submarinas (yerbas marinas como Thalassia y Syringodium). Son áreas generalmente muy productivas debido a la gran variedad de vegetación y organismos que albergan. 2. Planicies costeras de agua salada (saltwater coastal flat): salitrales asociados al manglar; se consideran humedales estuarinos. 3. Ciénaga de agua salada 0 salobre (saltwater or brackish marsh): áreas estuarinas dominadas por plantas herbáceas (25%) y plantas leñosas (40%), Pág. 112 Plan Sectorial para RNCEN inundadas ocasionalmente o regularmente por agua salada, tales como, la palmita de río (Acrostichum aureum), el helecho de pantano (Acrostichum danaeifolium) y el mangle blanco (Laguncularia racemosa). 4. Pantanos de agua salada (saltwater swamp): humedales estuarinos que se encuentran representados por los mangles rojo (Rhizophora mangle) y negro (Avicennia germinans). 5. Acuático de agua dulce (freshwater aquatic): ríos, lagos y charcas con vegetación flotante o arraigada e inundada, que pueden pertenecer, dependiendo de las particularidades de cada caso, a los tipos ribereño o lacustre o palustre. 6. Ciénaga de agua dulce (freshwater marsh): humedales palustres dominados por plantas herbáceas (25%) y plantas leñosas (40%), inundadas ocasionalmente o regularmente por agua dulce (Ej. enea (Typha sp.). 7. Pantano de agua dulce (freshwater swamp): éstos humedales palustres se caracterizan por poseer más de un 40% de su área cubierta por vegetación leñosa y por encontrarse inundados en ocasiones por aportes de agua dulce. Ejemplos de éstos son el pantano de palo de pollo (Pterocarpus officinalis) y corazón cimarrón (Anona glabra). En la RNCEN, se han identificado de mayor a menor cobertura, humedales palustres, estuarinos y ribereños. Estos ocupan un área total aproximada de 777.1 cds (305.4 ha), 0 un 25.4% de la cobertura total de la RNCEN. En las aguas costeras de la RNCEN también existen humedales marinos. Cuatro tipos generales de ecosistemas, definidos mediante el sistema de clasificación de Cowardin como humedales, han sido clasificados con el fin de simplificar y describir en mayor detalle los ecosistemas hallados en la RNCEN. Estos son: (1) humedales leñosos; (2) humedales herbáceos; (3) cuerpos de agua; y (4) comunidades de coral y yerbas marinas. Los últimos dos se describen individualmente para facilitar su comprensión como parte de los ecosistemas generales identificados en la RNCEN. Sin embargo, es necesario reconocer que existe una estrecha relación entre estos cuatro ecosistemas tanto por su vínculo acuático, como por su utilización por varias especies acuáticas (ej. peces, camarones) durante diferentes etapas de su desarrollo. Esto incluye a su vez a numerosas especies terrestres, particularmente especies de aves con hábitos costeros, tales como el pelícano pardo (Pelecanus occidentalis) y la tijerilla (Fregata magnificens), las cuales se alimentan de especies de peces encontradas en las lagunas del área y en las aguas costeras asociadas a las comunidades de coral y yerbas marinas. Estas dos aves utilizan a su vez las zonas de humedales leñosos como refugio y área de anidaje (Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c; DRN, 1992; Wunderlee, J., sin publicar). Pág. 113 Plan. Sectorial para RNCEN Humedales Leñosos Los humedales leñosos comprenden un área aproximada de 247.8 cds (97.4 ha) en la RNCEN. Estos agrupan humedales estuarinos y palustres donde la vegetación predominante es arbórea o arbustiva. Este ecosistema incorpora dos asociaciones: el Manglar y los demás Pantanos. La salinidad de los suelos es el factor determinante entre ambas asociaciones. En áreas de transición donde la salinidad de los suelos es baja, pueden encontrarse entremezcladas especies características tanto del Manglar como del Pantano, incluyendo algunas dominantes y pertenecientes al ecosistema de humedales herbáceos. Manglares Los manglares cubren una superficie aproximada de 219.7 cds (86.4 ha) en la RNCEN. Estos se encuentran asociados principalmente a la desembocadura de los ríos y quebradas que discurren por el área hasta donde llega la influencia del agua salada del mar. También incluyen los márgenes de las lagunas. Las especies dominantes corresponden a los árboles de mangle rojo (Rhizophora mangle), mangle blanco (Laguncularia racemosa), mangle negro (Avicennia germinans) y el mangle de botón (Conocarpus erectus). En Puerto Rico han sido identificados cinco tipos de manglares. Estos son los islotes de mangle, los manglares enanos, los manglares ribereños, los manglares de borde y los manglares de cuenca (DRN, 1978). Estos tres últimos se hallan en la RNCEN. Los manglares ribereños se encuentran en la parte salina de las planicies inundables de los ríos y otros cuerpos de agua fresca sujetos a la influencia de las mareas. Los helechos (Achrosticum spp.) y otras plantas terrestres pueden encontrarse junto a los árboles de mangle en áreas donde predominen salinidades bien bajas. Los manglares ribereños son los más productivos y espectaculares de todos los tipos de manglares (DRN, 1978). Gran parte de la asociación del manglar en la RNCEN es del tipo ribereño, pues se encuentran en los estuarios de los ríos y quebradas que discurren a través de esta región. El desarrollo de esta asociación es considerable, al punto que el manglar ribereño en la desembocadura del Río Juan Martín fue catalogado como uno de los de mayor valor estructural debido a su altura y diámetro en la Isla, como parte de un inventario estructural de manglares realizado por el DRNA en el 1979. Este manglar recibió el impacto directo del Huracán Hugo en 1989, y a pesar de los cambios sufridos, tiene el potencial de recuperarse siempre y cuando las condiciones que propiciaron su desarrollo no se alteren (DRN, 1992). No obstante, luego de casi 20 años tras el paso del Huracán Hugo, este manglar no ha podido recuperarse del todo debido a los cambios hidrológicos Pág. 114 Plan Sectorial para RNCEN que ha sufrido el Río Juan Martín como consecuencia del desvío parcial de su flujo a través del camino en tierra que conduce hasta la Playa Las Paulinas. Los manglares de borde se encuentran esencialmente en los márgenes de la Laguna Aguas Prietas y otras lagunas halladas en la RNCEN, así como en los bordes de los canales de estos cuerpos de agua en su trayecto hacia el mar. Este tipo de manglar está expuesto usualmente a la dinámica de las mareas, salinidades relativamente constantes, concentraciones bajas de nutrientes y al salitre (DRN, 1978). En las zonas cercanas al agua, el árbol de mangle rojo es la especie dominante, seguido del mangle blanco en dirección tierra adentro. Los manglares de cuenca se hallan en la periferia de la Laguna Aguas Prietas, particularmente en su extremo noreste, y al sur de la laguna localizada cerca del sector La Selva en la finca San Miguel I. Este tipo de manglar se distingue por encontrarse detrás de los manglares de borde, tierra adentro, donde el movimiento de las aguas es casi imperceptible. En los manglares de cuenca entra más agua del mar que la que sale, y son inundados generalmente por mareas más altas que las ordinarias. Todas estas condiciones conducen a la salinización del terreno (DRN, 1978). En estos lugares de la RNCEN se han desarrollado pequeños salitrales donde la salinidad del suelo es suficientemente alta como para inhibir el crecimiento de los árboles de mangle. Alrededor de los salitrales domina el mangle negro, y en donde el dosel del bosque es abierto se puede observar también especies rastreras y suculentas como la barilla (Batis maritima) y la verdolaga rosada (Sesuvium portulacastrum). Los manglares albergan una variedad impresionante de especies de animales, particularmente aves. Entre las más comunes halladas en los manglares de la RNCEN se encuentran la pizpita de mangle (Seiurus noveboracensis), el canario de mangle (Dendroica petechia), el martinete (Butorides virescens) y el playero coleador (Actitis macularia). Las garzas son también un grupo bastante común observado en este ecosistema. Algunas, como la garza ganadera (Bubulcus ibis), la garza azul (Egretta caerulea), la garza blanca (Egretta thula) y la garza pechiblanca (Egretta tricolor) se han visto anidando en los árboles de mangle de la Laguna Aguas Prietas (DRN, 1981). En los manglares de la RNCEN se ha documentado además la presencia de varias especies de reinitas migratorias tales como la reinita rayada (Dendroica striata), la reinita tigre (Dendroica tigrina), y la reinita anaranjada (Protonotaria citrea) (Raffaele, H., et al., 1998). El pollo de mangle (Rallus longirostris) es una especie residente, de costumbres secretivas, especializada en este ecosistema. La paloma cabeciblanca Pág. 115 Plan. Sectorial para RNCEN (Patagioenas leucocephala) y el carpintero de Puerto Rico (Melanerpes portoricensis) son dos elementos críticos que frecuentan los manglares en la RNCEN (Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c; DRN, 1992; Wunderlee, J., sin publicar). Los manglares en el noreste de la Laguna Aguas Prietas son sumamente importantes para la paloma cabeciblanca, ya que se ha documentado la presencia permanente de una colonia de estas aves en dicho lugar desde al menos el 1979 (DRN, 1981; DRN, 1979). También se ha observado una colonia de pelícanos pardos, en ocasiones formada por más de 100 individuos, reposando usualmente en los árboles de mangle, justo al inicio del canal que conduce las aguas de la laguna hasta el mar. El juey común (Cardisoma guanhumi), el juey pelú (Ucides cordatus), el juey de mangle (Aratus pisonii) y los jueyes violinistas (Uca sp.) son algunas de las especies de crustáceos que habitan en los manglares. El juey común es capturado para consumo humano en la RNCEN mediante el uso de trampas y la excavación del suelo para atraparlos en las cuevas hechas por éstos como refugio. Esta última técnica resulta perjudicial al manglar en la medida que se perturba y modifican la topografía del terreno, y con ello los patrones naturales de escorrentía. Más de un 70% de las 115.8 millas cuadradas (300 km²) de manglares estimadas originalmente en Puerto Rico han sido destruidas con fines agrícolas, portuarios y urbanos (Adams, D. B. y J. M. Hefner, 1996). De acuerdo a los cálculos más recientes realizados por el Instituto Internacional de Dasonomía Tropical, existen solamente al presente cerca de 30.6 millas cuadradas (79.2 km²) de estos bosques en la Isla, incluyendo las islas de Culebra, Vieques y Mona (Brandeis, T.J., Helmer, E. H. and S. N. Oswalt, 2007). La conservación y preservación de este ecosistema es imprescindible con el propósito de proteger su valor para la vida silvestre, las pesquerías, así como su función para mitigar las inundaciones y la estabilización del litoral costero. Pantanos Los pantanos en la RNCEN ocupan un área aproximada de 28.1 cds (11.0 ha). Esta asociación se distingue por la presencia de varias especies de árboles adaptados a vivir en terrenos inundados o saturados por agua dulce o levemente salobre. Este tipo de humedal leñoso tiene un valor especial en Puerto Rico, principalmente aquellos bosques formados por el árbol de palo de pollo (Pterocarpus officinalis), ya que existen muy pocos en la Isla tras haber sido eliminados en su mayoría como parte de la actividad azucarera durante los siglos XIX y XX (Adams, D. B. y J. M. Hefner, 1996). Los pantanos de palo de pollo se encuentran adyacentes generalmente a las áreas de manglar, en el lado tierra adentro, donde las concentraciones de sales disueltas provenientes del agua del mar son bajas o nulas (Weaver, P. L., 1997). El desarrollo de estos bosques Pág. 116 Plan Sectorial para RNCEN resulta afectado significativamente y por ende limitado, cuando la salinidad de las aguas en donde crecen sobrepasa las 5 ppm (Rivera Ocasio, E., Aide, T. M. and N. Ríos López, 2007). En la RNCEN existe un rodal de pantano de palo de pollo como parte del manglar localizado en la desembocadura del Río Juan Martín. Existen, además, algunos árboles aislados aguas arriba de este mismo río. En áreas donde el dosel del bosque permite el paso de la luz solar hasta el suelo, se puede observar creciendo también al helecho conocido como palmita de río (Acrostichum aureum), el helecho de pantano (Acrostichum danaeifolium) y la enea (Typha domingensis). Otras especies de árboles que también forman parte de los pantanos establecidos en el Corredor incluyen el corazón cimarrón o cayur (Annona glabra), la moca (Andira inermis) y el arbusto espinoso conocido como escambrón (Machaerium lunatum). Existen rodales de estas especies bordeando la quebrada tributaria a la Laguna Aguas Prietas, también como parte del manglar a lo largo del caño que conecta la desembocadura de la Quebrada Fajardo con la Laguna Aguas Prietas. Otras áreas de pantano se pueden observar en la ribera oeste y al sur del manglar localizado en el estuario de la Quebrada Fajardo, en áreas adyacentes al rodal de palo de pollo en el Río Juan Martín, a lo largo de una corriente que desemboca en la laguna localizada en el sector La Selva de la finca San Miguel I, y otro al sur de la intersección entre el Río Sabana y el Río Pitahaya (Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c; DRNA, 1992). Este tipo de humedal leñoso se conoce también de muy pocos lugares en el noreste de la Isla (DRNA, 1992). A parte de compartir gran parte de las especies de aves que habitan en los manglares, los pantanos proveen refugio y área de anidaje para la chiriría caribeña (Dendrocygna arborea), ave acuática clasificada como un elemento crítico por el DRNA y que ha sido documentada en la RNCEN (Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c; DRN, 1992; Wunderlee, J., sin publicar). Los pantanos existentes en la RNCEN son probablemente, los remanentes de bosques originales más extensos que fueron eliminados como parte de las actividades ganaderas y de siembra de caña de azúcar en la zona. El desarrollo posterior de humedales herbáceos y pastos en estas áreas inundables ha inhibido en gran medida su transformación nuevamente como zonas pantanosas (Aide, T. M., Zimmerman, J. K., Herrera, L., Rosario, M. and M. Serrano, 1995). (or Pág. 117 P₁... Sectorial para RNCEN El rodal de palo de pollo localizado en la desembocadura del Río Juan Martín se encuentra afectado por el desvío del flujo del río a través del camino en tierra que cruza su cauce y que conduce de forma perpendicular a la Playa Las Paulinas. Esto ha reducido el insumo de agua dulce que alimentaba el pantano de palo de pollo, permitiendo así una mayor intrusión del agua de mar al punto que ha ocurrido una mortandad considerable de estos árboles en los últimos años. El aumento previsible en el nivel del océano como resultado del calentamiento global, comprometerá la existencia futura de los pantanos en la RNCEN ya que el agua de mar podrá penetrar más y afectar así las áreas donde actualmente se desarrollan (Rivera Ocasio, E., et al., 2007). Humedales Herbáceos Los humedales herbáceos o ciénagas comprenden un área de aproximadamente 529.3 cds (208.0 ha) en la RNCEN. Este ecosistema está estrechamente relacionado a los ríos y quebradas de esta región. Se desarrollan principalmente en los llanos inundables de cada una de estas corrientes de agua dulce hasta donde llega la influencia del agua de mar. La vegetación predominante está compuesta por juncos, yerbas y helechos, entre otras especies no leñosas. Se han agrupado como parte de este ecosistema y para fines de simplificación, algunos rodales pequeños y aislados de pantanos, así como árboles individuales creciendo en la ribera de los ríos y quebradas de la zona. En la RNCEN se han identificado varias asociaciones de humedales herbáceos. Entre estas se encuentran ciénagas dominadas por especies como la trompetilla (Hymenachne amplexicaulis), el junco de agua (Cyperus ligularis), la palmita de río (Acrostichum aureum), el helecho de pantano (Acrostichum danaeifolium), la enea (Typha domingensis) y la malanga (Colocasia esculenta). También existen ciénagas formadas por combinaciones de estas especies, incluyendo entre otras, el malojillo (Brachiara purpurascens), la cortadora (Paspalum millegrana), el junco de ciénaga (Cyperus giganteus), la caña de indio (Phragmites australis) y la salvia (Pluchea odorata) (Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c; DRN, 1992). La ciénaga compuesta por el junco de ciénaga es una de las pocas asociaciones de este tipo conocidas en Puerto Rico (CSA Group, Inc., 2001d). U6P Pág. 118 Plan Sectorial para RNCEN Los humedales herbáceos ofrecen una importante función hidrológica y ecológica en la RNCEN. Estos ayudan a mantener la calidad de las aguas costeras al recibir y filtrar gran parte de la escorrentía proveniente de las zonas urbanas y rurales ubicadas al sur de la RNCEN, previo a su descarga al mar. Además, proveen hábitat para la reproducción y refugio de numerosas especies acuáticas, tanto residentes como migratorias. Entre las más comunes se encuentran varias especies de garzas como la garza real (Ardea alba), la garza blanca (Egretta thula), la garza azul (Egretta caerulea), la garza pechiblanca (Egretta tricolor) y la garza ganadera (Bubulcus ibis). La gallareta inglesa (Porphyrula martinica), el martinetito (Ixobrychus exilis), el múcaro real (Asio flammeus), la pizpita de río (Seiurus motacilla), el gorrión chicharra (Ammodramus savannaum) y la reinita picatierra (Geothlypis trichas) son algunas de las especies de aves raras que también se han documentado en las ciénagas de esta región. En las charcas o cuerpos de agua abiertos formados entre la vegetación herbácea se han avistado además varios elementos críticos, tales como la chiriría caribeña (Dendrocygna arborea), el pato dominico (Nomonyx dominica), el pato chorizo (Oxyura jamaicensis) y la tigua (Tachybaptus dominicus). La jicotea (Trachemys stejnegeri) es una tortuga de agua dulce considerada también como un elemento crítico, característica de este ecosistema (Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c; DRN, 1992; Wunderlee, J., sin publicar). Algunas áreas ocupadas por humedales herbáceos en la RNCEN están siendo degradadas de forma significativa por el uso de 4-tracks y otros vehículos campo traviesa. En particular, la ciénaga localizada en el valle inundable del Río Juan Martín, en la finca Las Paulinas. La utilización de relleno para establecer la antigua vía del tren, por donde corren actualmente los caminos en tierra principales que dan acceso a la playa a través de la finca El Convento, Las Paulinas y San Miguel I, han afectado la hidrología de éstas áreas, y con ello, el funcionamiento y extensión de sus ciénagas. Existen varias zonas de considerable extensión formadas principalmente por la zarza (Mimosa casta), la yerba de guinea (Urochloa maxima) y varias especies de cortadoras (Paspalum sp.) que son el remanente de la actividad agrícola y ganadera llevada a cabo en la RNCEN en el pasado (Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001d; DRN, 1992). Estas áreas de pastos, aunque funcionan parcialmente como ciénagas, al presente, no sustentan la composición biológica característica de este ecosistema ni tampoco la estructura y complejidad de los humedales leñosos. PASTOS Las áreas ocupadas por pastos son el remanente histórico de la actividad agrícola y agropecuaria en la RNCEN. Previamente, se estima que gran parte de esta unidad estuvo ocupada por bosques húmedos volcánicos. up Pág. 119 Pic... Sectorial para RNCEN Las zonas de pastos están dominadas al presente por vegetación herbácea, e incluye arbustos y otras especies leñosas que forman matorrales espinosos y otras asociaciones ecológicas en diferentes estados de sucesión. El sustrato es principalmente de origen volcánico, de tierra firme fuera de las áreas ocupadas por humedales. También incluye árboles individuales y pequeños rodales aislados o fragmentados por pastos. Este ecosistema se encuentra concentrado mayormente en la finca Convento Sur, en la mitad oeste de la finca La Paulina, las colinas y partes altas de la finca San Miguel II y San Miguel I, y parte del litoral costero de esta última finca, específicamente en el lado interior del sistema de dunas de arena. El matorral es la asociación dominante en esta última zona. En total, el ecosistema de pastos ocupa un área aproximada de 915.7 cds (359.9 ha), o un 30% de la extensión total de la RNCEN. Entre las especies dominantes se encuentran la zarza (Mimosa casta), las cortadoras (Paspalum spp.), la yerba de guinea (Urochloa maxima), la yerba de estrella (Drymaria cordata) y la pangola (Digitaria decumbens). La casia (Acacia tortuosa), el tintillo (Randia aculeata) y el algodón de seda (Calotropis procera) son tren arbustos que componen una parte sustancial de los matorrales agrupados como parte de este ecosistema. El haba de San Antonio (Caesalpinia bonduc) es una planta clasificada como elemento crítico en las zonas de pastos de la RNCEN, localizada principalmente en los matorrales costeros de la finca San Miguel I. Un individuo del árbol zapote de costa (Manilkara pleeana), también un elemento crítico, ha sido documentado en áreas de pastos en la finca San Miguel II (Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c). Entre las aves más comunes en las áreas de pastos se encuentran la tórtola cardosantera (Zenaida aurita), la tórtola aliblanca (Zenaida asiatica), el gorrión negro (Tiaris bicolor), y el gorrión barba amarilla (Tiaris olivacea). Además se pueden observar con bastante regularidad varias especies exóticas como el veterano (Estrilda melpoda), el gorrión canela (Lonchura punctulata), el diablito (Lonchura cucullata), y la viuda colicinta (Vidua macroura). También se escucha con bastante frecuencia el chorlito sabanero (Charadrius vociferus). El lagartijo común (Anolis cristatellus) y el lagartijo manchado (Anolis stratulus) son dos especies de reptiles endémicos que también utilizan esta zona (Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c). 16" Pág. 120 Plan Sectorial para RNCEN Algunas zonas de pastos, especialmente en las laderas al oeste del Río Juan Martín dentro de la finca Las Paulinas, son afectadas por fuegos en la primavera durante prácticamente todos los años. El uso de vehículos de campo traviesa ha generado numerosos caminos y brechas en la vegetación, creando un problema de erosión considerable, lo que ha dificultando el proceso natural de sucesión hacia un ecosistema de bosque más diverso. El segmento interior de la duna entre la desembocadura secundaria del Río Pitahaya y la desembocadura del canal que desagua la laguna existente en el sector de La Selva fue impactado de forma considerable por actividades de extracción de arena en el pasado. Las zonas excavadas fueron rellenadas posteriormente con tosca y otro material rocoso. Ello ha dificultado el crecimiento de árboles, por lo que al presente solamente se ha podido desarrollar un matorral espinoso. Una parte considerable de las áreas de pastos en la RNCEN, principalmente en los terrenos llanos u ondulantes pertenecientes y adyacentes a la finca Convento Sur, corresponden a lo que Lugo, A. E., 2005, ha clasificado como bosques húmedos y secos en valles aluviales. Este tipo de bosque casi desapareció de Puerto Rico debido a la deforestación y el uso agrícola de los suelos. La RNCEN ofrece excelentes oportunidades para la restauración con especies típicas que componían este ecosistema, tales como el tabonuco (Dacroydes excelsa), y particularmente el ausubo (Manilkara bidentata), ya que aún quedan algunos individuos de esta última especie en la zona (Gould, W., 2008). SUELO EXPUESTO Esta unidad de manejo comprende aproximadamente 67.5 cds (26.5 ha), equivalente a 2.2% del área total de la RNCEN. Son áreas que han sido impactadas recientemente por actividades de movimiento de terreno o remoción de la cubierta vegetal, dejando al descubierto gran parte del suelo. Esto facilita su erosión, así como la sedimentación de los cuerpos de agua superficiales cercanos. En las unidades identificadas como suelo expuesto pueden encontrarse creciendo algunas especies típicas de las zonas de pastos, incluyendo también, entre otras, al tamarindillo (Leucaena leucocephala). Pág. 121 P.. Sectorial para RNCEN Una de las áreas más afectadas se encuentra en la ladera de cara a la Ave. El Conquistador, perteneciente al monte al sur de la Laguna Aguas Prietas, donde se realizaron trabajos de movimiento y nivelación de tierra a mediados de la década de 1990. La vegetación apenas ha podido recuperarse ya que parte de los terrenos están siendo utilizados como estacionamiento. La Quebrada Aguas Prietas atraviesa parte de estos terrenos, por lo que podría estar siendo afectada por la condición de esta área. Otras zonas con suelos expuestos se encuentran al suroeste de la cuenca de la Quebrada Fajardo, próxima al Centro Comercial Eastern Plaza, y al sur de la cuenca del Río Juan Martín, aledaño a la carretera PR #3, reflejando la presión de desarrollo urbano en la periferia de la RNCEN. La estabilización y restauración de las zonas con suelos expuestos es apremiante no solo para mejorar su integridad natural, sino también para evitar mayores impactos en los ecosistemas colindantes y aguas abajo. PLAYAS Las playas son el ecosistema terrestre más influenciado por el mar en la RNCEN. Las mareas, el oleaje, las corrientes del litoral y el salitre son los factores principales que definen las playas. La acción del mar sobre las playas controla o inhibe el desarrollo de vegetación. En la RNCEN se distinguen dos tipos de playas, aquellas caracterizadas por la deposición de material no consolidado, como es el caso de las playas arenosas, y aquellas donde ha quedado expuesta la roca madre, como son las playas rocosas. Las playas en la Reserva tienen una extensión aproximada de 7 millas (11.3 km) de largo. Diferentes segmentos del litoral costero de la RNCEN han experimentado procesos de acreción y de erosión en el periodo entre el 1901 al 1987. Se ha observado una tendencia hacia la acreción del litoral en el área de la desembocadura del Río Sabana y el Río Pitahaya, en el segmento de la playa de La Selva resguardada por arrecifes, y en gran parte de la playa El Convento. Por el contrario, un patrón de erosión ha sido registrado en gran parte de la playa de la finca San Miguel, así como en el segmento de playa entre la punta del sector La Selva y la desembocadura del Río Juan Martín. La razón de acreción y erosión correspondiente se estima que ha variado, en términos generales, entre uno a dos metros por año (1-2 m/año) (Cross, V.A., Schwab, W. C., B. A. Raker., 1998). Pág. 122 Plan Sectorial para RNCEN Playa Arenosa En la RNCEN, este ecosistema comprende un área aproximada de 92.1 cds (36.2 ha) a lo largo de una extensión aproximada de 5.8 millas (25.4 km). En términos geomorfológicos, las playas arenosas se extienden hacia tierra adentro hasta donde crece vegetación arbustiva y arbórea asociada al litoral. En dirección hacia el mar, este ecosistema llega hasta la zona del sublitoral, permanentemente inundada por las aguas del océano, en donde rompen las olas. Sin embargo, y para propósitos de este plan, el límite interior terrestre de este ecosistema llega hasta cerca del tope de la duna donde comienza a crecer vegetación arbustiva o leñosa. En dirección al mar, se extiende hasta aproximadamente el estrán o la zona de barrido de las olas. Las playas arenosas en la RNCEN están compuestas por arenas sueltas de origen marino con un alto contenido de granos de carbonato de calcio (CaCO₃) provenientes de fragmentos de conchas de caracoles y esqueletos de coral. Las dos formas de cristales de carbonato que hay en estas playas son los de calcita y los de dragonita. Las arenas tienen un grosor variable y han sido depositadas por las corrientes y el oleaje en el litoral costero. Aunque en un grado significativamente menor, la constitución mineralógica de estas arenas también incluye granos de silicatos, principalmente feldespato y cuarzo, así como fragmentos de roca ígnea (García Ríos, C. I., 2005; Cross, V. A., et al., 1998; Morelock J., 1978). En algunos segmentos de este ecosistema puede observarse la presencia de roca eoleanítica o arena cementada, particularmente en secciones de la playa La Selva y en el extremo noreste de la playa El Convento. El perfil de las playas arenosas de la RNCEN varía dependiendo de la época del año. Entre los meses de octubre a marzo se observa generalmente un patrón de recesión ocasionado por el incremento y frecuencia del oleaje, como parte de las marejadas provocadas por los frentes de fríos que tienen influencia en la Isla durante esta época. En cambio, entre los meses de abril a septiembre, ocurre un patrón de acrecimiento en el ancho de las playas a medida que las corrientes y el oleaje menos intenso permiten la Pág. 123 Sectorial para RNCEN deposición de arena (Bush, D. M., Webb, R. M. T., González-Liboy, J., Hyman, L., & Neal, W.J., 1995). La inmensa mayoría del sustrato del ecosistema de playa arenosa se encuentra al descubierto, sin cubierta vegetal, con excepción de la parte alta de la duna en donde puede observarse con regularidad vegetación pionera consistente mayormente de plantas rastreras, tales como el abrojo de dunas (Cenchrus incertus), la haba de playa (Canavalia rosea), el bejuco de playa (Ipomea pes-caprae) y el matojo de burro (Sporobolus virginicus) (CSA Group, Inc., 2001(c); Nellis, D. W., 1994). El tinglar (Dermochelys coriacea) es posiblemente el organismo más emblemático que utiliza este ecosistema en la RNCEN. Las hembras de esta especie de tortuga marina en peligro de extinción llegan a las playas arenosas del Corredor para anidar principalmente entre los meses de marzo a junio de cada año. Desde mediados de la década de 1980, fecha en que el DRNA comenzó un programa de monitoreo, la cifra de nidos en la RNCEN ha ido aumentando paulatinamente hasta alcanzar sobre 400 nidos en una sola temporada (DRNA, sin publicar). El carey (Eretmochelys imbricata) es otra tortuga marina que anida en las playas arenosas de la RNCEN, pero más hacia tierra adentro, debajo de la vegetación arbustiva en la parte alta de la duna o en la sección justo detrás de su tope. En cuanto a las aves, los chorlitos y los playeros son el grupo más común en las playas arenosas de la RNCEN. Estos se observan generalmente caminando sobre la berma, cerca de la línea de orilla, en busca de alimento o descansando. Un total de 21 especies de chorlitos y playeros, la mayoría migratorios, han sido documentados en el área. Algunos, como el chorlito blanco (Charadrius alexandrinus) y el chorlito melódico (Charadrius melodus) han sido clasificados por el DRNA como elementos críticos. En el grupo de los crustáceos, el cangrejo fantasma (Ocypode albicans) es otro organismo que puede observarse en este ecosistema de la RNCEN con bastante frecuencia, particularmente durante las primeras horas del día. El segmento de playa arenosa entre la punta del sector La Selva y la desembocadura del Río Juan Martín presenta un grave problema de erosión costera. Esto se debe aparentemente a cambios relativamente recientes en el flujo de este río, lo que ha provocado una disminución en el volumen de sedimentos y arenas que anteriormente llegaban a esta zona. La presencia de un pequeño espolón rocoso perpendicular a la playa también puede haber estado contribuyendo a este problema al obstruir el paso de la corriente del litoral, y con ello la deposición de arena justo hacia el lado oeste en dirección a la punta de La Selva. Un poco más hacia el este en la playa Las Paulinas se ha abierto una brecha de aproximadamente 98 pies (30 m) de ancho en la duna de arena. En este lugar se ha Pág. 124 Plan Sectorial para RNCEN formado en vez una pequeña laguna como consecuencia del desvío de las aguas del Río Juan Martín a través del camino en tierra que conduce a la playa. La duna continúa erosionándose al día de hoy. La duna en el litoral de la finca San Miguel ha sido afectada por la brecha producida por la desembocadura secundaria del Río Pitahaya. Esta aparenta haber sido formada de igual manera que la del Río Juan Martín, ya que parte del flujo del río comenzó a discurrir a través de un antiguo camino en tierra perpendicular a la playa a partir de la década de 1970. Sin embargo, la desembocadura ha sido colonizada por varias especies de plantas de humedal, por lo que la duna aparenta estar en una condición estable. Playa Rocosa El ecosistema de playa rocosa cubre aproximadamente 4.2 cds (1.7 ha) de extensión a lo largo de 1.14 millas (1.8 km) del litoral costero en la RNCEN. Las playas rocosas se encuentran limitadas esencialmente al extremo noreste de la RNCEN, en el área de Cabeza Chiquita, y en gran parte a lo largo del litoral al oeste de la Ensenada Yegua o el Balnerario de Seven Seas. En la RNCEN, el ecosistema de la playa rocosa comienza aproximadamente en la zona del sublitoral, a partir de la línea de marea baja y termina a una elevación mayor, donde empieza a crecer la vegetación terrestre perteneciente al ecosistema de bosque seco sobre sustrato volcánico. La playa rocosa se distingue por su sustrato rocoso desprovisto casi por completo de vegetación debido al poco suelo existente, pero principalmente, al efecto directo del salitre y del oleaje. Algas de los géneros Padina, Phormidium, Schizothrix y Digenia, sin embargo, pueden encontrarse en áreas resguardadas pero expuestas con frecuencia al aerosol o al agua de mar pero donde el impacto de las olas no es directo (Scullion Littler, D., Littler M. M., Bucher, K. E. and J. N. Norris, 1989). En el extremo con condiciones más terrestres, puede hallarse también la verdolaga rosada (Sesuvium portulacastrum), entre otras plantas rastreras suculentas (Nellis, D. W., 1994). En algunas depresiones en la roca logran formarse pequeñas pozas en donde habitan peces pequeños, erizos (Ej. Echinometra lucunter), así como caracoles del género nerita, littorina y tectarius, estos últimos dentro como fuera del agua. Los quitones son otros organismos que también son muy comunes sobre las rocas, aunque se encuentran generalmente en lugares Pág. 125 Plant Sectorial para RNCEN húmedos no expuestos directamente al sol para evitar así su desecación, 0 sumergidos en las pozas llanas que se encuentran en el área. Algunas de las especies de quitones que han sido documentadas en zonas cercanas a la RNCEN incluyen al quitón de Anderson (Aconthochitona andersoni), el acantoquitón alargado (Acanthochitona balesae) y el quitón multicolor (Ischnochiton erythronotus) (García Ríos, C. I., 2003). El cangrejo negro (Grapsus grapsus) es uno de los crustáceos más comunes y llamativos por su capacidad de escalar las paredes rocosas expuestas al oleaje y al aerosol del mar. El ostrero (Haematopus palliatus) observado con mayor frecuencia durante los meses de invierno, es un ave especializada en este ecosistema (Raffaele, H., et al., 1998). CUERPOS DE AGUA Los cuerpos de agua abiertos en la RNCEN cubren un área aproximada de 126.2 cds (49.6 ha) de extensión. Estos incluyen la columna de agua de los ríos y quebradas, principalmente el segmento correspondiente a los estuarios, y las lagunas. La inmensa mayoría del área contemplada en este ecosistema corresponde a la Laguna Aguas Prietas. La biodiversidad reportada en estos sistemas acuáticos está íntimamente relacionada a los humedales leñosos y herbáceos, incluyendo también a las comunidades de coral y praderas de yerbas marinas en las aguas cercanas del litoral marino. La salinidad es el factor principal que distingue los cuerpos de agua en la RNCEN. La vida acuática de los ríos y quebradas incluye peces, camarones, cangrejos, caracoles, insectos acuáticos y larvas de insectos, entre otros organismos. En Puerto Rico se ha reportado la existencia de siete especies de peces nativos (familias Anguillidae, Mugilidae, Eleotridae y Gobiidae), trece especies de camarones (Palaemonidae y Atydae), una de cangrejo, conocida como buruquena (Epilobocera sinuatifrons) y varias especies de caracoles, principalmente de la familia Neritidae. También hay peces y caracoles exóticos que han sido introducidos intencional o accidentalmente. Los peces exóticos se han dispersado desde los embalses donde han sido introducidos, mientras que los caracoles (Tarebia granifera y Marisa cornuarietis) fueron introducidos como controles biológicos para erradicar la bilharzia. Las poblaciones de estas especies exóticas de peces y caracoles ya están establecidas en la Isla. Entre las especies introducidas Pág. 126 Plan Sectorial para RNCEN accidentalmente se encuentran organismos de las familias Characidae, Cyprinidae, Ictaluridae, Aplocheilidae, Poecillidae, Centrarchidae y Cichlidae (DRNA, 2007; USFWS, _c). Con la excepción de la guavina (Gobiomorus dormitor), el resto de los peces y camarones en la Isla tienen ciclos de vida complejos que requieren pasar una etapa en el estuario o el océano, y otra a diferentes elevaciones agua arriba de los ríos y quebradas. Este ciclo de vida migratorio puede ser de dos tipos: catádromo o anfídromo. Las especies catádromas, como la anguila (Anguilla rostrata), habitan en los ríos en estado juvenil y adulto, pero los adultos regresan al mar para reproducirse y liberar los huevos y pasar la etapa de vida larval. Después de permanecer a la deriva de las corrientes durante varios meses, las larvas regresan a los estuarios para migrar río arriba y convertirse en adultos (DRNA, 2008; US Fish & Wildlife Service [USFWS], _a; USFWS, b). Las especies anfídromas como el dajao (Agonostomus monticola), el olivo (Sycidium plumieri), la saga (Awous tajasica), la guavina, los camarones bocú (Macrobrachium spp.), gata (Atya spp.) y el chiripi (Xiphocaris elongata), entre otros, habitan los ríos y quebradas, tanto en sus etapas juveniles como adultas. Sin embargo, los individuos migran aguas arriba lentamente a lo largo de su vida y cuando alcanzan la madurez sexual se reproducen en los ríos. Sus larvas son arrastradas por la corriente en dirección hacia el mar donde continúan su desarrollo. Luego de varios meses, las postlarvas regresan a los estuarios para dirigirse eventualmente a las cabeceras de los ríos. Tanto los peces como los camarones ocupan zonas particulares a lo largo de diferentes elevaciones de las corrientes de agua dulce, de acuerdo a su capacidad de natación y ciclo de vida (DRNA, 2008). La información sobre las especies acuáticas en los ríos y quebradas que discurren por la RNCEN es muy limitada. Solamente se conoce de un estudio limnológico llevado a cabo en los ríos Pitahaya y Juan Martín entre los años 2000 y 2001. Este estudio muestreo solamente segmentos de ambos ríos no influenciados por el agua de mar, por lo que no se consideró ninguna especie en sus estuarios (CSA Group, Inc., 2001a). Es muy probable que las especies registradas en el Río Pitahaya también habiten en el Río Sabana, ya que ambos cuerpos comparten la misma desembocadura, así como condiciones climáticas y usos del suelo muy similares. La anguila y la guabina fueron las dos especies de peces de agua dulce registradas en los ríos de la zona. Entre los invertebrados se identificó la presencia de la buruquena, los camarones conocidos como el tuberculoso (Macrobrachium acanthurus), el zurdo (Macrobrachium faustinum), el camarón bucú (Macrobrachium carcinus), el salpiche (Xiphocaris elongata), dos especies de guavaras (Atya lanipes y Atya innocus), el Potimirim mexicana y los caracoles exóticos Tarebia granifera y Marisa cornuarietis Pág. 127 Plan Sectorial para RNCEN (CSA Group, Inc., 2001a). Esta última especie ha sido observada también en la Quebrada Fajardo. Otros invertebrados documentados en el estudio incluyen la araña Wendilarga clara, la mosca de mayo de la familia Ecdyuriidae y otros insectos de la familia Libellulidae. Es importante notar que el estudio limnológico documentó densidades mayores de camarones de los géneros Atya y Macrobrachium en la estación representativa de la cuenca alta del Río Pitahaya, en comparación a las registradas por otros estudios realizados en segmentos con condiciones similares de los ríos Fajardo, Mameyes y Espíritu Santo. El estudio concluyó, por lo tanto, que la parte alta del Río Pitahaya es un hábitat importante para la reproducción de camarones. Esto sugiere a su vez la necesidad de proteger la integridad de éste y los restantes segmentos de los demás ríos que discurren por la RNCEN para poder ayudar a garantizar la supervivencia de las especies que dependen de la continuidad entre sus ecosistemas costeros y los montañosos del Bosque Nacional El Yunque. La información correspondiente a las especies en las lagunas salobres halladas en la RNCEN es también escasa, limitándose a muestreos realizados en la Laguna Aguas Prietas en las décadas de 1970 y principios de 1980. Algunos de los peces más comunes en esta laguna incluyen a la muniama (Gerres cinereus), el pez aguja (Tylosurus crocodilus), la anchoa (Cetengraulis edentulus), la sardina (Harengula clupeola), la blanquilla (Eucinostomus gula), y el góbido esmeralda (Gobionellus oceanicus) (Negrón González, L., 1986; DRN, 1981). La cocolía (Calinectes sp.) es relativamente común, mientras que el ostión de mangle (Crassotrea rhizophorae) también ha sido reportado sumergido y pegado a las raíces de los árboles de mangle rojo a las orillas de la laguna. Es razonable pensar que muchas de estas especies también habitan los estuarios y otros cuerpos de agua salobre en la RNCEN. La inmensa mayoría de las aves acuáticas en los ecosistemas de humedales leñosos y herbáceos, forman también parte de las especies observadas comúnmente en los cuerpos Pág. 128 Plan Sectorial para RNCEN de agua. Las garzas, por ejemplo, vadean generalmente en áreas poco profundas en busca de peces pequeños, larvas de insectos y crustáceos como alimento. Hay otras, que nadan o se zambullen, por lo que tienen hábitos aún mas ligados a los cuerpos de agua abiertos. A este grupo pertenecen varias aves reportadas en la RNCEN, tales como el zaramago (Podilymbus podiceps), la gallareta común (Gallinula chloropus), la gallareta inglesa (Porphyrula martinico) y el pato zarcel (Anas discors). También incluyen otras clasificadas como elementos críticos, tales como el pato quijada colorada (Anas bahamensis), el pato chorizo (Oxyura jamaicensis), el pato dominico (Nomonyx dominica), la tigua (Tachybaptus dominicus), el gallinazo caribeño (Fulica caribaea), la chiriría caribeña (Dendrocygna arborea) y el flamenco (Phoenicopterus ruber). La presencia de todas estas especies entre las charcas y lagunas varía en parte dependiendo de si su fuente de alimento, consistente en invertebrados o plantas acuáticas, proviene de agua dulce o salobre. Por ejemplo, es común observar aves como el pelícano pardo (Pelecanus occidentalis) y la tijerilla (Fregata magnificens) y varias especies de gaviotas alimentándose de peces que logran capturar en la superficie de las lagunas y los estuarios de la RNCEN, mas no así en los cuerpos de agua dulce. La jicotea se observa, por el contrario, con mucha más regularidad en cuerpos de agua dulce (Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c; DRN, 1992; Wunderlee, J., sin publicar). La calidad del agua de los ríos y quebradas en la RNCEN se encuentra amenazada por diversas actividades antropogénicas, especialmente por descargas sanitarias provenientes de los efluentes de los pozos sépticos que sirven a las comunidades del área, impactando como consecuencia la biodiversidad de estos cuerpos de agua. Una cantidad considerable de desperdicios sólidos y escombros es depositada inadecuadamente en la parte media y alta de estas corrientes. Estos desperdicios llegan eventualmente a la RNCEN, afectando el hábitat de numerosas especies acuáticas y marinas. La sedimentación también es un problema considerable, particularmente en la Quebrada Aguas Prietas. La misma esta siendo afectada por actividades de movimiento de terreno relacionadas a la construcción de un proyecto residencial-turístico justo al sureste de los límites de la RNCEN. Este proyecto también ha obstruido el libre flujo de esta corriente al levantar un dique en tierra en forma transversal a su cauce para convertir el mismo en una charca de retención. Estas intervenciones han afectado a su vez la calidad del agua de la Laguna Aguas Prietas, debido a que la Quebrada Aguas Prietas es su tributario principal. La construcción de caminos a través de la RNCEN ha tenido también impactos significativos en las corrientes de agua dulce que discurren por el área. Tal y como se ha señalado anteriormente, los caminos han provocado el desvío del flujo en el Río Pitahaya y el Río Juan Martín, provocando daños tanto sobre los ecosistemas de Pág. 129 Plan Sectorial para RNCEN humedales leñosos como en las dunas de arena. El tránsito de vehículos de motor, especialmente de tipo todo terreno (Ej. "four tracks") ha ocasionado además la erosión y desestabilización de los bancos de estas corrientes en aquellos lugares utilizados para atravesar sus cauces. HUMEDALES MARINOS Y HÁBITAT MARINOS DE AGUAS PROFUNDAS Los Humedales Marinos incluyen las playas, arrecifes de coral y praderas de yerbas marinas. El ámbito marino de la RNCEN se compone de humedales sobre la plataforma insular, la costa de alta o baja energía asociada a sus distintas playas, y el espacio marino de aguas más profundas comprendido, en este caso por el Océano Atlántico que discurre de Este a Oeste paralelo a las costa contigua a las porciones terrestres, fluviales y estuarinas, hasta conectar con las extensiones marinas de la Reserva Natural Espíritu Santo al Oeste y Reserva Natural Cabezas de San Juan al Este, y la porción de las aguas marinas territoriales y los ecosistemas marinos bajo éstas, localizados entre la Reserva Natural Arrecifes de La Cordillera al Este de Fajardo, y la Reserva Natural Canal Luis Peña de la Isla Municipio de Culebra. Reconocidas como parte de la Reserva Natural marina de la RNCEN. Al igual que en tierra, la biodiversidad marina depende de la conectividad y continuidad entre sus ecosistemas de humedales marinos y hábitats marinos de aguas profundas. Hay múltiples poblaciones de peces, moluscos y crustáceos presentes en las aguas y fondos marinos de Puerto Rico que dependen de la continuidad entre estos hábitat de arrecifes de coral y de vegetación acuática sumergida tales como las praderas de yerbas marinas existentes los corredores marinos entre las Islas Vírgenes, Culebra, Vieques y Puerto Rico. Los arrecifes de coral y las praderas de yerbas marinas en las inmediaciones al norte de la RNCEN ocupan un área aproximada de 318cds (125 ha). Estos dos ecosistemas están íntimamente relacionados a los humedales y cuerpos de agua, y en menor medida, a otros ecosistemas de la RNCEN. Mapa I-17. Arrecifes de Coral Puerto Rico presenta grandes extensiones de arrecifes de coral. La riqueza biológica asociada a estos ecosistemas es representativa de la región del Caribe. Un total de 137 especies de corales (7 hidrocorales, 4 antipatarios, 2 telestáceos, 60 octocorales y 64 escleractinios) han sido documentadas. Los arrecifes de coral tienen una gran importancia ecológica, como fuente de pesca y de productos naturales con valor farmacológico y biomédico, como amortiguadores del oleaje y del efecto de invernadero, y como áreas de gran belleza escénica para el esparcimiento y recreación (Hernández, E. A., 2005). Pág. 130 Plan Sectorial para RNCEN En Puerto Rico existen diferentes tipos de arrecifes de coral tales como: arrecifes de borde, parcho y de banco (Goenaga y Cintrón, 1979). Los arrecifes de borde son arrecifes emergentes separados de la costa por una "laguna marina", ancha y profunda, con muy poco oleaje. Los arrecifes de parcho son agrupaciones pequeñas de corales, rodeados de arena, los cuales ocurren cerca de la costa. Los arrecifes de banco son aquellos que se desarrollan sobre sustratos de calcarenita y alejados de la costa (Hernández, E. A., 2005). Los sistemas de arrecifes de coral en Puerto Rico pueden subdividirse en regiones, según los cuatro puntos cardinales principales: oeste, este, sur y norte. Para efectos de esta distribución geográfica, las comunidades de coral en la RNCEN se encuentran localizadas en la sección norte (Goenaga, C., and G. Cintrón, 1979). Los arrecifes de borde y de parcho son el tipo dominante en la región norte de la Isla. Varios sistemas de arrecifes bordeantes de alto relieve estructural, algunos de los cuales se extienden entre 1 y 4 km, aproximadamente, y paralelos a la costa, se encuentran en las costas de Luquillo y Fajardo (Hernández, E. A., 2005). Los arrecifes en el litoral costero de la RNCEN, específicamente aquellos en las playas de La Selva y El Convento, se han identificado como arrecifes de parcho. En el área de El Convento también hay formaciones que se asemejan a arrecifes de barrera pequeños, aunque éstos no cumplen con la definición estricta de un arrecife de este tipo (Hernández, E. A., 2005). Al presente no existe suficiente información para caracterizar adecuadamente la composición de especies y el estado de salud de los arrecifes en las aguas costeras al norte de la RNCEN. Entre las especies reportadas para el área se encuentran el coral de fuego (Millepora alcicornis), el coral de fuego aplastado (Millepora complanata), el coral estrellita grande (Siderastrea siderea), el coral de dedos (Porites porites), el abanico de Venus (Gorgonia flabellum), el coral de fuego macizo (Montastrea annularis), el coral cavernoso macizo (Montastrea cavernosa), el coral cerebro parejo (Diploria strigosa), el coral cuerno de ciervo (Acropora cervicornis) y el coral cuerno de alce (Acropora palmata). Estas dos últimas especies están clasificadas por el Servicio Federal de Pesquerías Marinas (NMFS, por sus siglas en inglés) como especies amenazadas de extinción. También se ha documentado la presencia de la esponja de fuego (Tedania ignis), y de las algas marrones Dictyopteris justii, Dictyota spp. y Sargassum spp. (Vicente & Associates, 1998; DRN, 1992; Goenaga, C., and G. Cintrón, 1979). Pág. 131 Prant Sectorial para RNCEN Entre los organismos que habitan los arrecifes de coral próximos a la RNCEN en busca de alimento y refugio, cabe destacar el carey de concha (Eretmochelys imbricata), elemento crítico clasificado en peligro de extinción. También se puede observar el dólar de mar (Leodia sexiesperforata), aunque mayormente en áreas predominantemente arenosas cercanas al arrecife (Vicente & Associates, 1998; DRN, 1992). De acuerdo a estudios realizados en el 1973, se reportó que los arrecifes en la zona de la RNCEN tenían una cobertura de coral aproximada de un 30%. Sin embargo, ya para ese entonces estos arrecifes estaban siendo impactados por la sedimentación. El arrecife de La Selva estaba siendo afectado por el bombeo de agua y sedimentos a la costa como consecuencia de las excavaciones hechas para extraer arena de la finca San Miguel I. Los arrecifes en la playa El Convento estaban siendo afectados además por la extracción de corales para la venta como piezas de decoración (Torres, F. 1973). La cobertura de tejido vivo en el arrecife de La Selva se estima al presente en un 5%, mientras que para El Convento es de aproximadamente un 12% (Hernández, E. A., 2005). Ambas áreas arrecífales son un ejemplo de las condiciones de degradación a las que han estado sometidos los arrecifes de coral en la región norte de la Isla durante las pasadas décadas, en donde en muy pocos casos la cobertura de corales excede el 5%, fluctuando entre 2 y 20% en el extremo noreste (Hernández, E. A., 2005). Existen varios factores que son responsables por la degradación ambiental de los arrecifes de coral en Puerto Rico. Daño mecánico ocasionado por los huracanes, la depredación por otros organismos, la bioerosión, brotes de enfermedades, blanqueamiento y la mortandad masiva del erizo gigante de mar (Diadema antillarum) son algunos de los fenómenos naturales principales que han afectado el desarrollo de los arrecifes (Hernández, E. A., 2005; García Sais, J., Richard Appeldoorn, R., Bruckner, A., Caldow, C., Christensen, J. D., Lilyestrom, C., Monaco, M. E., Sabater, E., Williams, E., Díaz, E., 2005). La contaminación y deterioro de la calidad de las aguas costeras a causa de actividades humanas, es sin embargo, el factor principal responsable por la degradación acelerada de los arrecifes de coral en la Isla. Esta condición, generalmente de tipo crónico, esta asociada a aumentos permanentes en la turbidez y en las tasas de sedimentación de las aguas costeras como resultado de la deforestación, movimientos de terrenos y los dragados en las cuencas hidrográficas de los ríos que eventualmente desembocan al mar. Otro factor perjudicial principal ha sido la eutroficación como consecuencia de las descargas de aguas sanitarias y el uso excesivo de fertilizantes, entre otras actividades. Todos estos impactos son evidentes en los arrecifes de coral aledaños a la RNCEN. Los derrames de petróleo, actividades militares, encallamiento de embarcaciones, la sobre pesca, actividades recreativas y la colección de corales y otros organismos Pág. 132 Plan Sectorial para RNCEN asociados a los arrecifes son otros factores antropogénicos detrimentales a los arrecifes en Puerto Rico. En años recientes se ha reconocido el impacto ocasionado por el calentamiento global como una de las mayores amenazas a la salud y supervivencia de este ecosistema. Ello se ha hecho notar en Puerto Rico, particularmente luego de un evento masivo de blanqueamiento ocurrido a través del Caribe en el año 2005. Este evento afectó los arrecifes en la RNCEN (Luis Jorge Rivera Herrera, comunicación personal). Todos estos impactos causados por el ser humano contribuyen a aumentar o a acelerar el efecto de los estresores naturales, retardando o evitando a su vez la recuperación de los arrecifes luego de una perturbación (Hernández, E. A., 2005; García Sais, J., et al., 2005). Praderas de Yerbas Marinas Las yerbas marinas son plantas y no algas, adaptadas al ambiente marino que tienen un ancestro terrestre que incursionó al medio acuático marino (NOAA, 2004)²⁷. Las yerbas marinas tienen raíces, tallos, hojas, flores y semillas y llevan a cabo el proceso de la fotosíntesis (García Ríos, C. I., 2001)²⁸. Su distribución está limitada por factores ecológicos como la temperatura, sustrato, la profundidad, turbidez del agua, salinidad y energía de las olas y se desarrollan en lugares rocosos y fangosos o arenosos sumergidos en la costa, formando praderas de diferentes especies de yerbas marinas (NOAA, 2004; García Ríos, C. I., 2001). Las especies más comunes en Puerto Rico son la yerba de tortuga (Thalassia testudinum) y la yerba de manatí (Syringodium filiforme), y en menor abundancia la yerba de bajío (Halodule wrightii), la yerba de mar del Caribe (Halophila decipiens) y la yerba de zanja (Ruppia maritima) (NOAA, 2004; García Ríos, C. I., 1990).Las praderas de yerbas marinas en Puerto Rico están distribuidas al sur y este, y en lugares protegidos del oleaje, en el norte y oeste (García Ríos, C.I., 2001). En la RNCEN las praderas de yerbas marinas están localizadas en el litoral de las fincas Convento Norte y San Miguel I, principalmente en donde los arrecifes de coral las protegen del oleaje. 27 Obtenido el 30 de abril de 2008, en http://www.nmfs.noa.gov/habitat/habitatconservation/publications/ SpanishWetlands 051404.pdf 28 Obtenido el 30 de abril de 2008, en http://www.uprh.edu/~cgarcia/ecologiacostanera/Clase/Tha- 001/THALASIA.98.htm Pág. 133 Fical Sectorial para RNCEN Este ecosistema, al igual que los manglares y los arrecifes de coral, proveen áreas de sustrato, reproducción, forrajeó y albergue para invertebrados, algas, esponjas, crustáceos, moluscos, corales y equinodermos y peces de importancia comercial como los meros y los pargos, en diferentes etapas de su ciclo de vida (NOAA, 2004). Especies de peces e invertebrados viajan del arrecife de coral y el manglar a la pradera de yerbas marinas para alimentarse de pequeños peces e invertebrados que buscan refugio entre la vegetación submarina (NOAA, 2004). También, minimizan el fuerte oleaje y la erosión costera y sostienen una comunidad marina compleja. Las praderas de yerbas marinas ayudan a prevenir el impacto de las actividades antropogénicas al arrecife de coral, debido a que retienen sedimentos finos y fangosos en sus raíces, evitando su deposición sobre los arrecifes (NOAA, 2004; García, 2001). La pradera de yerbas marinas es además un ecosistema altamente productivo. Produce varias toneladas de hojas al año que llegan al litoral donde se refugian una gran cantidad de copépodos, los cuales son fuente de alimento de aves costeras y migratorias como playeras y garzas. Entre las especies de yerbas marinas identificadas en las aguas costeras inmediatamente al norte de la RNCEN se pueden mencionar a la yerba de tortuga, la yerba de manatí y la yerba de bajío (Vicente & Associates, 1998; DRN, 1992). Comúnmente se logran observar volando sobre estas áreas, en busca de peces pequeños para alimentarse, a la gaviota gallega (Larus atricilla), la gaviota real (Sterna maxima), la gaviota piquiaguda (Sterna sandvicensis) y un poco menos frecuente, a la boba parda (Sula leucogaster). El pelícano pardo (Pelecanus occidentales), la gaviota chica (Sterna antillarum) y la palometa (Sterna dougalli) son otras aves, clasificadas como elementos críticos, que se alimentan de igual manera en esta zona de la RNCEN (Estudios Científicos y Técnicos, Inc., 2004; CSA Group, Inc., 2001c; DRN, 1992; Wunderlee, J., sin publicar). El manatí antillano (Trichechus manatus manatus) es otro elemento crítico, y en peligro de extinción, que utiliza este ecosistema como una fuente primaria para su alimentación. Actualmente en la RNCEN se llevan cabo diversas actividades que afectan el ecosistema de yerbas marinas, tales como la extracción del carrucho (Strombus gigas) fuera de su temporada de veda y el impacto de las yerbas marinas por personas que caminan sobre las mismas. La conservación de éste ecosistema en la RNCEN es clave para la continuidad de los procesos ecológicos entre sus ecosistemas y la diversidad biológica de los que ella depende. Pág. 134 MAPA I- 17. HABITAT BENTICO Océano Atlántico Extension Marina- Reserve Natural del Corredo RN. Arrecifes Ecologico del Noreste (RNCEN) / Condition 3 Las Cabezas.de San: Nao RNCEN Fajardo Rio Rfo Juan Murin AARNCEN Rio Fujardo 3 Culebra Ext. Marina RNCEN Culebra National Wildlife Refuge , Reserva Natural Canal Luis Peña PLANES SECTORIALES Leyenda: DE LA RESERVA NATURAL Ecosistemas Bénticos (NOAA, 2001) DEL CORREDOR ECOLÓGICO Límite Plan Sectorial DEL NORESTE Y ÁREAS ADYACENTES Áreas Adyacentes AARNCEN Habitat 4 Limite Plan Sectorial RNCEN Coral Reef and Colonized Hardbottom E JUNTA DE PLANIFICACION-2015 Limites Extensiones Marinas Submerged Vegetation S Hidrología (USGS) Unconsolidated Sediments 0 0.5 1 2 Millas Land or Other Delineations Lagos y Lagunas Escala: 1:75,221 Fuente: Ecosistemas Bénticos (NOAA, 2001) Plan Sectorial para RNCEN 2.4 ATRIBUTOS DE LA RNCEN Esta sección presenta los atributos naturales, culturales, recreativos educativos, científicos y pasajísticos de la RNCEN. Para facilitar la discusión sobre estos atributos y valores se presenta en el Mapa I-18, la cual establece y delimita los nombres comúnmente utilizados para las playas, fincas principales y otros elementos de la Reserva. 2.4.1 Valor Natural La RNCEN es una de las áreas de mayor valor natural en Puerto Rico. Entre los atributos especiales que distinguen esta región de otras en la Isla y el Caribe, se encuentra la presencia de sobre 50 especies raras, endémicas, vulnerables o en peligro de extinción. Entre éstas se destaca la presencia del tinglar (Dermochelys coriacea), especie de tortuga marina en peligro de extinción. Las playas de la RNCEN constituyen una de las tres más importantes para el anidaje de esta especie en la jurisdicción de los Estados Unidos. La diversidad botánica en la RNCEN también es notable. En esta área se encuentra la población más numerosa de las tres existentes del guayabacón (Eugenia fajardensis), especie en peligro de extinción y endémica a Puerto Rico (Trejo Torres, J. C., Caraballo Ortiz, M. A. y T. A. Carlo Joglar; Por publicarse). También se puede observar parte de las poblaciones orientales del ortegón (Cocoloba rugosa) y del matabüey (Goetzea elegans); y la más oriental del árbol Schoepfia arenaria en Puerto Rico. Estos dos últimos árboles están clasificados como en peligro de extinción; los tres son endémicos de Puerto Rico. La existencia de estas especies, además de otras de la fauna en la RNCEN, está íntimamente relacionada con la diversidad e integridad de los ecosistemas presentes en esta zona. En la RNCEN también se pueden encontrar la mayoría de los tipos generales de humedales clasificados en Puerto Rico. Algunos de éstos, como los manglares, contribuyen a la expresión de fenómenos naturales extraordinarios, como es el caso de la bioluminiscencia producida en la Laguna Aguas Prietas. Los ríos y quebradas que discurren por la RNCEN, y que tienen su nacimiento en la Sierra de Luquillo, han hecho posible el desarrollo de humedales de agua dulce, tales como ciénagas y pantanos de palo de pollo (Pterocarpus officinalis); estos últimos de distribución limitada a muy pocos lugares en la Isla. Algunos de estos ríos, en su tránsito por el Corredor, también han producido rasgos geográficos muy particulares. La desembocadura de la Quebrada Fajardo es una de las más hondas en Puerto Rico con 23 pies (7 m) de profundidad (Morris, G., 1997). Pág. 136 Plan Sectorial para RNCEN La relación entre la RNCEN y la Sierra de Luquillo, incluyendo el Bosque Nacional El Yunque, no se limita exclusivamente a su conexión fisiográfica a través de los ríos Sabana, Pitahaya, Juan Martín y la Quebrada Fajardo, o a la utilización que hacen de estos cuerpos de agua numerosas especies de peces e invertebrados en su ciclo reproductivo y migraciones entre la montaña y la costa. La interrelación entre los ecosistemas costeros de la RNCEN y los montañosos del Yunque es aún más singular, cuando se incluyen también aquellos de la Reserva Natural de Las Cabezas de San Juan, relacionados por su proximidad. La región de las reservas Las Cabezas de San Juan, el Yunque y la conexión provista por el Corredor entre estos dos sistemas, contiene todas las zonas de vida clasificadas en Puerto Rico, desde un bosque seco subtropical en la Reseva Natural Las Cabezas de San Juan, hasta un bosque pluvial montano bajo en las partes más altas del Yunque. Tal diversidad, en conjunto con los numerosos ecosistemas desarrollados en esta región de apenas trece (13) millas de longitud, constituye un fenómeno natural de extrema singularidad. El valor excepcional de la RNCEN ha sido reconocido por el Gobierno del ELAPR, el Gobierno Federal y diversas organizaciones conservacionistas de gran renombre y se han llevado a cabo múltiples esfuerzos para la protección de sus recursos naturales durante las últimas cuatro décadas. Refiérase a Normas de Aplicación General, para un recuento de los esfuerzos históricos que se han llevado a cabo para proteger la Reserva. MAPA I-18. NOMBRES DE PLAYAS, FINCAS PRINCIPALES Y OTROS ELEMENTOS EN LA RNCEN Parta Calica Chiquita Escondida Colorá Conventu. Lúquillo San Miguel Seas lagou La.Selva down miss Las Pau/inas Las San Miguell Convento Seven Seas Convento Norte Miguel il Passinas Dos Mares Convento Sur Fajardo , 0 0.5 km Corredor Ecológico del Noreste Playas Carreteras principales Pág. 137 Plan Sectorial para RNCEN 2.4.2 Valor Histórico y Arqueológico La RNCEN alberga varios yacimientos indígenas y estructuras de valor histórico, esto último relacionado a la actividad a gropecuaria y del cultivo de la caña durante el pasado. (Mapa I-19) En cuanto a los yacimientos arqueológicos, estos incluyen tres residuarios de origen precolombino consistentes de fragmentos de cerámica, restos alimentarios (Ej. conchas y huesos) y artefactos líticos (Ej. cinceles, navajas y limas) en el litoral costero de la finca Convento Norte y el camino peatonal que conduce desde el Balneario de Seven Seas a la Playa Convento. Algunos de estos materiales y su grado de complejidad sugieren el establecimiento de campamentos estacionales de aborígenes preagroalfareros y agroalfareros, pertenecientes a la Edad Arcaica (ca. 2000 A.C. 100 D.C.) y la Edad de Cerámica (ca. 400 A.C. - 1500 D.C.) respectivamente (Vélez Vélez J. G., 2000; Departamento de Recursos Naturales [DRN], 1981). Cerca del límite sur de la finca Las Paulinas existe un conjunto de restos de estructuras de hormigón y de maquinarias que eran movidas por fuerza animal, conocidas estas últimas como cabrestante o malcate y popularmente en la actualidad como "güinche", asociadas a la operación de recolección de caña de azúcar de la antigua Colonia La Paulina. Estas estructuras y en particular la maquinaria, mantienen cierta importancia histórica ya que reflejan el tipo de tecnología utilizada como parte de esta actividad agrícola en la década de 1930 (Questell Rodríguez, E y E. J. Maíz López, 2001). En la finca San Miguel 2 se han identificado los restos de un conjunto de estructuras pertenecientes a un posible molino de vapor ligado a las operaciones de lo que una vez fue la Hacienda San Miguel. La estructura de ladrillo, piedra y argamasa que formaba parte de la torre del molino donde se procesaba la caña, al igual que unos canales abovedados, todavía existen aunque en estado de ruina. Este complejo arquitectónico, aún en su condición presente, tienen valor histórico debido a que constituye un elemento representativo de una de las actividades económicas principales en la Isla a finales del siglo XIX y principios del XX (Questell Rodríguez, E y E. J. Maíz López, 2001). En las fincas Convento Norte y Convento Sur, y en el área de Cabeza Chiquita, se encuentran las ruinas pertenecientes a tres pozos de mampostería y ladrillo con lo que aparentan eran piletas o bebederos, relacionadas a la actividad ganadera en esta zona a finales del siglo XIX (Vélez Vélez J. G., 2000). Las estructuras, aunque en estado ruinoso, muestran una construcción sumamente elaborada mediante el uso de los mejores materiales disponibles en su época a un grado jamás documentado en la arqueología histórica de Puerto Rico (Dávila, O., 2005). Tanto en el área de Cabeza Chiquita como en la finca Convento Sur, existen al menos dos pailas de hierro colado, una pieza que era fabricada en Francia por la firma Pág. 138 Plan Sectorial para RNCEN siderúrgica Carron, específicamente para trenes de reducción de caldos (guarapo) de caña de azúcar (Dávila, O., 2005). Estas pailas fueron llevadas posiblemente hasta donde se encuentran hoy en día para ser utilizadas como bebederos cuando todavía se desarrollaba la ganadería en estos terrenos. En las aguas al noroeste de Cabeza Chiquita, se encuentra un naufragio inglés de finales del siglo XVIII o principios de siglo XIX. Por medio de una investigación del Consejo de Arqueología Subacuática del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), se han encontrado evidencias metálicas de lastres de hierro, cañones, anclas, planchas de cobre y cajas de fuego, entre otros en este naufragio (J. Vera, Comunicación personal, 15 de marzo de 2008). Según el Arqueólogo Juan Vera del ICP, la RNCEN es un área altamente sensitva para material arqueológico acuático y terrestre ya que en un área relativamente pequeña pueden encontrarse yacimientos pre-históricos con material de culturas indígenas (Laguna Aguas Prietas y desembocadura de ríos), estructuras coloniales y naufragios históricos. Aparte de los yacimientos y estructuras antes mencionados, es importante destacar también que en el litoral de la RNCEN se pueden observar todavía asociaciones de flora típicas de la costa de Puerto Rico previo a la colonización española, un valor histórico raras veces atribuido a un área natural. MAPA I-19. LOCALIZACIÓN DE ESTRUCTURAS DE VALOR HISTÓRICO / CULTURAL EN LA RNCEN Océano Atlántico Press Cabese Chiquite San Miguel Seven Seas Convento Norte Las San Migors Paulinas Dos Mares Convento SEE Sur Fajardo 0 05 1Km Corredor Ecológico del Noreste Sitios de Valor Histor co Cultural Tele - 2010 à " Carreteras Principales Pág. 139 Plan Sectorial para RNCEN 2.4.3 Valor Recreativo La RNCEN es actualmente espacio para una diversidad de actividades recreativas compatibles e incompatibles con los objetivos de esta área natural protegida. A través de los ejercicios de planificación participativa con los diferentes usuarios de la RNCEN, el DRNA pudo identificar la diversa gama de usos recreativos que actualmente se practican en estos terrenos, los cuales se desglosan en la Tabla-I 18. TABLA I- 18. USOS Y ACTIVIDADES RECREATIVAS ACTUALES EN LA RNCEN USOS COMPATIBLES USOS INCOMPATIBLES 1. Natación (baños de mar y de sol) 1. Paseos en vehículos de 2. Paseos y excursiones en kayaks (por operadores turísticos campo traviesa y el Club de Kayak de Fajardo) (motoras motocross, 3. Buceo libre (snorkeling) four tracks, planchas, 4. Buceo buggies de dunas y 5. Pesca recreativa fango y otros vehículos 6. Excursiones y/o pasadías familiares, religiosos o de grupos de todo terreno) especiales (Coalición Pro CEN, Niños y Niñas Escuchas y 2. Cacería Club 4-H, entre otros) 3. Paseos en motoras 7. Observación del anidaje de tortugas marinas (tinglar) acuáticas (Jet skis) a 8. Limpiezas de basura con voluntarios alta velocidad 9. Acampar 10. Caminatas 11. Recorridos en bicicletas y ciclismo de montaña (Asociación Puertorriqueña de Ecociclismo de Montaña, c.(APEMI) y el Club Las Iguanas del Corredor) 12. Surfing 13. Observación de aves 14. Conteo anual de aves (Christmas Bird Count del National Audubon Society) 15. Estudio de la vida silvestre 16. Excursiones guiadas 17. Uso de estructuras (ranchones) para pasadías 18. Cabalgatas 19. Cosecha de cocos 20. Fotografía de naturaleza y de paisajes 21. Relajación y contemplación El Mapa I-20, presenta las áreas principales dentro de la RNCEN donde se celebran estas actividades recreativas. Como puede observarse, los usos recreativos compatibles se concentran en tres áreas: (1) Playa La Selva y Playa Las Paulinas; (2) Playa El Convento y Quebrada Fajardo; y (3) Punta Cabeza Chiquita y Playa El Convento. En la multiplicidad de accesos y caminos de tierra dentro la Reserva Natural, también se llevan a cabo usos compatibles (paseos en bicicleta, ciclismo de montaña, caminatas y cabalgatas) como usos incompatibles (paseos en vehículos de campo traviesa). Pág. 140 MAPA I-20. ÁREAS PRINCIPALES DE USOS Y ACTIVIDADES RECREATIVAS ACTUALES o 0.5 1 km Natación Bucco libre ("snorkeling") Pesca recreativa Area de "plenic" Panta Cabeza Chiquita Natación Observación de aves Bucco libre ("snorkeling") Pesca recreativa Área de acampar/"pienic" Natación Observación de aves Pesca recreativa Área de acampar / "picnic" Luquillo 3 Laguna Aguas Printos San Miguel 2 Seven Seas Convento Norte San Miguel 11 Cas Paulinas Dos Mares Convento Sur Fajardo ENTRY Corredor Ecológico Vías de acceso y caminos Áreas y usos recreativos actuales del Noreste Accesos principales al CEN Áreas recreativas (1-3) Desembarque y tránsito de motoras acuáticas Otros accesos al CEN Observación anidaje Camino principal de tinglar/carey Recorrido principal de kayaks Camino secundario Playas de surfing Recorrido alterno Camino controlado (PRIDCO) Estructuras (ranchones) de kayaks Vereda Caceria Caminatas Plan Sectorial para RNCEN 2.4.4 Valor Pesquero La gran mayoría del litoral costero de la RNCEN se utiliza para la pesca recreativa y deportiva; aunque también hay un pequeño número de pescadores que utilizan la zona para la pesca comercial. Actualmente, en la Reserva se utilizan diversas artes de pesca, que incluyen la pesca de orilla (con anzuelo, caña, línea o hilo), nasas, redes, trasmallo, atarraya (en especial, para la pesca de carnada), carrete e hilo, silga, trampas, cajones y lazos para langostas, bichero de anzuelo para pulpo y arpón. Antes de aprobarse el Reglamento de Pesca de Puerto Rico del DRNA (Reglamento Número 6768 del 11 de febrero de 2004, según enmendado), los pescadores de la zona practicaban el arte del chinchorro de arrastre cubriendo todo el litoral al norte del Corredor donde no hay arrecifes de coral o cayos por un término de 3 meses al año (marzo, abril y mayo) y un máximo de quince (15) ocasiones (Asociación de Pescadores de Luquillo, comunicación personal, 25 de enero de 2008). El Reglamento de Pesca vigente prohíbe el uso de chinchorros de arrastre; por lo que los pescadores de la zona han dejado de practicar este arte de pesca. El Mapa I-21, muestra las áreas principales de pesca en la Reserva Natural y el arte de pesca que se utiliza en ellas. Como puede observarse, en toda la costa se practica la pesca de orilla. Justo en las aguas al norte del litoral costero, se practica la silga ("trowling") como pesca de altura. En las áreas de arrecifes de coral y de praderas de yerbas marinas en Playa La Selva, Playa El Convento y Punta Cabeza Chiquita, se utiliza la atarraya, el trasmallo, los cajones y lazos para langostas, el bichero de anzuelo y el arpón. En las áreas pantanosas, de humedales y secas cercanas al manglar, especialmente en Playa El Convento, Playa Las Paulinas y el área entre la desembocadura entre los ríos Pitahaya y Sabana, se capturan jueyes y cangrejos. La reglamentación del DRNA prohíbe la captura de jueyes y cangrejos dentro de terrenos designados como reserva natural. Con la nueva designación del Corredor como Reserva Natural, será importante orientar a las personas que capturan jueyes y cangrejos sobre esta prohibición. El mapa también muestra el área en la desembocadura del Río Sabana donde los pescadores de Luquillo guardan algunas de sus embarcaciones. Según datos provistos por la Asociación de Pescadores de Luquillo y el Oficial de Manejo de las Reservas Naturales del Noreste del DRNA, en la RNCEN se pescan y/o capturan las siguientes especies más comunes, según el arte de pesca: Pág. 142 Plan Sectorial para RNCEN 1. Pesca de Orilla róbalo (Centropomus undecimalis), sábalo (Megalops atlanticus), sama (Lutjanus analis) y roncos (Haemulor flavolineatum). 2. Silga ("Trowling") sierra (Scomberomorus cavalla), bonito (Katsuwonus pelamis), cojinúa (Caranux bortholomaei), dorado (Corypharna hippurus) y tuna (Thunnus atlanticus). 3. Trasmallo/Atarraya Peces de arrecife como pargos (Lutjanus sp.), cojinúas (Caranux bortholomaei) y el balajú (Hemiramphus brasilienses) como carnada, entre otros. 4. Cajones y Lazos Langostas y Langostinos (Panulirus sp.) 5. Bichero de Anzuelo Pulpos (Octopus vulgaris) 6. Trampas Jueyes (Cardisoma guanhumi) 7. Buceo y Arpón Peces de arrecifes como pargos (Lutjanus sp), colirrubias (Ocyurus chrysurus) y loros o cotorros (Sparisoma sp) entre otros, en adición a la colecta de carruchos (Strombus gigas). Según los trabajos de Negrón et al. (1982), la Laguna Aguas Prietas era una fuente de pesca deportiva además de una fuente comercial de carruchos y almejas. Entre las especies más abundantes encontradas en la Laguna se encontraban: la muniama (Gerres cinereus), la sardina (Harangula clupeola), la blanquilla (Eucinostomus gula) y el góbido esmeralda (Gobionellus oceanicus). Según el Plan de Manejo de la Reserva Natural de la Finca Seven Seas, en la Laguna Aguas Prietas también predominaba la pesca de róbalo (Centropomus undecimalis), pargos (Lutjanus sp.) y meros (Epinephelus sp.) (DRNA, 2006) Los recursos pesqueros de Puerto Rico muestran los signos clásicos de sobrepesca: reducción marcada en los desembarcos, disminución en la captura por unidad de esfuerzo, cambio significativo a una captura de peces de menor tamaño, cambio en la composición de especies desembarcadas, desaparición de las especies de mayor importancia y cambio en las artes de pesca tradicionales (JCA, 2004). Por eso es transcendental reconocer la importancia de los arrecifes de coral, praderas de yerbas marinas, manglares y lagunas costeras en la renovación de los recursos pesqueros al servir de criadero para los individuos juveniles de especies importantes tanto para la pesca comercial como para la recreativa 16P Pág. 143 MAPA I- 21. ÁREAS PRINCIPALES DE PESCA EN LA RNCEN 0 0.5 1 km Punta Cabeza Citiquita Luquillo Laguna Aguas Prietax San Miguel I Seven Seas San Miguel II Convento Norte Las Paulinas Dos Mares Convento Sur Fajardo Corredor Ecológico Vías de acceso y caminos Usos y actividades pesqueras del Noreste Accesos principales al CEN Pesca de orilla Silga ("Trowling") Otros accesos al CEN Chinchorro de arrastre (uso histórico) Trasmallo o tarraya Camino principal Estructuras (ranchones) Trampas de jueyes Camino secundario y cangrejos Embarcaciones y desembarques (desembocadura del Rio Sabana) Vereda Pesca de especies de arrecife (1-2) Rampa y facilidades de embarcaciones (Balneario de Luquillo) Plan Sectorial para RNCEN 2.4.5 Valor Educativo Las áreas naturales protegidas, además de ser importantes recursos para la recreación, también son espacios de incalculable valor educativo y didáctico. En éstas se aprende de la riqueza de nuestra biodiversidad, de la importancia y los beneficios de los procesos ecológicos, de sus posibilidades económicas y de nuestra herencia histórica, natural y cultural. "La conservación, el desarrollo y las oportunidades para el ocio van de la mano con la educación. Al presente existen varias modalidades de programas o estrategias para educar a los visitantes o usuarios de los distintos entornos naturales. El ecoturismo y otras variantes del turismo, son estrategias informales de educar. Existen otras modalidades de educación formal o informal, tales como: servicios de interpretación, programas y servicios de recreación al aire libre, educación al aire libre, educación ambiental y educación experiencial" (CPN y CEDES, 2005). En los ejercicios de planificación participativa para el desarrollo del Plan Sectorial de la RNCEN, los participantes informaron sobre diversas actividades educativas formales e informales que actualmente se llevan a cabo en el área natural. Estas actividades incluyen: La observación del anidaje de tortugas marinas (tinglar) con grupos estudiantiles, universitarios, tropas de Niños y Niñas Escuchas y otros grupos de interés particular El personal del Programa de Monitoreo de Tortugas Marinas del DRNA atiende a estos grupos en el área de la Playa La Selva. Los grupos reciben una charla educativa sobre diversos aspectos de los tinglares previo a patrullar la playa en que es seguro y que la presencia de los visitantes no afectará el éxito del anidaje, permiten que el grupo se acerque a presenciar dicha actividad. El DRNA, en conjunto con otras entidades, está en el proceso de aprobar un "Protocolo para Trabajos de espera de que anide alguna tortuga marina. Una vez los biólogos marinos entiendan el Manejo de Tortugas Marinas en Puerto Rico mediante una orden administrativa; este protocolo podrá servir de referencia para el manejo de futuras visitas para la observación del anidaje de tortugas marinas en la Reserva Natural (Héctor Horta, comunicación personal, 15 de marzo de 2008). La celebración del Festival del Tinglar por la Coalición Pro Corredor Ecológico del Noreste (Coalición Pro CEN) Anualmente, la Coalición Pro CEN organiza para finales del mes de abril el Festival del Tinglar en la plaza del casco urbano del Municipio de Luquillo. Meses antes del Festival, la Coalición se da a la tarea de llevar presentaciones educativas sobre el tinglar a Pág. 145 Plan Sectorial para RNCEN escuelas públicas y privadas de la región noreste de Puerto Rico. También invita a las escuelas a participar en la parada que da inicio al Festival para darle la bienvenida a los tinglares, que empiezan su época de anidaje en abril. La parada es además motivo de una competencia en donde estudiantes de grados primarios se visten de tinglar y se premian los disfraces más originales, más educativos y más divertidos, entre otros. Se ofrecen además exhibiciones con información educativa y didáctica sobre el Corredor, los tinglares y otros recursos naturales en Puerto Rico a todo el público que asiste al Festival. Las limpiezas de basura - Diversos grupos de interés, incluyendo la Coalición Pro CEN, la Asociación de Pescadores de Luquillo, Scuba Dogs y grupos de Niños y Niñas Escuchas, entre otros, han organizado limpiezas de basura en la RNCEN. En su mayoría, estas limpiezas se han concentrado: (1) en las playas y caminos en La Selva y Playa Las Paulinas y (2) en la vereda que conecta el Balneario de Seven Seas con Playa El Convento y Playa Colorá/Escondida. A su vez, la Asociación de Pescadores de Luquillo ha trabajado en la remoción de escombros mayores y chatarras de los accesos vehiculares principales de la Reserva Natural para las fincas San Miguel I y II y la finca Las Paulinas. Los pasadías y excursiones educativas - La Coalición Pro CEN, la Asociación Puertorriqueña de Ecociclismo de Montaña, Inc. (APEMI), el Club de Ciclismo Las Iguanas del Corredor y el Club de Kayak de Fajardo, entre otros, organizan pasadías y excursiones educativas a través de la Reserva Natural. Una de las actividades educativas más llamativas es el "Día Recreativo en el Corredor" organizado por la Coalición Pro CEN. En el Día Recreativo se organizan diversas actividades por toda la Reserva Natural que incluyen: una caminata por todo el litoral costero del Corredor con paradas en las playas El Convento y La Selva para un baño de mar y buceo libre (snorkeling), excursión en kayak desde el balneario de Seven Seas hasta Playa El Convento, excursión para observación de aves, clases de surfing, clases de Tai Chi y Yoga y noche de acampar en el balneario de Seven Seas, entre otras. Todas estas actividades son evidencia del increíble potencial de la RNCEN como recurso educativo y salón de clases al aire libre. 2.4.6 Valor para la Investigación Científica Los ecosistemas de la RNCEN constituyen espacios favorables para el desarrollo de investigaciones científicas relacionadas con las diferentes características de estos sistemas naturales, con las especies raras, amenazadas 0 en peligro de extinción que habitan en ellos y con el potencial de restauración de los mismos, entre otros. A su vez, existe un potencial para desarrollar investigaciones sobre el valor histórico y Pág. 146 Plan Sectorial para RNCEN arqueológico de estos terrenos. A través de estas investigaciones pueden generarse trabajos conceptuales que provean información y recomendaciones útiles para diseñar, evaluar y orientar las futuras estrategias de manejo y de usos de terrenos en la Reserva Natural y sus terrenos adyacentes, así como otras áreas en Puerto Rico y el trópico con características similares. La RNCEN ha sido y es objeto de un número considerable de investigaciones científicas realizadas por diversas entidades. Éstas son tan sólo una muestra del gran valor que tiene la RNCEN como recurso para la investigación científica. Entre las más importantes, resaltan: 1. Monitoreo del Anidaje de Tortugas Marinas El Programa de Monitoreo de Tortugas Marinas del DRNA lleva realizando inventarios y monitoreo del anidaje de tortugas marinas en las playas de la RNCEN desde el año 1986. Los resultados de estos estudios de monitoreo identifican a las playas de la RNCEN como unas de las más importantes para el anidaje del tinglar (Dermochelys coriacea) en el Caribe nororiental. Estos estudios también han podido documentar un aumento continuo en la actividad de anidaje del tinglar en estas playas durante los últimos veinte años. [Investigador Principal: Héctor Horta DRNA] 2. Movimiento de Tinglares Hembras Durante Época de Anidaje El DRNA firmó un acuerdo cooperativo de investigación con el Large Pelagics Research Lab del University of New Hampshire para determinar el alcance y la extensión del movimiento de tinglares hembras en las áreas marinas de la región noreste de Puerto Rico durante la época de anidaje entre los años 1998 y 2003. La investigación consistió en determinar mediante telemetría, el movimiento y profundidad (pop-up satellite archival tags (PSATs) y time depth recorders (TDRs)) a la que llegaron 19 tinglares hembras luego de haber anidado en el Corredor. A estos individuos se les colocó un transmisor que emitía una señal captada por satélite, logrando así rastrear sus movimientos y profundidad de inmersión. (Mapa I-22). [Investigadora Principal: Dr. Molly Lutcavage Large Pelagics Research Lab, University of New Hampshire]. Pág. 147 Plan Sectorial para RNCEN MAPA I- 22. EXTENSIÓN DE ÁREA MARINA UTILIZADA POR TINGLARES HEMBRAS DURANTE LA ÉPOCA DE ANIDAJE DE 1998 A 2003 66'W 65'30W 65'W + 18°30'N + + + ++ 18°30'N + + + + + + + + San Juan + + + + + Culebra St. Thomas + + Vieques Puerto Rico + Observations Utilization Distribution 18°N -100 m 50% 18°N -1000 m 90% 95% 66'W 65°30'W 65'W Nota: Imagen preliminar. El proceso de revisión por Lutcavage et al no ha culminado (Fuente: Lutcavage et al., Sin publicar.) 3. Conteo Navideño Anual de Aves del National Audubon Society Los científicos y técnicos del Instituto Internacional de Dasonomía Tropical (IITF, por sus siglas en inglés) del Servicio Forestal Federal organizan anualmente las actividades de conteo de aves en el noreste de Puerto Rico, como parte del National Audubon Society Christmas Bird Count que se celebra durante los meses de diciembre y enero de cada año. Entre los conteos de aves en el noreste de la Isla, se incluyen actividades de inventario de aves en diferentes lugares de la RNCEN. Los lugares inventariados en el Corredor son un componente de mucho valor para el censo anual de aves de todo Puerto Rico y se recomienda continuar estos censos en el futuro. [Investigador principal: Dr. Joe Wunderle IITF]. (Mapa I-23) Pág. 148 Plan Sectorial para RNCEN MAPA I-23. EJEMPLO DE LA DISTRIBUCIÓN POTENCIAL DEL MÚCARO DE PUERTO RICO DENTRO DE LA RNCEN (Fuente: Gould et al., 2007) 0 09km 4. Parcela de Inventario y Análisis Forestal El Programa de Inventario y Análisis Forestal del Servicio Forestal Federal realiza actividades de monitoreo y descripción de los bosques en Puerto Rico. Este Programa tiene una parcela permanente dentro de la RNCEN desde el año 2002. Los datos recolectados en esta parcela contribuyen al inventario de cobertura forestal de la Isla (Brandeis, et al., 2007). La parcela en la RNCEN será inventariada y analizada cada 5 años como parte de este programa de monitoreo a largo plazo. [Investigadores principales: Dr. Thomas Brandeis Servicio Forestal Federal/Southern Research Station y Dra. Eileen Helmer - IITF] 5. Evaluación de Biodiversidad - IITF llevó a cabo una evaluación a nivel isla de la distribución de especies residentes de vertebrados terrestres y del grado de su conservación y protección, la cual incluyo los terrenos de la RNCEN. Esta evaluación se conoció como el Puerto Rico Gap Analysis Project. La información disponible en esta evaluación de biodiversidad incluye especies residentes de vertebrados terrestres, su distribución dentro de la Reserva y la descripción y distribución de hábitats dentro de la Reserva. Los pronósticos de la distribución de especies están basados en rangos conocidos y la ocurrencia de hábitats. Se estima que existen sobre 100 especies residentes de vertebrados terrestres dentro de la RNCEN (Gould et al., 2007). Los datos e información sobre la distribución de cada especie por tipo de hábitat, al igual que otras características adicionales sobre estas especies, estarán disponibles por Internet. [Investigador Principal: Dr. William Gould - IITF] (6VP Pág. 149 Plan Sectorial para RNCEN 6. Estudios sobre Fragmentación de Paisajes - El Servicio Forestal Federal está evaluando el efecto de borde y la fragmentación de los bosques en la distribución y descomposición de materiales finos y gruesos de los árboles de bosques secos y húmedos de los llanos costeros de Puerto Rico. Para este estudio, se escogieron quince (15) parcelas dentro de la RNCEN. En cada una de éstas, se recolectó información sobre especies de árboles o arbustos y su importancia relativa basada en frecuencia y área basal. Este análisis provee información sobre las especies de árboles que se encuentran en bosques maduros y jóvenes, al igual que en los bordes de los distintos tipos de bosques, dentro de la Reserva Natural. En el futuro, será importante volver a estudiar estas mismas parcelas para conocer las dinámicas de la estructura forestal de los diferentes fragmentos de bosques en la RNCEN. [Investigadores Principales: Dra. Grizelle González - IITF y Dr. William Gould - IITF] 7. Análisis de Cobertura y Usos de Suelo - El Servicio Forestal Federal ha llevado a cabo una serie de análisis sobre cobertura y usos de suelo en Puerto Rico, que incluyen los terrenos de la RNCEN. Estos análisis incluyen evaluaciones sobre el tipo de cobertura de suelo, la edad de los bosques, las dinámicas de la cobertura de suelo y los niveles de urbanización, entre otros (Mapa I-24). Se planifica que las evaluaciones futuras a nivel isla sobre cobertura y usos de suelo, incluyendo la relación entre usos de suelo y los servicios ambientales de ecosistemas, también incluyan a la Reserva Natural. Por consiguiente, esta Reserva será un área valiosa para poder evaluar estos impactos. [Investigadores Principales: Dr. Ariel Lugo - IITF, Dra. Eileen Helmer - IITF y Dr. William Gould - IITF] MAPA I-24. EDAD DE BOSQUES EN RNCEN Fuente sin publicar Forest area in hectares (ha) and percent of total area (%) by age class :- 70 years 39hs. 3% 10 30 years 38 hr. 3% 5510 70 years 66 ba, 6% 10 years 6 ha, 1% 30. 55 years 234hr. 20% Nonforest vegetation 742 ha. 63% Water 48 ha, 4% Pág. 150 rlan Sectorial para RNCEN 8. Programa de Investigación Ecológica a Largo Plazo Entidades como el Institute for Tropical Ecosystem Studies (ITES) de la Universidad de Puerto Rico y el IITF han desarrollado numerosas investigaciones bajo el Luquilo Experimental Forest Long Term Ecological Research Program en los ríos principales que nacen en el Bosque Nacional El Yunque, específicamente los ríos Mameyes, Sabana y Blanco. Hasta la fecha, estas investigaciones se han enfocado en los terrenos dentro y adyacentes al Bosque Nacional, pero existe un gran potencial para extender el área de alcance de futuras investigaciones hasta las desembocaduras de estos ríos, en especial las del Río Sabana y el Río Pitahaya que ahora se encuentran en un área natural protegida dentro de la RNCEN. [Investigadores Principales: Dr. Jorge Ortíz Zayas y Dr. Alonso Ramirez ITES, Universidad de Puerto Rico]. 9. Investigación Arqueológica Subacuática En los últimos años, el Consejo de Arqueología Subacuática del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) lleva efectuando una investigación sobre un naufragio perteneciente a un buque inglés en las aguas al noroeste de Punta Cabeza Chiquita. Se entiende que este barco británico es de finales de siglo XVIII o principios de Siglo XIX. En el mismo, se han encontrado evidencias metálicas de lastres de hierro, cañones, anclas, planchas de cobre y cajas de fuego, entre otros. Los resultados de esta investigación todavía no han sido publicados. [Investigador principal: Arqueólogo Juan Vera ICP 2.4.7 Valor de Paisaje El término Corredor Ecológico del Noreste precisamente nace de la conexión ecológica y de paisaje que existe entre esta Reserva Natural con la Reserva Natural Las Cabezas de San Juan al este y el Bosque Nacional El Yunque al suroeste. En menos de 13 millas, lo que representa un recorrido vehicular de aproximadamente treinta (30) minutos, los residentes o visitantes de la región noreste de Puerto Rico pueden conocer las seis zonas de vida que existen, desde un bosque seco subtropical en Las Cabezas de San Juan hasta un bosque montano bajo lluvioso en las partes más altas de El Yunque. Encontrar tal diversidad de ecosistemas en un espacio tan reducido es un fenómeno natural de extrema singularidad y constituye un atractivo único para toda esta región. Por consiguiente, es importante proteger el valor paisajístico de esta Reserva Natural en lo que podríamos denominar la "cuenca paisajística" desde El Yunque hasta Las Cabezas de San Juan. Pág. 151 Plan Sectorial para RNCEN El valor de paisajes naturales se puede medir en beneficios económicos, sociales y ambientales, conforme se define en la Ley 14 de 1999. En términos económicos, aumentan el valor económico de las propiedades residenciales y comerciales cercanas. En términos sociales, hace de las comunidades lugares más atractivos para vivir y trabajar. Además, provee espacios para la contemplación y el estímulo intelectual y espiritual. A su vez, ayuda al relajamiento y al bienestar como beneficio terapéutico. En términos ambientales, desarrolla la sensibilidad hacia el entorno natural y el respeto a la vida que promueve la conservación del ambiente (Compañía de Parques Nacionales (CPN) y Centro de Estudios para el Desarrollo Sustentable (CEDES), 2005). Además, la proximidad de la Reserva Natural con el Bosque Nacional El Yunque le añade valor a ambas áreas protegidas al aumentar la conectividad de espacios abiertos en la región noreste de Puerto Rico, un área de alta presión de desarrollo" (IITF, 2008). La RNCEN tiene un número considerable de vistas paisajísticas dentro y fuera de los límites del área protegida. De importancia particular, se encuentran los relativamente extensos paisajes naturales sin ningún tipo de infraestructura. Esto constituye un valor singular dado su rareza en Puerto Rico y el interés público de experimentar estas vistas paisajísticas. Algunas de las más importantes dentro de la RNCEN incluyen: Los largos trechos de playas sin estructuras entre Luquillo y la Reserva Natural Las Cabezas de San Juan; Las vistas hacia todas direcciones desde las colinas altas de la Reserva, particularmente hacia la costa y el océano al norte y hacia el Bosque Nacional El Yunque al suroeste; Las vistas desde las playas de la Reserva Natural hacia el Bosque Nacional El Yunque; Las vistas de los ríos, quebradas y lagunas de la Reserva (Río Sabana, Río Pitahaya, Río Juan Martín, Quebrada Fajardo y Laguna Aguas Prietas); La vista hacia todas direcciones desde Punta Cabeza Chiquita; y Las vistas a los sistemas de dunas de arena al oeste de la Reserva. Pág. 152 rlan Sectorial para RNCEN CAPÍTULO 3 DIAGNÓSTICO Como parte del desarrollo de este Plan Sectorial para la RNCEN se llevó a cabo un diagnóstico con diversos grupos de interés para identificar los problemas, conflictos de uso, amenazas y limitaciones que pueden afectar el futuro uso del suelo y el manejo de esta área natural protegida. Este ejercicio de diagnóstico también permitió identificar las necesidades, oportunidades y propuestas que pueden ayudar a dirigir el uso de los terrenos y el manejo integral de la Reserva. El Capítulo de Introducción (Capítulo 1) contiene una descripción del proceso de planificación participativa que se utilizó para desarrollar este diagnóstico. 3.1 PROBLEMAS, AMENAZAS Y LIMITACIONES El análisis de los problemas, amenazas y limitaciones señalado en el diagnóstico, nos ayuda a identificar dos elementos esenciales para el futuro uso del suelo y el manejo de la RNCEN: (1) las presiones o degradaciones sobre los ecosistemas y (2) las fuentes de presión 0 causas que las provocan. Una presión es aquel daño, destrucción o degradación que afecta directamente a los atributos ecológicos claves característicos de los objetos de conservación de la Reserva Natural (ya sean especies, comunidades naturales o sistemas ecológicos). Las presiones amenazan la estructura, el funcionamiento, la viabilidad y los atributos ecológicos claves para que el objeto de conservación perdure adecuadamente. Las fuentes de presión, por otra parte, son las actividades humanas no sostenibles que generan las presiones sobre el objeto de conservación (Granizo, et al., 2006). Es importante aclarar que las perturbaciones naturales (huracanes, sequías, etc.) son parte de la dinámica de los ecosistemas y, en principio, no constituyen fuentes de presión. Sin embargo, si se combinan con actividades humanas o usos no sostenibles, dichas perturbaciones tienen efectos catastróficos, también podemos considerarlas una fuente de presión. La identificación de las presiones y las fuentes de presión de la RNCEN provee una mejor información para entender no sólo los problemas, las amenazas y limitaciones que afectan a los objetos de conservación del área protegida, sino la razón de ser de los mismos. En fin, la importancia de este tipo de diagnóstico radica en que nos permite identificar dónde son requeridas nuestras acciones de conservación y dónde éstas serán más efectivas (Granizo, et al., 2006). Pág. 153 Plan Sectorial para RNCEN El ejercicio de diagnóstico para identificar las presiones y las fuentes de presión en la RNCEN conllevó dos preguntas principales: (1) ¿Qué problemas, conflictos y amenazas se han podido identificar en el CEN? y (2) ¿Quiénes son los actores que generan estos problemas, conflictos o amenazas? Entre las presiones que se identificaron para los objetivos de conservación de la RNCEN encontramos: La pérdida de biodiversidad El disturbio a especies raras, amenazadas o en peligro de extinción La destrucción y degradación del hábitat (desequilibrio, desarticulación o fragmentación) Los cambios en composición, cobertura y estructura de ecosistemas La degradación en la calidad del agua, entre otras Las fuentes de estas presiones incluyen elementos de influencia dentro y fuera de la Reserva Natural, al igual que elementos relacionados con los usos y actividades dentro de ésta y la capacidad institucional del manejo y la administración. A continuación, se presentan todas las fuentes de presión identificadas en los ejercicios de planificación participativa: 3.1.1 Fuentes de presión dentro de la Reserva Natural Disposición incorrecta y quema de desperdicios sólidos y escombros mayores En diversas partes de la RNCEN existe un problema de disposición incorrecta de desperdicios sólidos y de creación de vertederos clandestinos. Las entradas a los caminos principales de la Reserva son utilizadas para el depósito y quema de basura y de escombros mayores, tales como carros, neveras y enseres. En las Áreas Recreativas; en las desembocaduras del Río Sabana, el Río Pitahaya, el Río Juan Martín y la Quebrada Fajardo y en el litoral costero de la Playa San Miguel y Playa Las Paulinas se acumulan desperdicios sólidos transportados por la escorrentía de las cuencas hidrográficas y por el movimiento de las mareas, respectivamente. En la desembocadura del Río Sabana también se encuentran algunas embarcaciones abandonadas por sus propietarios. 160 Pág. 154 Plan Sectorial para RNCEN Deforestación y movimiento de terreno En el pasado, algunos de los dueños de terrenos privados en la RNCEN han incurrido en actividades ilegales de deforestación y movimiento de terrenos. Uno de los casos más dramáticos que evidencia esta amenaza fueron las actividades de movimiento de terreno asociadas a la propuesta construcción del complejo hotelero Seven Seas Hotel & Resort dentro de terrenos de la Reserva Natural Finca Seven Seas en el año 2001. Los proponentes de este proyecto invadieron 40 cds de terrenos de la Reserva Natural Seven Seas, talaron árboles, removieron terreno y abrieron y ampliaron un camino con el objetivo de construir un campo de golf y un camino hacia la playa (DRNA, 2007). En febrero del 2003, la Compañía de Parques Nacionales (CPN) incurrió en una acción judicial en contra de los proyectistas, en la cual el Tribunal de Fajardo falló a favor de la CPN y ordenó a los proponentes a restaurar los terrenos de la Reserva a su estado natural. Todavía está por verse los resultados de esta restauración por orden judicial. Por otra parte, los proponentes del proyecto Dos Mares Resort, también propuesto dentro de la RNCEN, deforestaron un área de aproximadamente 4cds de la finca pública Convento Norte en el año 1997, por lo cual fueron obligados a reforestarla por el Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre. En el año 2000, volvieron a mover terreno y remover árboles en un área de aproximadamente 5 cds en otra área de esta misma finca. De igual manera, los proponentes del proyecto San Miguel Resort realizaron trabajos de desmonte en un área de aproximadamente 4 cds en la finca San Miguel II en el año 2004. Amenazas por la propuesta construcción de proyectos residencialesturísticos Antes de la aprobación de la Orden Ejecutiva ordenando la designación del CEN como una Reserva Natural (Boletín Administrativo Núm: OE-2007-37), existían cinco (5) proyectos residenciales-turísticos propuestos dentro de los terrenos que ahora componen el área natural protegida: (1) San Miguel Resort, (2) Dos Mares Resort, (3) Seven Seas Hotel and Resort, (4) Convento Sur Resort y (5) Ville Du Paradis. Dos (2) de estos cincos (5) proyectos habían pasado por el proceso de revisión administrativa para la adquisición de permisos de construcción. Sin embargo, ninguno de los proyectos contaba con permiso alguno aprobado al momento de firmarse la Orden Ejecutiva. Por ejemplo, la JCA no aprobó la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) Enmendada del San Miguel Resort, el cual proponía la Pág. 155 Plan Sectorial para RNCEN construcción de 1,025 residencias, 250 habitaciones de hotel, 175 unidades de condohotel y "timeshare" y dos campos de golf de 18 hoyos y 9 hoyos cada uno. Por otra parte, el Tribunal Supremo de Puerto Rico revocó la aprobación de la DIA-Final del Dos Mares Resort, el cual proponía la construcción de 978 residencias y apartamentos, 450 habitaciones de hotel, y dos campos de golf de 18 hoyos y 9 hoyos cada uno, en terrenos dentro y adyacentes a la Reserva Natural. Estos proyectos hubiesen causado deforestación, movimientos de terreno, fragmentación de bosques, impermeabilización del suelo, cambios en los patrones naturales de escorrentía, canalización de ríos y otras corrientes de agua, y contaminación química, esto último por el uso de plaguicidas y herbicidas para el mantenimiento de los campos de golf propuestos. A su vez, hubiesen limitado el acceso público a las costas y empeorado el suministro de agua potable que sufren varias comunidades en la región este de la Isla. Aunque la Orden Ejecutiva prohíbe la construcción de este tipo de desarrollo extenso y denso dentro de la RNCEN, todavía existe la preocupación entre los grupos de interés de que estos proyectos vuelvan a activarse y se continúe promoviendo la construcción de proyectos residenciales y turísticos de alta densidad dentro del área natural protegida. Corte indiscriminado de vegetación - Los visitantes y usuarios de las Áreas Recreativas identificaron el corte indiscriminado de vegetación como un impacto en los terrenos de la Reserva Natural. Por ejemplo, algunos usuarios de equipo de kayaks han cortado y podado árboles de mangle en la Laguna Aguas Prietas para ampliar el canal de paso que conecta la Playa de Seven Seas con la laguna. Otros visitantes han cortado y removido árboles y arbustos que bordean las áreas de playa para crear espacios de sombra dentro de la vegetación. Especies invasoras - En la RNCEN se han identificado especies exóticas e invasoras que pueden ser perjudiciales a la biodiversidad de la zona, tales como la iguana verde, la mangosta y las plantas invasivas. Incendios - La dinámica de fuegos forestales en la RNCEN no ha sido estudiada ni monitoreada sistemáticamente. Sin embargo, la ocurrencia de fuegos en los ecosistemas de pastos es recurrente durante la época seca de la primavera y el verano. Estos fuegos son causados, en su mayoría, por personas, ya sea por descuido o de forma intencional. Los fuegos limitan la regeneración de bosques en las áreas abandonadas por el pastoreo y favorecen la dispersión de especies invasoras en la Reserva. Pág. 156 Plan Sectorial para RNCEN Contaminación lumínica - La iluminación de la noche causada por fuentes de luz artificial que impactan adversamente la esencia natural de las noches, nuestro ambiente, los recursos naturales y la salud de los seres humanos" (FCPR, 2007). La contaminación lumínica que afecta la RNCEN proviene, en su mayoría, de la luz artificial del casco urbano del pueblo de Luquillo, de las urbanizaciones al Sur de la Carretera PR-3 y de la casa de playa del gobernador de turno en la Playa El Convento en Fajardo. Esta luz artificial nocturna tiene el potencial de impactar negativamente a la flora y la fauna de la Reserva, a la Laguna Aguas Prietas y a las posibilidades de observación de estrellas en la Reserva. Estudios científicos han comprobado que la contaminación lumínica perturba los ciclos de vida, patrones de comportamiento y hábitats de la flora y fauna, en especial las tortugas marinas²⁹. La iluminación artificial nocturna tiene numerosos efectos adversos sobre las tortugas marinas, tales como provocar que se orienten hacia tierra y no hacia el mar durante el proceso de anidaje y eclosión, causándoles la muerte por deshidratación o depredación; una mayor probabilidad de que los neonatos se enreden entre la vegetación o la hojarasca; un mayor riesgo de que los neonatos sean golpeados por vehículos de motor, en carreteras y estacionamientos cercanos a las áreas de anidamiento; la desorientación espacial de los neonatos una vez éstos llegan al agua (al punto de que algunos neonatos tienden a regresar a la playa de donde salieron); y la evasión por parte de las tortugas adultas de las áreas costeras intensamente iluminadas en o cerca de los nidos³⁰. En cuanto a los cuerpos de agua bioluminiscentes, la contaminación lumínica afecta la visibilidad y el disfrute de la bioluminiscencia. Esto impacta las estrategias de educación para la conservación de este importante fenómeno natural, único en el mundo, y a su vez, impacta la industria turística que depende del mismo. Por último, la iluminación artificial nocturna compite con la luz de las estrellas y obstaculiza el conteo de objetos celestes que se pueden observar en la noche desde un área natural protegida. A estos efectos, es requerido la implantación rigurosa del Reglamento para el Control y la Prevención de la Contaminación Lumínica del 2014 y el mapa propuesto de la Junta de Calidad Ambiental y Junta de Planificación. 29 Rich, 2006 30 Witherington et al., 2003 Pág. 157 Plan Sectorial para RNCEN 3.1.2 Fuentes de presión por usos y actividades Uso excesivo e inadecuado de vehículos de campo traviesa - El uso de vehículos de campo traviesa (motoras motocross, four tracks, planchas, buggies de dunas y fango y otros vehículos de todo terreno) se ha intensificado en el último año (2007- 2008) en la RNCEN. Estos vehículos destruyen, compactan y abren nuevos caminos, destruyen la vegetación existente, aumentan la erosión y sedimentación, generan contaminación de ruido, levantan polvo fugitivo, alteran humedales, e impactan áreas de playas, zonas de anidaje de tortugas y vida silvestre. A su vez, tienen un impacto negativo sobre la calidad de vida de los vecinos de la RNCEN.³¹ Prácticas incompatibles e indiscriminadas de pesca Los pescadores recreativos y comerciales que utilizan la RNCEN identificaron una serie de prácticas incompatibles de pesca por algunos usuarios. Específicamente, identificaron la pesca de jueyes con pala, la pesca de pulpo con cloro, los trasmallos enredados en corales, la pesca de carrucho fuera de temporada, la colección de langostas pequeñas y la captura de huevos de tortugas marinas. Por otra parte, el Reglamento de Pesca del DRNA prohíbe la captura de jueyes y cangrejos dentro de terrenos designados como reserva natural. Con la nueva designación de la zona como Reserva Natural, será importante orientar a las personas que capturan jueyes y cangrejos sobre esta prohibición. Extracción de coral e impactos físicos a ecosistemas En las Áreas Recreativas existen actividades de extracción en los arrecifes de coral e impactos físicos asociados a la pesca recreativa o comercial, particularmente por personas caminando sobre el ecosistema de arrecifes y praderas de yerbas marinas. Prácticas incompatibles de cacería Los usuarios y vecinos de la RNCEN han visto personas con equipo de cacería entrar al área natural y desde lejos, han escuchado las detonaciones. Durante las inspecciones realizadas a la RNCEN, también se observaron cartuchos de escopeta desechados, evidenciando la práctica de la cacería en la zona. Una de las áreas dentro de la RNCEN utilizada para la cacería es en la Laguna Aguas Prietas. Esto es de especial preocupación ya que en esta laguna residen o visitan especies de aves amenazadas en peligro 31 Figueroa-Ríos, Jesús. "Entre ruidos excesivos y polvo fugitivo residentes de Playa Convento". Horizonte. 9 al 15 de enero de 2008. Pág. 158 Plan Sectorial para RNCEN de extinción. También se han identificado y escuchado actividades de cacería en las fincas de Convento Sur y San Miguel I y II. Esta actividad no solo constituye un acto ilegal, al no estar la RNCEN dentro de las áreas permitidas en el Reglamento para Regir la Conservación y el Manejo de la Vida Silvestre, las Especies Exóticas y la Caza en el ELAPR (Reglamento Núm. 6755 del 12 de marzo de 2004), sino que representa un serio riesgo para la seguridad de las personas que visitan el área con propósitos recreativos, así como para la conservación y manejo de la fauna silvestre amenazada 0 en peligro de extinción. Exceso de capacidad de carga de visitantes - Existe una necesidad de conocer si la cantidad de visitantes y usuarios de la RNCEN está excediendo su capacidad de carga. Durante la época de verano y durante días festivos, entra una cantidad sustancial de vehículos al Área, los cuales pueden estar excediendo la capacidad de carga de esta zona. Un aumento significativo en el uso de las playas, puede significar un aumento en la generación de basura, disposición inadecuada de desperdicios sólidos y otros impactos al ecosistema. Los desperdicios sólidos atraen ratas, perros y gatos realengos y otros animales que pueden ser indeseables en áreas de anidaje de tortugas marinas y de alto valor ecológico. Aunque en el presente no se han identificado como una amenaza, si en el futuro se intensifican los usos del ciclismo de montaña y las cabalgatas en la RNCEN, estos podrían causar erosión en los caminos y entrar en conflicto con otros usos, tal como las caminatas. En el pasado, los usuarios de caballos han utilizado las playas de la Reserva para cabalgatas, lo que potencialmente puede impactar negativamente los nidos de tortugas marinas. También existe una preocupación que aumente la cantidad de paseos en kayaks en la Laguna Aguas Prietas sin un debido control de la cantidad de visitantes que pueden utilizar el área, tal como ocurrió en el pasado en la Laguna Grande dentro de la Reserva Natural Las Cabezas de San Juan. En la Reserva Natural pueden promoverse usos compatibles con los objetivos de manejo, tales como las caminatas, el uso de la playa, el ciclismo de montaña, la pesca recreativa, las áreas de acampar, los paseos 161 Pág. 159 Plan Sectorial para RNCEN en kayaks y las cabalgatas, entre otros; siempre y cuando estén adecuadamente manejados y alejados de áreas sensitivas. Tránsito vehicular no controlado- Actualmente, existen tres entradas principales para vehículos en la RNCEN. Estos accesos han estado controlados por portones y tan solo los dueños de los terrenos y algunos usuarios (DRNA, Asociación de Pescadores de Luquillo, etc.) han podido utilizarlos para tránsito vehicular. En los últimos meses, algunos de estos portones han permanecido abiertos, lo que ha aumentado el flujo vehicular a través de los caminos de la RNCEN. En su mayoría, estos accesos vehiculares son utilizados por personas que van a pescar, tener pasadías, practicar el surfing y acampar, entre otras actividades, durante los fines de. Durante la época de verano y durante días festivos, entra una cantidad sustancial de vehículos al Área Recreativa 1, los cuales pueden estar excediendo la capacidad de carga de esta zona. Por otra parte, también se han observado personas que utilizan los accesos vehiculares para cosechar y colectar jueyes y cangrejos, extraer clandestinamente arena y grava y llevar a cabo actividades delictivas. Tránsito de embarcaciones a alta velocidad - En la unidad marina de la RNCEN, se ha reportado el tránsito de embarcaciones a alta velocidad cerca de las áreas de pesca, los sistemas de arrecifes y las áreas de bañistas (por embarcaciones del Cuerpo Fuerzas Unidas de Rápida Acción (FURA) y motoras acuáticas (jet skis)). Esto constituye un riesgo a la seguridad pública y a las especies marinas que habitan en la Reserva, tales como los manatíes y las tortugas marinas. Extracción de material de la corteza terrestre - Se han identificado eventos clandestinos, esporádicos y poco significativos de extracción de arena y grava por personas que entran en sus propios vehículos dentro de la Reserva Natural. Animales realengos y abandonados - Existen en la RNCEN, en especial en la Playa San Miguel y Playa El Convento, la presencia de animales realengos y abandonados. En su mayoría son perros que provienen de las áreas urbanas circundantes. También se han encontrado caballos sueltos o abandonados en las playas y terrenos del área natural, propiedad de vecinos de la Reserva que en ocasiones los dejan dentro del área protegida para alimentarlos y/o amarrarlos. Ganadería incompatible - Hasta hace unos años, parte de los terrenos al centro y oeste de la RNCEN (Finca San Miguel I y II, Finca Las Paulinas y Convento Sur) eran subarrendados para el pastoreo de ganado. Esta práctica tuvo impactos sobre la compactación y la erosión de los suelos, la sedimentación y la LOP Pág. 160 Plan Sectorial para RNCEN contaminación de los cuerpos de agua y la posible destrucción de nidos de tortugas marinas. Cambio de curso de ríos - El flujo natural del curso del Río Juan Martín ha sido afectado por el uso intenso del camino que cruza sobre este río a través de la Finca Las Paulinas. El cruce de este camino por el río ha llevado a que en eventos extremos de lluvia el río se salga de su curso natural y siga el tramo del camino, lo cual ha llevado a la destrucción de parte de la duna de arena en Playa Las Paulinas. El cambio del curso del río también puede estar impactando el bosque de palo de pollo (Pterocarpus officinalis) que se ubica dentro el ecosistema de manglar en la desembocadura del Río Juan Martín. Erosión y avance de la costa - En ciertas playas de la Reserva Natural, en especial la Playa La Selva y Playa Las Paulinas, hay evidencia de erosión y avance significativo de la costa. La erosión costera es el movimiento o avance de la línea de costa tierra adentro. Actualmente, no existen estudios que determinen la tasa de erosión de estas playas. 3.1.3 Fuentes de presión por capacidad institucional Falta de vigilancia, control y regulación de actividades - Actualmente, no existe una entidad que ejerza vigilancia, control y regulación de las diversas actividades y usos compatibles e incompatibles en la RNCEN. Esto lleva a que cierto número de actividades incompatibles puedan tener una presión sobre los recursos naturales de la zona. zur Pág. 161 Plan Sectorial para RNCEN Falta de mantenimiento de caminos - En la RNCEN existe una amplia red de caminos en tierra. Algunos de estos tienen graves problemas de erosión, los cuales causan problemas de sedimentación a los cuerpos de agua. Otros caminos cruzan a través de ríos y quebradas al punto de afectar el flujo natural de su curso, tal como ha sido el caso del cruce del camino a través de la Finca Las Paulinas sobre el Río Juan Martín. El cruce de este camino por el río ha llevado a que en eventos extremos de lluvia el río se salga de su curso natural y siga el tramo del camino, lo cual ha resultado en la destrucción de parte de la duna de arena en la Playa Las Paulinas. Robos, vandalismo y actividades delictivas - Dentro de la Reserva Natural, se han reportado robos, actividades de vandalismo (tal como la quema de vehículos) y actividades delictivas (tales como tiroteos y el trasiego de drogas). Debilidades institucionales - Existe una preocupación por la capacidad limitada de recursos humanos, financieros y de infraestructura con que cuenta el DRNA para manejar la RNCEN. A su vez, existe preocupación si el DRNA cuenta con los recursos fiscales disponibles para poder adquirir los terrenos privados dentro de la Reserva Natural. Cambio climático - El cambio climático puede ser considerado una fuente de presión en la medida en que las estrategias de manejo no consideren estudiar y afrontar los impactos que ocasionarán los cambios en la cantidad de precipitación anual, los aumentos en temperatura, los aumentos en la extensión o desplazamiento de las temporadas del año, los aumentos en la frecuencia e intensidad de tormentas y huracanes y los aumentos en el nivel del mar sobre los recursos naturales actuales y futuros, la infraestructura y los servicios de los ecosistemas de la RNCEN. 3.1.4 Estrategias de manejo Establecer un Comité Asesor de Manejo compuesto por representantes de agencias estatales y federales, gobiernos municipales, grupos comunitarios del área, entidades de conservación, operadores ecoturísticos y el sector privado, entre otros. Considerar alternativas de manejo compartido con grupos de interés para actividades específicas, tales como el manejo y reciclaje de desperdicios sólidos, el mantenimiento de veredas o el monitoreo del anidaje de tortugas marinas. up Pág. 162 Plan Sectorial para RNCEN Coordinar el manejo de la RNCEN con el manejo del Bosque Nacional El Yunque por medio de la integración y la protección de los corredores riparios de las cuencas hidrográficas que conectan a El Yunque y la Sierra de Luquillo con la Reserva Natural. También integrar el manejo de la Reserva Natural Las Cabezas de San Juan con el manejo de la RNCEN. Desarrollar un plan de manejo de cuencas para proteger todos los corredores riparios, minimizar los impactos de inundaciones y mejorar la calidad de las aguas dentro y fuera de la RNCEN. Limitar la densidad de desarrollos en las porciones más altas de las cuencas hidrográficas de los cuerpos de agua superficiales que discurren hacia la RNCEN para así minimizar los impactos sobre sus humedales debido a la sedimentación y el deterioro de la calidad del agua. Crear amplias áreas de amortiguamiento en las quebradas y ríos cuenca arriba. Utilizar los estándares del Servicio de Conservación de Recursos Naturales (NRCS, por sus siglas en inglés) y del Servicio Forestal Federal para crear áreas de amortiguamiento riparias con suficiente extensión para reducir los impactos en la calidad de las aguas y en los corredores de vida silvestre. Incluir estas áreas de amortiguamiento entre los cuerpos de agua como parte de un programa de servidumbres de conservación. Diseñar un plan de manejo de incendios forestales junto a los municipios adyacentes y otros colaboradores (Cuerpo de Bomberos, etc.). Diseñar una estrategia de control, manejo y monitoreo de la luz artificial nocturna para controlar los impactos de la contaminación lumínica sobre especies y ecosistemas dentro y adyacentes a la Reserva Natural. Crear un plan para manejar la cuenca paisajista de la RNCEN, utilizando el concepto de "escalas del paisaje". Los ejercicios de planificación y el proceso de toma de decisiones sobre la aprobación de permisos de construcción en la cuenca visual de la Reserva, debe tomar en consideración los impactos paisajísticos. Para mitigar impactos, se podrán utilizar materiales y diseños naturales que se integran con el paisaje natural, estructuras de baja escala, eliminar o soterrar líneas de energía eléctrica y establecer barreras naturales como la siembra de árboles a través de la carretera PR-3. Establecer un programa de control de animales exóticos y realengos (iguanas, mangostas y animales domésticos tales como perros, gatos y caballos), especialmente en las playas de la Reserva Natural. Analizar si se deberá permitir la cacería en algunos lugares específicos de la RNCEN, tales como los humedales y la desembocadura del Río Pitahaya, bajo supervisión estricta y limitada a una temporada de cacería. Permitir la cacería en la Reserva le ofrece al DRNA la posibilidad de solicitar fuentes de fondos para el manejo y la restauración del área protegida a través de los fondos del Pág. 163 Plan Sectorial para RNCEN Federal Aid Sportfish Restoration and Hunting. La cacería puede incluir o estar restringida a la caza de arquería, la cual tiene menor impacto y es vista con menos apatía por el público. Crear un programa de manejo y control de la erosión provocada por caminos. Este programa debe tomar en consideración cómo rehacer los cruces de los caminos por los ríos, tal y como construir puentes utilizando las antiguas bases de la servidumbre del tren. Diseñar un plan de manejo y reciclaje de desperdicios sólidos. Limitar cualquier tipo de construcción de estructuras y/o instalaciones dentro de la RNCEN (por ejemplo, el Centro de Visitantes) a las áreas ya impactadas por el pastoreo. Establecer una facilidad u oficina de manejo dentro de la Reserva en un área que tenga visibilidad y accesibilidad a toda el área natural. Es deseable centralizar el manejo, la orientación del público y las otras facilidades de visitantes para asegurar la eficiencia en el manejo y la disponibilidad de información para el público en general. Establecer un sistema de vigilancia, seguridad y control de acceso a la Reserva Natural. Reglamentar los usos y actividades permitidos dentro de la Reserva Natural y multar por incumplimiento. Establecer un programa de vigilancia voluntario compuesto por residentes interesados en el manejo de la Reserva Natural. A su vez, diseñar alternativas de colaboración y/o participación voluntaria comunitaria. Asignar personal a tiempo completo para el manejo de la Reserva, particularmente mientras aumenta la popularidad de la Reserva e incrementa la población en los municipios de Luquillo y Fajardo. Consignar un acuerdo colaborativo con la Compañía de Parques Nacionales para el manejo de la vereda entre el Balneario de Seven Seas, Playa Escondida/Playa Colorá y Playa El Convento. Posibles áreas de colaboración, dependiendo del presupuesto disponible, incluyen: el manejo de los desperdicios sólidos, el mantenimiento, la vigilancia y la seguridad en la vereda, entre otros. Establecer lugares específicos en la Reserva Natural para facilitar la entrada y la visita de personas con necesidades especiales. Prohibir la extracción de material de la corteza terrestre dentro de la Reserva Natural (arena, grava y otros). Diseñar métodos para generar fondos e ingresos para el manejo de la Reserva. Fomentar la aprobación de una ley que proteja a la RNCEN como un área natural protegida a perpetuidad. 2/6r Pág. 164 Plan Sectorial para RNCEN 3.1.5 Restauración de ecosistemas La RNCEN provee un espacio ideal para evaluar científicamente los esfuerzos de restauración de paisajes de seis ecosistemas en necesidad primaria de manejo para la preservación y la conservación. En el pasado, estos ecosistemas se extendían a través de toda la costa noreste de Puerto Rico. Estos incluyen: 1. los hábitats de dunas costeras impactados por la extracción de arena y el pastoreo de ganado; 2. las colinas costeras con bosques secos y de transición afectados por la deforestación, el pastoreo de ganado y los incendios; 3. el bosque húmedo de ausubo (Manilkara bidendata) de los llanos costeros (lowland moist Ausubo forest), y los bosques riparios y humedales de agua dulce de palo de pollo (Pterocarpus officinalis); 4. bosques de mangle; 5. hábitat de quebradas de agua dulce; y 6. hábitat estuarinos y marinos, incluyendo la laguna bioluminiscente. Estos ecosistemas no están adecuadamente representados de forma integral 0 en coexistencia en otras reservas naturales de Puerto Rico. En la RNCEN, encontramos a todos estos ecosistemas en una misma unidad de manejo. Por esta razón, esta Reserva podrá servir como un gran representante de los bosques costeros integrados del noreste de Puerto Rico para futuras generaciones. Desarrollar planes de reforestación de los terrenos firmes sin vegetación en la porción central de la Reserva que incluyan especies raras y comunes asociadas con hábitats secos de la región noreste de Puerto Rico, tales como Coccoloba rugosa, Goetzea elegans, Schoepfia arenaria, Ziziphus rignonii y Eugenia sessilflora y especies comunes, tales como Bursera simaruba, Tabebuia heterophyla, Citharexylum fruticosum y Andira inermis. Estas especies también fueron recomendadas en el Plan de Manejo de la Finca Seven Seas (DRNA, 2007). Enriquecer la sucesión natural en los sistemas de ciénagas costaneras con la restauración de especies que han desaparecido o se han reducido a un número no significativo, tales como: (1) Pterocarpus officinalis; (2) Annona glabra; y (3) Manilkara pleeana. Reforestar el área del Río Pitahaya con árboles y arbustos nativos, incluyendo especies raras o en peligro de extinción previamente reportadas para esta zona, tal como la cobana negra (Stahlia monosperma). Restaurar y reforestar los corredores riparios de los ríos y quebradas que desembocan en la RNCEN para mejorar la calidad de las aguas y el hábitat de especies acuáticas y aves, anfibios y reptiles. Pág. 165 Plan Sectorial para RNCEN Restaurar el cauce natural del Río Juan Martín y restaurar la duna de arena destruida en la Playa Las Paulinas. Coordinar proyectos de reforestación y mitigación de humedales con la Autoridad de Carreteras, tal y como se está considerando en el plan de mitigación para la extensión de la PR-66 (Canóvanas-Río Grande). Ofrecer oportunidades a escuelas, universidades y otras entidades a colaborar y participar en los ejercicios de reforestación y restauración de especies y ecosistemas en la Reserva Natural. Restaurar los pozos de agua históricos ubicados dentro de la RNCEN (Finca Convento Sur y Punta Cabeza Chiquita). Restaurar los caminos y los puentes de la antigua servidumbre del tren. 3.1.6 Adquisición de Terrenos Disponer de recursos económicos para la justa y razonable compensación de los terrenos privados dentro de la RNCEN durante el proceso de adquisición. Adquirir terrenos dentro de la RNCEN como medidas de mitigación de humedales en colaboración con diversas entidades, tal como la Autoridad de Carreteras. 3.1.7 Uso sustentable En la discusión con los grupos de interés, no existía un consenso sobre las actividades de desarrollo económico que deberían permitirse dentro de la RNCEN, específicamente la propuesta de establecer hospederías en el área. Por una parte, algunos recomiendan que no se construya ningún tipo de estructura dentro del área natural (salvo la infraestructura necesaria para su manejo, tal como un Centro de Información/Visitantes) y que la construcción de hospederías y otros servicios complementarios (tiendas, establecimientos de comida, etc.) deben mantenerse en la zona de amortiguamiento y/o en los centros urbanos o áreas ya urbanizadas adyacentes a la Reserva. Otros, sin embargo, recomiendan que se establezcan una o dos hospederías enfocadas en el turismo de naturaleza y el ecoturismo dentro de la Reserva Natural. Llevar a cabo un análisis de impacto ambiental para auscultar si se debe permitir el desarrollo de ecohospederías o eco-hoteles en la RNCEN. Cualquier futura construcción en la Reserva debe considerar las implicaciones a la vida silvestre, a especies raras y en peligro de extinción, la cuenca hidrográfica (calidad de agua, estabilidad de suelos y vegetación), la cuenca paisajística, la cuenca lumínica (el área afectada por fuentes de luz artificial) y minimizar el movimiento de terreno. Los impactos a corto y largo plazo también deben ser considerados, al igual que las Pág. 166 Plan Sectorial para RNCEN consecuencias del cambio climático, los cambios en el aumento del nivel del mar y los cambios de usos de suelo y el desarrollo en los terrenos adyacentes a la Reserva. Considerar y evaluar la propuesta de establecer un Centro Vacacional u otra facilidad de hospedaje dentro del Parque Nacional de Seven Seas de la Compañía de Parques Nacionales que sirvan de enlace con la RNCEN. Considerar y evaluar la propuesta de establecer hospederías dentro de los cascos urbanos de Luquillo y Fajardo que sirvan de enlace con la RNCEN. Se propone que ambos cascos urbanos sirvan de portal a la Reserva. Promover y permitir el establecimiento de concesionarios con permisos de uso para fomentar el desarrollo de actividades económicas dentro de la Reserva Natural en estricto cumplimiento con las mejores prácticas de manejo (best management practices) relacionadas con el turismo de naturaleza y el ecoturismo. Algunas de estas actividades pueden ser: caminatas y excursiones guiadas, alquiler y excursiones en kayaks, alquiler y excursiones en bicicletas, excursiones y alquiler de equipo de observación de aves, alquiler de equipo de acampar, buceo y snorkeling, paseos a caballo, paseos en embarcaciones, venta de artesanías y áreas de agricultura orgánica, entre otros. Considerar el aprovechamiento de las zonas agrícolas dentro de la Reserva Natural para el establecimiento de siembras de agricultura orgánica. Establecer algún tipo de estructura para la venta de pescados (villa pesquera) en alguna de las entradas principales a la Reserva Natural. Prohibir la construcción de viviendas dentro de la RNCEN. Rescatar y mejorar el malecón de La Pared en el Municipio de Luquillo, el cual tiene una de las mejores vistas panorámicas de la Reserva Natural. 3.1.9 Recreación y manejo de visitantes Asegurar el acceso público al disfrute de las playas y recursos naturales de la Reserva Natural. Llevar a cabo un análisis del límite de capacidad de carga (o límite de cambio aceptable) para la demanda de usos y actividades recreativas y pesqueras en la Reserva Natural. Determinar las áreas a permitirse actividades y usos recreativos y pesqueros. Permitir usos y actividades de recreación compatibles con una Reserva Natural, tales como la observación de vida silvestre (tinglar y aves), caminatas, pesca recreativa y comercial, ciclismo de montaña, cabalgatas, pasadías, acampar, paseos en kayaks, surfing, etc. Pág. 167 Plan Sectorial para RNCEN Establecer un Centro de Visitantes que incluya facilidades para el manejo, la educación, la investigación y el mantenimiento de la Reserva Natural. Diseñar y construir gazebos o casetas para pasadías y áreas de picnic que sean uniformes a través de la Reserva. Los mismos deben incluir áreas de baños, mesas para descamar, un fogón o áreas designadas para barbacoas, áreas de limpieza de pescados y áreas de estacionamiento, entre otros. Diseñar y establecer veredas interpretativas a través de la Reserva, tanto terrestres como subacuáticas al igual que exclusivas por uso (caminatas, ciclismo o cabalgatas). Considerar las servidumbres de la antigua vía del tren para la ubicación de las veredas terrestres con áreas de descanso y/o meditación. Las veredas para el ciclismo de montaña y las cabalgatas no deben estar asfaltadas. Diseñar y establecer un paseo tablado sobre el área de mangle y terrenos inundables al oeste de la RNCEN que conecte con el casco urbano de Luquillo. Ubicar miradores, puestos y/o torres de observación en lugares de vistas panorámicas o puntos de observación de aves. Facilitar el movimiento de visitantes a través de la Reserva Natural con la operación y circulación de un trolley/tram que conecte los diversos atractivos del área natural. Este trolley también debe tener paradas de conexión con los cascos urbanos de los municipios de Luquillo y Fajardo, establecidas en coordinación con las asociaciones de comerciantes de ambos municipios. Determinar qué áreas de la Reserva Natural pueden utilizarse durante el día y qué áreas podrían tener usos nocturnos. Establecer áreas de acampar rústicas. Las mismas deben estar ubicadas detrás de la primera línea de vegetación en la costa para evitar impactos a las áreas de anidaje del tinglar y el carey. Debe limitarse la iluminación artificial en las áreas de acampar. Tradicionalmente, esto ha sido un problema porque el público típicamente exige iluminación de seguridad en estas áreas. Si se permite el acampar, puede considerarse que se limite a los periodos del año de baja o ninguna actividad de anidaje (diciembre a marzo). Otra alternativa sería ubicar las áreas de acampar en los bosques costeros en playas protegidas por arrecifes, donde ocurre poco anidaje de tortugas marinas y asegurar que tengan iluminación artificial mínima. Las áreas de acampar deben tener instalaciones de baños de composta, manejo de basura y reciclaje y áreas designadas para barbacoas. Algunas áreas de acampar y pasadías no deben tener acceso vehicular. Proveer áreas adecuadas y seguras para el estacionamiento de visitantes y usuarios de la Reserva Natural. Pág. 168 Plan Sectorial para RNCEN Ordenar y establecer puntos de acceso a las playas a través de paseos/caminos tablados para permitir la regeneración y reforestación efectiva de especies nativas en las dunas de arena y asegurar el manejo adecuado de los accesos a las playas. Identificar playas que no son aptas para bañistas por su fuerte oleaje y corrientes. Ubicar letreros de seguridad desalentado el uso de estas playas. Diseñar y construir parques pasivos aledaños a las comunidades establecidas y a las entradas vecinales (tales como las comunidades de Juan Martín, Borras, Monte Brisas, Fajardo Gardens y Vistas del Convento). Controlar, reglamentar y monitorear el acceso vehicular a la RNCEN. El acceso vehicular debe permitirse para actividades administrativas y usos especiales con permiso (pesca). El acceso vehicular al público en general debe limitarse a áreas de estacionamiento, al centro de visitantes y a áreas de acampar y pasadías delimitadas. Restaurar la rampa utilizada por los pescadores de Luquillo en el Balneario de la Monserrate administrado por la Compañía de Parques Nacionales. Esta rampa tenía facilidades para 60 embarcaciones pero la misma se cerró porque la entrada al mar fue bloqueada por arena. Prohibir el uso de vehículos de campo traviesa en la Reserva Natural, excepto para tareas administrativas, manejo y vigilancia del personal de la Reserva. Prohibir los paseos en caballo y bicicletas en las playas y dunas de arenas de la Reserva Natural. Prohibir ciertos usos y actividades en las áreas de playas que puedan tener un impacto sobre los nidos de tortugas marinas, tales como: (1) el uso de sombrillas de playa, casetas y otro equipo que pueda penetrar profundamente a la arena y perjudicar los nidos; (2) el uso de barbacoas y sillas de playa que puedan inhibir el movimiento de las tortugas; (3) la presencia de mascotas, si se permite, debe ser limitada a esas que pueden estar en el completo control de sus dueños. 3.1.10 Educación e interpretación Establecer un Centro de Visitantes que incluya facilidades para el manejo, la educación, la investigación y el mantenimiento de la Reserva Natural. Diseñar y ubicar letreros informativos e interpretativos para la recreación, educación y seguridad dentro de la Reserva Natural. Entrenar a entidades de conservación locales a llevar a grupos escolares, clubes 4-H y tropas de Niños y Niñas Escuchas, entre otros, a excursiones educativas a la RNCEN, incluyendo la observación de aves y el monitoreo del anidaje de tortugas marinas. En las islas de Vieques y Culebra y en otras partes de Estados L6P Pág. 169 Plan Sectorial para RNCEN Unidos (Florida, Santa Cruz, etc.), se han podido integrar grupos de conservación y/o escuelas en el programa de monitoreo de tortugas marinas. Estos podrían servir del modelo para una iniciativa similar en la RNCEN utilizando como guía el "Protocolo para Trabajos de Manejo de Tortugas Marinas en Puerto Rico" a aprobarse próximamente por el DRNA mediante una orden administrativa. Un programa bien administrado de manejo de monitoreo de anidaje de tortugas resultará en grandes beneficios educativos. Ofrecer oportunidades a escuelas, universidades y otras entidades a colaborar y participar en los ejercicios de reforestación y restauración de especies y ecosistemas en la Reserva Natural. Crear un programa escolar de "Adopta el Corredor". Diseñar un currículo ambiental sobre la RNCEN para las escuelas de los municipios de Luquillo y Fajardo y la región noreste de Puerto Rico. Coordinar diversas actividades educativas en la Reserva Natural a través del año (campamentos de verano, salón abierto a estudiantes, clases de pesca, torneo de pesca recreativa, espectáculo folclórico-artesanal, etc.). Apoyar la celebración del Festival del Tinglar en Luquillo todos los años durante el mes de abril. Diseñar el proceso de educación a usuarios de la Reserva Natural sobre las nuevas leyes y reglamentos que aplican a esta área natural protegida, tales como la prohibición de captura de jueyes y cangrejos, las vedas de pesca, etc. Convertir la experiencia del diseño de estructuras verdes o sostenibles dentro de la Reserva Natural en una escuela de diseño y operación ambiental. 3.1.11 Investigación científica Fomentar las investigaciones ecológicas (sin obstáculos y costos para los científicos), particularmente en las áreas que ayuden al manejo ecológico de la Reserva. Llevar a cabo trabajos de investigación y actividades de monitoreo sistemáticas sobre los recursos y el funcionamiento de los ecosistemas de la RNCEN. Evaluar los servicios ambientales de los ecosistemas de la Reserva Natural a la luz del cambio climático global y los cambios en usos de suelo en toda la región este de la Isla. Coordinar esfuerzos de modelaje o simulación para evaluar los escenarios futuros de los efectos del cambio climático, el desarrollo regional, los usos de suelo y las dinámicas de la población sobre los recursos y el funcionamiento de los ecosistemas de la Reserva Natural. Desarrollar recomendaciones basadas en estos escenarios e integrar estas recomendaciones en las estrategias de manejo de la Reserva Natural. Pág. 170 rlan Sectorial para RNCEN Realizar estudios sobre las especies exóticas dentro de la Reserva Natural. Contabilizar las especies mediante un censo, trazar un mapa con su localización y establecer la densidad de sus poblaciones. Monitorear estas poblaciones con frecuencia para documentar su tendencia ante la liberación de tensores y la interacción con las prácticas de manejo que se establezcan en la zona. Estudiar la frecuencia y el efecto de los incendios en la Reserva Natural y su relación con los objetivos de manejo de la Reserva. Determinar los cursos de acción para minimizar los impactos por incendios a áreas designadas para reforestación. Evaluar la calidad del agua de los ríos y quebradas de la Reserva Natural (elementos tales como contaminantes, carga de sedimentos, volumen del agua y biodiversidad) para determinar cantidad y variación por época del año, establecer los objetivos de manejo relacionados a la calidad de agua y desarrollar planes de monitoreo. Estudiar e investigar los yacimientos arqueológicos en la RNCEN. Se recomienda investigar la zona marítimo-terrestre, el área costera y los terrenos sumergidos para identificar, proteger, registrar e interpretar estos yacimientos. También se recomienda establecer un museo indígena con las piezas arqueológicas del Municipio de Luquillo que mantiene el Instituto de Cultura Puertorriqueña. Centralizar el banco de datos e inventarios ecológicos sobre la RNCEN. Estudiar las fuentes de contaminación lumínica dentro y fuera de la Reserva Natural para poder diseñar una estrategia de control, manejo y monitoreo de la luz artificial. Determinar las tasas de erosión costera en las Playas La Selva y Las Paulinas y establecer medidas de manejo para trabajar con el problema de erosión costera. Pág. 171 Plan Sectorial para RNCEN CAPÍTULO 4 USOS DE TERRENOS 4.1 CLASIFICACIÓN Y CALIFICACIÓN DEL SUELO DE LA RNCEN 4.1.1 Clasificación del Suelo La regulación sobre la clasificación del suelo en la RNCEN adopta el esquema establecido en la Ley de Municipios Autónomos y en el Plan de Uso de Terrenos para Puerto Rico 2015. Dentro de las tres clasificaciones principales de suelo, la RNCEN se clasifica como suelo rústico. Entre los objetivos que debe cumplir el suelo rústico está: "mantener libre dicho suelo del proceso urbanizador; evitar la degradación del paisaje y la destrucción del patrimonio natural; establecer medidas para el uso del suelo de forma по urbana; delimitar el suelo que debe ser especialmente protegido debido a sus características especiales, o establecer planes para el manejo de los recursos naturales y agrícolas" (Art. 13.005 Plan Territorial. (21 L.P.R.A. sec. 4603)). Dentro del suelo rústico, se establecen dos categorías: suelo rústico común y suelo rústico especialmente protegido. Toda la RNCEN se clasifica como Suelo Rústico Especialmente Protegido, ya que cumple con todos los atributos incluidos en el siguiente criterio: "por su especial ubicación, topografía, valor estético, arqueológico o ecológico, recursos naturales únicos и otros atributos, se identifica como un terreno que nunca deberá utilizarse como suelo urbano" (SU) o urbanizable. Se adopta el criterio Suelo Rústico Especialmente protegido Ecológico (SREP-E), establecido en la Ley de Municipios Autónomos y en el Plan de Uso de Terrenos, que crean subcategorías dentro del suelo rústico especialmente protegido, Mapa I-25. Su ubicación frente al Océano Atlántico entre las áreas urbanas de Luquillo y Fajardo la hace la última gran extensión de ecosistemas naturales sin desarrollar en la costa noreste de Puerto Rico. Su topografía permite a su vez disfrutar de una de las vistas más espectaculares hacia El Yunque desde la costa. La RNCEN contiene una variedad de ecosistemas que constituyen un hábitat de elementos críticos de flora y la fauna del lugar. La clasificación y calificación de los usos de suelo, persiguen aprovechar y proteger estos atributos, reconociendo a su vez las limitaciones físicas impuestas por la susceptibilidad de las áreas llanas a las inundaciones, así como el riesgo a la erosión y posibles deslizamientos en caso de intervenir con aquellas zonas con pendientes pronunciadas en áreas elevadas. Pág. 172 MAPA I- 25. CLASIFICACIÓN EN LA RNCEN Océano Atlántico Ext. Manna Ext. Marina Espirito RNCEN Ext Name Marina RNCEN 9 Millas Naúticas R.N.Arecifes Reserva Natural Canal Luis Peña dela Cordillera Considera Extensión Marina R.N.Las Cabezas Reserva Natural del Corredor de San Juan Ecológico del Noreste (RNCEN) Punta Cabeza CCR Chiquita 193 CODE 3 Luquillo 991 SREP-E 992 987 983 940 940 Fajardo 984 194 988 990 985 986 Leyenda: MAPA DE CLASIFICACIÓN DE USO DEL SUELO: Clasificación PUTPR Límite Terrestre: PLAN SECTORIAL DE LA RESERVA NATURAL DEL CORREDOR ECOLÓGICO DEL NORESTE (RNCEN) Plan Sectorial Reserva Natural Corredor Ecológico del Noreste (RNCEN) SU, SUELO URBANO Limite Extensión Marina: N Reserva Natural SRC, SUELO RÚSTICO COMÚN Corredor Ecológico del Noreste (RNCEN) W E JUNTA DE PLANIFICACIÓN-2015 Parcelario (CRIM rev. 2014) SREP-E, SUELO RÚSTICO ESPECIALMENTE S PROTEGIDO ECOLÓGICO O 0.35 0.7 1.4 2.1 Millas Escala: 1:59,686 Folo Aérea: Año 2010 Plan Sectorial para RNCEN 4.1.2 Análisis de la Calificación Vigente El Plan Sectorial de la RNCEN propone derogar la calificación vigente establecida mediante Resolución PU-002-CEN-24(23) del 16 de mayo de 2011. Las calificaciones, adoptadas por dicha resolución no han sido revocadas y se mantienen vigentes. De acuerdo al Plan y Reglamento Especial de la Gran Reserva del Noreste (APEGRN), los distritos de calificación aplicables a los terrenos de la RNCEN son los siguientes: 1. Preservación de Recursos (PR): El distrito Preservación de Recursos (PR) se estableció para clasificar y designar áreas específicas que constituyen recursos naturales cuya condición existente es única, frágil, en peligro de extinción y que es necesario proteger para la contemplación o el estudio científico. Este distrito no es contrario a lo que se quiere establecer en la RNCEN. Sin embargo, la nueva calificación establece unas normas generales y unas normas particulares que se orientan hacia la protección de los recursos naturales y por otra parte, hacia la regulación de los diversos usos y tipos de actividades que puedan realizarse en la Reserva. 2. Conservación de Recursos (CR): Este distrito de conservación se establece para identificar porciones de fincas cuyas características existentes deben mantenerse y mejorarse, tales como áreas de dunas, tramos de carreteras donde los árboles a ambos lados forman un túnel, porciones de fincas donde habitan especies de singular valor, las márgenes de lagos y otros cuerpos de agua, áreas costeras de valor escénico y fajas de amortiguamiento adyacentes a un recurso de valor especial. Este distrito al igual que el PR, no es contrario a lo que se quiere establecer en la RNCEN. Sin embargo, se ha diseñado parámetros y estrategias de intervención más restrictivas, de manera que los usos en la Reserva sean compatibles con el interés de protección y conservación. 3. Turismo Sostenible (TS): El Turismo Sostenible (TS) se estableció para facilitar la ubicación de proyectos de eco-hospederias (exceptuando resort y condohotel), sujeto a la disponibilidad de infraestructura en el área y donde es necesario mantener el carácter paisajista y las condiciones naturales del lugar. Sin embargo debido a la presencia de ecosistemas sensitivos en las áreas de la reserva calificada como TS, resultó necesario eliminar este distrito para aplicar otras disposiciones que resultan compatible con los objetivos de manejo de una Reserva Natural. 4. Distrito Uso Mixto (UM): Este distrito Uso Mixto (UM) se estableció, para alentar y promover el uso mixto del terreno combinando usos comerciales y residenciales. Este distrito resulta contrario a lo dispuesto en la Ley de la RNCEN de promover la conservación y preservación de todos los terrenos de la RNCEN. Pág. 174 MAPA I- 26. DISTRITOS DE ORDENACIÓN ESTABLECIDOS EN EL ÁREA DE PLANIFICACIÓN ESPECIAL DE LA GRAN RESERVA DEL NORESTE (APEGRN) - Rtn Grande - - - Océano Atlántico INNO Gases - SHAP - ADVAN call DE WILL POR B 1 8 a MP* TO in БЛЬР a SRIP Limprillo happ SHEP wings Fajardo - - H - - Mia Grands - III - : 14. - 1111 be b 111 BR EXP in # ADOPCIÓN APROBACIÓN Institution - Anna - Expertal Coldersion May de - Good I Number 3. (lease Hawrys you advptado Column Cursent - presente 10 - Puerte de / - - - Paperwal de ID Name Named Contract Mapa Calificación @ Área de Planificación Especial de la LABLI - ... I GRAN RESERVA DEL Challen - - NORESTE - : A - , Incola: 1:15,000 - - - - betwels - tut " and - - Plan Sectorial para RNCEN 4.1.3 Métodos para Establecer Nueva Calificación Para desarrollar los nuevos distritos de calificación de la RNCEN, se llevó a cabo un análisis en sistemas de información geográfica (GIS, por sus siglas en inglés) con la tecnología ArcMap 10 donde se presentaron los ecosistemas principales de la RNCEN combinados con las zonas susceptibles a amenazas naturales en donde la vida y propiedad pudieran estar en riesgo de sufrir daños. Se utilizó como base diversos mapas sobre los rasgos físicos y naturales de la RNCEN, junto con información actualizada que ayudara a caracterizar los recursos del área. Se procedió a identificar aquellos lugares o sitios con potencial para el desarrollo ecoturístico y actividades recreativas, que permitieran el disfrute y aprovechamiento máximo de la RNCEN, sin menoscabar los atributos y la integridad natural de los recursos en que estarían basados. Entre las características, condiciones o recursos se identificaron, por ejemplo: Áreas de humedales, cuerpos de agua, zonas forestadas y cualquier otra unidad de manejo que necesite ser conservada con el propósito de lograr los fines de una Reserva Natural. Lugares en donde habitan elementos críticos, tales como especies designadas como vulnerables o en peligro de extinción, y sus correspondientes hábitats. Lugares relacionados con el patrimonio cultural (incluyendo estructuras o ruinas antiguas, yacimientos arqueológicos, etc.). Áreas relacionadas particularmente con la educación y la interpretación, la investigación y el monitoreo. Sitios de extraordinaria belleza paisajística. Sitios con potencial para el esparcimiento y la apreciación del espacio natural. Áreas sensitivas, y que por lo tanto, son susceptibles a sufrir impacto debido al uso turístico o recreativo. Debido a su condición, deberán resguardarse del uso intenso estableciendo ya sea zonas de recuperación o de protección absoluta. Áreas actualmente alteradas como pastos (no naturales) o bosques secundarios con un alto grado de deterioro, en las cuales podrían ubicarse eventualmente las instalaciones ecoturísticas o recreativas sin causar impactos significativos, o donde se podría realizar trabajos de restauración para mejorar las condiciones de la RNCEN junto a esfuerzos de recuperación de especies vulnerables y en peligro de extinción. Áreas de amenazas naturales, tales como terrenos inundables tanto por río, marejadas u oleaje; suelos con un potencial considerable a la erosión, licuación y expansión; terrenos escarpados con pendiente de más de un 12 porciento o propensos a deslizamientos. Pág. 176 Plan Sectorial para RNCEN Otras áreas que se consideran relevantes o que ameritan una consideración especial, como por ejemplo, las que permanecen aisladas o inaccesibles como consecuencia de algún fenómeno natural (ej. inundaciones), o las que están sujetas a una mayor presión de desarrollo urbano, tales como los terrenos en la periferia dentro de los límites de la RNCEN. Estas zonas fueron agrupadas según su capacidad para tolerar o mantener las prácticas de preservación, conservación, restauración y de desarrollo recreativo, ecoturístico y de turismo de naturaleza. En particular, se definieron las siguientes: Áreas con características ecológicas especiales en donde se debe fomentar su preservación, conservación y restauración; incluyendo otras susceptibles a amenazas naturales. Áreas capaces de sostener los objetivos relacionados con el esparcimiento, la recreación, la educación y la contemplación de los recursos paisajísticos. Áreas con potencial para el desarrollo de infraestructura o instalaciones en apoyo a actividades ecoturísticas especializadas (hospedaje, servicios especializados, tienda, etc.) así como para la administración y el manejo, la educación, la interpretación, la investigación científica y el monitoreo. 4.1.4 Nueva Calificación del Suelo de la RNCEN A tenor con la Ley 126 según enmendada, se deroga toda calificación vigente en los terrenos comprendidos en la RNCEN y se implementarán las calificaciones contenidas en el Reglamento del Plan Sectorial de la Reserva Natural del Corredor Ecológico del Noreste, con las normas generales y particulares de las nuevas calificaciones del área natural protegida según se muestra en el Mapa I-27. Este Reglamento deberá aplicarse en conjunto y como complemento al modelo de manejo establecido en el Plan de Manejo de la RNCEN, elaborado por el DRNA. (Anejo 12) TABLA I-19. NUEVAS CALIFICACIÓN DEL SUELO EN LA RNCEN PORCENTAJE DE DISTRITOS CABIDA CUERDAS COBERTURA Conservación Ecológica (CE-CEN) 2,915 96.6% Desarrollo Recreativo (DR-CEN) 47.0 1.6% DR-1-CEN 19.0 0.63% DR-2-CEN 25.0 0.82% DR-3-CEN 3.0 0.1% Desarrollo Especial (DE-CEN) 57.00 1.88% DE-1-CEN 53.00 1.76% DE-2-CEN 4.0 0.13% TOTAL (Distritos) 3,018 100.0% Pág. 177 Plan Sectorial para RNCEN GRÁFICA I-1. POR CIENTO DE CALIFICACIÓN DEL SUELO EN LA RNCEN 1.9% 1.6% 96% Conservación Ecológica (CE-CEN) Desarrollo Recreativo (DR-CEN) Desarrollo Especial (DE-CEN) MAPA I- 27. DISTRITOS DE CALIFICACIÓN DE LA RNCEN Océano Atlántico Santo R.N.Espiritu Santo 9 Millas Naúticas 9 Millas Naúticas R.N.Arecifes Cordillera RN Corredor Ecologico del Noreste R.N. Las Cabezas de San Juan Cabeza DR-3-CEN 193 DE-2-CEN DR-1-CEN DR-2-CEN Luquillo DE-1-CEN 991 CE-CEN 992 987 923 940 940 Fajardo 984 191 194 990 988 990 X 985 986 Leyenda: MAPA DE CALIFICACIÓN: Limite Superficie Terrestre: Reserva Natural Orlana RESERVA NATURAL DEL CORREDOR ECOLÓGICO DEL NORESTE (RNCEN) Corredor Ecológico del Noreste (RNCEN) Limite Extensión Marina: Reserva Natural Corredor Ecológico del Noreste (RNCEN) JUNTA DE PLANIFICACIÓN-2015 Distritos de Calificación RNCEN: " CE-CEN, Conservación Ecológica DE-CEN, Desarrollo Especial 0 437.5 875 1,750 2,625 3,500 Metros DR-CEN, Desarrollo Recreativo Escala:1:59,686 Pág. 178 Plan Sectorial para RNCEN TOMO I PARTE II REGLAMENTO DEL PLAN SECTORIAL DE LA RESERVA NATURAL DEL CORREDOR ECOLÓGICO DEL NORESTE Pág. 179 Plan Sectorial para RNCEN selap Pág. 180 Reglamento Plan Sectorial RNCEN REGLAMENTO PLAN SECTORIAL DE LA RESERVA NATURAL DEL CORREDOR ECOLÓGICO DEL NORESTE INTRODUCCIÓN El valor excepcional de la RNCEN ha sido reconocido por el Gobierno del Estado Libre Asociado de Puerto Rico (ELAPR), el Gobierno Federal y diversas organizaciones conservacionistas de gran renombre durante las últimas cuatro décadas. No obstante la permanencia de este sistema está siendo amenazada por las presiones de desarrollo del área. Por tanto su designación como Reserva Natural constituye un mecanismo de naturaleza administrativa mediante el cual se identifica, califica, delimita, recomienda y adopta la decisión de proteger esta área de alto valor natural, para asegurar que los usos y las actividades en esta área sean compatibles con su propia naturaleza. Con este propósito, se ha elaborado este Reglamento, que va dirigido a establecer los usos adecuados de los suelos dentro de la delimitación terrestre de la RNCEN diseñando parámetros más restrictivos y estrategias de intervención de manera que estos usos sean compatibles con el interés de protección, conservación y restauración. ESTRUCTURA DEL REGLAMENTO Este Reglamento se ha estructurado para que su aplicación pueda realizarse tomando en cuenta cada caso de forma particular, pero sin que ello suponga que deba existir una norma específica para cada posible uso o acción. Para ello se ha considerado conveniente establecer, en primer lugar, unas normas de carácter general que resulten aplicables a toda la Reserva Natural Corredor Ecológico del Noreste (RNCEN) siempre que no se disponga expresamente algo diferente o contrario. Estas normas generales se orientan hacia la protección de los recursos naturales, siendo este uno de los objetivos esenciales del Plan Sectorial para la RNCEN; y hacia la regulación de los diversos usos y tipos de actividades que puedan realizarse en la misma. Las normas generales se complementan por normas particulares. Las normas particulares se consideran de aplicación preferente y establecen las reglas que deberán aplicarse específicamente a los distintos tipos de espacios. Estas normas particulares desarrollan, concretan o modifican lo establecido por las normas generales. Este esquema permite abordar situaciones específicas, al tiempo que se evitan los problemas planteados por una excesiva generalización. Pág. 181 Reglamento Plan Sectorial RNCEN NORMAS GENERALES Las normas unen de manera genérica la protección de los recursos naturales sin una referencia espacial. Serán, pues, de aplicación allí donde los recursos considerados existan, y donde las actividades se localicen o vayan a localizarse. Es decir, estas normas son de aplicación general a toda la reserva natural a protegerse y a todas las actividades a realizarse dentro de los lindes de la RNCEN. Este tipo de normas se refiere a los siguientes aspectos: a) Protección de los recursos hidrológicos. La ordenación adoptada tiene como objetivos básicos mejorar y proteger la calidad de las aguas superficiales y subterráneas, evitando o controlando el vertido de contaminantes y de usos y actividades que puedan causar un impacto significativo. Como idea básica se pretende enmarcar, en todo lo posible, la política de uso del terreno supeditándola al objetivo de conservación del agua en un sentido amplio: calidad, mantenimiento cuantitativo, regulación, etc. b) Protección de la vegetación silvestre. Las medidas adoptadas se orientan a impedir la reducción de las superficies forestales y de vegetación natural existentes en la RNCEN, promoviendo a su vez la restauración de aquellas áreas que así lo necesiten. c) Protección de la fauna. La fauna cumple un rol vital en la salud y equilibrio de los ecosistemas en la RNCEN, por lo que se requiere la adopción de medidas dirigidas a mantener o mejorar su diversidad, incluyendo sus respectivas poblaciones; esto mediante una protección efectiva, especialmente para aquellas especies que por su singularidad, fragilidad o trascendencia como parte del patrimonio natural de Puerto Rico, merecen un tratamiento especial. Las normas específicas incluidas en el Plan tienen el fin de restringir determinados usos que, dado a su impacto, se consideran incompatibles con el cumplimiento de los objetivos de la RNCEN. Estas incluyen, entre otras, la actividad de caza, la afluencia masiva de visitantes a determinadas áreas, la disposición inadecuada de desperdicios sólidos y el uso de vehículos todo terreno. d) Protección de los suelos. Los objetivos de la ordenación adoptados se dirigen a controlar los movimientos de tierra y la impermeabilización que, por lo general, representan graves riesgos de alteración al sistema biofísico, sobre todo en lo que se refiere a los ecosistemas de humedales y a los patrones de drenaje natural de los que dependen. Estas medidas complementan las establecidas para la regulación de determinados usos Pág. 182 Reglamento Plan Sectorial RNCEN y actividades en la RNCEN (tales como edificaciones, instalaciones administrativas, infraestructura, etc.). e) Protección del paisaje. Los usos y actividades en la periferia de la RNCEN exigen una planificación sumamente rigurosa dado a que tienen el potencial de fragmentar la conexión funcional entre los ecosistemas costeros de esta área y los ecosistemas montañosos de la Sierra de Luquillo, particularmente los del Bosque Nacional El Yunque, así como el valor de paisaje comprendido por estas dos áreas. Es necesario, por lo tanto, un examen cuidadoso de aquellas actividades o estructuras que por su naturaleza o localización puedan resultar en la degradación de los valores de paisaje de esta región, adoptando entonces las medidas necesarias para minimizar, mitigar o revertir dicha situación. Se ha dado atención especial a la regulación de la publicidad exterior como elemento de frecuente impacto visual en el ámbito cercano a la RNCEN. También es necesario el establecimiento de reglamentación para controlar y manejar los efectos de la contaminación lumínica sobre las especies y ecosistemas de la RNCEN. f) Protección del litoral costero. Los objetivos de la ordenación adoptados se centran en evitar los problemas de privatización del litoral costero y el uso intenso o descontrolado de sus recursos. En ellas, será necesaria la provisión de accesos, servicios e infraestructuras que permitan absorber la demanda de uso público y de esta forma, preservar las zonas de la costa más sensitivas. g) Regulación de actividades turísticas y recreativas. La fuerte demanda de carácter recreativo y de ocio que se centra en la RNCEN, se fundamenta en la proximidad del área a las comunidades residenciales y turísticas de Fajardo y Luquillo y por la singularidad del paisaje del lugar, lo que supone un factor de atracción sumamente importante. Los procesos y tendencias que se concentran en este espacio natural sugieren una ordenación que tienda a superar las contradicciones existentes en la actualidad (el acceso limitado y la privatización de la costa, la creación de vertederos clandestinos y la generación de impactos sobre ecosistemas frágiles, entre otras), permitiendo solamente aquellas actividades e intensidades compatibles con la preservación, conservación y restauración de los ecosistemas. En este sentido, se plantea la necesidad de convertir las propuestas de ocupación urbano-turística hacia situaciones más acordes con los recursos de la RNCEN y la singularidad de sus ecosistemas y características ambientales. Por ello, y como base Pág. 183 Reglamento Plan Sectorial RNCEN fundamental de este Plan, se favorece el uso público de carácter ecoturísticorecreativo y el desarrollo de los mecanismos administrativos y legales que consoliden una mayor utilización pública de la RNCEN, así como la rehabilitación de sus ecosistemas; todo esto acorde con la política pública establecida para esta zona. h) Regulación sobre la edificación de obras e infraestructura. La programación del desarrollo de obras e infraestructura dentro y fuera de la RNCEN es una de las acciones territoriales, potencialmente, con mayor incidencia medioambiental (accesos, caminos, instalaciones administrativas, eco-hospederías, etc.). Todo ello exige una atención especial a las repercusiones medioambientales de dichas obras. NORMAS PARTICULARES En la RNCEN se han identificado una serie de áreas que permiten concretar las metas y los objetivos del Plan Sectorial de la RNCEN. Estas áreas han sido diferenciadas espacialmente y calificadas en tres distritos o categorías de ordenación que permiten una diferenciación normativa: 1. Distrito de Conservación Ecológica (CE-CEN) 2. Distrito de Desarrollo Recreativo (DR-CEN) 3. Distrito de Desarrollo Especial (DE-CEN) Para cada uno de los distritos de calificación se han elaborado normas particulares de protección que permiten concretar objetivos de protección adaptados a sus valores específicos y determinan de manera inequívoca su ámbito de aplicación. De manera general, las áreas que integran estos distritos de calificación son: a) Áreas de preservación ecológica. El objetivo planteado para estas áreas, dado su gran valor ecológico, crítico, frágil y único, es la total preservación de sus características actuales y procesos de sucesión natural, así como su utilización preferente con fines científicos de acuerdo a modalidades que aseguren el mantenimiento de los valores que se pretenden proteger. También incluyen áreas sujetas a amenazas naturales recurrentes (Ej. inundaciones) o condiciones edáficas limitantes (Ej. erosión, deslizamientos, licuación y expansión). Estas áreas se han calificado con el Distrito de Conservación Ecológica (CE-CEN). b) Áreas de conservación ecológica. Áreas con una gran sensibilidad ecológica cuyas características prevalecientes permiten ciertas actividades cuidadosamente controladas como son los usos científicos, recreativos, estéticos y que deberán estar disponibles para el uso Pág. 184 Reglamento Plan Sectorial RNCEN público siempre que no resulten perjudiciales a los ecosistemas. También incluyen áreas sujetas a amenazas naturales recurrentes (Ej. inundaciones) o condiciones edáficas limitantes (Ej. erosión, deslizamientos, licuación y expansión). El objetivo que persigue la ordenación para estas zonas es limitar la realización de actividades u obras transformadoras del medio, a excepción de aquellas estrictamente necesarias para el mantenimiento y apreciación de sus recursos. Estas áreas se han calificado con el Distrito de Conservación Ecológica (CE-CEN). c) Áreas de restauración ecológica. Son aquellos espacios que se encuentran degradados (Ej. pastos y suelos expuestos) que dado su estado presente, no permiten o limitan el desarrollo y calidad de aquellas otras áreas con una mayor biodiversidad y desarrollo ecológico. El objetivo que persigue la ordenación para estas zonas es limitar la realización de actividades u obras transformadoras del medio, a excepción de las que sirvan de apoyo a la restauración de sus características y valores protegidos, aquellas estrictamente necesarias y dirigidas a su apreciación, y las que puedan considerarse para prácticas de agricultura orgánica con el fin de ayudar a abastecer los servicios a ofrecerse en los distritos de desarrollo especial y recreativo en la RNCEN. Las áreas incluidas dentro de esta categoría se han calificado con el Distrito de Conservación Ecológica (CE-CEN). d) Áreas de uso recreativo. Son espacios asociados, básicamente, a franjas del litoral costero y zonas en el interior de la RNCEN que, dada su especial localización, cumplen un destacado papel como áreas de ocio y recreo de carácter intensivo o extensivo. Incluyen también algunos espacios residuales que, sin embargo, presentan una buena disponibilidad para la ubicación de actividades educativo-ambientales y de esparcimiento, como medida disuasoria que suavice la elevada presión humana existente en los espacios colindantes de mayor valor ecológico. Para ello, se realizará un programa para viabilizar el uso público que debe ir acompañado de las infraestructuras y servicios básicos para el cumplimiento de tales objetivos, minimizando los impactos paisajísticos y ambientales. Estas actividades habrán de apoyarse con la existencia de servicios e infraestructuras permanentes que, una vez evaluadas, se consideren necesarias. Estas áreas se han calificado con el Distrito de Desarrollo Recreativo (DR-CEN). e) Áreas de desarrollo especial. Son espacios asociados, principalmente, al área de montaña, que no están sujetos a amenazas naturales recurrentes (Ej. inundaciones) o condiciones edáficas limitantes (Ej. erosión, deslizamientos, licuación y expansión), fuera de áreas ecológicamente sensitivas. La combinación de estos factores junto a su localización privilegiada por vistas de gran valor de paisaje, permiten entonces la ubicación de Pág. 185 Reglamento Plan Sectorial RNCEN instalaciones o estructuras asociadas a instalaciones administrativas y de mantenimiento, eco-hospederías, centros de visitantes o recepción y centros de investigación. Para ello, se realizará un programa para viabilizar el uso público que debe ir acompañado de las infraestructuras y servicios básicos para el cumplimiento de tales objetivos, minimizando los impactos ambientales y la degradación del paisaje. Estas actividades habrán de apoyarse en la existencia de servicios e infraestructuras permanentes que se consideren necesarias. Las áreas incluidas dentro de esta categoría se han calificado con el Distrito de Desarrollo Especial (DE-CEN). Pág. 186 Reglamento Plan Sectorial RNCEN TÓPICO 1 ALCANCE DEL REGLAMENTO SECCIÓN 1.00 ALCANCE DEL REGLAMENTO Artículo 1.01 Título Este Reglamento se denominará y citará como el Reglamento de Calificación del Plan Sectorial para la Reserva Natural Corredor Ecológico del Noreste (Reglamento de Planificación Número ).